Comedy Central Podcast. Bueno, voy a haceros una confesión antes de empezar, porque quiero ser sincero con vosotros, y es que estoy nervioso, ¿vale? Sí, pero no es porque tenga miedo escénico, no es porque esté delante del público, sino porque estoy contento. Y es una de mis características, que yo me pongo nervioso cuando estoy contento. ¿Vale? Empiezo a ponerme nervioso, no lo puedo evitar. Entonces,¿ qué cosas me ponen a mí contenta? Pues cualquier cosa, cualquier tontería. A
mí me gustan los perros, ¿vale? Me gustan los perros.¿ A quién no le gustan los perros? Pues oye, mis padres tienen perro. Yo cuando voy a ver a mis padres, tienen perro. Como me pongo contento porque me gusta el perro, pues saco al perro. Entonces me pongo nervioso. Estoy jugando con el perro, me pongo nervioso porque estoy contento. Entonces saco al perro, me puedo jugar con él. Cojo un palo, dejo el palo, tiro al perro, me lío. O sea, estoy raro, hago cosas porque no sé qué hacer. ¿Vale?
Y es muy difícil... ponerse contento y no ponerse nervioso en mi caso como cuando te llama un amigo de estos amigos que hace muchísimo tiempo que no hablas con ellos yo me pongo contento por estar hablando con mi amigo y claro me va la cabeza tan rápido ¿vale? que hay veces que va más rápido que mi propia voz de manera que seguramente os ha pasado a vosotros ¿no?
que estás hablando con un amigo que tu boca quiere decir una cosa pero tu cabeza está pensando otra entonces yo a lo mejor estoy hablando con mi amigo le quiero decir adiós amigo pero mi cabeza está pensando un abrazo entonces lo mezclo y digo un abrizo entonces se queda el otro como diciendo¿ qué has dicho? yo me pongo nervioso y le digo que te jodan y le cuelgo y ya está Es difícil. Es difícil, me pongo nervioso ante otras situaciones. A mí me pone nervioso el
no saber qué decir en determinados acontecimientos sociales. Siempre hay que quedar bien. Y hay veces que es difícil, porque¿ qué puedes decir en algunos momentos? Como lo que me pasó a mí yendo a un tanatorio, que fui a darle el pésame a la viuda.¿ Qué le dices a esa mujer después de que se haya muerto su marido? Que está la mujer desgarrada, rota por dentro, después de 50 años con la misma persona y se muere su media naranja. Claro, yo de los nervios que no sabía qué decirle, me acerqué,
le di dos besos y le dije que aproveche. Joder, la lié. Claro, no sabía qué decir, luego lo intentas arreglar, le dije, dale recuerdos, fue peor. O sea, es como que entras en barrena y yo quiero solucionar ese problema de nervios. Pero bueno, de todas maneras es curioso, ¿no? También me pone nervioso el no poder comunicarme mejor con las personas. En el fondo yo me dedico a comunicar, yo me subo a un escenario y comunico, ¿no? Y
hay veces que es difícil llegar a entenderse con otras personas. Bueno, esto lo saben hasta los animales salvajes, ¿no? Tú cuando tienes que hablar con un animal salvaje, cuando dos animales salvajes se encuentran, cuando no quieren líos, cuando no quieren peleas,¿ qué es lo que hacen? Se muestran tal y como son, se muestran las manos, las palmas, no sé, se muestran
abiertamente para que no haya conflictos. Yo un día lo probé porque tengo una vecina que tiene un perro de estos agresivos, entonces la vi que iba bajando por la calle, entonces yo me acerqué, le mostré las manos, le dejé que me olisqueara, incluso le rasqué un poquito detrás de las orejas y efectivamente no pasó nada. Luego se lo hice al perro, tampoco pasó nada y quieras que no, pues ese tipo de conversación, Pues oye, pues funciona, ¿no?
La comunicación es importante. Deberíamos, yo que sé, si sabes un idioma, mejor, ¿no? Pues saber dos. Y si sabes dos, mejor tres. Yo no sé por qué pasa aquí que en España hay sitios, ciudades, donde hablan más de un idioma y eso es una ventaja. Anda que no, ¿eh? Por ejemplo, en Cataluña, que hablan catalán,¿ por qué no íbamos a catalanizar España, todo el mundo hablando catalán, para que nos hablaran mejor? Que dices, hombre, es que es complicado porque voy a aprender ya el catalán. Si se puede,
si es fácil. Yo he trabajado mucho en Cataluña y yo con tres cosas... ya podría vivir allí, vivir, viajar, comer, de todo. Tres cosas, ¿eh? Por ejemplo,¿ yo qué sé decir? Pues yo sé decir, buen día, que para saludar, pues está muy bien. Lo que pasa es que no puedo salir por la tarde, ¿no? Porque te da cosa. Eso no lo hago. Luego, sé decir también, tren, I'm destination, aeroport. Oye, si estás viajando, por lo menos sabes que no te puedes pasar de parada. Y luego sé decir, entrepad de pernil,
que es bocadillo de jamón. Con esas tres cosas, te defiendes, te defiendes. Yo a lo mejor voy por la Rambla de Barcelona, me entra hambre, yo entro en un bar, buen día, buen día, entrepad de pernil, I'm for matche, no, I'm destination, aeroport. Y yo, pues me voy defendiendo. Está bien. Comunicarse. Sí, sí, sí. Pero bueno, hay otras cosas que me ponen nervioso, muchísimas más. A mí me pone nervioso, por ejemplo, que la gente se quiera aprovechar de mí.¿ A quién no? Joder, es
que la gente se aprovecha, ¿eh? Es como cuando llegan las navidades. Parece que la gente está esperando que lleguen las navidades, por ejemplo, para subir los precios, porque como sabes que vas a comprar y se aprovechan de ti. Oye, me da una rabia. Es que me pasó, me pasó en Nochevieja. Todos sabemos que en Nochevieja esa noche vamos a cenar como animales, como si no hubiera otra noche más. Y te dicen, es la última del año, a comer con los cerdos, ¿no? Y tú te pones ahí a
comer a lo bestia. Y yo dije, pues me voy a cuidar un poquito de manera que a mediodía, más que nada para ir haciendo hueco y no comer mucho, voy a comprar un pescadito, ¿no? Para comerlo así a la planchita, normal. Y me fui a las pescaderías al lado de mi casa a comprar pescadillas. O sea, pescadilla, que es un pescado que tiene nombre ya de mierda, ¿no? Pescadilla, es como de bogavante... No, pescadilla, ¿vale? Que es lo que tú te tomas cuando estás regular con arroz, pues
te lo tomas para que estés bien. Pues yo me voy al pescadero y le digo, mira, me pones cuatro filetes de pescadilla, me los limpias, me quitas en la piel las espinas, que ahora vengo a por ellos, ¿vale? Y dice, venga. Total, que me voy a por los filetes y le digo,¿ qué te debo? Y me dice, 40 euros. Yo, perdona, dice 40 euros. Digo,¿ 40 euros?¿ Cuatro filetes de pescadilla?¿ 40 euros?¿ Quieres las espinas? Digo, no se ha jodido, me voy
a hacer un collar. Oye, no me jodas, 40 euros. Te la preparo y digo, joder, a ese precio prepáramela ya al mercado laboral, joder, hazle un máster en aeronáutica, me cago en la leche. Digo, oye, 40 euros, mira, a mí no me gusta el pescado, pero yo esa tarde me lo comí con una fruición. Una delicadeza, saboreando cada uno de los matices. Que me decía mi mujer,¿ qué le saco para beber? Y digo, joder, pues champán, no va a ser que la pescadilla se mosquee. Porque hay que
tener ahí... Oye, que es verdad, que te da coraje. Mira, yo comí eso el día 31. Yo no fui a cagar hasta el 6 de enero, para amortizarlo. Digo, esto se queda aquí, vamos, hasta que un... Sí, sí, sí, de verdad, te da coraje. Te da coraje. Sí. Y mira, precisamente ahora que he sacado a colación el tema de mi mujer, a mí pues hay una cosa que me pone nervioso y os lo puedo decir así un poco en confianza a vosotros, imagina, porque como ella ahora no está, lo puedo decir, ¿no?
Es una cosa que ella no lo está oyendo ahora mismo. Y es que, no sé por qué, pero a mí me pone nervioso intimar con mi mujer. Que diréis,¿ por qué? Si ya llevarás tiempo. Pues llevo ya 13 años con ella.¿ Y por qué? Pues a ver, nosotros tenemos hijos. Vale, entonces cuando tienes hijos en casa, pues es mucho más difícil. Entonces la cosa como que va entrando en la rutina y entonces pues como que la otra persona ya no
es tan... Vale, no hay confianza. O sea, yo me he llegado a escuchar a mí mismo por la noche decirle a mi mujer,¿ le importaría intimar conmigo esta noche? O sea, es una cosa... Sí. Y entonces, no, es un nivel muy chungo porque, para que os hagáis una idea, lo más sexual que me ha pasado a mí este verano con mi mujer es que se me acercó en la playa y me dijo, cariño,¿ me puedes oler la axila? Que creo que me huele mal. O sea, hasta ese nivel.
Que de sí, no, os reís, pero yo me puse palote. Digo, joder, aquí está pasando algo. De verdad. Que luego me dijo, échame un poquito de crema en la espalda. Joder, un orgasmo que tuve ahí mismo. O sea, madre mía, yo ahí tocando. Que luego encima tuve que aguantar que ella tuvo que decir, bueno, ahora tengo que esperar 10 minutos a que la crema me penetre. Joder, va a esperar la crema menos que yo. Digo, esto es impresionante. Algo tendremos
que hacer con esto. No, es verdad. Porque, a ver, yo ya estoy rozando los 40, y quieras que no, con 40 años. Uno puede ser joven, pero notas que haces cosas como que algo falla, ¿vale? O sea, yo noto que me voy haciendo mayor porque, o sea, ese momento en el que llegas a casa y sin que nadie te diga nada, tú te pones las zapatillas porque quieres... Cuando vas a comprar en agosto al supermercado y dices, voy al pasillo
de los congelados porque se está fresquito. Ese tipo de cosas son las que indican que te estás haciendo mayor. Y este verano, sin ir más lejos, me di cuenta de que algo había pasado. Había un fallo en matriz. Cuando yo estaba sentado antes de salir a casa y me di con unos pantalones verdes cortos, de estos como ejecutivos, me estaba poniendo unos zapatos y para llevar los zapatos me estaba poniendo unos pinkies. Los pinkies, sí, las chicas y los hombres ahora mismo no heterosexuales sabéis de lo
que estoy hablando. O sea, el pinky es como un calcetín de empeine ancho que tú te pones para que no se vea, lo puedas llevar y evitar las rozaduras. Cuando tú sales a la calle pensando en que algún calzado te puede hacer una rozadura, está pasando algo. Porque cuando tú eres joven, te da igual, dice que se cangrena el dedo, pues venga, con zapatillas todo el puto día. Y es así. Pero claro, yo dije, esto no puede ser.
Yo tengo que cuidarme. Así que tuve un plan. Dije, lo primero, para que la gente no vea que me estoy haciendo mayor, voy a mejorar mi imagen. Y entonces empecé a investigar. Resulta que hay unas personas que se dedican a cuidar la imagen por ti, ¿no? Te asesoran. Y resulta que yo tengo una vecina que es personal shopper.
que yo pensé que era una representante de fiambres, pero no, es una personal shopper, que la personal shopper básicamente es una persona que compra la ropa que le gusta a ella y te la da a ti que no te la pondrías ni muerto, ¿vale? O sea, esto lo llaman ahora personal shopper, yo toda la vida lo he llamado mamá,
básicamente es lo que hay. Pero es impresionante cómo esta mujer, que bueno, que digo, es vecina, alguna vez la había visto, y resulta que digo, pues la voy a llamar, la voy a llamar para que me eche una mano, la llamo por teléfono, y me digo, oye, mira, que me tienes que echar una mano, Encarna, se llama Encarna, y me dice, no, no, no me llamo Encarna, ahora me he cambiado el nombre porque quiero llegar al mercado internacional,¿
y cómo te llamas? Encarnation. Digo, vale, Encarnation. Digo, pues nada, quedamos y tal. Sí, sí, quedamos, total, que quedamos. Vamos a ir a tomar algo, a una cafetería, a lo de casa. Mira, aparece la tía, para ser personal shopper, yo me impacté, porque me llega con una falda escocesa, unas medias, una de cada color, unas zapatillas deportivas, una camisa blanca arrugada completamente, sacada por fuera, y un moño hecha con cuatro pelos y cuatro plumas de pájaro que digo, Encarnation,
a ti te ha violado un pavo. O sea,¿ qué me estás contando?¿ Tú de verdad me vas a orientar? Y me dices, sí, sí, sí, te voy a orientar porque tú lo que tienes que hacer es modernizar tu imagen. Lo primero que vas a hacer es llevar barba de tres días y peinarte con una gomina de efecto despeinado. Tócate los huevos. O sea, gomina de efecto despeinado. O sea,¿ esto de qué va? O sea, vamos a ver. O sea, tú te lo tienes que currar para dejarlo peor que
como estaba. Coño, que soy cómico, no soy político. Cojones, yo eso no entra dentro de mis planes. Además,¿ qué va a ser lo próximo? ¿Eh? Gomina de efecto despeinado.¿ Lo próximo qué va a ser? Yo qué sé, chalecos con mangas, ¿eh? O yo qué sé, o preservativos pinchados con efecto sorpresa. Ah, no,¿ esto qué es? No. No, seamos serios. Pero bueno. Y entonces digo, bueno, pues me voy a dejar asesorar. Lo primero que le digo, digo, mira, Encarnation, tengo...
Tengo una actuación, tengo una actuación, entonces yo qué sé, pues cómprame, mira, para empezar, ropa interior que siempre queda bien. Dice, vale, te voy a comprar un boxer.¿ Para qué coño quiero yo un perro? A mí cómprame unos calzoncillos toda la vida. Y me compras un calzado. Mira, lo primero que me llega un día es con una bolsa, se va de compras. Tú dame el dinero que yo me voy. Lo primero que me trae una bolsa, ¿vale? Me dice, 200 euros. Digo,¿
qué me has comprado? Por 200 euros. Me dice, te he comprado un traje casual para el weekend. Digo, ¿qué?¿ Un traje casual para el weekend? Abro la bolsa. Me has comprado un chándal, hija puta. te has gastado 200 euros, claro, como no es tu dinero, ¿eh? Digo, ahora que vas en los próximos, cómprame un calzado y me trae unas chanclas de dedo, unas chanclas de dedo, de esas, y
me dice 40 euros. Digo,¿ 40 euros?¿ Unas chanclas? Encarnación, que con eso compro yo pescadilla, que me estás contando 40 euros. Me dice, bueno, es que el diseñador ese lo ve, no por ese precio que sea el primero, no me jodas, que yo estas zapatillas me las pongo. Y me dice, no, es que esto te lo pones con unos pantalones de esos de pinzas y esto es la moda en Nueva York. Vamos a ver en Carnation que yo tengo el bolo entomelloso. Que como vayas a actuar con eso me van a
quemar por brujo. Que ya me imagino a la gente toloca.¡ Vamos a quemarlo a la hoguera! ¡No, no le queméis que es una persona!¡ No es una persona, es un moderno! ¡Ah, joder, no! No, yo no estoy por esa labor, ¿eh? No, no, no. Pero claro, luego como la moda es así, oye, que se inventan cosas que yo ni loco pensé que iba a haber. El face skinny...¿ Sabéis lo que es el
face skinny? El face skinny es para cuando vas a la playa y te pones una máscara en la cara, de un color, el que tú quieras, rosa, azul, amarillo, para que te proteja del sol. De manera que tú te puedes ir a la playa y ves a un montón de abuelas con eso puesto en la cara, que parecen la yaya del Rey Misterio, que dice, pero¿ esta mierda qué es? Que tú le dices a la señora, pero¿ por qué llevas esto en la cara? Y te dice, hombre, porque es que a mí me sienta mal tomar el sol. No,
a ti te sienta mal tomar droga, no me jodas. Digo, y así por la calle. De manera que a lo mejor te pones a pensar y el tema de la imagen es secundario. Porque si no tienes una buena percha, ¿qué? Y esa percha hay que cuidarla. Y esa percha hay que cuidarla lo primero con la alimentación. Y ahí es donde tenemos un problema porque yo pensaba que comía bien, nosotros tenemos una dieta mediterránea y cuidado que mi mujer se ha empezado a obsesionar con eso de comer sano
y cuidadito. Porque nosotros en nuestra casa ya no comemos alimentos con nombres contundentes, en plan fabada, cocido, lentejas, coño que lo está diciendo y ya como te repite y todo. No. En mi casa ahora comemos cosas que tienen nombre de concursante de Operación Triunfo. Quinoa. Quinoa,¿ qué mierda es eso? Quinoa, semillas de chía, muesli, tofu. Coño,¿ qué me voy a comer?¿ A la patrulla canina?¿ Qué mierda es esa? Digo, madre mía, no, de verdad. Es que ahora tenemos que empezar a comer bien.
Tenemos que empezar a comer bien con el hambre que tengo yo cuando llego a casa, que llega mi mujer, empieza a poner todas las cosas ahí en la mesa, todo lleno verde. Estoy lleno verde de cosas. Pues claro, ahora tenemos que comer bien. Tenemos que comer aminoácidos, de esos esenciales. Tenemos que comer grasas insaturadas y datos de fácil absorción. Omega 3, Real Madrid 5, su puta madre. Allí estoy
comiendo sano. Pero cuidado, que mi mujer fuma. Fuma. Te está diciendo así, si tú tomas Omega 3. que eso es sanísimo que es sanísimo y digo vamos a ver entonces¿
qué hacemos? metemos nicotina y alquitrán ahí un poquito para no estar sano en exceso no me jodas no va a ser que me dé algo pero claro tú imagínate lo que es llegar con hambre a tu casa y que tengas en la mesa todo lleno de productos verdes que tú llegas miras eso yo miro el cuenco del gato que se está comiendo un paté de buey a las finas hierbas, que se me empiezan a caer unos lagrimones que digo, coño, que el gato está comiendo mejor
que yo. No me jodas, que como el gato come eso, que él ha comprado a mi mujer una pasta de dientes con sabor a pollo. Que diréis,¿ cómo lo sabes? Porque se la he robado yo para hacerme un sándwich del hambre que tengo. Que es impresionante, con sabor a pollo.¿ En serio? No. Es que como estás obsesionado tienes que comer verde, que yo me he comido hasta el moho del pan mismo. Digo, esto será sano. Joder, que estás obsesionado. Yo no puedo comer más verde. Estoy hasta las narices
de comer vegetales. Me estoy transformando. Yo no respiro. Hago la fotosíntesis. Yo es así. Me estoy convirtiendo en un árbol de tanto verde. Yo salgo a la calle y me vean los perros. Si esto es una cosa...¿ De verdad? Vamos a parar un poquito con el tema de la alimentación. Lo que pasa es que la industria nos come la cabeza. Porque ahora tú, si tienes que comer sano, tienes que comprar todos aquellos productos que en la etiqueta ponga natural.
Si es natural, tú lo puedes comer sin problema. Es natural. Es natural, lo puedes tomar. Que te va a sentar bien. Es natural, te sienta bien. De manera que si a lo mejor esta noche vas por ahí por la calle, te llega un tío y te dice¿ quieres un poquito de anestésico para caballo, droga, caníbal y peyote? Es bueno, coño, es natural. Pues eso me va a sentar bien. Venga, dámelo, que me lo meto todo. Y si no es natural, también tiene que poner otra palabra mágica, que es la
palabra bio. Si es bio, es bueno. Y entonces tienes que aguantar al típico que te dice, bueno, pues yo solo tomo pepinillos ecológicos porque son bio. Pues a lo mejor te va a comer una hostia en toda la boca de... Que bio va a ser bio, pero violenta en todos los dientes, ¿eh? O sea, vamos, que parecemos idiotas. Jolines, que es verdad. Yo he visto hasta productos en el supermercado, porque claro, luego te vas a comprar algo así, te vas a comprar un poquito de pavo, lonchas de pavo.
Y mira, yo he visto productos que solamente leyendo los ingredientes empiezas a leer cosas, productos químicos a saco, que si emulgente, gasificantes, que si aspartamo, glutamato, monosódico, y un 10% de pavo. Llámame loco, pero a lo mejor es el pavo lo que te sienta mal. Para compensar la mierda, mete un poquito de pavo, ¿eh? Pero lo peor de todo es cómo llaman al producto, que lo llaman saludable. Saludable, digo, hombre,
porque será más comercial que llamarlo mierda, ¿eh? Que a lo mejor vas a la caja y te dice,¿ quiere usted mierda? Sí, por supuesto, la mierda y el champú pa' caballos, ¿no? Y me lo llevo a tomar a mi casa, hombre. No, se nos está yendo las manos esto del tema de la alimentación, porque luego, si quieres comer carne, también la puedes comer, pero tienes que comer... Pollo.
Y ese pollo no es como el de siempre. De hecho, si tú te vas a comprar al supermercado, tú ves el pollo, el que has comprado siempre, que para ti está bien. Porque tiene como una especie de brillo, como el mármol, blanquito. Dices, qué pollo, qué lustroso esto, me lo voy a comer yo. Y dices, no, no, tienes que coger el de corral, el de al lado. Tú lo miras y es un pollo amarillo, con hepatitis. Me tengo que comer esto. Y dice, sí, es más sano
porque es un pollo de corral. Que el pollo vive en un corral donde vive al aire libre, donde le ponen un sitio para dormir con una temperatura y una atmósfera adecuada para que el pollo sea feliz. Y digo, venga, no me jodas, ahora van a vivir mejor los pollos que nosotros. Que a lo mejor llega el granjero, les lleva de cenas, de copas y les da un masaje con final feliz a los pollos. Venga, esto ya es
lo único que faltaba. No, espérate, que a lo mejor, claro, tienen ese doradito en la piel porque también le dan los rayos UVA al puto pollo, ¿sabes? O sea que vamos a dejarnos de tonterías con el tema de la alimentación. Hay que comer normal. Y si luego ya comes un poquito por exceso, pues ahí ya viene lo que es el ejercicio físico, ¿no? Yo dije, yo tengo que hacer ejercicio físico. Pero claro, te apuntas al gimnasio.¿ Tú te
crees que te vale cualquier gimnasio? No, ahora tienes que ir a gimnasios guays, donde hacen cosas como el crossfit, ¿eh? Deporte extremo. Que joder, yo me apunte a uno de esos gimnasios, lo primero que llego, voy allí, me llega el típico tío, el monitor, con su chándal, ¿no? Bueno, con su traje casual para el weekend, que va ahí
el tío... Me dice, bueno, pues aquí en este gimnasio puedes hacer Irish Cut, Blabber Snuff, puedes hacer Knees to Shoulder y puedes hacer también Empower Clean.¿ Qué quieres hacer para empezar? Y digo, ¿yo? Pues aprender inglés. Y luego si me da tiempo, pues me hago un Fish and Chips Satisfy Fee Fucking Motherfucker. Yo no te he entendido nada. Pues has empezado tú, gilipollas. O sea, a mí, explícame las cosas bien. Y dice, no, no, que te vayas ahí con las señoras a hacer un poquito de fitness.
Cuidado con hacer fitness con señoras mayores, porque las señoras mayores tienen más tiempo que nosotros y cuando nos miramos se entrenan. A ver si no de qué cojones te van a coger a ti el sitio en la cola del supermercado. Están entrenadas, estas son duras, no son de Esparta, son de Esparto. Estas están ahí y encima te miran con altivez cuando tú pasas ahí al lado que estás que te mueres y te miran como diciendo« no puedes
con tu alma, gilipollas». Y tú vas ahí que yo, de verdad, el primer movimiento que hago, que estaba ahí agachado, que no me podía ni mover y encima que llega el monitor y me dice, venga Pedro, un esfuerzo que ya te has atado una zapatilla, venga, por la otra. Joder, que estás que no puedes la lengua por fuera y encima tienes que aguantar que en ese deporte extremo te tiene que llegar además el monitor y en tu cara te dice, vamos, que somos hombres o mierdas. Y yo
ahí muy digno, ¡ay, mierdas! Y tienes que dejarlo, tienes que dejarlo. De hecho, se dan cuenta ellos. Dicen, no, vamos a optimizar. Vamos a optimizar, entonces vamos a hacer otro tipo de ejercicio. Vamos a hacer contigo electroestimulación. Sabéis de qué va la mierda esta, ¿no? La electroestimulación, sí, es someter al músculo a un estrés debido a un sobreesfuerzo por la aplicación de descargas eléctricas, ¿vale? Que esto es más o menos como Guantánamo, pero pagando tú, ¿vale?
Y tú vas ahí a hacer tu ejercicio. Entonces, claro, esto tiene un problema porque, claro, tú te emocionas. Al principio vas allí y, oye, te ponen un mono de esos ahí de puta madre que te queda guay en el cuerpo, con unos cables que para hacer Robocop. Tú te vienes arriba, entonces te llega el monito y dice, toma, una pesa de un kilo. Y dices, esto lo levanto yo con la chorra. Esto lo hago yo. Te pone el cable y cuando tú estás ahí motivado con tu música,
la que te pone, no hace tiempo que sueño tu boca. No, porque cada uno se motiva con lo que quiere. Y de pronto tú estás tranquilo, te estás gozando, te están mirando en el espejo y empiezas... Y dices, coño,¿ qué ha pasado? Y te da otro y te dice,¿ pero qué pasa? Y te dice, no, vamos a estar así de un minuto y de diez minutos. Y empiezas a confesar crímenes, ¿sabes? O sea, una cosa loca. Sí, yo maté a Kennedy. Sí, yo organicé la Gürtel. Sí, yo compré el disco de Fran Perea. Cojones, sí, sí, sí.
Y empieza que te miras toda la tensión que se te acumula y empieza a decirte, tío,¿ qué pasa?¿ Que no aguantas la corriente? Joder, si sigues así ni la del aire, hijo de puta, que me vas a matar. Y dice, bueno, bueno, tranquilo, que vamos a pasar a la siguiente rutina, ¿eh? Tú tranquilo, ¿eh? Porque, oye, dice, hombre, nos ha jodido que vamos a pasar a la siguiente rutina, se me ha metido tanta electricidad que puedo cargar la
batería del coche. Joder, que me tiene loco. Y lo malo de esto, amigos, no es que te pongas en forma que más o menos funciona, sino que esto tiene una especie de efecto residual que cuando menos te lo esperas, aparece. Cuando estás en el sitio más insospechado, ese músculo tiene un recuerdo de ese zurriagazo que te han dado y
te pega. Entonces tú imagínate que sales del gimnasio con la mandíbula con mentalmente para afuera de haber apretado, con los pelos medio despeinados, con la ropa que te acaba de dar Encarnation. Estás en la parada del autobús y cuando todo el mundo te está mirando haces... De pronto miras y ves que la gente como que se echa a un lado. Tú sigues... Se te acerca una pareja de callejeros diciendo, bueno,¿ podrías contar tu experiencia? Y ves como un niño le dice a una señora, mamá,¿ qué
le pasa a ese señor? Y la señora, no es un señor, es un moderno. Y te empieza a nadar. En definitiva, amigos, yo no sé si me estoy equivocando, no sé si el estrago de la edad está haciendo media en mí, pero intento hacer una visión de todo esto, una lectura. Y después de todo este tiempo, y a pesar de, como os digo, tener casi 40 años, yo he aprendido tres cosas en la vida. La primera es que nadie te regala nada. Nadie. ¿Vale? La segunda es que
tienes que luchar por lo que quieres. No te rindas nunca. Inténtalo y no te rindas nunca. Nunca. Bueno, tú a lo mejor ríndete porque ya no tienes más, pero no te rindas nunca. Y la tercera, y no más importante, amigos, es que no hay manera heterosexual de meterse en el agua en las playas de Galicia. Intentadlo porque no se puede. Muchísimas gracias. Habéis sido un público maravilloso. Gracias.
