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¿Es tu liderazgo crítico?

Dec 14, 20248 minEp. 22
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Entendiendo la reeducación ejecutiva y el liderazgo efectivo

La reeducación ejecutiva es un proceso esencial para todos aquellos que aspiran a ser líderes efectivos en sus organizaciones. Pere Rosales en el reciente episodio del podcast semanal “Changelog” de INUSUAL, aborda de manera profunda y reflexiva cómo debemos modificar nuestras conductas como líderes para adaptarnos a las necesidades modernas de nuestros equipos y sociedades.

La responsabilidad del líder

Un principio clave en el liderazgo contemporáneo es entender que nadie trabaja para ti; todos trabajamos juntos y cada quien tiene un rol distinto. La responsabilidad de un líder es velar por los resultados del equipo. Si todo funciona bien, es gracias al esfuerzo de todos. Sin embargo, si algo va mal, la responsabilidad recae sobre el líder. Este equilibrio es crucial para mantener la confianza y el respeto dentro de un equipo.

The Leadership Circle y las tendencias reactivas

Para profundizar en el proceso de reeducación, Rosales menciona el uso de una herramienta globalmente reconocida: The Leadership Circle. Esta herramienta ayuda a descubrir y trabajar las tendencias reactivas y competencias creativas en el liderazgo. El enfoque actual está en las tendencias reactivas, específicamente en la dimensión de protección y cómo el instinto de protegernos puede afectar negativamente nuestro liderazgo.

El liderazgo crítico como arma arrojadiza

Dentro de las tendencias reactivas, Rosales explora el concepto de liderazgo crítico. Este tipo de liderazgo utiliza la crítica como una herramienta para educar y dirigir, pero puede convertirse en un arma arrojadiza cuando se exagera. Las puntuaciones altas en esta dimensión indican una actitud dogmática y cínica, enfocándose en los problemas y menospreciando a los demás. Esto no solo daña al equipo, sino también a la organización y, en última instancia, al propio líder.

El impacto de la crítica en el equipo

Una de las mayores desventajas de un liderazgo crítico es que crea un ambiente de desconfianza y resentimiento. Los miembros del equipo pueden esconder sus errores por miedo a la crítica, lo cual impide el aprendizaje y la mejora continua. Para evitar esto, es fundamental que el líder sea consciente de su tendencia a criticar y trabaje para moderarla, buscando enfoques más constructivos.

Tomando conciencia y corregiendo el rumbo

El primer paso para corregir un liderazgo crítico es tomar conciencia de nuestra conducta y sus efectos negativos. Rosales sugiere reflexionar sobre nuestras acciones y preguntarnos si realmente estamos ayudando a nuestro equipo o simplemente estamos protegiéndonos a nosotros mismos mediante la crítica. Al darnos cuenta de esto, podemos cambiar nuestra actitud y adoptar un enfoque más positivo y constructivo.

La importancia del feedback constructivo

En lugar de centrarse en los errores y defectos, es más efectivo enfocarse en las fortalezas y logros de los miembros del equipo. El feedback constructivo no solo motiva a las personas, sino que también fomenta un ambiente de confianza y colaboración. Además, el líder debe estar abierto a aprender de los demás y aceptar que nadie es perfecto, ni siquiera él mismo.

Liderazgo en solitario

Rosales también menciona la idea del "liderazgo en solitario", donde el líder se encuentra frente a decisiones difíciles sin el apoyo inmediato del equipo. A pesar de estos momentos de aislamiento, es crucial que el líder mantenga una conexión con su equipo y evite crear una distancia insalvable. El líder debe estar en el mismo barco que su equipo, escuchando y colaborando para alcanzar los objetivos comunes.

Huyendo de la perfección

Para ser un líder efectivo, es esencial trabajar en nuestras tendencias reactivas, especialmente en la crítica. Al adoptar un enfoque más consciente y constructivo, podemos mejorar no solo nuestro desempeño como líderes, sino también la cohesión y efectividad de nuestros equipos. Recuerda, la perfección no es sinónimo de efectividad. Lo importante es que el liderazgo funcione y que todos los miembros del equipo se sientan valorados y motivados para dar lo mejor de sí mismos.

Transcript

Pere RosalesPere Rosales

Seguimos hablando de reeducación ejecutiva y de cómo podemos adaptar y anticiparnos al liderazgo que necesitan nuestras organizaciones y también nuestra sociedad, y por lo tanto nuestros equipos, las personas con las que trabajamos, no las que trabajan para nosotros. Ese es el primero de los preceptos que tiene el liderar hoy en día. La gente no trabaja para ti, trabajáis juntos, y cada uno cumple un rol distinto. Evidentemente, sobre ti recae como líder la responsabilidad de los resultados, y si todo va bien es gracias a todo el mundo, tú no lo haces, lo hace todo el mundo. Pero sin embargo, si hay algún problema, entonces esa persona responsable eres tú, y así es la vida, eso es lo que va en el cargo.

Así que vamos a hablar de reeducación ejecutiva. En este caso, te recuerdo un poco hacia dónde vamos, estamos utilizando una herramienta muy utilizada comúnmente en todo el mundo, que se llama The Leadership Circle, y estamos justo abajo, por si te suena y si no, insisto, te animo, te animo, no te animo, te animo a que vayas a a los episodios anteriores para ponerte un poco al día de qué es lo que estamos hablando. Ahora aquí no te lo voy a explicar, así que si tienes curiosidad, te animo, ¿no? Inimo a que vayas atrás y que puedas ver los episodios explicando qué es The Leadership Circle, explicando las tendencias reactivas, que es lo que estamos todavía, y más adelante iremos a las competencias creativas. Así que estamos en la segunda tendencia reactiva, que es protección, es cuando los líderes nos protegemos de manera instintiva, esto no hay que desarrollarlo, esto es algo que se tiene y hay que ser consciente y poderlo trabajar, con lo cual se desarrolla en la medida en que nos hacemos conscientes de ello y somos capaces de poderlo modelar a nuestra voluntad, no nos modela la el instinto de protección.

Modelamos nosotros ese instinto de protección en pro de un liderazgo mucho más efectivo. El caso es que dentro de protección, en el episodio pasado estuvimos hablando de si nuestro liderazgo era distante, y ahora vamos a hablar de si nuestro liderazgo es crítico. Crítico en el sentido en que utilizamos la crítica como arma arrojadiza, como elemento para corregir, para educar a nuestro equipo, para liderar, en definitiva. Las fluctuaciones altas en esta subdimensión dentro de protección de las tendencias reactivas, que se llama, como digo, crítico, muestran una actitud dogmática y cínica, enfocándose en los problemas y menospreciando a los demás. Hemos aprendido de esa manera en algún momento, y ya sea porque no tenemos un buen día, ya sea porque realmente lo que ha pasado, pues nos colma la paciencia, sea por lo que sea, nos sale ese genio de dentro y esa rabia, y utilizamos a menudo o no, y ahí es donde está el tema, si si se te puede definir como una persona crítica o no, si no, que simplemente de vez en cuando tienes algún defecto, como cualquier hijo de vecino, si se te puede definir como una persona dogmática y cínica o no, y si te enfocas en los problemas menospreciando a los demás.

Poco vas a liderar si menosprecias a los demás. La la la gracia es que tengas puntuaciones bajas, no superior al treinta y tres por ciento, que en ese caso indican que el liderazgo no está limitado por la necesidad de encontrar defectos de nadie, sino que permite una autoridad interna fuerte. Digamos que tu fortaleza viene de dentro, no viene de demostrarles a los demás que tú encuentras los fallos, que lo que dices, que demás que tú encuentras los fallos, que lo que dices está lleno de zascas y que son verdades como puños, pero al final la manera en cómo lo dices te pierde. Seguramente, conoces a personas que son así, igual tú no lo eres, igual, o igual sí, y no lo quieres reconocer, depende, depende de cuál es tu actitud, cuánto de coacheable eres. En cualquier caso, ponlo en las en las carnes de otra persona.

Una persona crítica que, a poco que haya algún defecto, lo utiliza para machacar al equipo. ¿Cuánto de coste tiene eso para el equipo? Obviamente, para la organización y, en última instancia, para la propia persona, porque se está tirando piedras encima del tejado. ¿Cómo se arregla eso? Primero, tomando conciencia, y luego dándose cuenta que no hace falta machacar a nadie para avanzar, y evidentemente que por mucho que machequemos a alguien, no vamos a conseguir que esa persona corrija eso.

Lo que vamos a conseguir es que esa persona acumule rabia y ganas de justificarse, en el menor de los casos, cada vez que le decimos algo. O muchas veces, lo que suele pasar en muchas organizaciones, que se esconde, se esconde el defecto, con tal de no oír la crítica del jefe, reflexiones si realmente eres una persona crítica o utilizas la crítica demasiado a menudo. Si es así, simplemente hay que darse cuenta, y hay que preguntarse, ¿cómo podría yo utilizar menos la crítica y mucho más el refuerzo positivo? ¿Cómo podría yo conseguir que mi equipo no me vea como una persona que sentencia y que emite juicios, y que en el fondo lo que está haciendo es protegerse de los demás y establece una gran distancia? Se habla mucho del liderazgo en solitario, de que todo líder tiene momentos en solitario, y es verdad, en algunas ocasiones, especialmente en los procesos de tomas de decisiones difíciles, vas a estar tú, simplemente tú, y vas a tener que tomar la decisión.

Pero eso no significa que tú como líder tengas que estar a solas y que ellos sean una cosa y tú otra, malvamos así. El líder va en el mismo barco que el equipo y se moja igual que los demás. Quizá lleva el timón, pero ¿haría bien si escucha a los demás? ¿Y el timón, pero ¿haría bien si escucha a los demás? Y en lugar de corregir con crítica, intenta aprender, y asume que no es perfecta esa persona, ninguna de las personas del equipo lo son, con lo cual más vale enfocarse en aquello que hacemos bien o lo cual más vale enfocarse en aquello que hacemos bien, potenciar nuestras virtudes y nuestras fortalezas, y intentar trabajar y hacer las paces con nuestro ego y con toda aquella tendencia reactiva que nos estropea el ejercicio del liderazgo.

Te dejo con esa reflexión y seguimos en el siguiente vídeo, espero no equivocarme la próxima vez, ya ves que no lo he corregido. Es mucho más importante que conectes conmigo, que yo conecte contigo, a que esto salga perfecto. Perfecto no es sinónimo de bueno, simplemente es sinónimo de perfeccionismo. Lo bueno es que funcione. Muchas gracias y seguimos.

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