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David Andrés - ¿Por qué somos así?

Oct 09, 202515 min
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David Andrés es de Albacete, tiene una discapacidad que no solo no esconde, sino que trata con un sentido del humor infinito.

Transcript

Speaker 2

Comedy Central Podcast

Speaker 3

Muchísimas gracias, muchísimas gracias por ese recibimiento a esta cara y a este cuerpo. Me llamo David, David es un nombre hebreo que significa enviado de Dios. Aunque si fui enviado por Dios tuve un golpe en el transporte. O algo pudo pasar porque soy una persona con discapacidad.¿ Qué así nos llaman ahora? Antes nos llamaban inválidos, luego menos válidos y hoy personas con discapacidad. Cuando vean que usamos aparatos ortopédicos nos llamarán transformers. Gana de complicarse la vida

para decir que los cojos estamos jodidos. Y la verdad es que ya es bastante complicado ser cojo. Ser cojo es muy complicado. Que mi novia no sabe qué decir cuando le preguntan si tiene pareja estable. ¿Vale? Pero yo, por mí que no sea yo, he querido sentirme integrado siempre, intentar integrarme en la sociedad, ser uno más. De hecho, mi ilusión de siempre era ser soldado. Yo ya grandecico, me miré al espejo desnudo y dije, David, tienes que

alistarte en el ejército, en los cuerpos especiales. ¡Gracias! Pero no pasé las pruebas de acceso porque me adelantaba las órdenes. El sargento cuando decía cuerpo a tierra, yo llevaba media hora en el suelo. Dijeron búscate otra cosilla. Pero bueno, yo pienso que a pesar de estas cosas, las personas con discapacidad somos útiles para la sociedad y la sociedad necesita la discapacidad porque nos hace mejores personas. Yo tuve un vecino que le pegaba a su mujer, pues fue

quedarse tetrapléjico y no volvió a levantarle la mano. Que igual también por eso la sociedad hace cosas para que las personas con discapacidad estemos integradas. Y nos da pensiones, plazas de aparcamiento e incluso tenemos una reserva de puestos de trabajo en empresas de más de 50 trabajadores. Aunque los cojos no podamos trabajar en todo. Que a mí esta Semana Santa quisieron contratarme de costalero. Y dije, si no puedo con la imagen. Dice, sí, pero lleva muy bien

el ritmo. Así es que sería una persona con discapacidad, menos en el sentido del humor. Yo, sentido del humor, tengo mucho sentido del humor. Como mi abuelo. Mi abuelo, es decir, que tiene sentido del humor. Mi abuelo, en cuanto me escucha, se mea. Bueno, se me da igual, se me da igual. Pero le encanta verme haciendo monólogos. E incluso mi abuelo fue un héroe, ¿eh? De los primeros socorristas de playa que hubo en España. Trabajó 40 años

de socorrista en la playa. Se jubiló de socorrista en la playa y aún le gusta ir a la playa. Mi abuelo cuando le gusta algo no lo deja nunca. Hizo la mili en Melilla y todavía fuma porros. No sé... Y cuando trabajaba de socorrista, hacía de todo, de vigilante, de enfermero, hasta de alarma. Si miraba al agua y veía algo, decía,¡ tos pa' afuera!¡ Panta cerveza, coca con agua! Hacía de todo, de verdad. Los socorristas de ahora son más delicados. Que estás en la playa y se oye,

posible presencia de medusas. Parece que te avisan con indirectas. Cualquier día te estás bañando en el agua y se oye por megafonía, ahí está el tiburón, ahí está el tiburón. Y... Y la gente en el agua, fiesta, fiesta. Mira si haciendo el muerto, no se ha enterado. Mi abuelo está mayor, está mayor ya el hombre, ya no puede ser socorrista. Mi abuelo ahora es banquero, está todo el día sentado en un banco. Pero sigue siendo un valiente, que no

le tiene miedo, vamos, ni a la muerte. Dice que a lo mejor la muerte no es como pensamos, un esqueleto vestido de negro, que a lo mejor la muerte no es así, a lo mejor la muerte es una tía con las tetas grandes que te dice, ven, no te va a pasar nada, ven. Igual por eso los hombres vivimos menos que las mujeres. Yo viniendo de él lo entiendo, porque los hombres, reconozcámoslo, todo lo que tenga que ver con mujeres y sexo, hace que nos ilusionemos.

Como cuando un amigo decía, tío, que me he enrollado con una alemana. Y piensas en Claudia Schiffer como si la Merkel no fuera alemana. A ver qué quedamos... Que con esto no quiero decir yo que las alemanas o Alemania sea mejor. Aquí tenemos cosas para ser felices. La siesta, el futbolín, el chupachú. Inventos con palo. La siesta no tiene palo. A mi padre había que darle con uno

para despertarle. Y la verdad es que no es del todo cierto que la siesta la inventásemos nosotros, porque hay estudios que dicen que siesta viene de sexta, que era la hora en la que los romanos se echaban a dormir. Pero llegó un español y dijo, yo si espero hasta las seis se me va a pasar el sueño. Y se acostó antes. Así es que puede ser que los romanos inventasen la siesta, pero nosotros la hemos perfeccionado. ¿Vale? A tal punto que si la siesta fuese deporte, ganábamos siempre.

Las reglas sencillas. El que antes se levanta del sofá, pierde. Y yo me imagino ahí al reportero de siesta, ahí vemos al alemán que no puede estar más sentado sin hacer nada, se levanta, eliminado. Y ahí vemos al francés que se pasa de frenada en el sofá, se levanta, eliminado. Y ahí vemos al español, el español parece que se va a levantar, parece que se levanta, pero se da la vuelta y sigue durmiendo.¡ Qué dominio del juego!¡ Qué pasimonia!

Le suda la polla a todos. Y el francés, como siempre, enfadado. Se ha dopado, se ha dopado. Que ha tomado a Leriana. Yo creo que hay que ser feliz y disfrutar de la vida, ¿vale? Aunque ahora mismo estemos en un momento en que nos faltan euros y nos sobran hijoputas. que hay mucho hijoputa en España. Yo no sé cómo no han hecho ya por la tele un callejero hijoputas o un hijos de puta por el mundo.

Speaker 2

¿Eh

Speaker 3

Quién iba a pensar que el dinero no iba a estar seguro ni en el banco? Yo cuando me enteré de que los bancos iban a hacer así como un corralito y no te iban a dar tu dinero, digo, ¡sí! Yo saco todo mi dinero del banco, los ahorros, dámelos, los 10 euros.¿ Los tenía a plazo fijo? Pues que se jodan. Hombre, lo que ha cambiado la cosa, que antes los ladrones sacaban el dinero del banco y ahora trabajan dentro. Hombre,

por Dios. Yo lo entiendo un poco, ¿eh? Lo entiendo, porque tengo la teoría de que el que más y el que menos nos gusta un poco... ¿Eh? Que si pudiéramos... Que algunos de nosotros estamos en el trabajo y ponemos el móvil a cargar. ¿Eh? ¿Eh? O estamos en el supermercado pesando la fruta y levantamos la bolsa.¿ Qué dice la cajera? 100 gramos un melón. Y tú ves que es un melón chino. Y si la cajera nos devuelve

dinero de más, decimos que hubiera estado atenta. Pero es que ellos se han pasado de ladrones, muchos se han pasado de ladrones, que han perdido el sentido común, que también lo entiendo, porque el sentido común es un sentido como cualquier otro y se pierde con los años. Como la vista, el oído, el gusto, el gusto es otro sentido que se pierde con los años. En cuanto te casas, se pierde el gusto. A tu mujer le da por cocinar y te prepara unas habichuelas que parecen peladillas.¿ Qué

le vas a decir si te acabas de casar? Pues madre mía, qué buenas están. Mañana te invito a comer. No hay que ser tan exigentes, que tampoco digo yo que haya que conformarse con cualquier cosa. Como cuando se puso de moda comer pipas peladas. Que nadie se preguntó,¿ y quién las pela?¿ Y si llevan las pipas a un asilo? Estamos aquí como gilipollas comiendo pipas. Pero no hay que ser tan exigente. Que por eso están los gimnasios llenos de gente. Ahí haciendo, levantando pesas a todas horas.

Que a ver qué mierda hará un tío levantando pesas a las 12 de la noche. Hombre, porque estará solo. Los gimnasios han cambiado mucho, ¿eh? Ahora abren a las tantas, ponen música sport, te ponen espejos por todos los lados.¡ Espejos en un gimnasio! A ver,¿ para qué? Si ya sé cómo estoy. Por eso vengo. Los gimnasios... Los gimnasios tendrían que estar para gente que no podamos hacer deporte. Y el que pueda hacer deporte, que se vaya al pijo.

Que iba un tío que se pasaba una hora en la cinta de andar, media hora en la bicicleta hasta Tiquieta. Y venía al gimnasio en coche.¿ A qué vienes?¿ A que te veamos los músculos? Vesta la mierda, hombre. Yo quiero ir al gimnasio y ver a gente como yo o peor. Que vea a un gordo en una bici y diga, yo estaré mal, pero ese no va a adelgazar nunca. El gordo... ¡Suda, cabrón, suda! Así es que ya no voy al gimnasio, pero me cuido, me cuido, que me he puesto a dieta. Un día fui al endocretino...

Y le dije, quiero adelgazar. Me dijo, muy bien, pues vas a hacer cinco comidas al día. Digo, no me has entendido. Dice, sí te he entendido. Y te voy a mandar una dieta que te vas a poner, vamos, liso, liso. Y oye, la estoy siguiendo a rajatabla. Desayuno mi leche desnatada, mis cereales, All Brands. Una pieza de fruta con piel, un melocotón con piel, la pera con piel, la piña es lo que peor llevo. Lo que más me está costando. Pero bueno, todo se hace por hacer dieta porque la

alimentación es muy importante. Ahora dicen que para que estemos sanos tenemos que comer cinco piezas de fruta al día, pescado cuatro veces a la semana y diariamente yogur, leche y queso porque son buenas para el hueso. Luego hay estudios que dicen, los españoles estamos gordos. Los españoles no estamos gordos. Es que no nos da tiempo a cagar tanto. Así es que hacedme caso un consejo, reíros, disfrutad de la vida y sobre todo ser felices. Reíros de lo que podáis y de lo que no también, para que

no se rían antes que vosotros. Muchísimas gracias.

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