Comedy Central Podcast. Le hice la propuesta de matrimonio perfecta para una catalana. Le dije, si te casas conmigo, nos independizamos. Le encantó la idea, ¿sabes? Sí. Me está enseñando a catalán, me gusta muchísimo el idioma, la verdad. Me he dado cuenta, lo comparo con el castellano, me he dado cuenta que los verbos que en castellano terminan en do, en catalán es en te. Es decir, cansado decís cansat, ¿no? Acabado, acabat, ¿no?
O imputado decís Jordi Pujol, ¿no? Hostia, este... Sí, está bien. Sí, la verdad es que, bueno, me he casado y la verdad es que no me lo creo porque soy un tío muy infantil. O sea, fijaos, yo soy infantil que llevo la pegatina bebé a bordo en mi coche y no tengo hijos, ¿vale? Es por mí. Por cierto,¿ esta pegatina de bebé a bordo en qué momento te la dan? Porque le he preguntado a varios padres mayores y me han dicho que no saben de dónde salió esa pegatina,
no saben en qué momento se la dieron. Y estoy empezando a pensar que sale la madre con el chiquillo.¿ Te imaginas? Ahí, tome, su bebé. Ay, la pegatina, ¿no? Que además ocurre casos de que los años van pasando, da como lastimica quitar la pegatina y entonces pasa que el que va conduciendo es por el que se puso la pegatina, que ya tiene 18 años, ha heredado el coche, habría que actualizar el estado con una otra pegatina que pusiera el que va a bordo bebe, ¿no?¿ Sabes lo
que te digo? Sí, sí. Me he casado pero no tengo hijos, la verdad es que soy muy joven, tengo 30 años. No soy joven, ¿verdad? Lo sé. Pero me estoy preparando para cuando sea padre. He pensado ideas, pautas que quiero seguir cuando sea padre. Por ejemplo, me quiero fijar, para cerrar una tontería, me quiero fijar en el mote posible que le pongan a mi hijo conforme vaya creciendo. No me refiero al típico mote de un pueblo albacete en
plan tragalomas o filamazas. Me refiero a... Sí, estos motes existen. Uno de ellos es mío. Pues no, en serio, al mote. Porque, por ejemplo, si un día te enteras que a tu hijo le llaman el cuco... Ya sabes que juez no te va a salir el chiquillo,¿ me entiendes? No todos los motes van a ser malos, ¿vale? Si un día te enteras que a tu hijo le llaman el follatas, hostia, pues mola. Cuidado,¿ cómo cambia la cosa si a quien llaman follatas es a tu hija? A ella no mola tanto, ¿verdad?
A ella no hace tanta gracia, que no, ¿eh? No da tanta gracia. Pero bueno, no tengo hijos, pero tengo sobrinos. La verdad es que los sobrinos son lo mejor. Son la evolución de los hijos. Son los hijos 2.0. Porque estás jugando con ellos, te aburres, se lo das a la madre y te vas con los colegas a echar unos gin tonic. Es cojonudo. Tengo un sobrino maravilloso. Bueno, tengo varios, pero uno, por ejemplo, es Hugo. Es el mayor. Dos añitos. Rubio,
ojos azules, precioso. Y mi hermano, su padre, está obsesionado porque dice que Hugo con dos añitos todavía no habla bien. Digo, tranquilo, tío, no te preocupes. No creo que de Hugo, yo qué sé. imaginaos que Hugo pudiera hablar como un adulto, con dos añitos.¿ De qué vas a hablar con un niño de dos años?¿ Qué te va a contar? En plan, Hugo,¿ qué tal?¿ Cómo ha ido el día? Pues bien, papá, me he comido dos mocos, he aprendido a contar hasta cinco y
me he cagado cuatro veces. Espera, cinco. Eso es. O yo qué sé, también por esto del habla, mi hermano está preocupado porque Hugo, en vez de decir moto, dice rin rin. ¿Vale? Rin rin. Claro, porque mi hermano y yo nos gustan mucho las motos, le estamos intentando inculcar el tema de las motos para que algún día Hugo sea un Valentino Rossi. De momento las patadas las da muy bien Hugo, ¿no? Aquí los de Ressi no se ríen. Bueno, pues... Pues eso, y claro, está preocupada por esto. Digo, nene,
tampoco te preocupes por esto. No creo que llegue a tener dos años, o sea, o que tenga 18 años, y te diga, papá, he sacado buenas notas, cómprame una... que me quiero esta noche con mi novia, a ver si me la... ¿Sabes? O sea, no. No me ha ocurrido. Hoy, ya que aprovecho que me dedico a este trabajo, vengo a desahogarme un poquito aquí, en este escenario, amigos, porque vengo a quejarme de varias cosas. Por ejemplo, el WhatsApp. La gente dice que estamos más comunicados gracias al WhatsApp. Mira,
y una mierda con ojos. No estamos más comunicados. Para empezar, ya no te llaman los amigos como antes.¿ A qué ya nos llaman? Yo echo de menos que me llamen los amigos. Lo echo tanto de menos que me hace ilusión cuando me llaman para cambiarme de compañía, ¿sabes? ¿Sabéis? No, hace poco me llamaron a las cuatro y cuarto de la tarde. Yo creo que esta gente solo trabaja de 4 y 10 a 4 y 20. Este es su horario laboral. Diez minutos. Me llama la chica. Hola, buenas tardes, señor. Le llamo
para que se cambie con nosotros. Y como tenía ganas de hablar con alguien por teléfono, le digo, venga, sí, dime, dime, dime. Dice, no sé qué decirle, señor. Siempre me cuelgan aquí. Es la primera vez que alguien me habla. La tía llorando y todo. No, pero... Sí que a veces te llaman los amigos, ¿vale? Ocurren dos casos. Te pueden llamar a través del WhatsApp.¿ Sabéis que ahora se puede llamar a través del WhatsApp?¿ Funcionan muy bien las llamadas?¿ A que sí? Dices, hola,
a los 10 minutos el otro, hola. Normalmente, además, si te llaman a través del WhatsApp es porque se han equivocado. Y si se han equivocado es porque te estaban mirando la foto del perfil. Porque están juntín con los botones. Yo siempre que me llaman a través del WhatsApp, como sé que es por esto, lo cojo lo más rápido posible...
Lo único que he escuchado una vez es hostia, hostia, hostia, hostia, hostia, hostia, hostia. No, pero sí que a veces te llaman los amigos para hablar contigo, una llamada normal, pero claro, como te llaman poquitas veces, actúa la ley de Murphy. Hace poco me llamó un amigo, yo iba hablando con él como 20 segundos y ella me dice, ostras, Juanjo,¿ dónde estás? Es que se oye mucho eco. Digo, me has pillado, tío. Estoy cagando, ¿vale? Digo, hostia, Juanjo, perdona.
Te llamo luego. Digo,¿ por qué? Dice, hombre, porque estás cagando. Digo,¿ y qué pasa?¿ Puedo hablar? Cago por otro lado,¿ me entiendes? Dice, no. Y dice, no, Juanjo, paso a hablar contigo mientras cagas. Digo, vale, pues que sepas que no me vas a pillar en ningún otro momento ni tan atento. Ni tan concentrado, ni tan feliz. Porque a mí me encanta cagar, ¿vale? Esto lo digo aquí. Es un lujo decirlo aquí en la tele. Maravilloso,
digo eso. Cagar es maravilloso. Otra cosa por la que vengo a quejarme, Leticia Sabater.¿ Viste la noticia esa de Leticia Sabater? Lo del... Lo del toto. Para el que no lo sepa, Leticia Sabater se gastó... 6.000 euros para operarse el toto y volver a ser virgen, ¿vale? 6.000 euros para un uso. Que yo me lo imagino, todos lo imaginamos llegando ahí a la consulta al cirujano, al doctor, a plantearle el tema y decirle, hola, buenas, doctor, venía
porque quería que usted me operase. Me imagino que el doctor le dijo, ah, muy bien, tenemos un láser que te va a dejar los ojos perfectos. Y ella,¿ qué pasa con mis ojos, doctor? Creo que ella no lo sabe, lo de los ojos, ¿sabes? Me lo imagino ahí,¿ qué pasa con mis ojos, doctor? Y el doctor allí,¿ qué pasa con mis ojos? Y el doctor allí, ¿eh? Otra cosa por la que vengo a quejarme, los patinetes, estos que se han puesto de moda,¿ sabéis lo que os digo?
Estos que solo tienes que hacer así como... Que no tienes que andar ni nada.¿ Esto para qué coño es? Porque, o sea, no haces deporte, ya tenemos niños gordos,¿ para qué sacamos esta mierda? O sea, además se llama hoverboard o algo así, es un invento americano o algo así. Si lo traduces al castellano literalmente significa gilipatinete, ¿vale? Los odios,
todos patinetes. Además, yo me pregunto qué pensará una persona que va en silla de ruedas que no puede andar cuando ve pasar por delante de él un chaval con eso. Le tiene que dar una rabia de la hostia, en plan, oye, chaval, yo no puedo andar, cabrón, yo me gustaría andar,¿ qué haces con esa mierda? Que además me da mucha rabia que a esta gente, que no puede andar o lo que sea, que le llamemos minusválidos o discapacitados. Esta gente, en todo caso, son válidos o capacitados porque han tenido
un problema y lo han superado. Alguien que viene a llamar minusválido o discapacitado es al del patinete, no me jodas. Dicho esto, quiero confesar una cosa, quiero confesar una cosa. Cuando voy a un sitio público y tal y tengo que ir al baño a hacer aguas mayores, siempre intento ir al baño de minusválidos, ¿vale? No me gusta decir minusválidos, ya lo he dicho, pero intento ir a esos baños porque son los que más limpios están.¿ Por qué son
los que más limpios están? Porque nadie me da de pie, ¿no? Bueno, vale. Este es chungo, este es chungo, lo sé. Este es chungo, lo sé. Pero me mola,¿ qué cojones? Otra cosa por la que vengo a quejarme, las tablets, ¿vale? Los controlados que nos tienen para vendernos todo. Hace poco, os pongo un ejemplo, hace poco me pongo en el iPad a buscar un viaje a Egipto. Algún día quiero ir, todos queremos ir algún día a un viaje a Egipto, ¿no?
Y quiero saber cuánto vale, no tengo ni idea. Me pongo a mirar los precios para saber lo que tengo que ahorrar. Total, miro los precios, digo, vale, ya está. Ya sé lo que tengo que ahorrar para irme a Egipto. Venga, me olvido. No te olvides, ¿eh? A partir de ese momento, cada vez que navegues en cualquier página web, en esa tablet, casualmente, en todos los anuncios de la web pone, oferta a Jito, oferta a Jito, oferta a Jito, oferta a Jito. Te falta un colega al lado.¿ Te vas a Jito o
no te vas a Jito? No, te vas a Jito, te hago una oferta, te vas a Jito. Vete a Jito, muchacho, vete a Jito. Vete a Jito, muchacho. Total, que al mes siguiente estás en el centro del Cairo diciendo,¿ qué coño hago aquí, tío? Es que... Para colmo, comparto la tablet con mi mujer. Buscamos las dos cosas para comprarnos cosas. Y yo hace poco, no sé cómo lo hice, pero acabé de vacaciones en Cuenca con una tabla de surf y con unos zapatos de tacón buenísimos, ¿sabes? Es acojonante, tío.
Pero bueno, me estoy dando cuenta con esto de la crisis que no me voy a poder ir a Egipto en avión. Me voy a tener que ir en BlaBlaCar.¿ Sabéis lo que es BlaBlaCar? Para el que no lo sepa, consiste en viajar en tu coche con alguien que no conoces absolutamente de nada. Para poner un ejemplo más práctico es, por ejemplo, imaginaos que Enrique Iglesias un día viajara en su coche con su padre, ¿no? En fin. Este también
me gusta mucho. No, viajas, yo viajo mucho con esto de los monólogos y claro, a veces viene gente conmigo, mola más ir acompañado. Viaja contigo gente de todas las edades. Hace poco viajó conmigo una mujer adorable de 70 años que no sé cómo lo hizo, pero acabó ese viaje convenciéndome de que me comprara una máquina de coser. Y me hice acordarme de esa máquina de coser que todavía está en casa de mi abuela, ¿vale? Esa máquina de coser
marca Singer, Alfa, Sigma...¿ Sabéis cuándo os lo digo? Que yo de pequeño lo veía en casa de mi abuela, no sabía lo que era. Yo me dedicaba a coger el pedal ese que tenía y empezaba ahí, que cogía una velocidad de la hostia, que luego me he preguntado por qué no han hecho coches con ese sistema. Anda que no molaría ir yo a recoger gente de BlaBlaCar con mi coche de coser. Imaginaos, ¿no? Se suben todos al coche y yo, bueno,¿ estamos todos ya? Venga, vámonos. Joder,
o sea, es cojonudo. O sea, llegas al destino, te has ahorrado la gasolina y eso es lo bajo de los pantalones. Eso es cojonudo. Pero bueno, amigos, voy a ir terminando ya. No... Tantas. De bueno, gracias. Gordo, hijoputa. No, quería terminar con una última reflexión y es que, amigos, me gusta hablar de los momentos incómodos, ¿vale? Y seguramente os habrá pasado de estar con la familia, con los amigos o qué sé, por ejemplo, en Navidad. Uno de
ellos cuenta algo gracioso. Todos se ríen. Tú te ríes también, aunque tú no has escuchado lo que ha dicho. Te ríes por integrarte. La putada es cuando aparece alguien que no estaba en la conversación, te ve a ti aún riéndote, y te dice, oye, Juanjo, cuéntamelo, que yo no lo he escuchado.¿ Me lo puedes repetir? Y dices, hostia,¿ qué le digo a este yo ahora, macho? Me acaba de matar. Y en ese momento, en una maniobra increíble de tu cerebro, te sale la respuesta perfecta, le dices, que te lo
cuente el que es más gracioso, ¿eh? Eh... A veces sí que ocurre la situación en la que sí has escuchado el chiste, pero no lo has pillado. De estos momentos que tu cerebro dice, oye, me veo un ratico, luego vengo. Estos momentos que se llama estar espesete.¿ Os habrá pasado estar espeso, estar espesico?¿ Sabéis a qué momento me refiero? Os pongo un ejemplo. Cuando llevas 20 minutos buscando las gafas de sol y resultaba que te las habías puesto aquí arriba. Esto a veces, no sé si os
ha pasado, a mí me pasa. Yo me pongo aquí las gafas, no lo entiendo eso de mi cerebro. Los primeros 5 minutos yo noto las gafas. Pero a partir del minuto 6, tu cerebro dice, oye, hemos cogido confianza con esta Ray-Ban. Están de puta madre. Oye, avisa el sentido del tacto, que no las note. Dejas de notar las gafas. Hace poco me encontré un amigo con tres pares de gafas en la cabeza. Y le veo y le digo, muchachoso,¿
qué tienes en la cabeza? Se quita una de las gafas y me dice, esto, ostras, ahora que lo dices, he perdido dos pares en las últimas dos semanas, ¿sabes? O sea, ¿vale? Pues esto que decía... Pues esto que decía, ¿no? Que han contado el chiste, tú no lo has pillado, empiezas a dudar de tu existencia, ¿sabes? Aunque sea el chiste más tonto del mundo. Están ahí todos riéndose y tú ahí... Mierda. No he pillado el chiste. Vamos, Juanjo, piensa. No puede ser tan difícil. A ver, uno ideas.¿ Cómo
era el chiste? A ver, un perro, mis tetas... Nada, tío, que no lo pillo. Y a veces es mejor ser sincero y al que lo ha contado se lo dices, le confiesas. Oye, mira, tío, perdona. Me lo vas a tener que explicar porque no sé qué me pasa hoy, estoy espésete o lo que sea. Oye,¿ me puedes explicar el chiste? Pues cuidado, que de los que se estaban riendo siempre salta alguno que dice, hostia, Juanjo, yo tampoco, menos mal que lo has dicho. Y de repente te
conviertes en el puto amo de esos gilipollas, ¿vale? Reconocer que eres tonto te hace el líder, ¿vale? Así que, bueno, si alguno de vosotros que ha estado aquí esta noche viendo mi monólogo, durante el monólogo se ha reído, pero estaba disimulando, si luego alguien nos pregunta qué tal el monólogo de Juanjo Leviñana, ya sabéis lo que tenéis que decir. Que te lo cuente él, que es más gracioso.¡ Muchas gracias!¡ Buenas noches!
