Gracias, gracias. Basta ya. Continuemos. Bueno,¿ qué tal?¿ Cómo estáis? Aquí estoy, aquí estoy otra vez, aquí estoy otra vez. Mi sueño era otro, mi sueño era haber triunfado en Hollywood desde el último monólogo, pero no pude ser, no pude ser. Pero también es porque son expectativas muy altas también. Yo quiero reducir un poco y ser, quiero triunfar en Hollywood, pero ya no como lo típico, como actor o director. Quiero convertirme en el mejor actor de figuración especial con frase.
Esos son los que recuerdas. En la típica película que hay un accidente, yo quiero ser el típico que grita del fondo del brazo,¡ que alguien llame a un médico! Ese quiero ser yo. En el combate final de boxeo, en la pelea final, alguien siempre grita desde el público, ¡mátalo, acaba con él! Ese quiero ser yo. Ese quiero ser yo. Sí, bueno, es mi sueño. Hay muchos papeles que son verdadera gominola
para mí. Me encantaría ser el típico que está en la cola del aeropuerto y llega el protagonista con toda la prisa y se cuela porque es el protagonista, por eso se cuela y tiene prisa. Y yo quiero ser el que está en la cola y que diga, ¡eh, oiga, oiga! que luego cuando el protagonista vuelve de su viaje y tal, y vuelve al aeropuerto y le coge el taxi a alguien que ya lo había pillado, que es el mismo, que dice, oiga, oiga, y dice, es el mismo, no me lo creo. Ese soy yo, ese quiero ser yo.
Porque son los papeles que al final recuerdas, ¿no? Pero el que mi sueño es hacer de policía En el control de seguridad, es en el arco de seguridad del aeropuerto, cuando pasa el protagonista, ¿no? Sudando como, hostia, que no suene. Y pasa, yo quiero ser el policía que le dice, disculpe. Se da la vuelta y dice, su pasaporte. Ese es mi sueño. Pero bueno, supongo que tendré que pasar por todas las etapas y tal, no lo sé. A lo mejor hacer cine aquí, que en fin, es como, ay
Dios mío, no, hacer cine aquí. Yo creo que si finalmente muere el cine español, espero que la ceremonia de funeral sea más divertida que los Goya. No es difícil, no es difícil. No, la otra opción es la tele, la tele. Ves el panorama de la tele y, Dios mío, te echas las manos a la cabeza. Yo creo que lo único que se salva para mí son las series estas tutoriales donde puedes aprender cosas, ¿no? Como Brickomanía, Art Attack, Breaking Bad, ¿no? CSI, Dexter, ¿no? Hay muchas series con
las que puedes aprender un montón de cosas, ¿sabes? Pero quitas eso de la tele y¿ qué te queda?¿ Qué te queda? Te da miedo pensarlo, ¿verdad? ¿No? Es como lo que decían,¿ cuánto tiempo lleva Cuarto y Milenio? O sea, es que lleva, lleva mogollón.¿ Cuánto tiempo lleva?¿ Quién paga el combustible de la no del misterio? O sea, lleva mogollón de tiempo. Y ya no aporta nada. Realmente ya no aporta nada, ¿no? Pero, bueno, hay programas que llevan más tiempo todavía y aportan aún menos. Porque,¿ qué me
decís del telediario? O sea,¿ cuánto tiempo lleva, no?¿ Y qué aporta ya? Nada. Programas que llevan ya mucho tiempo, nadie dice nada y siguen ahí y no aportan nada. ¿Sabéis? Llegamos 15 años de gran hermano. O sea, hay jóvenes de 15 años que han vivido toda su vida con gran hermano.¡ Qué triste!¡ Qué triste! 15 años de gran hermano. Y dices, pero¿ habrá ido cambiando? No, siempre ha sido la misma mierda. Siempre. Es que no se la han jugado lo más mínimo.
Porque yo qué sé, no sé, dar una vuelta y decir, pero no, no, no, no sé. A ver, a ver, han metido a una enana, un travesti o varios anormales, pero en realidad no han hecho ningún cambio sustancial para que yo me vuelva a enganchar, que yo solo vi la mitad de la primera temporada y no me he vuelto a enganchar. Por eso me enganché a Gran Hermano Americano, porque pensé que le habían dado una vuelta súper interesante. Luego me enteré que estaba viendo una serie que se
llamaba Walking Dead, pero cuando pensaba... Que era gran hermano, me encantaba, ¿no? Digo, hostia, me parece súper interesante que si te echan de la casa te comen los zombies, ¿no? Me parece... Un giro por el que habría que apostar, ¿no? Pero nada, no cambian nada. O sea, aquí vamos a hacer Gran Hermano 16, va a salir Gran Hermano 16 y las que echen y tal.¿ Y van a hacer algo? No, va a ser la misma mierda. Yo, de verdad, si
hay alguien aquí con contactos, voy a lanzar una idea shareware, ¿vale? Shareware, freeware, para que todo el mundo podáis utilizarla. O sea, por favor, que alguien haga llegar esta idea a los de Gran Hermano. Para Gran Hermano 16, allá va. Mételen en la casa. A un esquizofrénico. A un bipolar. A una paranoica. Pero nada de... Yo tengo un amigo que está loco. No, no. Certificado. O sea, certificado. Pero así vas completando hasta completar el
surtido cuétara de la locura más absoluta. Una verdadera olla a presión ahí dentro de la casa. Y el día del estreno, cuando están todos en el salón esperando la conexión con Plató, que están todos ahí... En ese momento... que sin que ellos se enteren que Mercedes Milá se cuele en la cocina de la casa e intercambie todas las medicaciones de unos y de otros. No me digas, ¿eh? Así sí. Así sí. Gran hermano, intercambio de pirulas.¿ Por qué no?¿ Quieres ver cómo evoluciona un esquizo con medicación
de Bipo? Mañana a las ocho. Ya está. Lo tienes vendido. Pero no hay huevos para hacer estas cosas. No hay huevos para hacer estas cosas. Y dejan estos programas que ya no aportan nada. Y luego me quitan el diario de Patricia. O sea, no entiendo.¿ Por qué? Es que no entiendo por qué. Era un programa que ayudaba a todo el mundo, ya no solo a la gente de planta, a la gente que estaba en casa. Tú, por muy mal que te sintieras con tu vida, tú veías cinco
minutos del diario de Patricia y ya te sentías mejor. Decías, uf, por lo menos no soy ese. Por lo menos, por comparación. Ya, ni eso. Pero bueno, tenemos también un poco la televisión que nos merecemos. Pues somos básicamente idiotas. A juzgar por las audiencias podemos decir que somos idiotas y gritarlo a los cuatro vientos.¡ Somos idiotas! No pasa nada. Podemos hacerlo. Tenemos la licencia para hacerlo. Es que es verdad.¿ No pensáis que llega un momento que hay gente muy estúpida?
O sea,¿ no pensáis que hay mucha gente de esta que estás hablando y ves que para responder meten un par de palabras y le dan a voy a tener suerte? ¿No? Un colega le digo, pues está no sé qué, que se ha ido Chema con su novia en el Disneyland París. Respuesta automática de...¿ Y qué han ido a pasar unos días? Creo que han ido a vivir con Miki. Pero déjame que lo confirme. Es que no se puede ser tan idiota.
Hay casos de estupidez que ya rayan lo paranormal. Yo conocí una chica enfermera que me contó este caso de un señor mayor que va al médico y el médico le receta una medicación y en la receta pone acompañar en las meriendas con cinco o seis galletas. Hasta ahí todo bien. A la semana va la mujer del señor mayor al médico a decirle que su marido es demasiado mayor para merendar cada tarde 506 galletas. Caso real, yo entiendo, puedo llegar a entender que la letra del médico no ayude.¿
Qué pone aquí? 5-6 o 506. Pero coño, ahí está cada uno para filtrar, cojones. O sea,¿ cómo funciona el cerebro de esa señora para llegar a la conclusión de decir? A ver, obviamente por el contexto 506. O sea,¿ cómo funciona?¿ Cómo funciona? Bueno, pues yo, porque no soy médico, a mí me pilla ese caso. Yo soy médico. Me pasa eso. Me viene esa señora, me paso el juramento hipocrático, porque fueron los cojones, le miro a los ojos y le digo, pruebe a bajar a 350 galletas. Y dígame la evolución. No
se puede salvar a todo el mundo, por Dios. A veces hay que tirar la toalla. A mí lo que me preocupa es que la señora tardó una semana en ir a hacer esa consulta al médico. Imagínate qué semana de infierno para el marido, ¿sabes? Todas las tardes a la hora de la merienda. ¡Paco,¿ dónde estás? El tío ahí escondido debajo del coche guardando la respiración. Aquí no va a mirar, aquí no va a mirar. Ya le pilla. ¡Venga, va! Con una pala ahí, galletas. ¡Venga, galletas!¡ No puedo más! Llevo 380.
Voy a morir.¿ Qué pone aquí, Paco? 506. No juegues con tu puta salud. ¡Vamos, vamos! si te comes 500 te perdono las 6 este es de todos los niveles con los que hay que lidiar a veces pero bueno hay una esperanza porque no toda la gente que parece estúpida realmente lo es algunos no son estúpidos algunos son normies previously en monólogos míos los normies Los normies son personas, para los que no lo sepan, que sufren de normopatía, ¿vale?
Son personas que todo lo que les pasa en la vida lo tenían ya apuntado en la agenda hace dos meses, ¿vale? O sea, son gente que está muy metida ahí, entonces no les sacas. A estas personas les podemos ayudar. Yo, en capítulos anteriores, he comentado algunas actividades, algunas pequeñas bromas, para mantener a los normies en alerta y sacarles de su estado. Esta noche me gustaría proponer un par de
ellas más. Esto lo podéis hacer para ayudar a todas esas personas que tienen una vida tan estructurada a sacarles de su rutina por sorpresa. Por ejemplo, no os cuesta nada, cuando hacéis una videoconferencia por Skype, por ejemplo... probad de vez en cuando a jugar a que la conexión funcione mal y os quedáis congelados. Eso sí, por favor, aseguraos que no os pase lo que me pasó a mí, aseguraos que no hay una tele puesta de fondo, porque...¡
Qué horror!¡ Qué vergüenza!¡ Qué vergüenza! Pero bueno, estas son bromas indoor, ¿no? Las podéis hacer desde casa cómodamente, ¿no? Comenté alguna anteriormente de Facebook. En Facebook se pueden hacer muchas cosas. Una, la última que he probado, que esta me encanta, de verdad, tenéis que probarlo. Tenéis que probarlo. Probarlo. En vuestro estado de Facebook. Poner la frase más populista posible. que os venga a la cabeza. Por ejemplo, estoy totalmente
en contra de los recortes en la sanidad pública. Pero así de fuerte, o sea, no te arriesgues lo mínimo. O sea, ve a lo seguro, ¿vale? Y tú espera a que suban los me gustas, ¿no? Porque así funciona Facebook, ¿no? La gente pasea por allí y ve y dice, ¡ay, qué buena persona! Me gusta. Entonces... Os quedáis mirando cómo va subiendo los me gustas hasta llegar a vuestro máximo
potencial de me gustas. Cuando ya empieza a decaer el goteo, entonces ahí le dais a editar comentario, quitáis lo de la sanidad pública y ponéis viva Franco con dos cojones. Mola porque tenéis a mogollón de gente en su casa diciendo, pero¿ en qué momento he dado yo a me gusta esto? Y todo el mundo dándole, ya no me gusta, ya no me gusta. Digo, ya, pero ya no me gusta implica que en algún momento te ha gustado. Te jodes.
Te jodes. Esto está bien. Hay veces que habría que hacerlo todos los días, pero si os da palo podéis empezar el Día de los Inocentes, por ejemplo, porque es un día donde está más permitido hacer este tipo de cosas. Pero la gente desperdicia el Día de los Inocentes gastando bromas a gente que conoce y tal. Hay que hacerlo a desconocidos, que se los esperan menos. Yo, esta reflexión fue el Día de los Inocentes, del último año, o sea,
el último Día de los Inocentes. Estaba paseando a la perrita y veo en los columpios de al lado de mi casa a dos adolescentes enrollándose, pero en plan tímidamente, no saben nada obsceno. Y entonces me acerco y digo, venga va, me he dejado barba para parecer más mayor. Me acerco y digo, perdonad, aquí no, ¿eh? Y aguantándome la risa, aquí no, ¿eh? Aquí no, proyectando la bota, aquí no, aquí no. Los dos se cuadraron, se me quedaron mirando flipados como que no, y el tío ya
empezó a pedir disculpas. Digo, perdón, es que no sabíamos nada. Yo estaba ahí, todavía aguantando el tirón, a ver por dónde salía, y al final le digo que no, que es broma. Y el tío se empieza a descojonar y la tía sigue así. Digo, hay que hacer este tipo de cosas a gente que no conoces. A mí lo malo es que como ya me van conociendo, a mí, pues para mis amigos y familiares, pues cada vez es más difícil colárselo. Entonces tengo que utilizar un avatar. No
hacerlo yo personalmente. Y ahí es donde entra mi hija Sofía de cuatro años. Nadie se lo espera de una niña de cuatro años. Entonces pacto con ella cositas. Esto surgió una vez que su madre empezó a gritar a las diez y media de la noche. Sofía, vete a dormir, lávate los dientes, es súper tarde, no se ha quedado de toda... Con los ojos inyectados en sangre ahí, ¿sabes? Una cosa como súper violenta. Y le digo, ve y
dile esto a mamá. Bueno, tenías que ver a Sofía recorriendo el pasillo, con la seguridad que le daba tener un buen guionista, se acerca... Y llega a su madre, que estaba totalmente a punto de explotar, y le dice, mamá, si yo te entiendo a ti, pero entiéndeme tú a mí. Teníais que ver la cara de su madre. La desarmó totalmente. La desarmó totalmente. Entonces dije, ¡eh, qué guay! ¡Eh, qué guay! Y fue un hallazgo. Digo,¡ qué guay! Es verdad, nadie
se lo espera, ¿no? De esa fea. Y fue estas Navidades que fuimos a un centro comercial y había un Papa Noel ahí y mogollón de niños haciendo cola para pedirle cosas a Papa Noel. Y me dice, ¡ah, yo quiero! Y tal. Digo, ya, pero démosle vidilla. Entonces lo preparamos y cuando le toca a ella, se sube a las rodillas, le dice el papá,¿ te has portado bien? Sí. Y dice,¿ y qué quieres pedir para este año? Entonces mira, en
plan la última mirada está rollo de señor Millagy. Y le hago, y le dice, 150 gramos de jabón de York, jabón para la lavadora y Kleenex que se han acabado. Y luego después, lo malo es que luego después yo le dije como, eh, bien, high five, bien. Y me dice, oye, vale, sí, vale, sí, papá, ha sido divertido. Pero esto,¿ qué pasa ahora?¿ Me van a traer a mí ahora? Por tu gracia me van
a traer a mí ahora 150 gramos de jabón de Dios. Digo, no hombre, no te preocupes que este no era Papá Noel de Papá Noel, este tenía aquí un anillo, o sea, era un doble, era un doble. Pero bueno, es alucinante cómo... Como Sofía me ha aportado últimamente cosas increíbles, por ejemplo, estaba leyéndole el cuento de la bestia, entonces le digo, el hechizo se romperá cuando le dé un beso a alguien que le ame. Y me dice,¿ qué es eso de que le ame? Digo, pues es el verbo amar.
Y dice,¿ y qué es amar? Digo, amar es querer a una persona mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho. me dice, pero amar no viene de amargo. Me quedé ahí como diciendo,¿ qué le digo, no? Digo, no tiene por qué, mantén la esperanza. No tiene por qué.¿ Qué le voy a decir? Pero, sin duda, la mayor lección de optimismo que me han dado últimamente, yo creo que en mi vida, fue precisamente Sofía. Cuatro años. En el mismo centro comercial de Papá Noel había unos caballitos, de
estos que son tres caballitos y metes un euro, ¿no? Entonces, pues, puse a mi hija Sofía ahí, o a mi hija Sara, de dos años, en el otro caballito. Y en el otro que queda libre, pues, una madre puso a su hija ahí, en plan, pues, con el bocata, así... ¿Sabes? De estos niños que, en figuración especial, sin frase, ¿sabes? Que está ahí con el bocata, con esa actitud de, me da igual estar aquí que ahí. Que disfrutan a
tope de la vida, ¿no? Esos niños que disfrutan. Y empieza, he hecho el eurillo y tal, y empieza a dar vueltas. Y a la segunda, tercera vuelta, Sofía me mira entusiasmada y me dice,¡ mira papi, voy la primera! ¡Mira! Digo, qué bonito. Digo, qué bonito. No me digas que no es bonito. Al final es un reflejo de la vida, ¿no? Muchas veces en la vida tú decides pensar si vas el primero, el segundo o el último, ¿no? Desde fuera eres el mismo gilipollas que da vueltas. Está en tu
mano pensar eso. Bueno, muchas gracias. Ha sido un placer estar aquí esta noche con vosotros. Gracias. Thank you very much.
