Comedy Central Podcast. Bien amigos, se llegó el momento que estabais todos esperando. Bienvenidos a clase de terapia sexual. Vamos a... Vamos a aprender a rentabilizar las técnicas de conquista, amigos. Seamos realistas, si os miráis a vosotros mismos, los hombres de la sala, el mandril ibérico, os daréis cuenta de que habéis pagado más cenas que un promotor a un concejal y siempre habéis pasado mucha hambre al final.¿ Por qué es esto, amigos? Pues el mejor ejemplo es el
público que está aquí. Amigos en parejas, viendo el programa, en lugar de estar en el sofá de su casa. Estabais en casa diciendo,¿ qué hago?¿ Nos quedamos en casa no follando?¿ O vamos a no follar a Central de Cómicos?
Que se nos folla mucho mejor. Bien, pues un consejo que os voy a dar, la primera norma de todas para poder triunfar sexualmente es, con todo mi amor, con todo mi cariño, si tuviera que deciros una cosa que se os tiene que quedar grabado en el cerebro hasta el día que os muráis, dentro de 50, 60 años, que tus nietos estén en el hospital en plan, abuelo, ves el túnel, ves la luz y tú digas, estoy viendo al pelopoya aquel de la tele diciendo la frase que se me
ha quedado, con todo mi amor, con todo mi cariño, no os caséis. Uno nunca sabe contra quién se casa. Y además, chicas, debéis saber que los tíos vamos a nuestra boda como el cerdo al matadero. Yo iba a mi boda llorando en plan, yo no quería, iba muy tajado. Por el amor de Dios. Mis amigos, bueno, serán cinco minutos. Bueno, en mi boda, el cura dijo, si alguien tiene algo que decir, que lo diga ahora o calle para siempre. Que mira que he ido a bodas en España y
no hay ni un cura que diga eso. Cuando escuché esas palabras, se me pusieron los pelos como escarpias. Y me giré para mirar a mis amigos en plan, es vuestro momento, hijos de puta. Si me queréis irse. Yo esperaba, cualquier cosa pasada, que viniera el viejo de Regreso al Futuro y me dijera, Marti, el condensador de fluzo. Lo que fuera. Os voy a contar. Lo que pasa es lo siguiente.¿ Qué pasa con el matrimonio? Pues que el
roce hace el cariño. Pero mucho cariño hace roce. Me acuerdo perfectamente del día que mi mujer me dijo, Manolo, así, con amor. Dije,¿ qué quieres, mi vida, mi tesoro, mi lucero? Me dijo, estoy hasta las narices, me voy. Y dije, no, me voy yo. Me dijo, vale, te vas tú. Yo, mierda. Y me fui.¿ Por calzonazos? No, porque soy el dueño
de mi destino. Y ahora, amigos, me doy cuenta que la gente, a la hora de ligar, no es lo mismo, no lleva las mismas técnicas, no debe llevar las mismas técnicas si es un jovencillo salido, que si es un veterano de Vietnam, ¿no? Yo, por ejemplo, me hace mucha gracia los divorciados. Los divorciados somos los singles. Soy single. Un single era un disco de plástico que tenía una canción buena por delante y la mierda por detrás. Date la vuelta. Ah, mira, la hipoteca, el niño disléxico. Lo
llevas ahí, claro. Muy bien. Ah, por eso el single. Muy bien. Ya, ya. Es acojonante. Además, si el divorcio no se regenera, no se reinserta rápido, se convierte en el zombie de la discoteca. Te quiero. Que se va deshaciendo. Esto es media naranja, ¿no? Eres una chirimoya, tío. Yo, por ejemplo, si tuviera que decir,¿ qué es tu estilo de belleza? A mí las chicas jóvenes no me gustáis. Me gustáis, estáis guapas, duras y estáis muy buenas, pero
tenéis muchos erasmus de mierda en la cabeza. Tú estás ahí con la tía y le dices, te quiero.¿ Por qué? Si me voy a Praga. Praga debe significar polla en checo, ¿vale? Porque van todas en romería a Praga, a Praga... El otro día me estaba tomando un café en una cafetería y oía a un señor que decía a otro, mi hija está de Erasmus estudiando inglés. Y digo... Me sabe mal decírselo. Pero... Su hija está ahora mismo en Ámsterdam
en la Annual Piercing Party. Boca abajo, ¿vale? A mí me gustan maduras, me gustan las chicas de 45, 50, 55, lo que se llama MILF. Ahora está muy de moda. Entras en internet a buscar cosas sobre tu tesis y entras a buscar MILF enseguida. Y mola porque esto no existía antes. Antes eran TIN, que era ilegal, o Mature, que era inmoral. Pero ahora están las mil, las tías de 50 años. Esas son el futuro. Sí, porque, amigos, no son como las de 50 años que te llevaban al cole cuando eras pequeñito.
Ahora las tías se han divorciado y comen muy sanito. Y hacen mucho gimnasio y comen lechuga. Y hacen stepping y zumba y wismicking y fistfucking y whisleaking. Y se cuidan mogollón. No, no. Te tumban en la cama y te dicen calladito y a mirar. Y tú ahí... Y gira y gira y gira. Que al día siguiente te sientes hombre objeto. Con los calzacillos y los huevos en plan, bueno señora, me llamo Paco, ¿eh? Yo nunca digo mi nombre, ¿sabes?
Me decía una, Paco, que para comértela te lo he preguntado. Anda, dúchate. Dúchate que tengo una hija de tu edad. Que tú en la ducha piensas, la hija estará buena, ¿sabes? Pues sí, amigos. Pero me he dado cuenta que a la hora de salir, por ejemplo, la gente confundís igualdad con equidad. Igualdad en derechos y obligaciones. Por supuesto, los chicos y las chicas somos iguales en derechos y obligaciones y además eso es ejemplar.
Pero para triunfar sexualmente hay que aplicar equidad. Equidad, según la Real Academia Española, o sea, para los de menos de 20, Google, significa cualidad de dar a cada uno lo que se merece. Suena fatal, lo sé. Pero un ejemplo de equidad. En la primera cita conviene que el chico invite a cenar a la chica.¡ No estás obligado!¡ No tienes por qué! No viene ningún manual, no lo pone en ningún sitio.
Si tú le dices, te invito a cenar, tranquilo, ella no va a decir, tengo más hambre que tato, arranca, no. Ella te va a preguntar,¿ me vas a invitar?¿ Por qué? No le digas lo que piensas. Una cosa es la sinceridad y otra el sincericidio. Que tú, claro, tú, tú tajao en la discoteca a las cuatro de la mañana y dices, porque me vas a invitar a cenar. Tú, vamos a ver,¿ por qué te quería yo invitar a cenar? Si te acabo de conocer y no sé si, yo qué sé, si te gusta el sushi, que a mí
me da angustia, estoy en paro. Y no recuerdo si te llamas Consuelo o Encarna o si es el mismo nombre. Porque las tías de mi época eran, son Consuelo, Encarna, María José, las tías de ahora sois Jessica, Vanessa, Desiré.¿ Qué piensa un padre cuando le llama a la niña Desiré?¿ Qué cree que le va a decir el obrero de la etapa? Desiré. Son nombres mucho más follables. A ver, yo no puedo presumir mucho de nombre porque mi nombre, ¿vale? Mi nombre es... Una desgracia. Yo me llamo Manu. Manu
es el artístico de Manuel. Manuel es Manolo. Manuel es un nombre, hijo de la gran puta. O sea, mi padre dijo, yo no me como una mierda, el niño que se joda también. Manolo no me abre puertas, ¿vale? Cuando yo estoy en la discoteca, la tía me dice,¿ cómo te llamas? Tengo que vomitarlo. Manolo. No hay ninguna que me diga, por favor, susúrramelo que me estoy yendo yo. Manolo. Ay, Dios, no. Un nombre triunfador, por ejemplo, es Álvaro. Si ahora mismo
en la sala hay uno que dice... Álvaro. Las tías dicen, tiene algo. No digo diferente, digo raro. Hugo, Hugo, Hugo es un nombre. Hugo, chicas de la sala, los chicos callados. Empezad a decir Hugo, Hugo, decidlo. Hugo, no seas atraganta, Hugo. No me cabe, Hugo. Héctor, Héctor, parece que tiene huevos como boyas. Hola, soy Héctor. No os levantéis, traigo mi taburete. Relajaos. Víctor, Víctor, Víctor. Parece que tiene un pene que le llega al suelo y se lo pone en la espalda. Adiós. Dos gintónics,
uno para ella y otro para mí, ¿sabes? Pero Manolo... En fin, es que este tema me calienta, me calienta. Al final, me doy cuenta de que las parejas, a la hora de conquistarse, no es lo mismo que lleven 15 años juntos que que lleven dos meses. Por ejemplo, necesito, así al azar rápido, una pareja que lleve... tiempo. Vosotros, que se os ve porque tenéis, por ejemplo...¿ Cómo os llamáis? José. Olvido. Mira, nombres clásicos, tradicionales. Nombres de toda la vida. Nada más.
Ese nombre fantástico... Porque si se le olvida a tu marido, no se lo vas a tener en cuenta, claro. José y Olvido.¿ Cuánto tiempo lleváis juntos, José? Ocho.¿ Ocho qué?¿ Es eso cierto, Olvido? No, José, se te acumulan los recuerdos. Se te van... Se te solapan... Bien, hagamos como que lleváis ocho años, ¿vale? He aquí, amigos míos de clase, una pareja nini. Llevan más de ocho años juntos, tantos que ni él lo recuerda. Y esta es la verdadera generación,
la de nuestros padres. Mi mujer y tu marido, su marido y tu mujer. Ella le dice, ni me ayudas ni me sirves. Y él, ni me va ni me viene, nena. Eso es, eso es. Eso es.¿ Cómo salen a cenar un sábado por la noche José y Olvido? Pues lo primero de todo, los sábados por la noche Olvido y José no salen. Que la gente va como loca por las rotondas, ¿eh? Pero un viernes a las 8, José se está rascando los huevos en el sofá. Tranquilamente, de repente
le dice a ella... ¡Olvido! Y ella le dice desde el ala oeste de la mansión,¿ qué coño quieres ahora? Y él le dice la típica frase de pareja estable. ¡Ven! Lo cual conlleva la famosa respuesta.¡ Ven tú! Y ahí ya, él... Dice, ven que te enseño una cosica. Dice ya, a ver si voy a tener que ir, eh, José. Eso ya hace un F de X igual a raíz cuadrada de casi que voy yo por si me cortan los huevos. Bien. Un hombre que lleva ocho años con su chica la
utiliza para desaburrirse.¿ Qué hacías? Estaba yo rascándome los huevos en el sofá. He ido al aspirador y he dicho,¿ qué hará? Y ella, pues recogiendo los pelos de tus huevos que van dejando bolas de heno por el pasillo. José, cariño. Gracias. Dice,¿ vas a freír huevos? Y ella, no me des ideas, no me des ideas. Dice, no lo frías que te invito a cenar. Que ahí puede decir ella, que me invitas si la cuenta es común. Da igual, van a cenar.¿ Dónde van a cenar? No se engañan. Estos tíos ya
saben dónde van. Todos los fines de semana al mismo sitio. A casa Vicente.¿ Por qué? Porque allí no les tangan sepia, juarriero, cebolla, patata, bravas, morro de cerdo, 10, 50 de los dos, carajilla, baileys incluido. Y luego, en vez de sexo y cama, Telecinco y pijama. Es así. Se está clavado. Nada que ver con una pareja joven. Vamos a dejar un momento fuera de la lección de hoy a esos elementos que podrían encajarse dentro de lo que puede considerarse un programa de culto como Gandía Short.
Es una especie como de raza endogámica que se relacionan entre ellos y a los que tú no tienes acceso ni tampoco te interesa, ¿sabes?¿ Cómo harán el casting en Gandía Short? Yo me lo pregunto, ¿no? A ver,¿ tú cómo te llamas? No... ¡Jonathan!¿ Y tú qué haces en la vida? Ciclarme, me ciclo. Pero estudias. No, no, eso sería reciclarse. Yo solo me ciclo. Solo. Yo creo que lo seleccionan por tú. Yo tengo tattoos y ella, yo tengo tetas para adentro. No, estos los analizaremos otro día.
Vamos a coger una pareja que lleve poco tiempo, una pareja joven, una pareja dinámica. Como por ejemplo vosotros dos que estáis a mis 12 en punto y llevas un peinado muy mono.¿ Cómo os llamáis? Daniel. Elisabeth. Era María Isabel, pero Elisabeth. Daniel y Elisabeth. Muy bien.¿ Cuánto tiempo lleváis juntos, Daniel? Nueve meses. Pues ten cuidado que eso es un embarazo, controla. Concéntrate, por favor. Vale, me sirven. Ellos dos se conocieron por internet.
Estudiando inglés, tenían su rollito, estaban tan a gusto. Y un día él decidió llamarla. Rabito 22 llamó a bizcochito 18. Dígame. Elisabeth.¿ Quién es? El Dani.¿ Qué Dani? El de Pornotube. Ah,¿ qué quieres? Pues... muchas cosas, pero primero cenar. Pues recógeme sobre las 9. Daniel, tú ya sabrás que sobre las 9 es un concepto amplísimo entre 9 menos cuarto y 2023. Tú la vas a recoger. La vas a recoger en tu coche.¿ Qué coche tienes? Muy rápido. Ninguno, fantástico. La vas a recoger.
Qué futuro, chaval. No, no, no, perdona. Cada uno... La va a recoger en el peulló de su padre, que ha tuneado porque se te ve. Llega debajo de su casa, toca el pito... Llega ella.¿ Y dónde van a cenar? A un sitio bonito, romántico, en el centro histórico. Un sitio... De estos que tienen en las puertas de los restaurantes sitios chillouts, wayfuckers, misminds. O sea, con calles empedradas que él piensa, esto parece a Melilla. Me voy a joder
un tacón. Sitios bonitos. Sitios en los que... Ellos leen las cartas de manera distinta. Ella lee carnes, pastas, pescados. Y él lee 15.95, 17.95, 25.95. Daniel tiene un Excel en el cerebro. Saco el pan, quito el café, F8, pa' dentro. Sitios que te ponen un plato cuadrado en un cogollo con un cogollito de aceite balsámico. que ahí el tío piensa, me van a crujir. Y ella dice, molamos en el sitio, ¿verdad?
Ahí no pidáis vino. Ahí es muy importante pedir cerveza. Hombre, si ella te dice, llevamos ya dos pozales cada uno, entonces pide vino. Pero cuando elija vino, los divorciados saben perfectamente que el vino lo elige el que paga. No hay que ser demasiado espléndido porque los han puesto muy caros. Yo salí con una tía que cuando elegía el vino hacía, parecía una niña de tres años, hacía ¡Eche! Yo... ¡Eche, me gusta! ¡Eche, eche, eche! Yo, a ver, concéntrate. ¡Alte! Pero, nena,¿
que eres ciega o qué? No, soy enóloga. Señorío de crujida, 200 euros. Y el tío hace un balance y dice...¡ Lo pago!¡ Lo pago! Y dice, lo pago, lo pago.¿ Por qué? Porque se cree que la va a tajar a error. En la primera cita la chica no se taja jamás. La chica observa como el tío habla de él. Los tíos somos ególatras de narices. Los tíos solo hablamos de nosotros. Yo, yo, yo, yo.
Hablemos de ti.¿ Te mola el coche de mi padre? Yo, yo, yo, yo.¿ Nunca os ha pasado, tías, que estáis con un chico que parecía simpático y empieza a hablar de su movida y tú le miras dando vueltas al vino en plan, no me lo puedo creer. No ha parado de hablar el hijo de perra. O sea, era mono en la foto. Me está pintando una táctica futbolística en la servilleta. Amazing. Que juegas a fútbol lunes, martes y sábado. Suerte en
la vida. Y ahí, el tío... Como ve que ella tiene vino, se va poniendo, se va poniendo y se taja. Tajarse es una experiencia lamentable que jamás se debe llevar a la práctica. Porque tajarse no es una progresión, es inmediato. O sea, tú estás, por ejemplo, hablándole de tu hobby favorito, que es meterle agujas a las mariposas por el culo, que es una cosa... Mariposoterapia, lo que sea, o eso. Maripoflexia y... Estás en tu movida y de repente te tajas.
En vez de tener una persona que diga, detente, Daniel, te estás tajando, frena. No, no, no. Tú estás hablando de cualquier cosa y de cero a cien, sin venir a cuento. No sé por qué. No sé por qué. Y además te da igual. Te da la trufa. Y en vez de tener aquí, en vez de tener aquí un ángel con tu cara que te diga, Daniel, detente, la estás cagando. ¡Stop! Tienes aquí un diablo que te dice... ¡Ali! ¡Ali!¡ Mírales las tetas! Que como tienes un ojo para cada lado,
no lo va a notar. Yo he visto a un tío pedir la cuenta como Marlon Brando en el último tango en París, que hacía... ¡Garazón! Garzón en Francia es un camarero, pero aquí es un juez. Bueno, era. Y en América, un conferenciante, ¿sabes? O sea, ojo. No, no, y ahí, la tía que ve cómo se arrastra, está pidiendo el libro de reclamaciones, la tía piensa para sí misma,¿ qué hago?¿ Me voy a mi casa a leer a Joyce? Que es espeso.¿ O me lo llevo a tomar una copa a ver si revienta? Porque si ves lo peor
de él... Si ves su lado chucky, puede que acabe gustándote lo mejor. Y fijaos, chicas, que cuando llega el momento de pagar la copa, el tío que ha pagado la cena saca la cartera más despacio para ver si tú sacas el bolso antes. Porque él solo te invitaba a cenar. Pero tú estás adiestrada para sacar el bolso cámara lenta hacia atrás desde los nueve años si hace falta. Equidad consiste en que esa noche paga él. Si él va lento con la cartera, tú con el bolso más.
Tú con el bolso, la táctica que yo doy en llamar táctica del bolso slow motion. Pones el bolso en la barra y empiezas. No te preocupes. Ya pago yo. Tengo el monedero por aquí. He visto a tías caminar dentro del bolso. En algún rincón recóndito de mi bolso, un elfo ha escondido un billete de 20 euros. Si no lo pillas, le desmontas el bolso en la cara.¿ Las llaves?¿ El tabaco? Y si no te gusta, da un giro.¿ El Tampax de hoy? El tío dice, dos copas, muy llenas.
Y la camarera dice, son 20 con 30. Y ahí sí, todas las tías del mundo decís, llevo las 30, ¿eh? Y el tío, déjalo, cógelo, son 30 céntimos. Lo único que vas a sacar esa noche en claro, tío. Y sí, claro, al final la cosa deriva mal. Yo, por ejemplo, creo que hay que asumirse. Esto lo digo sinceramente. Yo veo que la gente cuando sale no se asume. A partir de determinada edad, tú eres como eres. A mí me gustan, por ejemplo, anchitas
de caderas. Me gusta,¿ dónde coger? Me gustan. Pero hay que asumirse, hay que ser realista, que yo vi una vez a una tía que me molaba mucho, que le digo,¿ quieres roncola? Y me dice, light. Digo, light, vamos a ver. Si te has cenado cinco tiramisús seguidos, que luego me han mojado el pan en la grasa, que aún tienes tocino en la barbilla. que para este culo tengo que cruzar la avenida. Yo se lo dije a una tía una vez, no me volvió a pasar, le digo,¿ me
ves guapo? Me dice, ya me acostumbraré. Eso sí, amigos, los tíos tenemos un límite de exigencia intelectual. ¡Bajo! Pero lo tenemos. Esto que os voy a contar es verídico. Yo salí con una chica que me encantaba. Eso sí, no hablaba. Pero un día le digo, roncola, y me dice, ¡Licht! Digo, ¿perdona? ¿Perdona? ¡Lig! ¡Coca-Cola! ¡Lig! Se me hizo la polla un cheeto. Bien, amigos. Hasta aquí la clase de hoy. Muy importante. Muy importante. No os caséis. Eso sí, si lo haces, recuerda que tú
tampoco eras la joya de la corona. ¡Gracias!
