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Joseba - Somos el Primer Mundo

Jan 15, 202612 min
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Con el humor como analgésico para la vida y un talento innato, este cómico madrileño tiene muy claro que, por mucho desarrollo y avance tecnológico que nos digan, solo hay que abrir Facebook para comprobar que ya no somos el primer mundo.

Transcript

Speaker 2

Qué tal? Oye, sí, me llamo Joseba, tengo 36 años, soy de Madrid y aquí donde me vivo en casa de mis padres, con dos cojones, no me pongo ni colorado, ¿eh? Me la suda. Luego hay gente que me pregunta, oye,¿ y si eres de Madrid por qué tienes nombre vasco? Digo, pues creo que mis padres me pusieron nombre vasco porque vieron que no me iba a independizar en la puta vida. Hoy he visto un documental que hablaba sobre costumbres curiosas

de otras culturas, ¿no? Y hay una tribu en Malawi que se llama los Enga, que creen que por la boca se escapa el alma y no se dan besos.¿ Sabéis cómo se saludan? Os juro que esto no me lo invento, ¿eh? Cuando se encuentran dos tiparracos de la tribu, se cogen de la cola y se la sacuden el uno al otro dos veces, ¿no? Hacen taca-taca, dice el documental. Dos veces si son conocidos, tres si son familiares. Digo, acabáramos. Claro,

es lógico, son familia,¿ me entiendes? No le vas a coger la cola a un tío tres veces si no es familia, dos sí. Pero tres es como, eh, eh, eh, que no nos conocemos tanto, chato.¿ Me entiendes, no? Las mujeres de la tribu hacen exactamente igual con el pecho, hombre y mujer, igual, ¿no? Ella le coge de la cola y él del pecho dos veces si son conocidos, tres si son familiares. Hasta ahí, claro, yo viendo el documental me puse a pensar, digo,¿ cómo será la cena

nochebuena en casa de esta gente? Pero, en serio... No cenan. Eso es una puta orgía. Tú imagínate que se juntan 30 a cenar. Que el problema no está en que tengas que saludar a esos 30 miembros de la familia. Y nunca mejor dicho. El problema está en que esos 30 te van a saludar a ti.¿ Sabes por dónde voy, no? Vamos, que al 15 ya te estás echando un cigarro. Pero el

documental va más allá. Dice,¿ qué pasa cuando ese hombre y esa mujer de la tribu que se encuentran quieren demostrar que quieren relaciones sexuales entre ellos?¿ Cómo se lo dicen? Con cuatro toques. Hay un toque de más que yo lo llamo sutileza. Es como quiero algo contigo. Yo lo pensaba y digo, espérate que me aclare. O sea, si yo le gusto a una chica para que ella decirme que quiere algo conmigo tiene que venir y hacerme así cuatro veces de la cola... Digo, pues como me haga eso,

yo ya no quiero nada más. O sea... ¡Hombre! Y cinco toques no que me enamoro,¿ me entiendes? Yo te lo cuento esto y te suena chino. Dice, pero eso es normal en el tercer mundo. Están sus desarrollados, hacen esas cosas. Nosotros no podemos hacer algo así. Somos el primer mundo. Estamos más desarrollados tecnológicamente e intelectualmente hablando, ¿verdad? Que luego vemos una lata de Coca-Cola con nuestro nombre y nos flipamos. Tiene mi nombre,¿ cómo lo ha sabido? Brujería.

Lo que más me jode es que le sacáis una foto y la colgáis a internet.¿ Por qué?¿ Para qué?¿ Por qué? Para darnos envidia a los que no tenemos lata. Yo me llamo Joseba, yo no tengo lata. Yo con mi nombre tengo a un señor que te arregla la luna del coche. Pero no tengo lata. Hay gente que lo está pasando mal a cuenta de las latas. Tengo un amigo que no encuentra lata y lo está pasando mal. Se siente excluido de la sociedad. Y yo le estoy buscando, el otro día le encontré una con su nombre. Mira,

se la llevé. Ay, se emocionó, lagrimones como peras de agua le caían. Me dice, gracia, Joseba, gracia. Digo, hombre, de nada, litoral. No, no. A ver, litoral es de apellido. Se llama Favara. Bueno, es... Es verdad, sacamos fotos a eso y lo colgamos, ¿verdad? Por eso digo, no somos el primer mundo. Ahora hay gente que saca fotos a lo que va a comer y lo cuelga en Internet. En serio. Ahora mismo en Internet hay más fotos de paellas que de gente desnuda. No, no te exagero. Yo

tuve que quitar el Instagram. Cada vez que miraba un poquito el Instagram me tenía que tomar un Almax. Se repite. Y hacemos eso en las fotos porque nos hemos vuelto unos sibaritas con la comida. Por culpa de los concursos de cocina que hay.¿ Habéis visto el de Chicote?¿ Sabéis quién es Chicote, no? El que va a todos lados en pijama. Que se compra los pijamas en Divinity. No me gusta, son un engaño esos concursos, porque la gente

que concursa ahí sabe cocinar. O sea, tú los ves y dices, tienes dos horas y 50 ingredientes para hacer un plato. Y a las dos horas llega el chaval con un plato así y una cosita a comer así. Así la cosita a comer. Que lo ves y dices,¿ qué has hecho con los 50 ingredientes? Un MP3, tío. No, es que tiene que ir bien presentado. Digo, claro, para sacarle una foto y colgarla en Instagram, ¿no? Es verdad, tío. Y que me lleven a mí, que no tengo ni idea

de cocinar. Me llevan a mí ahí y Chicote lo flipa. A mí me dice Chicote que tengo dos horas y 50 ingredientes para hacer un plato y te juro por Dios que a las dos horas le llevo una tostada con nocilla sin plato ni nada, ¿eh? O sea, la tostada. Digo, ahora si tiene huevos dime que esto no está bueno. No, es que está mal presentado. Digo, ahí te doy la razón. Hay que presentar las cosas en condiciones. Tostada con nocilla. Chicote, Chicote,

tostada con nocilla. Ya está. Es verdad. No entiendo esas cosas, tío. Si ese concurso lo ganaría mi madre, lo ganaría cualquier madre española. Yo me imagino a mi madre llevándole un plato a Chicote. Se le ocurre a Chicote. Decir que no le gusta ese plato y Chicote tiene ese plato para cenar. Y si no lo quiere para cenar, para desayunar. Y si no, para merendar. Y si no, hombre, por Dios. Lo gana mi madre. Nos hemos vuelto chivaritas. Sí, varita. O sea, ahora hay gente que se hace cursos de

catador de vinos. Uy, qué hostia tienen. No me voy a meter con la gente que cata vinos profesionalmente, ¿vale? Que eso me parece una profesión muy digna. Necesaria. Ahí no me meto. Digo esto es que se hacen un cursillo de catador para ser más listo que tú. Y cada vez que tienen una copa de vino delante les sale el gilipollas que lleva dentro y empiezan a hacer cosas raras como mirar el color. El aroma. Lo prueban. Y dicen frases del estilo, notas esos matices en boca,

ese ligero sabor a roble. Digo, habrás chupado muchos robles para saber a qué sabe, ¿no? O sea,¿ o no?¿ Cómo hacen esos cursos?¿ Cómo los hacen?¿ Qué hacen?¿ Se los llevan a un bosquecillo? Bueno, dejar de chupar un poco los robles, vamos a lamer pino. Lamer bien el pino, ¿vale? Quedaros con el sabor y, ojito, que estamos en la casa de campo, mucho cuidado con lo que chupáis. No

somos el primer mundo. Solo hay que abrir el Facebook cada mañana.¿ Hay que ser tan pesado con el Candy Cruz?¿ En serio?¿ Qué os pasa?¿ Parecís testigo de Jehová?¿ Quieres jugar al Candy Cruz? No quiero jugar al Candy Cruz. Se os van a picar los dientes, coño. Tanto Candy Cruz. Se os ha ido la olla. Mira, el otro día voy en el metro e iba todo el mundo jugando al Candy Cruz. Todo el mundo, todo el mundo jugando

al Candy Cruz. Y entró un mendigo, pobrecito mío, y se puso en mitad del vagón, no le miraba a nadie. Y empezó el chaval. Perdone que le moleste, es triste pedir, pero más triste robar, porque no soy persona violenta. Me he quedado pillado en el nivel 52 del Candy Cruz y no me quedan vidas.¿ Alguno de ustedes me podía pasar alguna por Facebook? Dios, estamos locos. No, no. Estamos locos. Yo he descubierto que hay dos vertientes. En Facebook hay

dos vertientes, dos tipos de personas. Están los megachupi optimistas. Yo los llamo usuarios gominola. Que son estos,¿ sabes quiénes son? Lo sabéis. Son los de las fotos de gatitos. Las frases de Coelho. Qué hostia tienen, ¿eh? Son esos que cuando abres el Facebook por la mañana siempre tienen en su muro una frase del estilo... Un día sin sonreír es un día perdido. Te mato. No, que grado de felicidad tiene. Tiene un grado de felicidad que solo lo

supera Iker Jiménez conduciendo un ovni, te lo juro. No. Esos son los que escriben... Ey, por fin es viernes. Mira, cada vez que alguien escribe en Facebook o en Twitter... Por fin es viernes. En algún lugar del mundo muere un cachorrito. No escribáis eso. Yo siempre que veo el... Ey, por fin es viernes, pienso, ya llegará el lunes. Pero es que luego llega el lunes, llega el lunes y ponen... Ey, a poner el lunes con energía, tu puta madre. Energía. No se puede ser tan optimista. No se puede. Yo

soy una persona muy optimista. Os lo juro, yo soy muy optimista, pero no llego a esos niveles. Yo soy muy optimista. Yo me meto en el coche, pongo el GPS, me dice el GPS, introduzca su destino y pongo triunfar en la vida. Y luego tenemos el lado contrario, ¿verdad? El lado contrario que son los pesimistas, los que cuentan sus penas en el Facebook, que mira su muro, parece el muro de las lamentaciones, ¿verdad?¿ Qué pena anda? Dan mucha pena. Yo el otro día lo estoy viendo y

pone uno, creo que me van a echar del trabajo. Digo, bueno, pues si en horas de trabajo dejas un ratito el Facebook, lo mismo te dura, llámame loco. O ese que puso el otro día, me ha dejado mi novia, mi vida no tiene sentido, y yo, me gusta. Y en mi estado digo, no, tu novia que se ha quedado libre, no te jode. Es verdad. No somos el primer mundo. No lo somos. Mira el WhatsApp. Uy, el WhatsApp.¿ Os habéis dado cuenta que desde que tenemos WhatsApp llamamos menos

por teléfono? Que no nos cuesta dinero, ¿eh? Tenemos tarifa plana. Pero¿ sabes la diferencia? Que si hablas por teléfono escuchas el tono de voz de la otra persona, el estado de ánimo y tienes que andar preguntando. Y nos mola. Es como, no me cuentes tus penas que ya me las sé del Facebook. Te digo a quien hemos quedado una caquita con ojos y a la tira. ¿Verdad? Y quien dice WhatsApp dice Line porque todos sabéis que hubo gente que se cambió de WhatsApp a Line porque WhatsApp

se volvió de pago. 0,89 céntimos al año. Yo tengo amigos que se cambiaron a Line. Yo paso de pagar 0,89 céntimos al año por el WhatsApp. Digo, venga, hombre, seamos realistas. Si te administras bien... Vas guardando a poquitos, todos los días, un poquito, otro poquito, todos los días, a final del año 089 casi ni lo notas. Y todos tenemos WhatsApp. A mí no me gusta el WhatsApp. Y nos han creado esa necesidad de tener WhatsApp. Yo tengo WhatsApp. Llámame derrochador. Ay, loco,

guarda para un piso. Es verdad. Por eso, amigos, os digo que no somos el primer mundo porque hemos dejado de ser mundo poco a poco. Nos hemos encerrado en nuestras redes sociales, en nuestra tecnología y estamos cambiando una vida real poquito a poco por una virtual. Y pensar

una cosa. Mientras nosotros perdemos el tiempo contando nuestra vida en Facebook, sacando fotos a comida o mandando caquitas con ojos por el WhatsApp, en algún lugar de la Tierra hay gente que para saludarse se cogen de la cola y de las tetas los unos a los otros. Y eso, amigos, eso sí es ser el primer mundo. Muchas gracias.

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