Criar en tiempos de prisa (sin perder la cabeza) con Marta Prada - podcast episode cover

Criar en tiempos de prisa (sin perder la cabeza) con Marta Prada

Jul 14, 20251 hr 59 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

En este episodio hablamos con Marta Prada, creadora del proyecto PequeFelicidad, referente en crianza consciente. Junto a Laura Baena, reflexionamos sobre cómo educar desde el respeto, acompañar emociones, poner límites sin gritos ni castigos, y cuidar el vínculo en un mundo que siempre va con prisa.

Una conversación que remueve, emociona y te da herramientas reales para una maternidad más presente, más libre de culpa y más conectada contigo misma.

Notas del podcast:
Cuento de Marta Prada “¡No soy una croqueta! No puedo gustarle a todo el mundo” (/www.amazon.es/ilustrado-autoestima-autoimagen-positiva-seguidores/dp/8410252309=)

*Podéis seguir a Malasmadres en:*Podéis seguir a Marta Prada en:

Transcript

Speaker 2

Tienes en un momento clave, momento veraniego... Al final cuanto más te exiges, más va pesando también como esa mochila.

Speaker 3

Parar, es

Speaker 2

lo que acabas de decir, nos

Speaker 3

cuesta parar. Si de

Speaker 2

repente paramos nos sentimos inquietas. Y me siento mal porque no estoy haciendo cosas. Hoy en día vivimos como con una necesidad de que nuestros hijos estén continuamente entretenidos. Un viaje en soledad... Debería estar subvencionado

Speaker 3

por el Estado.

Speaker 2

No dejar de buscar esos momentos para nosotras. Se

Speaker 3

puede educar bien desde la calma si no nos cuidamos nosotras. Un momento importante que además tú compartías un reel sobre las notas.

Speaker 2

Las personas no somos un número, somos mucho más. Seguimos aprendiendo para vomitar en un examen.

Speaker 3

Vamos a hablar de autoestima.

Speaker 2

Tres cosas sobre todo importantes que necesitan los niños para crecer sanos. Cómo poner límites sin coartar su libertad. Si tú educas a tu hijo sin gritos, estás siendo permisivo.¿ Qué es para ti Montessori y qué te ha aportado a tu vida? Más que un método educativo, para mí es una filosofía de vida.

Speaker 3

Bienvenidas, malas madres, a La Casita Podcast, a vuestro podcast favorito. Y como aquí venimos a confesarnos, porque¿ dónde nos vamos a confesar si no es en el club de malas madres? ¿Peter?

Speaker 4

Hombre, este confesionario ya casi se ha plantado aquí, ¿no?

Speaker 3

Porque esta semana he llegado derrapando y he dicho, hoy me pongo madre imperfecta aquí en la camiseta, bien visible, porque yo hoy, Peter, bueno, esta semana, Peter, no solo hoy, he gritado más de la cuenta a mis hijas, he perdido la paciencia y me coronaría como mala madre del año. Yo no sé tú cómo llevas este inicio de verano, Peter.

Speaker 4

Sobreviviendo.

Speaker 3

Exacto. Porque las malas madres no conciliamos, sobrevivimos. Y hay que confesar porque una se siente menos sola cuando cuenta esto. Y cuando sabe que al otro lado hay otras malas madres que están asintiendo y diciendo yo también, yo también, Laura, no estás sola. Porque mal de muchas, consuelo de... De muy pocas. De malas madres, ¿eh?¿ Qué estás diciendo, Juan? Me faltan

Speaker 4

cafés.

Speaker 3

Juan, tú eres una más, tú eres una más. Bueno, pues hoy precisamente que vengo con este sentimiento de mala madre a topísimo y que me he puesto madre imperfecta, pues viene una invitada muy especial.¡ Qué atentas! Nos va a hablar de infancia, de maternidad, de cómo acompañar y educar desde el respeto, desde la corresponsabilidad, de emociones y

también de poner límites. Y ponerlos desde un lugar que ella nos va a invitar a mirar a nuestros hijos y a nuestras hijas con otros ojos, con nuevos ojos, para confiar en ellas y en ellos. Porque al final, malas madres, esto que dicen, a veces cuando llega una madre... que no nos conoce todavía, dice,¿ pero qué es esto de malas madres?¿ No sois malas madres? Pues claro que no somos malas madres, somos las mejores madres que podemos ser y por eso nos decimos que somos malas madres.

Así que a ver qué me dice de todo esto, hoy vengo a confesarme con Marta Prada, que la conocéis más por Peque Felicidad, acompaña ya a millones de familias en esto del educar y comenzó con su propia historia. Y además ella también habla de una parte muy importante para nosotras, que es corresponsabilidad, de cuando maternas en soledad, de cuando tienes un hijo, dos, tres o los que sea,

pero quieres hacerlo lo mejor posible. Así que ya estoy preparada para que llegue Marta a poner calma y actitud a esta mala madre.

Speaker 2

Bienvenida Marta.¿ Qué tal?¿ Cómo estás?

Speaker 3

Muy bien,¿ y tú? Muy bien también. Adelante, bienvenida a la casita podcast. Muchas gracias por

Speaker 2

invitarme

Speaker 3

Siéntate, siéntate. Pasamos primero a la zona bar y había dos opciones. Invitarte a que vinieras a ayudar a las malas madres en este momento de verano de sobrevive como puedas o huir. Y he dicho, está feo. Está feo que la mala madre jefa abandone a sus hijas y de repente habrá titulares diciendo... De verdad era mala madre.¿ Cómo estás? Muy bien también. Cansada también a estas fechas,

pero resistiendo. Es normal llegar así, ¿verdad? Porque nos escriben mucho las malas madres de qué largo veo el verano. Y es como esa dualidad entre quiero disfrutar, porque somos madres, disfrutamos de ser

Speaker 2

madres,

Speaker 3

estamos felices, pero a la vez es como qué complicado se nos hace la

Speaker 2

vida, Marta. Es humano llegar así al final, somos seres humanos y yo creo que también la parte esta del verano de tengo muchas ganas de estar con mi hijo, hacer planes con él, es como el tiempo que podemos aprovechar con ellos, también nos genera un poco de exigencia porque la mayoría de nosotras tenemos que seguir trabajando y

a la vez quieres aprovechar ese tiempo. Entonces hay que rebajar un poco las expectativas del verano porque luego llega septiembre y es que estamos deseandito que empiece el cole otra vez.

Speaker 3

Sí, por favor. Es que romantizamos demasiado, ¿no Romantizamos demasiado, no nos imaginamos disfrutando del verano con calma y paz y eso a veces no puede ser. Entonces, una pregunta rápida aquí, antes de que nos vayamos al sofalito a charlar tranquilamente.¿ Qué es para ti educar con presencia, Marta?

Speaker 2

Qué potente la pregunta! Pues mira, yo diría que rebajar un poco las distracciones que tenemos y volver a lo sencillo, porque hoy en día creo que nos creamos como eso, lo que te decía antes, tanta exigencia, tantas expectativas sobre lo que debería ser, qué deberíamos hacer para que nuestros hijos sean felices, estén bien... y ahí es donde se nos generan muchas actividades, mucha prisa, mucha necesidad porque estén permanentemente entretenidos, manualidades y también la comparación. A veces nos

construimos como madres en comparación. Las redes sociales tienen muchas cosas buenas porque nos han traído mucha información, mucha consciencia sobre lo que es la educación, pero es un arma de doble filo. También nos puede generar mucha presión y ese querer compararnos y querer estar a la altura Tengo que hacer, tengo que ser. Entonces, yo creo que educar con presencia es volver un poco a lo sencillo. Parar. Atrevernos a parar. Que a día de hoy, yo creo

que es el gran reto que tenemos como madres. Parar.

Speaker 3

Es revolucionario parar. No, total. Parar, sentir, ser y estar presente, como decía Marta. Vamos a hablar de todo esto, pero claro, cuando te escuchaba es como dentro de eso, que lo hablaremos luego con calma, me lleva el cuento que me ha regalado Marta, que me encanta. Sí. Y que si te parece, vamos a hacer una cosa. Lo vamos a regalar. Entre todas las malas madres que están suscritas al canal de YouTube y que ven el podcast, comentario del podcast, ¿vale?

De lo que más te ha gustado de este podcast que te vas a escuchar y ver hasta el final, ¿vale? Porque dice este cuento, no soy una croqueta, no puedo gustarle a todo el mundo. Y esto, que me imagino que también va de nuestros peques, también va de nosotras. No podemos gustarle a todo el mundo, Marta, ¿no?

Speaker 2

No, no, no. Y muchas veces hemos crecido con esa necesidad de agradar, de complacer. Yo durante mucho tiempo he cargado con esa etiqueta de niña buena, de qué necesidad tengo de agradar, de estar a la altura y eso genera una voz que nos machaca mucho. Tienes que hacer, tienes que ser, tienes que... Y entonces ahí está el grito de guerra de no soy una croqueta, no le puede gustar a todo el mundo.

Speaker 3

Pues vente conmigo, porque de todo esto vamos a hablar con calma ahora en el sofalito. Y queremos que nuestros peques aprendan también esto, porque qué importante. Me conectaba esto que has dicho de la niña buena y de gustarle a todo el mundo y agradar. Mi hermana que nos está escuchando es mi hija mayor. Y yo cada día intento educarla y en que no espere tanto la mirada del otro de la otra, ¿verdad? Y sobre todo la mirada nuestra, que muchas veces nuestros peques están como mirando,¿

está bien esto para mamá o no? Sí, sí, sí. Ahora luego me darás consejitos para cambiar esto, pero antes, dentro cabecera

Speaker 4

Bienvenida al podcast del Club de Malas Madres, capitaneado por Laura Baena, la mala madre jefa, una mala madre más con mucho sueño, poco tiempo libre y ganas de cambiar el mundo.

Speaker 3

Os quiero. Gracias, malas madres. Pues ya estamos aquí, Marta. Qué alegría.

Speaker 2

Y

Speaker 3

aquí vas cómoda, ¿no? En el sofalito. Sí, súper cómoda. Tantas cosas que hablar hoy contigo, Marta. Tantas preguntas que me mandan las malas madres cada día para ver cómo educar con un poquito más de calma, de presencia y sentirnos un poquito menos malas madres. Así que es verdad que este podcast hoy va a ser atemporal, nos va a servir para ponérnoslo cada equis tiempo cuando se nos olvide nos volvemos a poner el podcast con Marta para recordarlo.

Pero vienes en un momento clave, momento veraniego, momento de supervivencia como hablábamos, bajar autoexigencia y también en un momento en el que esa autoexigencia que tenemos que bajar y que nos ayuda a educar mejor, también se revierte en cómo nos vamos a sentir nosotras como mujeres y como madres,¿ no Marta?

Speaker 2

Totalmente, al final cuanto más te exiges más va pesando también como esa mochila y eso influye en cómo te relacionas con tus hijos, incluso en cómo te relacionas contigo misma, porque cuántas veces a lo mejor no tenemos tanto que hacer y dices voy a ordenar los armarios y tú misma te vas buscando obligaciones y te vas dejando al final para la última, entonces creo que es súper importante bajar expectativas no sólo con los niños sino también con nosotras mismas.

Speaker 3

Por qué nos cuesta tanto parar? Porque decías tú, parar. Es lo que acabas de decir, nos cuesta parar. Si de repente paramos, nos sentimos inquietas. Es como que buscamos el, vamos a ordenar los armarios. Pues mira, yo

Speaker 2

creo que dos cosas. Por un lado, estamos en la era del hacer. Es como que buscamos continuamente ser productivas. Incluso a veces yo me encuentro con madres que me dicen, estoy dando teta al bebé y me siento mal porque no estoy haciendo cosas. Y es que estoy haciendo algo

tan importante... Eso es ya tan importante y eso por un lado, que estamos en la era del hacer y pues eso lo que te decía antes, al final las comparaciones, esto pasaba mucho en pandemia y tú te metías en redes y veías, este haciendo un bizcocho, el otro,¿ y yo qué estoy haciendo en mi casa? Estás pasando una pandemia,

eso ya es mucho, eso por un lado. Y luego por otro lado también la educación que hemos recibido, donde se nos reconocía por nuestros logros, por lo que hacíamos y eso también nos pesa.

Speaker 3

Pesa mucho y esto que decías es súper importante porque esto es clave, yo lo he vivido. Esto que has dicho me ha sentido muy identificada en el momento de estoy dando la teta, no estoy haciendo nada, me siento inquieta, incómoda y tener que hacer la reflexión profunda de decir, Laura, no hay cosa más productiva que dar de mamar a

tu hija. Entonces, esto a la hora de criar y maternar, que nos cuesta tanto entenderlo porque es algo como muy físico, emocional, pero es que también llevado a la educación, Marta, porque claro, yo creo que muchas veces el poco valor que se le da al tiempo de educar, a ese tiempo de calidad que necesitamos para educar, viene también de ahí, de no haberle dado la suficiente importancia al estar presente como tú siempre recalcas.

Speaker 2

Sí, hoy en día vivimos como con una necesidad de que nuestros hijos estén continuamente entretenidos. Cada vez les apuntamos a más cosas, que está fenomenal, que no digo que esté mal, pero no podemos olvidarnos de las cosas esenciales que ellos necesitan para crecer de forma sana, que es el tiempo con nosotros, el tiempo para aburrirse también... El sentarse a jugar, el poder contribuir en casa, con las

cosas cotidianas, sencillas. Y yo creo que eso hoy en día es un valor que cada vez como que lo estamos relegando y lo estamos poniendo más a la cola. Y eso es fundamental, el parar. Y el saber dar también a nuestros hijos esa tranquilidad y no educar en esa hiperexigencia, en esa necesidad constante de buscar cosas que hacer, actividades extraescolares. Es una carga para ellos, pero también para nosotros.

Speaker 3

Increíble. O sea, es que así vamos como las locas derrapando. Pero antes de entrar en todo eso, Marta va a empezar a contarnos algo muy importante, malas madres.¿ Qué siempre digo yo? Un tip de mala madre es, atenta Marta, un viaje en soledad debería estar subvencionado por el Estado. Pero voy a llamar a Pedro.¿ Cómo está Pedro ahora? Pedro,¿ cómo llevas el viaje en soledad de las madres? No, no está. Pedro no está. Pedro se fue. Marta se ha ido sola de viaje. Esto me lo tienes que contar.

Me he ido

Speaker 2

sola, ¿eh? Ya decía yo

Speaker 3

que tu brillito en los ojos

Speaker 2

venía de algo Ya decía yo que estábamos en este mes y te veía muy despejada. No, pues aprovechando que mi hijo se iba de viaje de fin de curso, pues dije, mira,¿ por qué no voy a hacer algo para mí? Y siempre había escuchado hablar de esa gente que viajaba sola y me contaba esa experiencia súper increíble. Y yo nunca lo había hecho pues por miedo, Laura, porque a mí me daba miedo y si me pasa algo y estoy en otro país que no es el mío y si me aburro y sobre todo una cosa que también me

daba miedo es y si me siento sola. Pues en ningún momento del viaje me he sentido sola. Hubo un pequeño momento que estaba en un restaurante cenando y había todo a mi alrededor parejas y ahí sí tuve momentos de uy, qué estarán pensando, pero luego conecté un poco y digo Marta, llevas muchísimo tiempo esperando este momento, este viaje, estás sola, no estás sola en el mundo, has elegido. priorizarte, tener tú este momento para ti, y enseguida se me

pasó esa sensación. Y ha sido brutal poder escucharme yo, que siempre estamos las madres escuchando a todo el mundo menos a nosotras, poder escucharme yo, seguir yo mi propio ritmo. Así que es una experiencia que en un momento dado todas tenemos que probar

Speaker 3

y que se la recomiendo a todo el mundo. Pero qué potente esto que has dicho. Ojo con el concepto de soledad. Pues claro, tú no te sentías sola, tú tenías miedo de que las demás personas pensaran que tú estás sola. Sí, sí, sí. Es que a mí me pasa esto que acabas de decir, yo viajo mucho sola por trabajo y a mí me ha costado hacer un proceso interior, decir... Si estás en Madrid, no te vas a quedar a cenar en el hotel pidiendo algo de comer ahí para que la gente no te vea. Esto multiplicado,

encima la gente te conoce, ¿vale? Entonces tú te ves en Madrid cenando sola y pensando que la gente estará pensando, pobrecita esta chica, tantos seguidores y está más sola que la una. Y no van a pensar que es que realmente a mí me encanta cenar sola en Madrid. me costaba hasta pedir una cerveza. O sea, Marta, porque decía, encima que estoy sola cenando, encima me pido una cerveza. ¿Sabes? Y es como, tío, la decredencia es que tenemos en la cabeza, Marta. Sí, el diálogo

Speaker 2

interno que tenemos con nosotras mismas...

Speaker 3

Destructivo. Sí, a veces sí. Bueno, pues aplausos para Marta por haber viajado sola. Que también aplaudo. ¡Bravo! Porque me das mucha envidia, ¿vale? Bueno, en algún momento hay que probarlo. Mira, y estaba pensando en la emoción que me genera envidia, ¿no? Y lo que contabas tú al inicio de decir, estamos tan contaminados por tanta información que tenemos en redes sociales, que ahora de repente como nos llega tanta información y tantos expertos hablan de las emociones, de repente yo muchas

veces cuando siento envidia es como,¡ ay no! Pero envidia de la buena. Y digo, no, envidia, me da envidia. Y me recuerda a la peli de emociones, ¿no?¿ Cómo se llama la peli? Ahora no me acuerdo. La de dibujitos

Speaker 2

Sí,

Speaker 3

sí, sé la que me dices.

Speaker 2

Inside

Speaker 3

Out. ¿Eh? Inside Out. Inside Out, exacto. Y envidia es muy graciosa, ¿sabes? Envidia es muy graciosa, a mí me encanta. Ansiedad también me representa. El caso,¿ qué me dices de la envidia? O sea,¿ podemos sentir envidia?¿ Tenemos que ocultar esa emoción?

Speaker 2

No, yo creo que todas las emociones tienen un sentido y un para qué. Y a veces hay algunas que tienen como muy mala prensa, pero al final es escuchar qué te viene a decir y mirar un poco dentro tú de ti misma y qué me viene a decir a mí esta emoción, igual que cuando sentimos rabia, igual que cuando sentimos... Al final,¿ por qué sientes rabia? Porque

a lo mejor te tienes que proteger de algo. Entonces escucha qué es lo que te viene a decir esta emoción y qué es lo que necesitas tú, que a veces proyectas en los demás lo que tú estás necesitando.

Speaker 3

Yo tengo claro lo que me está diciendo la emoción de envidia.¿ Qué te está diciendo? Me está diciendo vete sola de una vez. Si quieres te dejo venir conmigo, Amelia. Tú puedes venir conmigo a viajar. Y

Speaker 2

mira, te voy a decir una cosa. A lo mejor no todas las madres están en el punto de hacer un viaje solas porque hay diferentes momentos vitales. Hay que estar preparada, ¿eh? Y momentos vitales también y circunstancias. A lo mejor yo ahora he podido hacer este viaje porque mi hijo ya tiene 11 años, estamos en un momento vital en el que yo lo he podido hacer y me ha apetecido. Pero a lo mejor otra mamá que nos esté viendo tiene un bebé y a lo mejor no

es el momento de hacerse un viaje. Y sientes esta envidia, pero también puedes pensar¿ y qué momento me puedo dedicar yo para mí misma? Exacto.¿ Qué momentito pequeño en el día? Pues a lo mejor un desayuno tú sola en silencio, pero no dejar de buscar esos momentos para nosotras que a veces es lo que nos pasa y lo que nos falta.

Speaker 3

Se puede educar bien desde la calma si no nos cuidamos nosotras, Marta?

Speaker 2

Bueno, ahí está esta frase de cuídate para cuidar, que a mí al principio me gustaba mucho cuando la escuché, pero luego ya he dicho, pero¿ qué leches de cuídate para cuidar? No, cuídate tú porque te lo mereces, porque tú eres valiosa. Y porque tú te quieres a ti misma y te cuidas porque eres un ser humano que merece cuidado y merece amor. Entonces, después es una consecuencia en directa que vas a cuidar mejor, pero no te cuidas para cuidar.¿ Y por qué te digo esto, Laura?

Porque cuando interiorizamos también este diálogo de me tengo que cuidar porque tengo que estar bien, ya vives el autocuidado como una exigencia. Tengo que ir al gimnasio, tengo que hacer yoga, porque si no, no voy a estar bien. Y al final, lo que es algo que es una elección, se convierte en otra carga más. Ir al gimnasio ya no lo vives como un acto de amor hacia ti, sino como otra carga que además, cuando el día que fallas,

no veas lo que te empiezas a castigar. Porque hoy no he ido, porque fíjate...

Speaker 3

Total. Es que es así, que si luego llegas a casa, pierdes los nervios y gritas a tu hija, vas a decir, claro, es que no fui al gimnasio. Más exigencia. Totalmente. Es que es así. Es que al final hay una viñeta muy chula que me guardé el otro día que se veía una madre totalmente aplastada, ¿vale? Con una piedra gigante que ponía tengo que, tengo que, tengo que, tengo que, tengo que, rodeándola. ¿Sabes? Y es que así no. A

nosotras nos ha pasado igual. Nosotras durante un tiempo en el proyecto A la Hora de Cuidarse hablamos de cuidarnos para cuidar. Hace 6-7 años. En ese momento yo sí le veía sentido porque cuando tú te cuidas tan poco, cuando tú te cuidas mínimamente, es que no te cuidas, no te cuidas, te tienes abandonada como tantas malas madres que nos escuchan y nos dices que no me cuido nada, no me reconozco en el espejo, no puedo escucharme, estoy

totalmente desconectada de mí. ahí el cuidarse para cuidar te hace clic te hace como tomar conciencia porque quieres tanto a tus hijos y quieres tanto que el ambiente y el entorno esté bien que te ayuda a dar el paso pero luego una vez que das el paso y tomas conciencia dices cuidarme para cuidar a la porra frita me tengo que cuidar por mi misma como tú decías que lo has dicho fenomenal es fundamental Bueno, estamos en este momento de verano y de supervivencia, pero quiero recordar,

antes de llegar el verano, un momento importante, que además tú compartías un reel sobre las notas. Y aunque haya pasado por este podcast atemporal, sí que me parece interesante porque seguimos muy atados, y sobre todo muchas escuelas, mucho colegio, depende también del lugar donde estén nuestros hijos e hijas, pero la mayoría es a la nota, y a que la nota te cree tu identidad o te diga cómo eres.

Speaker 2

Qué

Speaker 3

compartías tú en este reel, Marta? Que

Speaker 2

siempre

Speaker 3

genera un poco de polémica.

Speaker 2

Sobre todo, es lo que hablábamos antes fuera de cámara, es que al final, cuando tú difundes y hablas sobre un tema tan profundo como es la educación, Cuando tú compartes luego un vídeo de 60 segundos, el mensaje puede quedar muy sesgado. Entonces, sobre todo lo que yo quiero transmitir es que las personas no somos un número, somos mucho más. Y es muy peligroso el mensaje de, pues, has sacado un 4 en inglés, estás castigado sin, yo qué sé, sin play o sin ir a la piscina o lo que sea.

Es muy peligroso porque puede ocurrir que ese niño se haya esforzado incluso más que el que ha sacado un 8. Entonces, este mensaje de estás castigado por, obviamente, también no solo es el momento nota, sino todo el acompañamiento global que tú hagas durante todo el curso a tus hijos, lo presente que estés, el tiempo que les dediques, todo eso

influye mucho. Y saber que detrás de una nota que no es la que esperamos, puede haber muchas cosas, desde una dificultad de aprendizaje, Desde un niño que lo esté pasando mal en el cole porque de repente esté teniendo una situación de conflicto con otros compañeros, bullying. Puede haber también que en casa haya tensiones y que se esté

manifestando en su rendimiento escolar. Entonces, hay que ver un poco más allá del número y no quedarnos solo con el 5, con el 6. Y luego también está esa otra parte que yo la viví cuando era niña, y supongo que mis padres con toda la mejor intención del mundo, como la mayoría de los padres de esa generación, pero yo era la típica niña de buenas notas siempre, dieces, nueves, y yo recuerdo y tengo esa sensación como muy presente de que si de repente había una nota, diez, nueve, seis,

ya el primer comentario era,¿ y aquí qué ha pasado?, Entonces, eso del aquí que ha pasado, a mí durante muchos años me ha resonado en mi interior en forma de hiperexigencia y en forma de no estar conforme con nada de lo que lograba y no valorarlo. Y eso me parece brutal, me parece brutal, porque es algo que genera luego mucho sufrimiento, porque nada te parece suficiente. Y luego, lo que decíamos antes,¿ por qué vivimos en el hacer? Pues ahí tenemos una de las raíces, ¿no?

Speaker 3

Qué pasa en este programa?¿ Yo tengo un radar a invitar a todas las que son insatisfechas y autoexigentes consigo misma? Chicos,¿ qué está pasando? Hay algo que nos une, el destino nos une. Me he sentido súper identificada y es verdad que al final generas una presión en esa niña o ese niño impresionante que se arrastra toda la vida. y sigues curando ya con 40 años.¿ Pero qué está fallando en

el sistema educativo? Muchas cosas, lo sé.¿ Pero qué está fallando en el sistema educativo para que sigan empecinados en poner un número, Marta? Porque tú estás hablando de cómo los padres y las madres podemos enfrentarnos a ese sistema que es así. Porque sí que es verdad que es una realidad que tú lo que haces es ayudarnos a reflexionar, a darle una vuelta, a ver cómo podemos hacer mejor las cosas y cómo podemos educar para ser más felices,

que es tu objetivo. Pero el sistema está fallando y sigue ahí empecinado en poner una nota a esa niña y ese niño y en comparar constantemente. Bueno

Speaker 2

hay muchas cosas que fallan y si hablas con cualquier profe... Total. O sea... Yo digo, demasiado mérito tienen que luchan contra viento y marea, a veces en circunstancias muy complicadas, para hacer su trabajo de la mejor forma posible. Hay muchas cosas que fallan. En primer lugar, yo te diría que seguimos aprendiendo para vomitar en un examen. Pero es que tú luego sales del examen y yo, Laura, si yo ahora te pregunto,¿ afluentes del río duero por la derecha?

Speaker 3

No, por favor.

Speaker 2

Claro, es que entonces no tiene sentido porque cuánto tiempo de nuestra vida, de nuestra infancia, adolescencia, carrera, hemos pasado memorizando y después,¿ qué nos queda? Y es que aprender no es memorizar. Necesitamos lo primero emocionarnos para aprender. Y la emoción la trae la experiencia. Necesitamos un aprendizaje mucho más conectado con la vida. Y luego, eso por un lado, la forma en la que aprenden los niños y la metodología muy centrada y muy focalizada en lo que es

el examen. Eso por un lado. Y por otro lado, las ratios. Las ratios que tenemos. Es que es muy difícil. Profes en infantil. Es que ya no es que tú puedas acompañar y respetar ritmos. Es que están volcadas en que los niños sobrevivan al final de la mañana. 25 niños,

Speaker 3

niñas. Es muchísimo.

Speaker 2

Mucho.

Speaker 3

O sea, tengo la suerte de que el próximo año, que es el último curso infantil de mi hija pequeña, han entrado un par de niñas y se desdoblan en dos. O sea, por dos niñas van a tener dos clases, que es lo normal. Pero es que llevan dos años con el ratio máximo. O sea,¿ cómo se puede educar, emocionar, como tú dices, jugar, acompañar? Porque son edades en las

que juego, acompañar... Con tantísimos niños y niñas. Y es que yo cada vez que veo a esa profesora en la fiesta del cole le digo, si es que¿ qué te voy a decir? Nada más que aplaudirte. Sí, sí. Hay que hacerle la ola. Claro. ¿Sabes? Sí. Y luego otra parte también que nos importa mucho, sobre todo de cara a futuro, que tú trabajas todas las etapas de la educación, lo poco que se educa en el talento, Marta.

Speaker 2

Sí, al final, y nos pasa a nosotros también, cuando un niño de repente, yo qué sé, le interesa mucho pintar, pero de repente sus padres quieren que toque el piano, porque ellos han tocado el piano y quieren que su hijo o la música o el saxofón, o de repente falla en el inglés,¿ a qué le apuntan? Le apuntan a inglés. Y es súper importante ver, primero, qué habilidades tienen nuestros hijos, en qué son buenos, qué les interesa, qué les apasiona. Porque cuando un niño puede hacer eso

que le apasiona, va a brillar. Cuando nos focalizamos en sus debilidades, en lo que hace mal, al final, él se cree ese mensaje de no valgo, no soy suficiente, y no todos valemos en lo mismo. Hay personas a las que se nos da bien comunicar, a otras se les da bien las matemáticas, a otras la pintura, tiene

un lado más creativo. Y tener eso como muy presente, es esto, es tu pasión, esto es tu talento, y ponérselo ahí muy grande, que él lo vea, al final le va a hacer sentirse más seguro, empoderarse, y normalmente nos focalizamos más en lo que fallan.

Speaker 3

Qué potente esto, no lo había visto desde ese lugar, pero es verdad que siempre es como en lo que falla, en lo que te falta, en lo que eres insuficiente, para corregirlo y estar en la media al final. Es como que todo más o menos esté bien. Luego en la parte del arte y de la música y tal, a mí hay una cosa que me da mucha rabia

y que siguen manteniendo muchos padres y muchas madres. Cuando de repente tienes una hija que destaca en un talento como la pintura, pero saca muy buenas notas en todo, es como, ay, pero es que es muy buena en matemáticas, pero su talento es la pintura, como si no fuera suficiente.¿ Sabes lo que te quiero decir? Como, qué pena, vas a desperdiciar su vida en no ser ingeniera aeronáutica, ¿sabes? Por el miedo a que esa carrera o ese talento

no le lleve a un futuro. Y digo yo, pues si el futuro no se sabe nunca.

Speaker 2

Claro, y también, Laura, yo creo que es un poco la idea que tenemos sobre el éxito. Eso, la idea

del éxito... nos genera mucha toxicidad. Yo creo, porque tenemos como esa expectativa de que nuestros hijos accedan a un pedazo de puesto, como lo que decías tú, pues quizá no vemos que ganándose la vida como pintora pueda tener un nivel adquisitivo súper alto y esa presión de lo que pensamos que es el éxito, tienen que llegar a tal punto, casarse, tener hijos, no, es que a lo mejor su camino es otro y al final cuando tú te sientes bien con lo que haces es que vas

a brillar y vas a encontrar el éxito de otras maneras. Entonces yo creo que ese es algo que nos hace mucho daño y que nos genera como muchos miedos también.

Speaker 3

Total.¿ Cuántas malas madres nos hemos visto que de repente en un momento de la vida, sobre todo cuando llegamos a los 40, en esta crisis maravillosa de los 40, luego a los 50 y otra crisis bastante gorda, ya lo adelantaba Sonia López en su podcast, pero cuando llegas a los 40 que hay una crisis potente en la que tú ves que has vivido la mitad de tu vida seguramente y dices, vale, se supone que he conseguido todo lo que tenía que conseguir, ¿no? Bueno, pues a lo mejor tengo una pareja o no, me

he separado y tengo otra. Si soy madre he tenido hijo o no, he decidido no tener. Tengo un trabajo, tal, no sé qué. Y de repente te ves que más o menos tienes cubierta todas las áreas que tú creías que tenías que cubrir y sientes un vacío tremendo. Porque a lo mejor lo que tú querías era deconstruirte y vivir en plan hippie en el campo pintando y no necesitabas tanto. Porque nos damos cuenta de eso que tú dices, es que materialmente cada día... Cuando haces un proceso y

un viaje un poco de conocerte, necesitas menos. Entonces, esto es muy potente para... Pero al final, yo cuando pienso en estas cosas digo, pues que la sociedad está construida así, Marta. Sí,

Speaker 2

la sociedad está construida así. Si tú

Speaker 3

intentas educar a tus hijos en ese lugar y en esos valores, luego van a salir a competir.

Speaker 2

Sí, exactamente, van a salir a competir. Y yo no digo que no sea importante, obviamente, tampoco vamos a ser hipócritas, todos necesitamos dinero para vivir, nos gusta... Y esa parte sí. Pero qué importante llegar a ese punto sintiéndote bien y teniendo autoestima. Y es que a veces lo que nos pasa es que en esa necesidad de que tengan éxito se dejan la autoestima por el camino. Y eso es

lo que tenemos que cuidar. Cómo acompañamos. Y bueno, pues sobre todo cómo les guiamos a la hora de poner límites, a la hora de cuando llegan las notas, a la hora de cualquier cosa.¿ Cómo llegan hasta ahí? Porque si el peaje de tener éxito es perder la autoestima y perder la seguridad en nosotros mismos, al final va a

llegar un momento que cuántas personas exitosas conocemos nosotros. Te hablo de actores, te hablo de gente súper reconocida, que sin embargo tienen enfermedades, adicciones, incluso casos de suicidio que conocemos. Si eso, si el llegar a esos puestos y a ese nivel garantizara el estar bien y el ser felices, no se darían esos casos. La felicidad está dentro de nosotros, no fuera.

Speaker 3

Vamos a hablar de autoestima, que es una cosa que a las malas madres siempre nos preocupa mucho, el acompañar a nuestros niños y nuestras niñas para que sean personitas con autoestima y amor propio potente.¿ Qué nos dirías, Marta?

Speaker 2

Bueno, pues que aquí influyen varias cosas. Tres cosas sobre todo importantes que necesitan los niños para crecer sanos. Pertenencia. Los niños son seres sociales, las personas somos seres sociales, necesitamos sentirnos incluidos, pertenecer, y muchas veces con ese anhelo de que son niños, como dice mi madre, bueno, ya les quedará tiempo, esto se lo va a hacer su abuela, que a ellos ya les quedará tiempo. Es que los

niños disfrutan haciendo cosas por sí mismos. Y no solo disfrutan, sino que además les ayuda a entender que pueden hacer cosas valiosas y a reafirmar esa seguridad. Entonces necesitan sentirse incluidos, sentirse parte de un equipo, encontrar cosas útiles que hacer dentro de casa, ya sea regar una planta. Cualquier pequeño gesto que un niño pueda hacer por sí mismo le está diciendo sin palabras, eres un ser valioso. Eres capaz, puedes hacerlo. Eso por un lado, la pertenencia. Luego, por

otro lado, también necesitan crecer con estructura, con orden, unos límites. Temazo, ¿viste? Los límites. Y luego, por otro lado, necesitan afecto, sentirse vistos, no solo cuando consiguen algo, sino en el día a día, sentirse vistos, acompañados, queridos.

Speaker 3

Límites.

Speaker 2

Hablemos

Speaker 3

de límites porque, claro, venimos por un lado de una generación eternamente castigada porque eran las herramientas que tenían, no conocían, lo hablábamos antes de comenzar, antes de micro, como tú decías, hasta 2015,

así que luego hablaremos de tu historia. Realmente nos hablaba de esto en España, nos hablaba de este tipo de educación, entonces hasta que esto se ha ido popularizando, ha ido llegando a las familias y hemos ido entendiendo que había otra manera de educar, que curiosamente parece incompatible, porque tú estás hablando de poner el niño en el centro, la niña en el centro, hacerla valiosa, que se sienta perteneciente, y a la vez estás hablando de estructura, límites, horarios, rutinas,

entonces a veces yo creo que las madres y los padres como que nos despistamos y nos confundimos. Entonces,¿ cómo poner límites sin coartar su libertad, sin dejar de potenciar su autonomía y sin dejar de hacerles sentir valiosos. Claro, aquí hay un

Speaker 2

prejuicio muy extendido que a mí me salta todos los días en redes sociales, la generación de cristal. Se asocia mucho la educación consciente a la permisividad. La gente piensa que si tú educas a tu hijo sin gritos ya estás siendo permisivo y no tiene nada que ver con eso. No gritar a un niño no tiene nada que ver con dejarle hacer lo que le dé la gana. Y es que está demostrado que los gritos no son positivos para su cerebro. Es decir, cuando tú gritas a un niño,

su cerebro entra en modo supervivencia. Y ahí pasan tres cosas. Lucha, cuando empiezan a desafiarte, huida o bloqueo. Claro,¿ qué ocurre? Se disparan las hormonas del estrés, el cortisol, la adrenalina y lo que va a pasar van a ser tres cosas. Por un lado, se bloquea el acceso al cerebro racional.¿ Qué quiere decir esto? Pues que toda esa parte del cerebro que a mí me permite aprender, razonar, reflexionar, queda bloqueada.

Por otro lado, el cuerpo se tensa, tensión, taquicardia, la respiración agitada, y en último lugar, el niño se desborda, se siente inseguro.¿ Esto a largo plazo qué efectos tiene? Pues, lógicamente, se debilita el vínculo con los que son sus figuras de referencia, con las figuras que le tienen que proporcionar seguridad, le proporcionan inseguridad, Esto va a debilitar su autoestima y luego que el niño aprende a ver el conflicto como algo que asocia al miedo y no como algo que

asocia a la reparación. Entonces,¿ necesitamos gritar a los niños? No, es que no es la forma de aprender.¿ Que los gritos y los castigos tienen efectos que vemos en el corto plazo? Porque tú ahora das un grito a un niño y esa conducta disruptiva la frena en seco en el momento. Pero plantéate en el largo plazo qué efectos tiene esto en el niño. Entonces, lo primero, para poner límites, dejando a un lado los premios, los castigos, ser coherentes. Cuántas veces,¿ qué te ha dicho que no grites? Y

tú estás gritando. Los niños no se fijan en lo que decimos, se fijan en lo que hacemos. Entonces, lo primero, coherencia, ejemplo. Lo segundo, validar emociones. Los niños, las personas, no somos comportamientos. Detrás hay emociones, hay necesidades. Y esto hay que tenerlo en cuenta. Y luego, firmeza. Que no estás reñido una cosa con otra. Que a veces parece, no, por favor, no me pegues. No, no voy a permitir que me pegues. Puedes enfadarte, pero no puedes pegar. Tus manos van a

estar aquí. Y ahí necesitas también esa firmeza, pero desde la tranquilidad. Y sobre todo, a todas las madres y a los padres que nos puedan estar viendo, decirles que los límites son una expresión de amor. Y que los niños los necesitan, porque al final es lo que te enseña a convivir. A mí, Laura, me encantaría ir por la autovía a 150, me encanta la velocidad, pero tengo que ir a 120, por seguridad. Entonces, los límites se tienen que asentar en la seguridad y en el respeto hacia los demás.

Y eso es lo que te permite convivir en armonía, estar pleno, y eso es la misión que tenemos los padres y las madres.

Speaker 3

Qué bonito! ¿No? Os ha gustado, chicos, lo sé. Nos encanta. No, te hace reflexionar mucho, porque se me vienen a la cabeza muchas cosas, pero me ha encantado como lo has explicado. Y hay una cosa que también decís mucho y que te he escuchado a ti decir, que claro que si tú no enseñas a tus hijos y a tus hijas a poner límites, ellos no van a saber ponerlos.

Speaker 2

Claro, súper importante y sobre todo muchas veces cuando yo no pongo límites, ya no en mis hijos, porque muchas veces pensamos que les educamos en la relación directa que tenemos con ellos, pero es que tú no educas con lo que tú haces directamente con tus hijos, tú educas con lo que eres. Es una frase que yo tengo en uno de mis libros, en Educar en la felicidad, no educas como quieres, educas como eres. Por eso te

tienes que trabajar mucho a ti misma. Yo esto es el aprendizaje creo más potente que yo he hecho en estos años de crianza y acompañando a familias. Que una cosa son las herramientas que son necesarias, y es como una premisa tener herramientas, conocer un poco la teoría, vamos a llamarla así. Pero es que no hay ninguna madre que a mí a lo largo de estos años me

haya dicho, Marta, la teoría es igual a la práctica. No, es que todo el mundo me dice, una cosa es la teoría y otra cosa es la práctica.¿ Por qué? Porque en la práctica tú te tienes que... Darte cuenta de cómo te relacionas tú con el mundo, trabajarte tú a ti misma, cuánto me quiero. Y en ese cuánto me quiero está la autoestima, que está directamente relacionada con tu capacidad para poner límites a los demás. Y ya no es cómo pones límites a tus hijos, es si

pones límites en tu trabajo. Si pones límites a tus padres, incluso a veces. A tu pareja. A tu pareja, a tus amistades.¿ Cuántas veces vamos a cosas por cosas que estamos a lo mejor agotadas, no nos apetecen y decimos sí? Yo últimamente lo estoy practicando bastante, esto de, pues no, no lo voy a hacer porque no estoy en ese momento. Sí

Speaker 3

qué importante eso, el saber decir que no, que nos cuesta tantísimo, y el que ellas vean que esa autoestima también la practicamos, que se pone el límite y lo practicamos, que también el disfrutar sin ellos y sin ellas lo practicamos, esto que tú has hecho de viajar sola y disfrutarlo y vencer tus miedos es fundamental. Yo recuerdo cuando vivíamos en Madrid y mi hija mayor era pequeñita, algunas de las veces que venían los abuelos a casa y teníamos suerte, decíamos,

vamos a ir a cenar juntos, ¿no?, en pareja. Y ella venía y se cabreaba muchísimo, lloraba mucho, ¿no? Por ejemplo, eso le ha pasado esta semana a mi hermana con mi sobrina, de, mamá, es que estás yendo a trabajar fuera. Ellas tienen que ver que disfrutamos también de lo que hacemos, porque si de repente lo ven como un drama o ven que realmente... Yo qué sé, yo me di cuenta

en eso cuando viajaba por trabajo. Si yo estoy pidiendo disculpas, estoy pidiendo perdón, estoy justificando que salgo y no lo están viendo, van a pensar, menuda carga, pobrecita mi madre, es que se va con toda la culpa tal. Y yo es como, no, me encanta estar contigo, pero también

me encanta tal, porque también eso es la autonomía. Y luego en la parte de autoestima, que es algo que preocupa mucho a las malas madres, es cómo vamos a educar en autoestima para que ellas se quieran si luego nos miramos al espejo y nos escuchan decirnos a nosotras mismas no me gusto, qué cuerpo tengo, esto y tal, no sé qué... Es el mayor reflejo para nuestros

Speaker 2

pequeños. Totalmente. Yo creo que todavía... Y ojo,

Speaker 3

fácil lo es.

Speaker 2

No, no es fácil. Aunque hemos avanzado mucho, todavía nos pesa mucho la imagen que tenemos sobre lo que debería ser una buena madre. la madre entregada, sacrificada, que tiene a su marido súper bien atendido, la comida, la ropa, la casa impoluta, los hijos. Entonces, tenemos esa imagen y a la vez hemos ido avanzando y nos hemos ido empoderando y hemos dicho, no, vamos a realizarnos nosotras también como personas, pero no hemos acabado de soltar ese patrón.

Speaker 3

Total.

Speaker 2

Y entonces eso es lo que creo que nos genera tanta culpa, tanta presión, tanto tengo que llegar a todo, tengo que poder con todo. Yo creo que eso lo seguimos todavía un poquito arrastrando, aunque cada vez nos vamos liberando más, pero todavía pesa.

Speaker 3

Pesa mucho y por eso este club de malas madres tiene vida de por vida. Venimos de una madre abnegada, sacrificada, que renunciaba a todo ella, a todo de su vida, por sus hijos y sus hijas, y hemos pasado a una madre superwoman que tiene que llegar a todo y hacerlo todo bien en todas las áreas. Y esto está llevando, Marta, a un coste emocional tan alto en la salud mental que así están las madres. A cualquier madre que le preguntes por la calle, le preguntas qué tal estás y

te dice, cansada. porque estamos llevando toda la mochila, y encima estamos llevando toda la mochila con una gran piedra que es la culpa. Entonces, bueno, esto es fundamental, ¿no? Y esa liberación y ese trabajo que hacemos a diario, también este podcast, pues nos ayuda a romper con ese estereotipo, ¿no?

De buena madre, que además tú sabes por todo el tema ahora del movimiento de Treadwife, está cada vez en más potencia y parece que estamos volviendo otra vez a la madre perfecta de sonrisa perpetua y tarta de frambuesas, ¿no? A las mujeres desesperadas.¿ Qué te iba a decir? Ahora luego volveremos otra vez a la parte de límites, de premios, de educación emocional que tú trabajas también y que lo explicas también porque se ve que lo disfrutas, Marta. Sí,

Speaker 2

para mí es como una pasión, o sea que yo disfruto mi trabajo.

Speaker 3

Entonces, ahora que las malas madres ya te han escuchado y se han enamorado de lo que estás contando, 10 años llevas ya divulgando, trabajando.¿ Cómo llegó a tu vida la educación Montessori?¿ Cómo empezaste a divulgar?¿ Cómo dices este paso? Cuéntanos.

Speaker 2

Pues llegó con mi hijo, te soy muy sincera. Llegó con mi hijo, llegó de una manera muy natural. Yo de repente me vi desbordada como madre con un niño con una intensidad muy alta, alta demanda. No me gusta la etiqueta de alta demanda, pero a mí me ayudó mucho en ese momento a comprender que yo no estaba haciendo nada mal como madre, que era como... lo que más me atormentaba en ese momento, que estoy haciendo mal.¿

Por qué no para de llorar? Porque salimos a la calle y a mí me decían las tomas, digo, pero¿ cuándo se acaba la toma? Si lleva tres horas a la teta,¿ cuándo se acaba una toma? Y empieza la siguiente. Si solo para cinco minutos de tomar es ya otra toma. Yo lo veía continuamente irritado y ese momento para mí de cataclismo Fue lo que a mí me hizo decir, vale, yo voy al pediatra, me da una serie de consejos que a mí no me hacen sentir bien como madre.

O sea, yo no puede ser que esto que me ha dicho y a mí me está haciendo sentir tan mal, esto no puede ser lo que hay que hacer. Entonces, a raíz de ahí, yo empecé a buscar libros, artículos, y ahí fue como descubrí que había otra forma de hacer las cosas. Es que claro, esto que ahora mismo...

Speaker 3

Parece fácil,

Speaker 2

pero antes no había. No, no, no, no había tanta, no teníamos tanto acceso, no había tanta información y así fue como yo empecé en este mundo de la educación y fue por pura supervivencia y por pura necesidad, ¿no? Y sobre todo por un instinto, que es algo que muchas veces las madres a mí me preguntan muchas veces,¿ tú crees que esto está bien, está mal? Digo, es que tenemos que escucharnos más, es que tenemos un instinto ahí, todas sabemos criar y maternar.

Speaker 3

Esa intuición, ese instinto que aparte se te mete aquí dentro, es físico y tú sientes que vas por buen camino y no. Pero tú dices que Montessori para ti fue como un mapa, como encontrar un mapa para mostrarte el camino. Cuéntame un poco cómo fue ese descubrimiento y qué es para ti Montessori y qué te ha aportado a tu vida y a la manera de divulgar y educar que tienes.

Speaker 2

Pues mira, yo creo que más que un método educativo, para mí es una filosofía de vida, es la forma de relacionarme con el mundo, no solo con mi hijo. Y yo llegué a Montessori por mi hijo, pero me quedé por mí, porque cuando yo recuerdo leer el primer libro de la doctora Montessori, El niño, el secreto de la infancia, desde aquí os lo recomiendo, y yo recuerdo que cada página que iba pasando a mí se me iban abriendo más los ojos. Y

Speaker 4

yo decía, madre

Speaker 2

mía, si es que esto todo es de sentido común,¿ cómo lo estamos haciendo de una forma tan diferente? Es un método científico, entonces todo, absolutamente todo, tiene detrás un por qué y un para qué. Eso es lo que a mí más me enamoró. No es un dogma de fe, no es algo que yo me tengo que creer. es algo que tiene una explicación científica y que después, muchos

años después, ha demostrado la neurociencia. Entonces, a mí me enamoró eso, ver que todo era de sentido común, cómo se ponía en valor al niño, que es una persona valiosa desde que nace, que muchas veces, cuando yo trabajo con padres y madres, les cuesta ver ejemplos de por qué no castigar, y yo digo, pero fíjate, lo claro que lo vemos con los adultos, si yo te pongo aquí cualquier relación de pareja y yo te dijera que una persona está tratando así a su pareja, a que

verías muy claro que eso es una red flag.¿ Por qué no lo vemos en la relación con los niños?¿ Por qué nos sigue costando tanto? Y es que hoy en día se divulga mucho sobre salud mental y relaciones de pareja sana. Ahí no es. Lo tenemos como ya muy asumido, muy aceptado, pero no tanto todavía con los niños. Con los niños todavía nos cuesta. Nos cuesta ver que

son personas que merecen respeto. Igual que lo merece una persona de 40 años, igual lo merece una persona de 2, de 3. y fue lo que más me enamoró, ver cómo esa metodología les devolvía la dignidad, les consideraba como personas valiosas, con sus necesidades, con sus emociones y, sobre todo, entender al ser humano como algo mucho más global, entender sus necesidades, qué necesita el cerebro en cada etapa, Cómo el sentimiento de pertenencia, de comunidad, les ayuda a florecer, a sentirse

bien y les ayuda sobre todo a ser personas sanas, que es lo que más necesitamos como sociedad, ser personas humanas y sanas.

Speaker 3

Qué bonito. Si es que nuestros niños y nuestras niñas son maravillosos. Pero qué difícil es, ¿no? Porque claro...¿ Cómo haces tú para...? Aparte, tú que transmites tanta paz y calma,

seguro que también tendrás tus momentos, Marta. Como todos. Pero cuando ves que el sistema y la sociedad van tan en contra de esto, ¿sabes?¿ Cómo tú te colocas?¿ En qué lugar te colocas para no sentir frustración y para desde lo pequeño decir, bueno, yo en pequeño estoy ayudando a muchas familias, estoy viviendo esta filosofía de vida en mi caso? Es decir,¿ cómo haces para agarrarte...?

Speaker 2

Es una pregunta que me hacen muchas veces las familias en las formaciones, que luego vamos al parque y se viven estas escenas y en el parque o en el cole. El mundo no es Montessori, no es todo paz, ojalá, porque yo pienso que la educación es la principal herramienta para cambiar el mundo. Pero desafortunadamente a día de hoy no es así. Pero eso no significa que tú tengas que vivir en la pasividad. Y bueno, como el mundo es así, pues yo también. No, tú desde tu pequeña

parcela puedes hacer muchas cosas. Hay una frase que a mí me gusta mucho, a ver si me acuerdo cómo es, dice, cuando creas te sientas pequeño para cambiar las cosas, imagínate lo que es un mosquito en verano en tu habitación, tan pequeñito y hace tanto, pues al final eso, cada pequeño granito de arena, tú no tienes que revolucionar el mundo, pero sí puedes revolucionar lo que ha sido tu historia

y cortar ese patrón. y empezar a educar desde otro prisma y va a ser una pequeña revolución también con tus hijos porque lo que hoy a nosotras, a nuestra generación de padres y de madres nos está costando tantísimo porque venimos, la mayoría, quizá no todos, pero la mayoría de nosotras venimos de educaciones autoritarias Y nos cuesta mucho. Es un trabajo que tenemos que hacer, que hemos llegado a él por amor, como decías tú, a nuestros hijos.

A lo que no llegamos por nosotras, llegamos por nuestros hijos. Llegamos aquí por nuestros hijos, pero qué duro. A veces se hace el desaprender. Ya no el aprender, sino el desaprender. Y tienes que estar ahí pico y pala, pico y pala.¿ Por qué? Porque tú arrastras unos patrones que es lo que para ti es natural. Ojalá nosotros trabajemos pico y pala, pico y pala lo suficiente como para que nuestros hijos ya lo vivan de una forma más natural y no

tengan que estar cada día haciendo ese esfuerzo. Y esa es tu pequeña revolución y lo que tú sí puedes hacer. Y al final, como yo le digo a los padres y a las madres, en el firmamento de un niño hay muchas estrellas, ¿no? Están ahí, tú miras, pero luego están papá y mamá, que es la estrella que más brilla y es en la que ellos se fijan. Entonces, tú sí puedes hacer muchas cosas por tus hijos, independientemente de lo que hagan los demás.

Speaker 3

Podemos hacer muchas cosas y eso es muy bonito que lo digas para que seamos más compasivas, para que tampoco sintamos siempre que llegamos tarde y que nos queda mucho por hacer. Sino que lo que estamos haciendo cada día también cuenta y vale mucho y brilla, como tú dices.

Una de las cosas que tenemos que desaprender y que traemos en la mochila todas las madres que te están escuchando son las etiquetas.¿ Cómo desaprendemos a educar con etiquetas para educar sin etiquetas cuando venimos cargadas de muchas etiquetas?

Speaker 2

Pues mira, yo creo que cada vez tenemos más conciencia de esto. Eres vago, eres tal... Tenemos consciencia de las etiquetas negativas, pero luego sigue habiendo otras etiquetas que todavía no somos conscientes de qué bueno eres, qué inteligente eres. Y esas etiquetas, ojo, que también pesan mucho. Porque al final tú vas a actuar como se espera de ti y te condiciona mucho en tu vida a la hora de tomar decisiones. Yo no quiero ser buena, no quiero complacer.

quiero estar plena y ser feliz, no quiero ser buena. Entonces, las etiquetas, aunque yo creo que cada vez somos más conscientes de ellas, todavía nos siguen pesando mucho. Y yo a los padres y a las madres, así como tip, así práctico, les diría que cuando tengan ganas de decir a sus hijos o de reforzar en sus hijos algo, que no empiecen esa frase por eres muy, sino que lo sustituyan por la acción que ven en ese momento.

En lugar de decir eres muy desordenado, si no recogen los juguetes, vamos a decirle veo que tus juguetes están en el suelo,¿ qué podemos hacer? Los recogemos juntos. Entonces, una acción, un momento concreto no te convierte en algo. Que eso es lo que pasa, ¿no? Si tú tienes una lata y pone espárragos, tú cuando lo abres,¿ qué esperas encontrar? Espárragos, ¿no? Pues a los niños les pasa

un poco lo mismo. Si cada día recibe el mensaje, esto pasa mucho con los niños, por ejemplo, que tienen TH, si cada día reciben el mensaje en distintos entornos de eres inquieto, eres movido, eres malo, oye, es que al final van a actuar así porque es lo que se espera de ellos, porque al final te lo crees.

Speaker 3

Sí.

Speaker 2

Si tus figuras de apego, las que tú de verdad te crees todos los mensajes que te dicen, si tus figuras de apego te están diciendo eres malo, eres inquieto, es que tú te lo vas a creer y vas a actuar en consecuencia.

Speaker 3

Y pueden darse las dos cosas, que actúes así o que intentes actuar totalmente contrario, sin ser tú, para rebatir esa etiqueta. Sobre todo cuando ya eres mayor. Vamos a poner dos situaciones, ¿vale? Porque al final tú acompañas a familias, sea padres, sea madres, con niños de distintas edades. Te voy a poner la típica situación, aparte, como ya sabes que yo vivo todas las situaciones, yo tengo adolescencia, preadolescencia, infancia.

Entonces vamos a poner la situación de lo que hablabas antes de cinco años, mi hija pequeña, rabietas, aparte estar en un momento de pegar, sobre todo en una situación que es cuando se despierta. Yo creo que cuando se despierta, se despierta muy cansada, no quiere despertarse, no quiere salir de la cama, entonces su manera de rebelarse contra mí

es pegarme. entonces estamos ahí en esa lucha de ver te juro de cómo gestionarlo porque sé que en el fondo lo hace porque es su reacción a esa situación pero me cuesta mucho entonces cómo acompañar a la rabieta desde la calma y bueno si me quieres dar algún consejo en este caso concreto de una niña que se levanta todos los días y te pega porque no quiere despertarse pues también te lo agradeceré

Speaker 2

Bueno, para acompañar las rabietas, muchas veces pensamos que hay que hacer cosas, que le digo en ese momento y a veces lo único que necesitan es que esperemos, que paremos.¿ Sabes qué pasa, Laura? Que nos cuesta mucho... acompañar esas emociones, porque a nosotros no se nos permitían cuando éramos niños, entonces nos genera mucha incomodidad y por eso se nos

remueve tanto también por dentro. Entonces, muchas veces yo les diría a los padres y a las madres que están a punto de perder los papeles y que ya se

ven ahí en una situación crítica, ¡para! párate 5 o 10 segundos, porque a lo mejor ese tiempo que tú paras y que no sueltas lo primero que se te viene por la boca es el tiempo que tú necesitas también para que tu emoción baje, repose, para que te des cuenta de que ese ser al que estás a punto de gritar es la persona que más amas en el mundo, que es chiquitito, que mires el tamaño de sus manitas y que sobre todo lo veas más allá del comportamiento. Porque un niño que se está portando mal, voy a

ponerlo entre comillas, lo está pasando mal. Y tenemos que aprender a ver a nuestros hijos más allá de los comportamientos y entender que probablemente es el camino que ellos creen firmemente que tienen que tomar para pertenecer, para sentirse más vistos. Entonces párate unos segundos para que tú puedas coger perspectiva un poquito, como si estuvieras viendo la situación

así por un agujerito, pues igual. Porque dentro de 20 años estoy segura que te gustará ver ese tipo de situaciones y decir... y luego sobre lo que me decías de esos momentos de despertarse yo te diría que muy importante cómo nos acercamos a ellos y cómo buscamos la conexión porque si el momento de despertar es subo la persiana, venga que nos vamos al cole y ya empezamos directamente como desde la prisa te

Speaker 3

prometo que no me meto en su camita, le doy un abracito le dijo Luchi hay que despertarse y no quiere No quiere. Pero estamos ahí. O sea, yo en mi caso, esto que decías, que para mí, como yo he sido Lucía de pequeña, yo era una niña muy inquieta, con mucha energía y que hacía ese tipo de cosas, a mí no me incomoda. A mí al revés. A mí me da la oportunidad, yo cuando la abrazo y me acerco a ella, siento que me estoy abrazando a

mi niña interior. Entonces, tengo como una capacidad ahí súper bonita, que creo que me lo ha puesto la vida para también sanarme a mí misma, ¿sabes? Entonces está siendo como bonito.

Speaker 2

Ahora, creo

Speaker 3

que necesita dormir más horas.

Speaker 2

Es que también puede ser. Algo hay,

Speaker 3

algo hay. Tenemos que, bueno, yo creo que esto ha sido sobre todo antes de terminar el cole, ¿sabes? Ya semanas

Speaker 2

últimas

Speaker 3

que está

Speaker 2

muy cansada. Mira, tenemos que tener en cuenta, si ya nosotras, Laura, que lo comentábamos antes de entrar, y te decía,¿ cómo estás? llegamos agotadas tú llegas ya a estas alturas del año y estás con la lengua afuera agotada¿ cómo no van

a estar ellos? los niños y las niñas que además no tienen aire acondicionado en las aulas que pasan toda la mañana ahí con un calor brutal es que es normal que a estas alturas del año estén completamente agotados ya necesitan hogar necesitan casa, necesitan parar un poco y luego si obviamente nos pega ahí hay que poner el límite

Speaker 3

lo estoy poniendo

Speaker 2

hay que poner el límite y oye tú te puedes enfadar las emociones si están permitidas lo que no está permitido es arrasar con todo a tu paso con un enfado entonces puedes enfadarte pero yo voy a estar aquí para ayudarte a calmar y sobre todo esa firmeza de no así no nos tratamos en casa nos tratamos con respeto y con cariño Y bueno, es algo que aunque parezca que muchas veces, porque yo sé que hay muchos padres y muchas madres que me dicen, ya Marta, pero

es que yo hago esto y no funciona. Ojo con ese no funciona, porque es que tenemos esa necesidad de pensar que la educación es comida rápida. No es comida rápida. Aunque a ti te parezca que no funciona, esto es como si tú estuvieras haciendo un cocido. Esto se hace a fuego lento. Tienes que echar los ingredientes, poner el fuego, ir revisando. Y si tú vas a los cinco minutos y te comes un garbanzo, el garbanzo va a estar duro. Tienes que esperar y sembrar y sembrar y sembrar para

más tarde recoger. Tiene cinco años. Todavía le cuesta mucho regular sus emociones y muchas veces un niño no te va a decir, oye, mamá, estoy cansada o necesito más tiempo juntas o necesito... No te va a decir nunca eso. El lenguaje de los niños es el lenguaje del comportamiento. Entonces, creo que esa parte también es fundamental, verlos más allá del comportamiento

Speaker 3

Bueno, una cosita que estoy haciendo ahora es que por la noche le adelanto un poco, ¿no? Hablo con ella y le digo, Luchi, cuando te levantas por la mañana y pegas a mamá, me siento triste y hablo un poco con ella y, curiosamente, el día que lo he hecho, Marta, al día siguiente no lo ha hecho.

Speaker 2

Bueno, es una herramienta lo de anticipar a los niños lo que va a pasar, es algo que les ayuda mucho. Les ayuda, por un lado, que tengan estabilidad, eso es lo que decíamos antes, que haya un cierto orden, una cierta rutina, que ellos sepan más o menos cada mañana lo que va a pasar, porque eso les da como seguridad. Y luego, por otro lado, más que decirle no quiero que me pegues, les podemos dar como otra alternativa, un

aliciente de algo positivo que va a pasar. Mañana cuando te levantes vamos a leer un cuento, después vamos a desayunar y es algo que a ellos ya les puede generar como una emoción positiva y que se quede eso ahí para que luego al día siguiente cuando se despierten vayan como con otra energía y otra predisposición.

Speaker 3

Pero es verdad que depende del niño y la niña, ¿verdad? Porque hay niños que necesitan más esto de anticipación, ¿verdad? A mí me pasa, con la pequeña es que me pasan todas estas cosas y yo creo que es porque ella es una niña muy inquieta, que necesita ese tipo de educación, porque también me pasa, por ejemplo, con la ropa. Yo preparo con ella la ropa por la noche, porque si por la mañana vamos a decir la ropa, eso puede ser la mundial, ¿sabes? Entonces, no sé qué...

Speaker 2

Bueno, todos los seres humanos, como decía la doctora Montessori, todos los seres humanos tenemos una serie de tendencias humanas. Ella hablaba mucho de esto en su trabajo. Esto quiere decir que, por ejemplo, una de nuestras tendencias es el orden. Todos necesitamos orden, aunque nos parezca que no. Fíjate, Laura, que yo, por ejemplo, cuando estoy en mi despacho y veo todo desordenado, trabajo, pero es como que ya la

creatividad no fluye tanto. Sin embargo, cuando yo tengo mi entorno ordenado y demás, es como que las ideas fluyen de otra manera. Te sientes como que paz nos da, por ejemplo, ver la cocina ordenada. Siento una paz mental y el orden a los niños, igual que a los adultos, también les ayuda. Lo que pasa es que cada persona exteriorizamos las emociones de una manera. Puede haber niños en los que no lo notes tanto y otros en los que sea como mucho más significativo, que puede ser el

caso de tu peque. Entonces, todo lo que sean rutinas, orden, no rutinas en cuanto a horarios estrictos, que esto muchas veces también lo llevamos al extremo, me voy, que son las 7 que tiene que merendar, no, las rutinas no es tanto eso, sino que los niños tengan como unos puntos clave de seguridad que les vayan orientando a lo largo del día, pues por ejemplo, rutinas a la hora de su alimentación, pues poner la mesa, lavarse las manos antes

de comer, todo eso les va preparando interiormente a, oye, va llegando el momento de la comida, Igual que la rutina del sueño es importante porque genera en el cerebro una predisposición de es el momento de dormir, bajar luces, leer un cuento, crear esa predisposición para que poco a poco el cerebro vaya haciendo esas asociaciones como si fuera una cadena y va pasando de una acción a otra de manera un poco más automática porque cada día se

repite el mismo orden. No es tanto que tenga que ser un horario estricto sino que haya una cierta estabilidad que a ellos les oriente.

Speaker 3

Hablábamos de pequeñas y ahora hablemos de adolescencia. Porque claro, un miedo que hay de muchas malas madres es que al final lo estamos hablando nosotras. Hemos llegado a esta educación en emociones, a veces hemos llegado tarde, tarde entre comillas, porque nunca se llega tarde. Pero sí que es verdad que hemos llegado sin las herramientas, sin el conocimiento, sin

la información. Y yo te lo decía antes de grabar, digo, muchas veces me siento frustrada y culpable, y me van a entender muchas malas madres, de cómo eduqué a mi hija mayor, que va a cumplir 14 años, con tan pocas herramientas, aunque lo hice, querida hija, lo mejor que pude. Y me veo con la pequeña y me veo mucho más, con más experiencia, con más información, con más conocimiento y por lo menos practicando otros consejos como los que tú

me estás dando. Entonces, pongámonos en la piel de esas madres que tienen adolescentes que además sienten que han llegado tarde y que de repente se encuentran en esa situación en la que su hijo o su hija no se expresa, no le cuenta, cierra la puerta y a lo mejor incluso ven conductas que les preocupa. Es decir,¿ cómo nos enfrentamos a la adolescencia?¿ Qué te gustaría aportar en este sentido?

Speaker 2

Bueno, lo primero tengo que decirte que tú lo hiciste lo mejor que supiste y lo mejor que pudiste con las circunstancias que tenías, con la energía que tenías y con la información que tenías. Entonces, de verdad que sobre todo les diría eso, que no te sientas culpable porque hiciste lo mejor que pudiste. lo has vivido así, has

hecho lo mejor que has podido, puedes estar tranquila. Que cada vez lo puedes hacer mejor porque eres más sabia, porque al final los años y el bagaje te van dando una experiencia, que cada vez lo puedes hacer mejor, fenomenal. Pero que tengas esa tranquilidad de que no lo hiciste mal, lo mejor que

Speaker 3

pudiste. Y mientras lo dice me emociono porque sí que hay una cosa que sí que tengo clarísimo, que lo hice con amor, de verdad, porque aparte, yo creo que aparte, mi hermana que nos está escuchando y que está ahí, mi hija mayor fue la primera para todos, o sea, fue la primera nieta, la primera sobrina, o sea, la quisimos tanto, bueno, la queremos, pero la quisimos tanto, fue una muñeca, porque aparte era una muñeca, y entonces, bueno, pues eso te hace decir, oye, fallé, pero fallé en cosas,

porque sí, también hay que decirlo, ¿sabes? Pero es que todos fallamos. Pero lo hice con tanto amor, porque la primera fue como, guau, ¿sabes? Pues

Speaker 2

todo lo que se ha hecho desde el amor... Después de este

Speaker 3

momento lacrimógeno.

Speaker 2

No nos puede generar esa sensación de culpa, ¿no? Al final lo hiciste desde el amor y, como dije antes, lo mejor que pudiste. Adolescencia. Adolescencia. Montaña rusa. Venga, vamos ahí a esa parte. Pues mira, yo diría que muchas veces en esta etapa nos centramos mucho en corrección, en corregirles.

todavía como que nos cuesta mucho aceptar que han crecido y también a veces hay que saber soltar, que yo estoy en este punto ahora, también tengo que decir, hay que saber soltar y permitirles que crezcan y a veces lo que les ocurre es que ellos sienten que les seguimos tratando como si fueran niños, como si no pudieran decidir, como si su voz no importara. Por ejemplo, yo estoy en un punto ahora mismo que a mi hijo le

encanta el fútbol, A mí no me gusta. Pero Laura, estoy más viendo más fútbol que nunca en mi vida.¿ Por qué? Pues porque si yo quiero estar cerca de mi hijo, yo no puedo pretender que mi hijo se meta en mi mundo y se siga metiendo en mi mundo como cuando era chiquitito. Yo me tengo que aprender a meter en su mundo. Y creo que eso es una de las claves para estar más cerca en la adolescencia y de los adolescentes. Aprendernos a meter en su mundo.¿

Qué le interesa?¿ Qué le gusta?¿ Qué música escucha? Por ejemplo, YouTube. Ah, pero ya estás viendo eso otra vez. Bueno, espérate. Párate. Oye,¿ y qué estás viendo?¿ Y de qué hablan?¿ Y por qué te gusta tanto?¿ Y qué encuentras aquí? Es que si tu hijo se empieza a sentir escuchado por ti, no pienses que vas tarde. Siempre estás a tiempo. Siempre está a tiempo de reparar el vínculo, de crear conexión.

Incluso si ya fueran adultos, siempre estamos a tiempo. Porque es que si esto no fuera así, ya perderíamos toda la esperanza. Yo me he empezado a trabajar después de que he sido madre. Si no estuviera a tiempo,¿ para qué? Entonces siempre estás a tiempo de reparar, de crear esa conexión. Y una cosa muy importante en la adolescencia es que se sientan escuchados. Porque parece que llega esa etapa y ya todo lo hacen mal. No te metas en tu cuarto,

todo es desde la corrección. Y los vínculos se crean desde la conexión, no desde la corrección.

Speaker 3

Y desde el juicio, ¿no? Mucho juicio,

Speaker 2

¿verdad? Muchísimo, muchísimo juicio. Mucho. Porque al final no nos acordamos que nosotros también pasamos por ahí.¿ Cómo están ahora las nuevas generaciones? Es que esta frase se ha dicho siempre. La dijeron nuestros padres, la dijeron nuestros abuelos, ahora la decimos nosotros. Hay que ver un poco en qué punto están, qué es lo que les hace sentir bien y dejar el juicio a un lado y aprender a escucharlos, lo que tienen que decir.

Speaker 3

Y quedarnos con cosas muy bonitas que tiene la adolescencia. A mí, pese a que es muy complicado a veces, es maravilloso cuando tienes a una hija con la que empiezas ya a dialogar. que te empieza a decir cosas también, que te cuestiona, que empiezas a tener otras conversaciones, otros planes. Yo siempre me acuerdo de nuestra colaboradora Sonia, que tiene el título de su libro El privilegio de vivir con un adolescente y yo siempre le diría, sí, privilegio, privilegio.

En el fondo sí, y lo que te enseña de ti. te enseña mucho, porque ya es como un reflejo, ¿no? Y un espejo que te va diciendo cosas que a veces incomodan. Entonces, bueno, es una etapa convulsa, lo sabemos, y tú lo sabes, además, a nivel científico le cambia el cerebro, pero es una etapa muy bonita de vivir y de acompañar, ¿no? En el que además, yo creo que la semillita que hemos ido poniendo, dices, oye, De repente ves cosas y dices, ay, que no lo he hecho tan mal. Claro,

Speaker 2

sí, sí. Es el momento en el que muchas veces se ven los frutos de todo eso que decíamos, no funciona, no funciona, no funciona. Pues cuando llegan a esas etapas, ahí es cuando puedes empezar a ver los frutos de esa educación consciente.

Speaker 3

Y ahora llega el momento de hablar de las personas que nos acompañan en la educación. Porque vale, las malas madres que te están escuchando, muchas de ellas o la mayoría seguramente están conectadas con esta manera de educar que tú tienes en la presencia, en las emociones, pero hay distintos obstáculos. Vamos a hablar de los obstáculos que nos hacen que sea muy difícil educar en las emociones, en

la presencia y en la conexión que tú dices. Por un lado está el tiempo, que luego hablaremos del tiempo, que es el gran reto, pero luego está también la pareja.

Muchas malas madres llegan, incluso muchas malas madres, esta desconexión con su pareja a la hora de educar les lleva a la separación y a buscar caminos distintos que incluso ahí se... complica más todavía, porque entonces en una casa se educa de una manera, en otra de otra, pero ellas sí que encuentran un verdadero conflicto en que sus parejas entiendan que educar de esta manera es bueno no solo para nuestros hijos, sino para todos.

Speaker 2

Sí, es verdad que esto es una realidad y que yo también me la encuentro, que muchas veces a mí llegan sobre todo, tengo que decirlo, mujeres.

Speaker 3

Dilo. Tienes que decirlo y dilo, porque

Speaker 2

has dicho madres y

Speaker 3

padres y te iba a decir,¿ cuántos padres?

Speaker 2

No, es que es verdad que da un poco de miedo decirlo, porque yo cada vez que lo digo... No, miedo no es la realidad. Surgen como los comentarios y los padres que... Los padres también, pero yo, desde lo que yo veo y desde mi experiencia, que llevo 10 años trabajando con familias, El 90% de lo que viene son mujeres y el otro 5% son hombres que vienen obligados a los talleres y las formaciones y demás. Y luego sí, hay padres...

Speaker 3

Y no solo tú, que además encima podríamos decir, claro, es que Marta es mujer. No. Rafa Guerrero, Álvaro Bilbao, Alberto Soler, todos mis amigos que hablan de todo esto, ellos siempre me dicen, Laura, el 90% o el 95% de las personas, no solo que vienen a mis formaciones, no solo que vienen a mis conferencias, no solo que vienen a mi consulta, no solo que me siguen en

redes sociales, todas son mujeres. Entonces somos nosotras las que estamos preocupadas y comprometidas con educar de otra manera y encima estamos cargando con esa mochila.

Speaker 2

También hay que decir que no me quiero olvidar de ellos, que también hay padres conscientes que existen. Sí, sí, están Juan y Pedro. Juan y Peter. Sí, sí

Speaker 4

sí, sí somos. Alguno más habrá. Sí somos

Speaker 2

Existen y tampoco... A ver los silos. Pero es que se ofenden mucho y no quiero que se den por aludidos porque existir existen, ¿vale? Eso no significa... No te preocupes

Speaker 3

Marta, que ya

Speaker 2

lo digo yo. Pero es verdad que todavía es una realidad y que mayormente las que llegamos a la educación consciente y las que nos concienciamos más de la crianza respetuosa, en primer lugar, somos las mujeres. Claro,¿ qué hacemos aquí? Pues mira, yo diría, por un lado, no puedes obligar a nadie. Y por otro lado, es que mi marido

no cree en estas cosas. Mira, esto no es un dogma de fe, esto no es creer o no creer, esto no es una religión, esto se trata de ciencia, de lo que sabemos, de lo que sabemos sobre el desarrollo y no se trata de creer o no creer. Eso ya, en primer lugar, se trata de sobre todo dar el paso y atreverse a mirar a uno mismo.¿ Sabes lo que pasa? Que yo también creo, Laura, que en el caso de los hombres todavía las emociones como que han estado mucho más invalidadas, están mucho más desconectados

de su mundo interior y de sus emociones. Y yo creo que les cuesta todavía mucho más dar ese paso. Eso en primer lugar. Y luego también te diría que mucha comunicación. Mucha, mucha, mucha comunicación y sobre todo tener claro cuáles van a ser nuestros no negociables, nuestras líneas rojas, porque evidentemente cada figura y cada persona va a aportarle unas cosas diferentes al niño o a la niña, pero¿ cuáles son las cosas que tenemos claras que no vamos

a traspasar? y ponernos de acuerdo, y eso no es negociable, porque cuando no existe ese acuerdo en lo básico, independientemente de que luego tú le des una chuchería, que luego habrá cosas que cada uno piense diferente, pero cuando no hay un acuerdo en lo básico,¿ Qué ocurre? Que uno rema, el otro rema para el otro lado, la otra sigue remando, sigue remando y llega un momento en el que tú desfalleces.

Speaker 5

Total.

Speaker 2

Y ya no tienes fuerzas y dices, mira, hasta aquí, no puedo más, estoy agotada, no puedo más. Y creo que eso es muy importante, la comunicación, no dejar de hablar las cosas, aunque sean conversaciones incómodas, No podemos vivir en esa angustia, en esa ansiedad, en ese conflicto.¿ Cómo le ha dicho esto a los niños? Háblalo. Por la noche, sentaros y hablad las cosas. Y hablad, si esta situación se vuelve a repetir,¿ cómo vamos a actuar? Y si tú no puedes actuar,¿ qué señal nos vamos a hacer

para que entres tú en escena, para pedir ayuda? Porque al final, lo bueno de educar en pareja es que también podemos hacer equipo y coordinarnos. Entonces hay que hablar mucho, comunicarnos mucho y tener muchas conversaciones incómodas.

Speaker 3

No hay peor sensación que la que tienen muchas madres de estar remando, de estar remando solas y de estar agotadas y estar criando solas cuando estás acompañada. Te digo, porque hay muchas madres que nos escuchan que son familias monoparentales o son madres que han decidido romper su pareja y que están separadas, divorciadas, miles de historias vitales, pero la peor sensación es remar sola acompañada. Entonces, esto no

podemos permitir, las malas madres. Y que, evidentemente, no se trata solo de que la única solución sea romper la pareja, se trata de primero practicar lo que dice Marta, practicar la comunicación, porque se trata de hacer un acuerdo y de poner unos innegociables. O sea, eso me parece fundamental lo que has dicho. Pero bueno, luego llega el punto en el que también nos están escuchando muchas madres que reman solas por voluntad propia o porque se ha roto la pareja y la relación. Es otro temazo.

Speaker 5

Porque

Speaker 3

entonces muchas nos escriben diciendo hay unas normas en una casa y hay otras normas en otra casa.

Speaker 2

Qué

Speaker 3

consejos les das a estas madres que acompañas?

Speaker 2

Bueno, en realidad se ha roto la pareja, pero la familia sigue estando. Y en la medida de lo posible tenemos que tratar de ser personas civilizadas y saber que una cosa era nuestra relación de pareja y otra cosa

es nuestra relación como padres. entonces separar las dos cosas y dejar de ver a esa persona como tu ex verlo como el padre de tus hijos o la madre de tus hijos y es que hay que seguir buscando la comunicación y hay que seguir dialogando siempre de forma asertiva vale porque también esto es un tema delicado es decir si yo a mi pareja y hablando ya de parejas no si yo a mi pareja le digo porque hay que ver porque los niños porque porque lo haces todo fatal porque así te he dicho que no les

grites no les hables así Si todo es un reproche, una crítica, al final la otra persona se cierra. También me he encontrado, Laura, con hombres que tienen esa sensación que parece que lo hago todo mal, parece que no hago nada bien. Entonces, cómo te aprendas tú a comunicar también influye mucho en la apertura de la otra persona, cómo aprendas a decir las cosas. No es del

Speaker 3

reproche,

Speaker 2

porque eso

Speaker 3

también agota.

Speaker 2

Exactamente. Eso, por un lado, sigue teniendo que haber comunicación, aunque ya no vivamos en la misma casa. Necesitamos comunicarnos. Oye, mira, pues... Poner la tele, que es un tema que a mí me dicen muchas madres, que allí se pasan no sé cuántas horas viendo la tele y en casa, ¿vale? Pues tú has descolgado el teléfono o has hablado con tu pareja y le has dicho, oye, mira, vamos a hacer un acuerdo porque noto que tiene mucha irritabilidad últimamente,¿ qué

te parece si hacemos este acuerdo y si tratamos...? Eso por un lado, ¿vale? Tú hablas las cosas, Laura, pero luego otra cosa es que la otra persona, después de hablarlo, Claro, porque

Speaker 3

estamos hablando de lo ideal, que sería que una relación de pareja cuando se rompa siga luchando por el bien común que son sus hijos y sus hijas. Eso es lo que tenemos que hacer, por favor. Otra cosa es que de verdad muchas veces es una guerra y una batalla campal continua y diaria en la que yo creo que hay que agarrarse un poco a lo que tú decías antes del mosquito y de lo tuyo. A lo mejor a veces no vas a poder cambiar lo que ocurre allí porque además allí a lo mejor puede haber

otras personas implicadas. Pero por lo menos tú, en tu lugar, hacer lo mejor posible. Pero sí que desde aquí les quiero mandar un abrazo enorme y un beso enorme a todas esas madres que lo pasan mal realmente. Lo

Speaker 2

están

Speaker 3

pasando mal

Speaker 2

Sí, se pasan mal. Y sobre todo cuando hay ese desequilibrio en el que una de las dos personas quiere hacer la... Quiere criar de una forma consciente y la otra persona no. Y ahí es cuando viene un poco el sentirme mal, el qué puedo hacer. Y a esas madres que ya se han comunicado, que ya lo han dicho de forma asertiva y que aún así no hay respuesta por la otra parte, les diría, lo único que puedes hacer aquí es aceptar la situación, que es durísimo,

y luego, por otro lado, centrarte en ti. en lo que tú puedes dar a tus hijos, en lo que tú sí puedes hacer. No puedes vivir desde el control porque eso te va a agotar. Y al final,¿ qué versión muestras de ti? Cuando vives continuamente enfadada, en la lucha, acéptalo y céntrate en ti, en lo que tú das diariamente a tus hijos. Porque eso, aunque te parezca que no, cala

Speaker 3

Qué bonito. Gracias,

Speaker 2

Marta. Es verdad que hay muchas madres que lo pasan muy mal con esto. Mucho.

Speaker 3

Y el reto enorme que tenemos, además de la pareja, la comunicación y todo lo que hemos hablado hasta ahora, para educar y ser felices, que sería tu gran lema, es sin duda el tiempo. El poco tiempo que tenemos, la falta de conciliación, el cómo nos arrastra la vida,

porque la educación necesita tiempo, Marta. Y dentro de esa falta de conciliación puede entrar otro pilar, porque quiero que me hables del tiempo y de este pilar tan importante que salva la conciliación en España, que son las abuelas y los abuelos Cuando vienen de otra generación, educan distinto y también nos genera como mucho conflicto. Entonces, háblame del tiempo y de los abuelos y abuelas y cómo educar, cómo poder seguir educando. Bueno, el tiempo al

Speaker 2

final todos tenemos el mismo tiempo, 24 horas y tenemos dos brazos, dos ojos y todos partimos de la misma base.¿ Por qué hay veces que yo no llego a todo y tengo la sensación de que...? No, es que el llegar a todo es el primer lastre que cargamos. No podemos llegar a todo. Cuando tú tienes una lista en tu agenda de 20 tareas,¿ cómo es posible que tú puedas atender todas esas tareas sin perder la salud mental? Al final se te generan estados de ansiedad, de estrés crónico... que

obviamente se repercuten en cómo te relacionas con tus hijos. Entonces, creo que lo primero es decir, no puedes llegar a todo. Y basta con que llegues a lo esencial. Basta con que llegues a lo esencial. Entonces, esto al final, yo una vez vi un ejemplo muy gráfico que me gustó mucho. Imagínate que tú tienes un bote de cristal y tú empiezas a meter cosas en el bote. Si tú empiezas metiendo primero arena hasta aquí y luego quieres meter piedritas pequeñas,

al final te van a caber muy poquitas cosas. Si metes primero las piedras grandes, que son las que tú sí o sí no quieres dejar atrás, tu familia, tus hijos, a ti misma, metes primero las grandes, después metes esas otras que son más chiquititas y después vuelcas la arena, la arena se va a ir acoplando en donde pueda. Pero lo primero para gestionar el tiempo es ordenar nuestras prioridades. Y saber que no voy a llegar a todo, pero es que no necesito llegar a todo, basta con que

llegue a las cosas esenciales. Y mucho de esto va de soltar el perfeccionismo, el control, los patrones que arrastramos. Si un día se tienen que quedar los platos ahí sin fregar, pues ya está, pues ya los fregaremos al día siguiente.¿ Qué me importa más, que los platos queden fregados o que mi hijo tenga ese momento de cuento?¿

Qué me importa más? Cuando llegue el día de mañana...¿ De qué se va a acordar mi hijo?¿ De qué me voy a acordar yo?¿ De cuando estaba ahí en el fregadero fregando o de los cuentos que leíamos juntos por la noche? Pues ya lo haré, no es prioridad, no necesito llegar a todo. Yo creo que ese es el primer punto, cómo gestionar el tiempo, lo primero sabiendo que no llegamos a todo.

Speaker 3

Yo confieso, malas madres, yo leo los cuentos, pero me salto algunas páginas. Luchi todavía no se da cuenta, me queda poco, me queda poco de esto, pero a lo mejor con suerte ya sabe leer. Hay que ponerle humor también a la educación, Marta

Speaker 2

Y

Speaker 3

a

Speaker 2

la vida en

Speaker 3

general

Speaker 2

Y a la

Speaker 3

vida en general, porque si no esto es una locura. Y mientras no os preocupéis, vosotras tenéis ese reto que ha dicho Marta, por favor, gestionemos las prioridades generales. y sepamos lo que es realmente importante, que nos cuesta tantísimo a las mujeres con este canon que tenemos de perfección, que nos han metido ahí en vena esta educación que viene de siglos y siglos, que no es nuestra responsabilidad.

Y mientras, nosotras seguiremos luchando por la conciliación, para que ese sistema laboral sea más flexible y cambie, porque así no se puede. Antes de las preguntas rápidas, quiero que me des también una clave que me parece...¿ Has hablado de los abuelos? No. No, de los abuelos no hemos hablado,

Speaker 2

pero

Speaker 3

podemos hablar. Di algo de los abuelos y las abuelas.¿ Qué hacemos cuando de repente nos entra aquí el nervio de saber que van a pasar la tarde del sábado pegados a la pantalla? Porque pasa, pasa.

Speaker 2

Pues mira, yo te diría, Laura, que los abuelos ya criaron.

Speaker 3

Ya, pobrecitos míos. Yo soy muy así, ¿eh? Digo, tampoco,¿ qué más da? Tampoco le demos tanta importancia

Speaker 2

Los abuelos ya criaron y ahora muchos abuelos están llevando una carga que no les pertenece. Porque ya no es que se queden un ratito con los peques, es que a veces es todos los días, toda la tarde, les van a buscar alcohol, merienda, tal. Entonces, ojo con lo que exigimos desde ahí. Ojo con lo que exigimos, porque es verdad, es que no lo hace, es que le ponen la tele, pero... Tú tienes que tener claro que los abuelos...

Speaker 3

A lo mejor esa no es la fórmula ideal, claro, que es supervivencia.

Speaker 2

Como dice mi madre,

Speaker 3

pues

Speaker 2

así te eduqué yo y tan mal no me ha salido. A ver si ahora lo vamos a hacer... Me gusta esto de que la madre de Marta

Speaker 3

Prada diga estas cosas.

Speaker 2

Cómo se llama tu madre? Rosa.

Speaker 3

Rosa, eres las madres de España. Porque todas nuestras madres dicen lo mismo

Speaker 2

No, pobrecita, a ver si va a ver esto y va a decir, madre mía, cómo me ha puesto en el podcast. Mi madre lo hizo. Rosa, eres maravillosa

Speaker 3

como todas, pero decís estas cosas y es verdad que tampoco es su...

Speaker 2

Que ella, ojo, lo hizo como en esa generación lo mejor que pudieron y que supieron, ojo, que también quiero ponerla en valor. Pero es que es verdad que muchas veces tiramos mucho de los abuelos, abusamos mucho y desde ahí,¿ cómo tú además les vas a exigir que no pongan tele, que no hablen de tele? Tú tienes que saber que si estás cargando toda esa parte en ellos...¿ Hasta dónde? Luego, obviamente, puedes hablar con ellos. Lo que digo no es lo mismo decir, mamá, no le pongas tele. No, oye, mamá,

se lo pasa súper bien contigo aquí. Le encanta estar contigo. Mira, te he traído estas pinturas para que ellos puedan pintar. Aparte,

Speaker 3

cuando hablas con ellos, los pobres míos, las abuelas y los abuelos, al final acaban, lo intentan. Por lo

Speaker 2

menos lo intentan. Sí, sí, totalmente.

Speaker 3

Y está el punto ese también de, no, yo un aplauso para los abuelos y abuelas de España. Os queremos, abuelas

Speaker 2

y abuelos. Y Laura, que se van quedando con cosas, aunque parezca que no, porque con esto del baby led winning, Rosa, mi madre, era de las que decía que se ahogue contigo, conmigo no. Y luego, a base de ir pasando por nietos, ya luego ella misma era la que partía los trozos y decía, ay, pues mira, da gusto, es que come de todo. Entonces, que el ejemplo a ellos también les cala mucho. Sí, la

Speaker 3

verdad que sí, tienen la capacidad de aprender. Y en un tema, por ejemplo, que es el último que te quería preguntar ante las preguntas rápidas, que es la corresponsabilidad. Yo he visto en mi caso como mi padre, a partir de mi lucha y de todo lo que trabajamos en la corresponsabilidad y conciliación, ha sido más consciente. Él está más pendiente de mi madre y de las cosas de casa, pese a que viene de otra generación y

ya el cambio es más difícil. Pero sí que es verdad que ellos también están preparados y aceptan aprender de nosotras y eso es muy bonito.

Speaker 2

Porque yo también

Speaker 3

aprendo mucho de mis hijas

Speaker 2

y eso es

Speaker 3

algo fundamental.¿ Cómo educamos en la corresponsabilidad? a nuestros hijos y nuestras hijas, Marta?

Speaker 2

Pues mira, para mí hay como una cosa clave, que además creo que es fundamental para los niños y las niñas, que es que la familia sea un equipo. Y en un equipo, por ejemplo un equipo de fútbol, todo el mundo tiene su papel y todo el mundo es importante. Porque el delantero es muy importante, que es el que muchas veces al final marca el gol, pero es que sin el trabajo de los otros miembros del equipo, el gol no se metería. Entonces, en la familia debemos considerarnos igual,

como un equipo. Entonces los niños aportan e importan y pueden hacer muchas cosas valiosas y yo creo que desde ahí, si desde pequeñitos aprenden que todos somos parte del equipo, que es importante que tú aportes para que el equipo funcione y para que no se venga abajo, yo creo

que desde ahí lo van a hacer natural. Lo que a día de hoy nos cuesta tanto y reivindicamos tanto, llegará un momento que no necesitemos esa reivindicación porque lo harán natural y formará parte de ellos el contribuir, que además es algo que nos hace sentir bien como personas, contribuir y aportar.

Speaker 3

Y esto es muy Montessori, ¿no? Pues terminas de

Speaker 2

comer tu

Speaker 3

platito a donde sea, a colocar las cosas en su lugar, a verlo también como un juego, ¿no? Sí

Speaker 2

Sobre todo

Speaker 3

cuando son pequeñitos.

Speaker 2

Es que fíjate la diferencia entre, venga, vete a jugar que yo voy a hacer la cena, a, venga, te pones aquí una silla y cocinamos juntos. Y les

Speaker 3

encanta.

Speaker 2

Les encanta, les hace sentir bien, refuerza su autoestima, les hace sentir valiosos, capaces. Entonces es que es fundamental. Sí,

Speaker 3

absolutamente. Hagámosle partícipe y desde detalles tan tontos como que lleven su mochila cuando salen del cole. De hecho, es una cosa que a mí me enseñó mi querida Noelia López Cheda. Desde el cielo siempre nos ilumina. Y ella decía, no seas la agenda de tus hijos. No les lleves la mochila. Es algo tan tonto como eso. La

Speaker 2

doctora Montessori tiene una frase muy potente que ella dice, cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo.

Speaker 3

Es potente, repítela.

Speaker 2

Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo.

Speaker 3

Mira, súper potente esto. ¡Guau! Esto nos tiene que hacer reflexionar. Pues con esta frase tan potente, vamos a las preguntas rápidas. Una frase que te inspira como madre. Que no sea esta que acabas de decir, claro.

Speaker 2

Una frase que me inspira como madre... Pues dar lo mejor de mí cada día, lo que pueda y lo que tenga.

Speaker 3

Una herramienta que te ha cambiado la forma de educar. Montessori. Un momento difícil que hoy agradeces. Mi separación. Esto tendrías que decir por qué.

Speaker 2

Puntualizo. Bueno, porque evidentemente es un momento muy difícil, ¿no? Tomar esa decisión de separar caminos no es nada fácil. Pero hoy lo agradezco porque sé que a los dos nos ha llevado a un lugar mejor y que gracias a eso podemos educar mejor también a nuestro hijo y que nos vea bien, que nos vea felices.

Speaker 3

Es que eso me gusta, ¿no? Y porque todo lo que has hablado antes de las parejas, tú lo has vivido. Y el poder hacerlo como equipo... Es maravilloso. Una pequeña gran felicidad cotidiana. Ver a mi

Speaker 2

hijo sonreír

Speaker 3

o cuando me dice te quiero. O eres la mejor madre del mundo

Speaker 2

y entonces

Speaker 3

yo le digo no, pero me ha gustado.¿ Qué le dirías hoy a la Marta que comenzaba Peque Felicidad? Que no se

Speaker 2

olvide de ella misma. Porque he tenido muchas etapas de olvidarme de mí. Y cuando emprendes, pues creo que eso es un riesgo muy grande. Además, cuando tienes que emprender y con la otra mano sostener y criar, pues a veces te pierdes tú en el camino. Y yo muchas veces he tenido que recalculando ruta, recalculando ruta. Al final, poco a poco he ido aprendiendo, pero sí, le diría eso, no te olvides de ti. No

Speaker 3

Y que ha sido clave para reencontrarte y ya saber que no te puedes olvidar de ti, aunque sigamos a veces equivocándonos

Speaker 2

Darme cuenta de la versión que no quiero ser. Darme cuenta de eso, de que quiero... Que no es educar unas herramientas que voy cogiendo, no. Que al final todas esas herramientas las tengo y que me van a salir solo si yo estoy bien conmigo misma. Eso creo que es el mayor aprendizaje, el aprendizaje más potente que yo he hecho como madre, el darme cuenta de que necesito estar bien.

Speaker 3

Y no, pero es muy bonito esto de darme cuenta de la Marta que no quiero ser.¿ Qué Marta es la que no quieres ser?

Speaker 2

Pues esa Marta que vive sin cuidarse, sin tenerse en cuenta, tratando de agradar a los demás, diciendo que sí a todo menos a sí misma. Esa Marta que al final, obviamente, el nivel de tolerancia... a la frustración, a las rabietas, a los desafíos, baja mucho. No quiero ser esa persona. Quiero ser una persona que esté contenta, feliz, que se cuide, que esté plena. Quiero ser esa versión.

Speaker 3

Y esa versión seguro que tiene mucho que ver con esa niña que tienes ahí. Me has traído la foto. A ver a nuestra Marta pequeñita. ¡Ay, qué bonita!¿ Por qué esta foto? Cuéntame de esta foto. Bueno, te

Speaker 2

podría decir, he cogido esta foto, era la que tenía. Así. De hecho, he tenido que recortar a mi hermana, que estaba en el otro lado.

Speaker 3

Cuántas hermanas tienes? Una, una más mayor, cuatro años más mayor que yo.¿ Y cómo era esa Marta, esa niña?

Speaker 2

Pues era una niña buena. Ves que hemos hablado antes de etiquetas, pues Marta era la niña buena. Tú eras la niña pequeña y la buena. La pequeña y la buena. Que suele ser al

Speaker 3

revés.

Speaker 2

Sí, suele ser al revés, pero en mi caso yo adquirí como ese rol de soy la niña buena, vengo a cumplir las expectativas que quizá la mayor no cumple, pues con la pequeña sí las vais a cumplir. Y bueno, pues ya me ves aquí con mi lacito, mi vestidito... Soy niña buena total. Tres

Speaker 3

añitos o dos.

Speaker 2

Yo creo que sí, tendría tres o cuatro añitos

Speaker 3

Siempre me gusta preguntarle a nuestras invitadas qué le dirías a esa niña. Me emociono.

Speaker 2

Pues nada, le diría que se atreva a ser ella misma, que está bien tal y como es, que no tiene que buscar complacer ni agradar, que no es una croqueta y que no le puede gustar a todo el mundo.

Speaker 3

Eso le diría. Ay, me emociona. Es que este momento me encanta. Pues ha sido un placer tenerte. Ha sido un

Speaker 2

placer

Speaker 3

aprender contigo para educar en esa presencia, en esa felicidad. Y me gustaría que terminaras diciéndole a las malas madres,¿ qué les dirías para que puedan ser unas madres felices?

Speaker 2

pues les diría lo mismo que digo a mi niña interior que no se olviden de ellas mismas que piensen siempre que les venga la culpa que ese día han hecho lo mejor que han podido que han sabido y que para su niño siempre va a ser la mejor mamá del mundo

Speaker 3

pues vamos a coger a esa Marta pequeñita la vamos a poner aquí mientras nos despedimos aquí en nuestra estantería vente por aquí porque ya se nos llena ya se nos llena se va acabando la temporada Marta Y mira, qué bonita queda. Es aquí tu hueco. Oye, qué placer. Para poner a tu Marta y no olvidarnos nunca de esa felicidad que tienen los niños y las

Speaker 2

niñas, ¿verdad? Sí, que al final es la esencia, ¿no? Siempre en mi blog había ese lema, la esencia de ser niños, ¿no? Yo siempre digo que los niños nos dan la oportunidad de asombrarnos con las cosas pequeñas y que eso es el mayor privilegio que podemos tener, ¿no? Ya nos asombramos cuando éramos niños y ahora tenemos otra vez la oportunidad con ellos.¡ Qué

Speaker 5

bonito!

Speaker 2

Gracias, Laura. Muchas gracias. Vienes en un momento clave, momento veraniego. Al final cuanto más te exiges más va pesando también como esa mochila.

Speaker 3

Parar. Es lo que acabas de decir, nos

Speaker 2

cuesta parar. Si de repente paramos nos sentimos inquietas. Y me siento mal porque no estoy haciendo cosas. Hoy en día vivimos como con una necesidad de que nuestros hijos estén continuamente entretenidos. Un viaje en soledad. debería estar

Speaker 3

subvencionado por el

Speaker 2

Estado No dejar de buscar esos momentos para nosotras. Se

Speaker 3

puede educar bien desde la calma si no nos cuidamos nosotras. Un momento importante que además tú compartías un reel sobre las notas.

Speaker 2

Las personas no somos un número, somos mucho más. Seguimos aprendiendo para vomitar en un examen.

Speaker 3

Vamos a hablar de autoestima.

Speaker 2

Tres cosas sobre todo importantes que necesitan los niños para crecer sanos. Cómo poner límites sin coartar su libertad. Si tú educas a tu hijo sin gritos, estás siendo permisivo.¿ Qué es para ti Montessori y qué te ha aportado a tu vida? Más que un método educativo, para mí es

Speaker 6

una filosofía de vida. Cuídate tú

Speaker 2

porque te lo mereces, porque tú eres valiosa y porque tú te quieres a ti misma y te cuidas porque eres un ser humano que merece cuidado y merece amor. Entonces, después es una consecuencia en directa que vas a cuidar mejor, pero no te cuidas para cuidar.¿ Y por qué te digo esto, Laura? Porque cuando... Interiorizamos también este diálogo de me tengo que cuidar porque tengo que estar bien. Ya vives el autocuidado como una exigencia. Tengo que ir al gimnasio,

tengo que hacer yoga, tengo que hacer... Porque es que si no, no voy a estar bien. Y al final, lo que es algo que es una elección, se convierte en otra carga más. Ir al gimnasio ya no lo vives como un acto de amor hacia ti, sino como otra carga que además, cuando el día que fallas, no veas lo que te empiezas a castigar. Porque hoy no he ido, porque fíjate, porque...

Speaker 3

Total... Es que es así, que si luego llegas a casa, pierdes los nervios y gritas a tu hija, vas a decir, claro, es que no fui al gimnasio. Más exigencia.¿ Cómo poner límites sin coartar su libertad, sin dejar de potenciar su autonomía y sin dejar de hacerles sentir valiosos?

Speaker 2

Claro, aquí hay un prejuicio muy extendido que a mí me salta todos los días en redes sociales, la generación de cristal. Se asocia mucho la educación consciente a la permisividad. La gente piensa que si tú educas a tu hijo sin gritos ya estás siendo permisivo y no tiene nada que ver con eso. No gritar a un niño no tiene nada que ver con dejarle hacer lo que le dé la gana. Y es que está demostrado que los

gritos no son positivos para su cerebro. Si yo te pongo aquí cualquier relación de pareja y yo te dijera que una pareja está tratando así, una persona está tratando así a su pareja, a que verías muy claro que eso es una red flag.¿ Por qué no lo vemos en la relación con los niños?¿ Por qué nos sigue costando tanto? Es que hoy en día se divulga mucho sobre salud mental y relaciones de pareja sana. Ahí no es. Lo tenemos como ya muy asumido, muy aceptado. Pero no

tanto todavía con los niños. Con los niños todavía nos cuesta. Nos cuesta ver que son personas que merecen respeto. Igual que lo merece una persona de 40 años, igual lo merece una persona de 2, de 3... y fue lo que más me enamoró.

Ver cómo esa metodología les devolvía la dignidad, les consideraba como personas valiosas, con sus necesidades, con sus emociones y, sobre todo, entender al ser humano como algo mucho más global, entender sus necesidades, qué necesita el cerebro en cada etapa, cómo el sentimiento de pertenencia, de comunidad, les ayuda a florecer, a sentirse bien y les ayuda, sobre todo, a ser personas sanas.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android