Hola, un aviso antes de empezar. En esta serie hay contenido sensible que incluye violencia, drogas y lenguaje sexual. Les recomendamos discreción.
Una vez que yo grite Raúl, todo el mundo hace su pancarta.¿ Cuál era la consigna que estabas diciendo, Elisara? Respeta mi pronombre. Respeta mi pronombre. Su transfobia nos mata.¿ Y si
sale al aire?
No importa, es que estamos cabreadas, realmente
Una mañana de otoño de 2018... Liam Winslet, mano derecha de Lorena Borjas, actual directora del colectivo Transgrediendo, la misma que llamó a Cecilia Gentili Santa Cecilia, la madre de todas las putas.
Crucen, por favor, caminen.¡ Que no se quede nadie!
Camina apurada por el centro de Manhattan con unas 15 de sus compañeras, las más activas y militantes.
Entonces nos vamos a encabullir entre todas juntas.¿ No se queda nadie
Su misión... Una emboscada a la emisión en vivo del programa de entretenimiento número uno de la televisión hispana en Estados Unidos, El Gordo y la Flaca, que lleva cubriendo el mundo del espectáculo desde hace más de 20 años. Las chicas se enteraron de que en Times Square habrá una transmisión en vivo del programa con El Gordo, Raúl de Molina, un presentador con varios premios de televisión encima y una influyente voz entre los hispanos en todo Estados Unidos. En una
esquina de la Gran Plaza, ven un círculo de curiosos. Y en el centro, rodeado de luces y cámaras, de Molina, el gordo, listo para entrar a la transmisión. Ya están prendiendo las luces, ya están prendiendo las luces. Chicas, todas nos ponemos atrás de
él, todas atrás de él, atrás
de él.
Las chicas comienzan a distribuirse alrededor de Demolina. Se esconden entre los curiosos.
Deja que transmitan vivo, deja que transmitan vivo. Pero vayan acomodando a todas del otro lado, como que vienen cruzando la calle.
En sus manos llevan carteles. Unos tienen la imagen de los presentadores tachada con un círculo rojo. Otros, los colores de la bandera trans. azul celeste, rosa pastel, blanco, y otros dicen en letras negras, no más muertes trans. Se ponen en sus puestos, y justo cuando el presentador recibe el guiño del fin de comerciales e inicio de transmisión, Liam
cuenta para sí mismo. ¡Trans! ¡Trans! ¡Trans! ¡Trans!
Las chicas se abren paso entre la gente, que las mira con curiosidad, mientras ellas alzan los carteles y entonan sus cantos a todo
pulmón.
Raúl de Molina está acorralado. Se ve confundido, angustiado. Para ganar tiempo, detiene su segmento y la transmisión se va a comerciales. Pero Liam y las chicas no se van a ir a ningún lado.¿ Qué hacían allí? En este episodio seguimos a las reinas desde Times Square hasta la Roosevelt Avenue para entender cómo hoy, más que nunca, tienen que defender lo que otros ven como indefendible. Ser trans, ser trabajadoras sexuales y ser migrantes. Desde Central Series y
Radioambulante Studios, esto es Las Reinas de Queens. Soy Rula Ávila Muñoz. Episodio 7. Batalla por la Roosevelt. En el 2018, Ángela Ponce fue la primera mujer transgénero en competir en el concurso Miss Universo. Lo hizo en representación de su país, España. Y en Nueva York, Liam discutía con sus compañeras la noticia, porque algunas de ellas decían que Ponce se veía gordita o que no era lo suficientemente femenina.
Le decía, como no veamos eso, veamos que hay una de las nuestras ahí que está representando las poses de todas. A lo mejor yo no me parezco a ella. A lo mejor ella es más blanca o más clarita que yo. Y yo soy más oscura, pero me siento orgullosa de que esté ahí porque va a abrir la puerta para otras que vengan y que quieran estar en ese lugar o en ese espacio.
Mientras, personas mucho más poderosas cuestionaban la presencia de Ponce en el codiciado concurso.
Yo no estoy de acuerdo porque no me parece que sea una competencia que se esté dando bajo las mismas condiciones.
Lupita Jones, la primera Miss Universo mexicana y representante del concurso en ese país. Una voz respetadísima en todos los circuitos de belleza en la región. Hablando siempre sobre Ponce, dijo, y cito, que una mujer nacida mujer jamás va a ser igual a un transgénero.
Hola,¿ qué tal? Buenas noches.
Pero lo que vino después fue un recordatorio doloroso de lo que estaba en juego para la comunidad trans.
Yo soy una chica trans, orgulloso.
Esta es la voz de Itzel Aidana Ávila Monreal, también mexicana. Unos días después de los comentarios de Lupita Jones, Itzel publicó un video de casi 7 minutos de largo en Facebook. En él, Itzel habla directo a la cámara desde una habitación oscura. Se acaricia el pelo largo y café mientras trata de organizar sus ideas y cada palabra que sale de su boca viene desde un lugar muy íntimo.
Creo que se necesita muchísimo valor, se necesita muchísima fuerza, muchísimo carácter para poder lograr y ser esa persona con la cual tú te identificas. Señora Lupita, yo la invito a Mi nombre es Itzel Aidana Ávila Monreal y estoy a la orden para contarle mi vida. Y verán que no ha sido nada fácil. Pero gracias a Dios, a Dios y a mis padres y a la comunidad que me apoya día con día, me siento orgullosa de lo que soy.
Poco después de subir el video a internet, Itzel se quitó la vida. Y fue entonces que El Gordo y La Flaca tomaron la noticia. En su show dijeron que la muerte de Itzel era algo terrible, que la sociedad debería de estar abierta ya a la inclusión. Incluso añadieron que su programa fue uno de los primeros en emplear a una persona trans latina. Y luego, de Molina añadió que Lupita Jones solamente había dado su opinión y que no se le podía echar la culpa del suicidio de Itzel.
Entonces, si este señor o señora, como le quieran llamar, se quiso suicidar, no le pueden echar la culpa porque ella tenía algún problema que se suicidó.
Este señor o señora, como le quieran llamar. Para Liam, que una persona con tanta influencia en la comunidad latina de todo el país llamara a Itzel, fue la gota que derramó el vaso. Y fue así que aquella mañana en Times Square, ella y sus compañeras se presentaron sin avisar en el programa del Gordo y la Flaca. Cuando Demolina se dio cuenta de que las chicas no iban a parar de protestar, decidió darles un espacio en la transmisión.
Continuamos desde aquí en Nueva York. Como ustedes vieron antes de ir a comerciales, un grupo de transgéneros que están aquí en Nueva York vinieron a protestar porque dicen de lo que se dijo en el programa hace unos días. Y
comenzó a discutir con una de las integrantes del colectivo, Elizabeth.
El gordo dijo ese señor o señora o como le quieran llamar. Eso para nosotros
No, no, yo no le dije ni señor ni señora ni como le quieran llamar. Tenemos el
video. Podemos aceptar eso, soportar eso de personas en la calle, pero de personas públicas, periodistas, graduados,
escuelas... Y te quiero decir una cosa. A ti que te harían sacar del programa ahora y yo mandé a pedirte para que dieras tu opinión. Te quiero decir una cosa. Si dije eso, primero te pido perdón. Segundo, no lo dije...
Demolina pidió disculpas, pero inmediatamente negó sus comentarios. Mientras, Elizabeth lo miraba fijamente. Le recordó la responsabilidad que tenía como figura pública. No se escucha muy bien, pero Elizabeth le insistió a Demolina. Tenían que aprender a dirigirse a la comunidad con respeto, porque las mujeres trans tienen visibilidad. Ya no están en las sombras. Demolina volvió a disculparse y a negar sus comentarios. Y luego dio todo el asunto
por terminado y acabó la transmisión. Las chicas se alejaron de la plaza. Liam... Todavía llena de adrenalina, siguió hablando.
Somos inmigrantes latinas y vamos a defender nuestros derechos hasta el final. Somos sobrevivientes. Han matado 28 compañeras trans en todos los Estados Unidos y nadie dice nada. Y Nueva York es hipócrita porque dice que hace mucho por nosotras pero no hace nada. Siempre quedamos en cuarta categoría. Somos esa población invisibilizada y discriminada. Y no nos vamos a callar. Y esto es para todo el mundo.
En el programa del lunes siguiente, Demolina y su copresentadora, La Flaca, Lili Estefan, reflexionaron sobre su encuentro con las chicas del colectivo.
Hasta que ella me dijo que tenía que llamarle señoras, yo no sabía si se tenía que llamar señores o señoras, porque ahora sí sé que le debo llamar señora y con mucho respeto le llamé señora. Yo creo
que las cosas se pueden hablar y uno poco a poco puede ir aprendiendo de lo que está pasando actualmente con la sociedad.
Dos voces prestigiosas cisgénero, con una plataforma enorme, reconocieron que todavía tenían mucho que aprender sobre la comunidad trans. La emboscada del colectivo había funcionado. Pero hoy, ocho años después, el panorama es menos prometedor.
No importa cuántas cirugías tienes o cuántas químicas inyectas, si eres nacido con DNA masculino en cada célula de tu cuerpo, Donald
Trump ha dicho varias veces que para él las mujeres trans nunca serán mujeres. Y alrededor del país, su administración y varios gobiernos locales y estatales niegan más y más espacios a las personas trans. Espacios educativos Nueve estados censuran temas LGBTQ+, en todos los currículos escolares. Espacios deportivos. Gobiernos locales y estatales promulgan leyes que impiden a mujeres trans
participar en equipos deportivos. Espacios sanitarios. 27 estados prohíben atención médica de afirmación de género para menores trans. Espacios laborales. El gobierno federal elimina protecciones para los trabajadores LGBTQ+.
Hay una realidad que está pasando y la realidad es que Hay un gobierno que nos está dedicando la guerra sin justificación.
A lo largo de esta serie hemos insistido en que las reinas de Queens han sido empujadas hacia un ciclo de vulnerabilidad. No solo por ser trans, sino también por ser inmigrantes y trabajadoras sexuales. Y hemos visto a mujeres como Lorena Borjas o Cecilia Gentilli luchar durante décadas por romper ese ciclo. En cortes, en teatros, en congresos, hasta
en iglesias y comisarías. Pero hoy, esa lucha cada vez más apremiante se libra también en la que podríamos llamar la casa de las reinas, la Roosevelt Avenue, en Jackson Heights. Allí nos dirigimos después de la pausa. Estamos de vuelta en Las reinas de Queens.¡
Muy
buenas tardes a todos! A inicios de otoño del 2025, varias docenas de personas se reunieron en la esquina de la calle 90 y la Roosevelt. Pertenecen a una coalición llamada Restaurar la Avenida Roosevelt, compuesta de vecinos, políticos retirados, mujeres amas de casa y algunos representantes religiosos. La mayoría son latinos. Todos
sabemos la problemática que estamos viviendo,¿ verdad que sí?¿ Verdad que sí? Sí.
En ese momento, faltaban unas semanas para las elecciones a la alcaldía de Nueva York.
Y le digo al señor Mandami, que quiere ser alcalde, que usted, caballero, está equivocado. Que su plataforma para legalizar la prostitución es algo maligno.
Soran Mamdani, el candidato puntero, había dicho recientemente que no estaba de acuerdo en detener a trabajadoras sexuales. Y los grupos conservadores interpretaron que Mamdani estaba apoyando la legalización del trabajo sexual.
Bueno, yo pienso que yo represento
una plataforma de personas que usamos el sentido común. Irán Monserrate es el representante de la coalición. Tiene 54 años. Nació en Manhattan y sus padres son de Puerto Rico. Yo me crié en Queens. el
Gran Condado de Queens, y como entendemos, el Condado de Queens es súper diverso. Entonces, siempre tuvimos un vínculo con otras comunidades hispanas, los colombianos, los
dominicanos y los ecuatorianos en particular. Sirvió en el Departamento de Policía de Nueva York durante 12 años. Luego representó al barrio de Jackson Heights, donde está la Roosevelt, tanto en el Consejo de la Ciudad como en el Senado del Estado de Nueva York. En el 2010 fue sentenciado por golpear a su pareja. Él dijo que fue un accidente y
el Senado lo expulsó. Dos años después, se descubrió que había usado cientos de miles de dólares de dinero público durante su campaña para el Senado y fue condenado a dos años de prisión. A la fecha de publicación de este episodio, es candidato nuevamente para el Senado de Nueva York con el Partido Demócrata y ha reconocido públicamente sus, cito, Errores cometidos en el pasado. O sea, Monserrate es un
político curtido y sabe cómo movilizar a posibles votantes. Me llaman decenas de personas diariamente
quejándose de diferentes cosas, buscando una orientación. Ahora mismo me he convertido prácticamente
en activista. Y a partir del 2024, ese activismo se ha enfocado en el tema del trabajo sexual en la Roosevelt. Ahora, Antes de continuar, tenemos que dejar algo claro. Las mujeres que hemos conocido en esta serie no son las únicas que hacen ese trabajo en la Roosevelt Avenue. Hace unos tres años comenzaron a llegar muchas otras inmigrantes a la zona, sobre todo latinas y asiáticas. Ejercían el trabajo sexual en la calle y también en varios salones de masajes sin
licencia a lo largo de la avenida. Lo que Monserrate dice es que, a diferencia de décadas pasadas... Ahora lo hacían desinhibidamente, de noche y de día. Ahora es cambiado completamente de ser algo discreto, ser algo en lo abierto. También cerca de escuelas. Los niños y los padres pequeñitos, chiquillos, andando
en la calle en frente de las mujeres y las mujeres tratando de traer a algunos de los muchachos adolescentes
adentro de 13 y 14 años. Así que para el 2024 ya se había gestado entre varios vecinos... la percepción de que la Roosevelt era un espacio perdido. Y esa limpieza comenzó por recorrer la Roosevelt y protestar afuera de los locales
donde se sospechaba que se realizaba trabajo sexual. Yo entendí lo siguiente. que detrás de estas mujeres, casi todas, hay crimen organizado, crimen organizado de pandillas venezolanas, mexicanas, ecuatorianas y
también chinas. Esta era una de las principales hipótesis de la coalición, que en los últimos años redes de tráfico de personas y pandillas como el Tren de Aragua trajeron a mujeres desde el otro lado de la frontera, endeudadas, y luego las explotaron para que pagaran esas deudas. Más adelante revisaremos esto. Por lo pronto, quedémonos con esto que dice Monserrate. Muchas de ellas son víctimas, y hay que verlas como víctimas.
Pero irónicamente, la única manera de identificar si son víctimas o no es el proceso judicial. Y para mí es una plataforma sencilla. Las
autoridades deben hacer su trabajo y enforzar la ley. Y eso, hacer cumplir la ley, comenzaba por tener más policía en la calle. 100%. No podemos enviar una trabajadora social para arrestar un pandillero. Así que comenzaron a presionar al gobierno de la ciudad para que hiciera algo. Y lo consiguieron.
En octubre de 2024, el entonces alcalde
Eric Adams lanzó la operación Restore Roosevelt Avenue con la misión de erradicar los burdeles ilegales, el trabajo sexual a nivel de calle, el tráfico de personas y a los comerciantes sin licencia de la avenida. De día la policía se enfocaba en los vendedores ambulantes y de noche agentes encubiertos salían a la calle para sorprender a las trabajadoras sexuales. El despliegue duró varios meses y Hasta que en junio de 2025, la administración de Adams anunció que habían detenido a ocho
supuestos pandilleros y a 397 personas con cargos de prostitución. Pero no detallaron si esas personas eran trabajadoras sexuales que ejercían de propia voluntad o víctimas de tráfico. Si ellos determinan
bajo una investigación que esta persona es una víctima, entonces esa persona debe recibir
no solamente ayudas, pero protección. Y estas eran las soluciones que la operación ofrecía a las trabajadoras sexuales detenidas. Orientación legal y psicológica. En el fondo, la idea era que debían ganarse la vida de otra forma.
Usted puede ser una enfermera para los envejecientes, usted puede ser una maestra, usted puede ser una psicóloga, usted puede trabajar... haciendo uñas de estilista. Entonces,¿ cómo ahora en el 2025 una mujer va a querer prostituirse cuando hay tantas oportunidades?
Glenys Gómez nació en República Dominicana. Es residente de Queens, madre de dos niños e integrante de la coalición, que por cierto la conforman en su mayoría miembros del Partido Demócrata.
Yo soy demócrata, pero me considero una demócrata conservativa moderada.
La entrevistamos a unos metros de la Roosevelt cuando faltaban solamente dos días para las elecciones a la alcaldía. Y bueno, nos habló con tanta seguridad sobre lo que ella cree que necesitaban las trabajadoras sexuales que le preguntamos si conocía alguna.
Sí, he conocido muchísimas.
Nos dijo que fue en su iglesia.
Nosotros somos los primeros que recibimos a las personas con sus, voy a decir, con sus batallas más fuertes. He escuchado testimonios de mujeres donde han tenido que estar en estos prostíbulos en contra de su voluntad porque fueron engañadas, porque le vendieron un sueño que no era. Vienen solas, no tienen familia aquí, entonces dirían, necesito comer. Y tal vez ese es lo más fácil que pueden, el trabajo más
fácil que pueden conseguir. No me gusta decir trabajo porque en realidad... vender tu cuerpo y prostituirte no lo considero un trabajo por más que digan que es la profesión más vieja pero nunca ha sido una profesión simplemente ha sido una manera de someter a la mujer de abusar de la mujer y de usarla entonces luego me han dicho el testimonio de que han tenido que acostarse con 30, 70 hombres
Y justo por esto, Glenys, Monserrate y la coalición no podían tolerar una ciudad en la que el trabajo sexual fuera legal.
Hoy empieza una nueva era.
El primero de enero de este año, Soran Mamdani asumió la alcaldía de Nueva York. Dos meses después, en marzo, creó la Oficina de Asuntos LGBTQI+. Para dirigirla, nombró a Taylor Brown, una mujer trans y la primera persona trans en encabezar una agencia de la alcaldía. Su mandato es claro, trabajar para proteger y fortalecer el estatus de Nueva York como ciudad santuario para toda la comunidad. Pero, hablando del trabajo sexual, hasta la fecha de publicación de este episodio,
Mamdani no ha promovido ninguna política pública al respecto. De hecho, hasta ahora no ha ocurrido lo que presagiaba la coalición. La prostitución sigue codificada como un delito en todo el estado. Por la sencilla razón de que ningún alcalde puede cambiar una ley estatal así como así. Es un proceso legislativo largo y engorroso. lleno de debates políticos, legales, morales, algo particularmente cierto para el caso del trabajo sexual. Tanto así que el Congreso del Estado de Nueva York tiene dos
proyectos de ley en discusión. El primero tiene un nombre, Cecilia's Act, porque fue Cecilia Gentili, ya saben, Santa Cecilia, la madre de todas las putas, quien lo impulsó y defendió antes de morir. Con él se despenalizaría el trabajo sexual por completo, el consensual, entre mayores de edad y que no involucre tráfico de personas. Uno de sus promotores fue Soran Mamdani, cuando fue diputado de la Asamblea. El segundo proyecto tiene un nombre más largo, Ley de Justicia
e Igualdad para los Sobrevivientes del Comercio Sexual. Y su enfoque es mucho más limitado. Busca despenalizar a las trabajadoras sexuales, pero no a los clientes. Esta estrategia se conoce como el modelo nórdico porque se ha usado en países como Suecia, Islandia o Noruega. Pero según varias organizaciones de trabajadoras sexuales en Nueva York, está muy lejos de ser perfecto. Porque algunos estudios han apuntado que un cliente con temor de
caer en la cárcel se vuelve poco predecible, incluso violento. Puede, por ejemplo, ofrecer menos dinero a una trabajadora sexual, obligarla a no usar protección, o también a verse en un lugar peligroso, sin que ella tenga poder de negociación. Así que allí los tienen. Dos proyectos de leyes rivales en torno a un asunto complejo, llenísimo de matices, y que llevan años estancados en los comités del Congreso de Nueva York.
O sea, también hay que entender que hay que escuchar a la comunidad que está realmente haciendo el trabajo sexual en calle. O sea, no podemos simplemente hablar por caer bien o por arreglar supuestamente el sistema que está totalmente quebrado, sino también entender un poco más la realidad que vivimos los y las trabajadoras sexuales.
Después de la pausa, volvemos a la Roosevelt, esta vez de la mano de las trabajadoras sexuales. Hola de nuevo. El 3 de enero de este año nos reunimos con Liam en el colectivo intercultural Transgrediendo, en un sótano abajo de la Roosevelt Avenue, a unos metros de donde caminan las trabajadoras sexuales desde hace décadas. Justo por eso, Lorena Borjas fundó allí, en el 2015, El Colectivo.
El único centro comunitario liderado por trabajadoras sexuales, por personas migrantes, por mujeres transmigrantes. Y pues más que un centro, somos como un espacio para sentirnos libres, unides.
Aparte de dar servicios de salud, despensas de comida y apoyo legal a la comunidad, tienen un espacio dedicado a las trabajadoras sexuales de la zona. Anualmente reciben allí a unas 200, todas trans, latinas, inmigrantes.
Hablamos de eso, de estrategias que podemos usar cuando estemos haciendo trabajo en calle o cuando estemos en un hotel con el cliente o cuando recibamos a los clientes en casa.
O sea, se comparten información que las protege. Nosotros visitamos a Liam, quien dirige el colectivo, porque queríamos que nos contara qué había observado recientemente en la Roosevelt y la comunidad. Así que le preguntamos por la coalición Restaurar la Avenida Roosevelt y cómo sus integrantes han pintado a las trabajadoras sexuales. Comenzando por eso de que son una amenaza para los niños del barrio.
No existe evidencia alguna y no ha habido denuncia alguna de que una mujer trabajadora sexual haya abusado de un menor, por ejemplo. Eso no pasa.
Para Liam, el peligro hacia los niños se ha usado como excusa para discriminar y criminalizar a las trabajadoras sexuales. Pero quizás la mayor causa de esa criminalización sea meter en una misma bolsa a las trabajadoras sexuales, a las pandillas y a los traficantes de personas. Vayamos por pasos.
Aunque el Departamento de Justicia sí ha comprobado la presencia en Queens de personas que se identifican con la pandilla Tren de Aragua, Liam nos contó que en el colectivo no han encontrado evidencia de que haya pandilleros que estén extorsionando o explotando a las chicas.
Mira, nosotras hicimos nuestras investigaciones, salimos a la calle cuando se escuchaban estos comentarios y la mayoría de las chicas nos decían, eso no es verdad, Liam. Yo estoy aquí parada porque quiero trabajar y porque tengo que pagar mis biles y porque tengo que mandar dinero a mi familia y porque algunas de ellas tienen hijos, hijas. Por otro lado
está el tráfico de personas. Hay evidencia de que las trabajadoras sexuales, incluyendo las trans latinas, han sido víctimas de traficantes de personas en Queens desde hace décadas. Sin ir más lejos, Lorena Borjas lo fue, Laura Martínez y Cecilia Gentili también.
Si hay alguien que esté viviendo una situación de tráfico humano, vamos a ser las primeras en decirlo, en ir y denunciar y hacer el acompañamiento. Pero si yo decido hacer trabajo sexual de manera libre y voluntaria, es mi derecho. Y merezco que mi derecho se respete, pero también merezco que mis derechos se garanticen.
Y los derechos se garantizan mediante leyes. Pero incluso una ley como la Cecilia's Act que despenalice totalmente el trabajo sexual, tendría defectos y problemas. Porque, según Liam,
no es lo mismo ser una trabajadora sexual de color, ser latina, ser inmigrante y hacerlo en la calle, hacer una mujer blanca que lo haces detrás de la puerta de tu apartamento, que a lo mejor tus clientes te pagan tres veces más que a mí.
Y así llegamos a las mayores preocupaciones de las trabajadoras sexuales de la Roosevelt. Primero, las clínicas y organizaciones trans ya no están recibiendo suficientes donaciones de condones por parte del gobierno. Hay una escasez en toda la ciudad que pone en riesgo la salud de la comunidad y sus clientes. Segundo, los arrestos por trabajo sexual en Queens están aumentando.
Y no solo eso. Todo lo que está pasando en este momento con el gobierno actual ha activado como esta parte... esta parte cruel de la policía para seguir hostigando a nuestras compañeras en la calle.
Desde la operación Restore Roosevelt Avenue del 2025, la policía parece haberse envalentonado. Por ejemplo, las alumbran con sus luces en la calle hasta que se muevan y se burlan de ellas. Incluso hay reportes de policías desnudándolas en público para revisarlas y presionándolas para tener sexo oral a cambio de no arrestarlas. Y claro, Ahora está el miedo añadido de ICE, la policía migratoria. Recordemos que muchas de las reinas no tienen papeles.
Como dijimos antes, son tres veces vulnerables. Trans, trabajadoras sexuales, migrantes. Por eso Liam nos contó que desde enero del 2025, cuando Donald Trump llegó a la presidencia, en el colectivo tienen un nuevo protocolo de seguridad.
Por ejemplo, todas las puertas de la oficina son de vidrio, o sea, vidrio transparente. Tuvimos que tapar estas puertas con papel, tuvimos que poner señales en las puertas para advertir a las compañeras y compañeros que hay que cerrar las puertas constantemente.
Y si algún día AISA aparece, gritarán código rojo para que todas cierren las puertas y no salgan. A lo mejor
puede que esto nos ayude como puede que no, pero queremos saber realmente que nadie de nuestra comunidad se sienta afectada. Por ejemplo, si tú vienes a buscar despensa de alimento, y de repente ICE llega y te arresta,¿ cómo nos sentiríamos?
Por lo pronto, la presencia de ICE en la ciudad de Nueva York ha sido reducida, comparada con otros lugares como Minneapolis o Los Ángeles. La ciudad está protegida por sus leyes santuario, que impiden a la policía local colaborar con las autoridades de inmigración. Pero el miedo entre las trabajadoras sexuales trans latinas de la Roosevelt es tangible. Algunas han preferido autodeportarse de vuelta a sus países. Otras no quieren salir a la calle. Incluso trabajar en línea es
un peligro porque allí también llegan los policías encubiertos. Ay
no sé, me da mucha tristeza. Me toca mucho el corazón, la verdad. Cuando llego a este gobierno, ver cómo acosan a la gente, es triste, ¿eh? Y pasa mucho con la comunidad. Me duele ver a mis compañeras, a mis compañeros de la comunidad sufrir por eso. Es duro. Porque la mayoría de nosotras tenemos condiciones médicas y si nos deportan a nuestros países es duro. No va a ser igual. Yo sé, yo trabajo en el activismo por mucho tiempo y yo sé que hay, por ejemplo... En América del Sur,
en Ecuador, hay mucho desabastecimiento de medicamentos. La comunidad no puede acceder a tratamientos y es duro. Muchas personas han huido por la violencia. Y eso es un golpe bajo porque tú dices,¿ qué va a pasar con este compañero si lo deportan?
Todas estas batallas han cobrado factura en Liam. ya no es la misma de aquella mañana en Times Square gritando a todo pulmón, con la furia a flor de piel.
Creo que después de la muerte de Lorena no ha sido como lo mismo para mí. Estos últimos años han sido bien duros porque mantener un espacio como este cuesta mucho. No lo hablo en lo económico, lo hablo en tu energía, tu compromiso. Hay muchas veces que me siento muy desgastada, la verdad. Me siento muy, muy agotada personalmente. No puedo hacer todo sola, no me puedo hogar sola. Tengo que buscar a alguien o personas que me ayuden porque entonces al final voy a terminar como Lorena.
Agotada hasta el punto del martirio. Lo mismo que le pasó a Cecilia Gentili. Lo mismo que la convirtió en santa.
El día está muy asoleado. El cielo está azul. Hay cuatro carros de policía que están acompañando la marcha.
En septiembre del 2025, Diego, nuestro reportero, estuvo en la octava marcha puteril de las trabajadoras sexuales de Queens. Es una protesta que Lorena Borjas inició en el año 2018... y que desde entonces se organiza todos los años en la Roosevelt
Avenue.
Ese día estaban Liam y Jessica Guamán, a quien conocimos en el episodio pasado, y también Laura Martínez, la reina que conocimos en el episodio 2. Fue Laura, al ver que no había tanta gente como en marchas anteriores, la que se atrevió a dar este discurso.
Me da tristeza después de ocho años que seamos muy poquitas, porque verdaderamente año con año deberíamos de ser más.
El propósito de la marcha es que los vecinos y los comerciantes vean en la luz del día a las personas que hacen trabajo sexual. Que sepan que ellas, más allá de su oficio, también tienen derecho a estar en ese espacio. Pero el que haya cada vez menos asistentes le quita validez a la protesta.
Somos putas y que no nos dé vergüenza nuestro trabajo. Porque si a nosotros nos da vergüenza, entonces¿ a dónde vamos a parar?¿ Quién nos va a creer?¿ Cómo vamos a abrir ese camino de que el trabajo sexual sea... más que todo algo que lo vea normativamente la gente. De verdad, hay que unificarse, hay que apoyarnos para crecer, si no nos vamos a quedar estancadas
Las palabras de Laura resuenan en una comunidad que ha tenido mejores días. Porque, aunque el alcalde Mamdani se ha comprometido a proteger a la población LGBTQ+, de Nueva York, la batalla del gobierno federal contra las personas trans continúa. Además, hay una palpable ausencia de Lorena Borjas y Cecilia Gentili, madres protectoras, que tendieron puentes con el poder político en la ciudad y el estado de Nueva York. Por eso, quedarse quietas no es una opción para las reinas. No
cuando les repiten que no pertenecen. Por trans, por trabajadoras sexuales, por migrantes. Así que siguen saliendo una y otra vez para explicarse en televisión, en las calles, donde haga falta. Pero explicarse cansa. Es como gritarle a un muro. En el próximo episodio, guiados por una de las reinas más legendarias, viajaremos a un lugar mítico de la noche neoyorquina, donde no tenían que justificarse. Un sitio ya perdido, pero clave para entender por qué las reinas, se los aseguro, no
se irán a ningún lado. Las reinas de Queens es un podcast de Central, el canal de series de Radioambulante Studios y forma parte de la red de podcasts My Cultura de iHeart Radio. Esta serie fue producida por Diego Senior y Pablo Arguelles con producción adicional y reportería de Nicole Pizarro, Joana Toro, Andrés Zanín, Cindy Nanclares y Sofía Campero. Los editores fuimos Daniela Larcón, Silvia Viñas y yo. La verificación de datos es de Bruno Selsa y Nicole Pizarro.
María Linares hizo el diseño y la mezcla de sonido, así como la música original. La gráfica y la dirección de arte de la serie son de Diego Corzo. El desarrollo de producto de Las Reinas de Queens estuvo a cargo de Natalia Ramírez. La producción digital la hicieron Ana María Betancourt y Óscar Luna. La Dirección de Negocios y Alianzas Estratégicas estuvo a cargo de Camilo Jiménez Antofimio. Y
Julián Santos y Eric Spiegelman nos dieron apoyo legal. Las Reinas de Queens es una idea original de Diego Senior, Johanna Toro y Andrés Zanin. Los productores ejecutivos son Diego Senior y desde Radioambulante Studios, Carolina Guerrero, nuestra CEO. En iHeart,
los productores ejecutivos son Arlene Santana y Leo Gómez. Parte del financiamiento de este proyecto fue proporcionado por el Greater Good Science Center de la Universidad de California en Berkeley, como parte de su iniciativa Difundiendo el Amor a Través de los Medios, con el apoyo de la John Templeton Foundation. Puedes seguirnos en redes sociales como Central Series RA y suscribirte a nuestro boletín de correo en centralpodcast.audio. Soy Rula Ávila Muñoz. Gracias por escuchar.
