¡Hola! Un aviso antes de empezar. En esta serie hay contenido sensible que incluye violencia, drogas y lenguaje sexual. Les recomendamos discreción. Después del funeral de Cecilia Gentili en la Catedral de San Patricio, después de que la arquidiócesis de Nueva York dijera que el evento fue un insulto a la fe católica y que la conducta del público fue escandalosa, después de que se hiciera una misa de reparaciones, Un día lluvioso de febrero del 2024, las putas regresaron a San
Patricio para protestar. Pero esta vez no les abrieron las puertas.
No vamos a quedarnos calladas. Y aunque nos cueste, y aunque nos traten de silenciar, no vamos a retroceder. Este es el momento de hacer historia, compañeras y compañeres. Las trabajadoras sexuales merecen los mismos derechos.
Sexo es igual!¡ Sexo es igual!
La que habla y grita es Liam Winslet, directora del colectivo intercultural Transgrediendo. Ya la conocimos antes. Fue la mano derecha de Lorena Borjas y la que llamó a Cecilia, Santa Cecilia, madre de todas las putas. Liam lideró la protesta frente a San Patricio.
Yo como líder comunitaria estoy viendo todos los días como una sociedad hipócrita, inmoralista, se escandaliza por la palabra puta. Pero la palabra puta significa poderosas, únicas, trascendentales y auténticas Así es como nos definimos las trabajadoras sexuales.
Pero como suele pasar en Nueva York, el escándalo vino y se fue. El eco de las voces que gritaron, Cecilia, Cecilia, Cecilia. Aquel día en el funeral se diluyó en el zumbido de la ciudad. Pero, si le damos la espalda a San Patricio y caminamos unas cuadras hacia el sureste de Manhattan, llegaremos a Grand Central, la estación donde convergen varias líneas de metro, la S, la 4, la 5, la 6 y la 7. Si tomamos un tren de esta línea rumbo a Queens, llegaremos
a la penúltima parada, Metz-Willets Point. Allí, en el Flushing Meadows Corona Park, cerca del estadio de béisbol de los Metz y de las canchas de tenis del US Open, encontraremos el Museo de Queens. Es famoso por su maqueta gigante de toda la ciudad. Tiene un atrio muy amplio, de pisos pulidos y paredes altas y coloridas. donde entra
mucha luz natural. Es otro tipo de catedral. Allí, el martes 7 de abril de este año, nos reunimos con la comunidad de trabajadoras sexuales trans latinas de Queens para celebrar el lanzamiento de la serie que estamos escuchando y para rendir homenaje a su legado. Por eso, en este episodio especial que marca la mitad del camino de las reinas de Queens, Queremos compartirles lo que vivimos esa noche frente
a más de 100 personas. Oiremos a Liam, heredera del colectivo de Lorena Borjas, a las hijas de Cecilia Gentili, que siguen expandiendo el legado teatral de esta reina. También, una nueva historia sobre Cecilia y un discurso de la madre de una casa que sigue prosperando a pesar de las décadas. Oiremos, en fin... una celebración en el corazón vivo de nuestro reino. Desde Central Series y Radioambulante Studios, esto es Las Reinas de Queens. Soy Rula Ávila Muñoz. Episodio 5. Un martes cualquiera
en Queens. Comenzamos esa noche conversando precisamente con Liam, directora del colectivo intercultural Transgrediendo, fundado por Lorena Borjas. Y bueno, bienvenida al día, muchas gracias por estar aquí. Estamos muy contentas de tenerte aquí y de tener otro espacio donde podamos conversar un poquito. Acabábamos de oír el trailer de esta serie, donde se escucha a Lorena decir esto. Yo voy a llegar a donde tenga que llegar como una perra,
pelear con garras y uñas. Así que empezamos por ahí.¿ Qué sientes cuando escuchas a Lorena decir estas palabras tan icónicas de ella? Yo voy a pelear como una perra.
Pues que todas somos unas perras. No, yo creo que una de las cosas que... Me causa mucha nostalgia realmente. Hablar de Lorena para mí es difícil. Para la comunidad sigue siendo difícil realmente porque... Son como cosas que tú te preguntas como por qué nos tiene que pasar constantemente a las mujeres y a las personas trans y a las trabajadoras sexuales perder a nuestras hermanas. Sumado a la pérdida de otra compañera como Cecilia, son cosas que tú dices como por qué una cosa tras de otra, por
qué seguimos perdiendo a compañeras de nuestro movimiento. Pero también nos lleva una reflexión como comunidad a entender de que Este es el momento de saber que la resistencia depende de todas y todes, como personas trans, personas queer, no binarias, a valorar más la lucha de las compañeras que abrieron ese camino. Hablando de eso,
quisiera saber, además del trabajo que se hace con el colectivo y con los colectivos, los activismos que empezaron Cecilia y Lorena,¿ de qué otras formas podemos mantener vivo su legado?
Apoyando a las compañeras y compañeros que están abriendo camino, ¿no? A mí me da mucho gusto saber cuando, por ejemplo, una compañera trans está ocupando un espacio que por años nos dijeron que no podíamos ocupar las mujeres trans, ¿no? A mí me da mucho gusto ver cómo han evolucionado muchas compañeras en nuestra comunidad que han sido y son
trabajadoras sexuales, muchas de nosotras. Y saber que están en esos lugares para alzar la voz por nosotras también nos permite generar impacto en aquellas otras compañeras que siempre han creído que no van a poder lograr lo que les han dicho. Tú no puedes hacer esto, tú no puedes alcanzar aquello. A mí muchas veces me dijeron, nunca van a poder las mujeres trans y trabajadoras sexuales inmigrantes liderar una organización. Y cuando alguien te dice eso, es fuerte.
Porque es ahí cuando tú dices, pero¿ por qué no voy a poder?¿ Por qué? Porque a lo mejor no tengo una carrera universitaria, porque a lo mejor no entienden las personas de que las mujeres trans no dejan sus estudios porque quieren, sino porque les cierran las puertas. Mantener vivo el legado de Lorena no solamente es luchar contra el sistema, es también luchar contra esas personas que siempre nos dijeron que no somos capaces. Y ha sido difícil,
ha sido muy difícil. Así como... He conocido historias de compañeras trans, por ejemplo, que han sido desplazadas, han sido,¿ cómo te digo?, despedidas de un puesto de trabajo por el simple hecho de a lo mejor se acabó el proyecto, a lo mejor no cumples con nuestras expectativas, o a lo mejor solo te ponemos para que la gente vea que tenemos una persona trans aquí. Pero ese no es el objetivo, es de mantener y brindar oportunidades a la comunidad porque se lo merecen, porque es un derecho. pero
no siempre pasa. A veces tenemos que mendigar después de haber sobrevivido a tantas situaciones difíciles.
Hay algún consejo que te dio Lorena en algún momento que hoy vives con él?
Nunca me olvido cuando Lorena nos escribió y nos dijo como, pájara, no sé qué va a pasar, estas niñas van a quedarse solas, vamos a tener que ver cómo ayudarlas. Siempre tengo grabada su imagen cuando tuve la llamada con ella y estaba en el hospital y me decía como, tenemos que ver cómo ayudamos a las pájaras y buscamos comida y yo como Lorena, primero termina de recuperarte y luego vemos qué hacemos. Pero nunca me imaginé que iba a ser la última llamada. Pero hay infinidad de cosas que
aún recuerdo de ella. A veces me pongo a ver mucho sus documentales y sus cosas que dice ella, como me pongo a veces a escuchar sus mensajes de voz. Aún tengo su mensaje de WhatsApp, de mensaje. Entonces, lo escucho, como que digo, bueno, es como ese momento de, no sé, de conectarme también con ella. Sí.
Y, porque también tú estuviste de cerca con Ceci, de una u otra forma dentro de los activismos y todo. Pero para la gente que no llegó a conocer, que no llegamos a conocer a Cecilia personalmente,¿ puedes contarnos un poquito de Cecilia Gentili? Sí.
Mira, Cecilia era un complemento perfecto. Era como una pandilla esto, la verdad. La pandilla de las putas, la verdad. Me acuerdo cuando me hundía la pandilla de Lorena y de Cecilia. Era emocionante. Yo me acuerdo que cuando, en el 2014, cuando comenzamos a hablar sobre querer crear una organización para la comunidad migrante en Jackson High, en Queens, que liderada Lorena era algo impensable, pero cuando la hablamos con Cecilia, Cecilia
era como, no, sí pueden, vamos a hacerlo. Y Lorena y yo era como, ah, sí, vamos a hacerlo, tenemos que escribir. Cecilia nos decía siempre, tomen nota de todo, saquen copia de todo, no dejen todo así porque luego tenemos que revisar cada cosa que pasa. Y pues es así como en el 2015 se logra establecer el colectivo, Cecilia fue una de nuestras propulsoras con Lorena para que podamos
mantener este espacio. El sueño de Lorena era tener un espacio, un centro comunitario como el que tenemos ahora, pero ella no lo logró ver. Porque ella decía siempre, como imagínate tener un espacio como este, imagínate que las chicas vengan a recibir comida. O sea, era como... Cosas que las experiencias trans y la mayoría de nosotras como inmigrantes vivimos, ¿no? Sabemos lo difícil que es acceder a la comida, sabemos
lo difícil que es no tener un espacio seguro. Muchas compañeras trans aún tienen que andar en las calles en el día porque no saben dónde ir. No existen lugares seguros donde poder mantenerse, donde te puedan brindar ese espacio e ir y dialogar y conocer a otras personas trans, a lo mejor con las mismas historias. Entonces, Colectivo se ha convertido en eso, en un espacio que comenzó como un sueño, con Lorena, Cecilia, que nos ayudó mucho. Me acuerdo tanto que después de la muerte de ella, pues,
iba todo a quedar ahí, ¿no? Y Cecilia fue la que nos dijo, no, vamos a seguir, hay que seguir haciendo, mantengamos vivo este legado de esta puta vieja de la Lorena. Y era así, era así como mantenimos este legado vivo.
Cómo era salir con Lorena? Y no sé si Cecilia las acompañaba en las noches cuando iban a repartir condones y a visitar a las chicas para checar cómo estaban.
Salir
con Lorena
era ayudarle a llevar su carro.¿ Quién es de aquí que conocieron a Lorena al salón alguna vez el carro de Lorena? Esa era su oficina. Yo le decía, Lorena, eso es un escritorio, un archivador. Era de todo, ¿no? Pero andar con Lorena en la calle y distribuir condones era una aventura, era una historia que el tiempo... Tú llegabas a ver el reloj y ya eran las 4 o 5 de la mañana y tú decías, todavía estamos por aquí. Porque Lorena te llevaba como a navegar en eso, ¿no?
Y era emocionante porque siempre... Ella buscaba la manera de que conectáramos con la comunidad, pero que también sepan nuestras compañeras que estábamos ahí para ellas, que se sintieran acompañadas. Yo me acuerdo que Lorena era una de las propulsoras de que las organizaciones fueran a la calle a hacer pruebas de VIH, porque muchas de nuestras hermanas se les
hacía complejo y difícil. Una de las frases de ella era como, Lian, ellos tienen que entender que para las putas el día es la noche y la noche es el día. Entonces, tú no puedes pretender que una compañera vaya a hacerse una prueba de VIH de 9 a 5. Es imposible. No va a ir nunca. Entonces, lo que Lorena hacía era eso, como llevar las jeringas donde ellas estaban, llevar las pruebas de VIH, conectar a las chicas para hacerle una fecha clara para ir a su tratamiento hormonal o ver al médico.
Hay algún recuerdo que te quede? Algo específicamente de Lorena y de Ceci, como algo que se te
venga ahorita a la mente. que no hay que rendirse, que a pesar de las circunstancias y las adversidades, hay que mantenernos vivas. Y para mí eso también es importante, ver nuevas generaciones, ver nuevas compañeras, porque en algún momento yo también estuve ahí, en algún momento yo también luché, pero llega un momento en que tú dices, hay que dar espacio, hay que permitir que estas compañeras o estos compañeros también enfrenten las batallas que aún seguimos viendo, o sea,
hay muchas situaciones que aún nos mantienen aquí. resistiendo y dando resiliencia a todas estas situaciones difíciles.
Qué bonito. Muchas gracias, Liam. Un fuerte aplauso para Liam Winstead, por favor. Ya volvemos.
Buenas noches a todos y todas. Yo soy Viento.
Mi nombre es Oscar, hija de Cecilia y estamos aquí para compartir
Después de la conversación con Liam, vino el turno de escuchar a dos personas que conocimos en el episodio pasado, Oscar y Viento, hijes de Cecilia Gentili. Ella es Oscar
Cecilia fue una matriarca y arquitecta de una constelación de... La
recordaron más allá de su activismo y de ser Santa Cecilia, la madre de todas las putas.
Muy sexy. Y importante reconocerla, no solamente como este concepto, esta idea, era muy humana, era complicada. Y
presentaron a otra hija de Cecilia y una artista talentosísima, que en los últimos años ha se ha encargado de mantener vivo su legado en el teatro, Chiquitita.
Chiquitita es nacida y crecida en Queens
Es una artista increíble y nada, les dejamos acá el escenario para que ella venga a deslumbrarte. Muchas gracias, buenas noches. Buenas noches.
Y ella, Chiquitita, nos presentó un fragmento de la obra Red Ink.
Soy una ateísta.
Redding se escribió en inglés y la presentación de Chiquitita fue en ese idioma. Pero pensamos que sería lindo usar este espacio para conocer a Cecilia un poquito mejor, en uno de sus periodos más oscuros. Para contar esta historia, les dejo con nuestro productor, Pablo.
Visité a Estrellita porque me dijeron que tenía una carta de Cecilia Gentili y quería que me la leyera. Estrellita y Cecilia fueron amigas por muchos años, de esas amigas que han pasado por las buenas y las malas, que construyeron y rompieron su relación varias veces desde que se conocieron en Miami en 1999. Cuando le pregunté a Estrellita si tenía la carta, me dijo que sí, claro, pero que no sabía dónde estaba. Todo esto con una sonrisa, medio angustiada,
medio traviesa. Es que Estrellita tiene mil diarios y cuadernos y fotos y videos de su pasado y se puso a escarbar entre todos ellos en busca de la carta.
Qué lindo que son los souvenirs, ¿no? Muestra mucha historia, ¿no?¿ No te parece?
Y bueno, no hay que ser muy observador para darse cuenta de que Estrellita es una acumuladora de recuerdos.
Mira esto.¿ Qué es? Esto es uno de los flyers del show, Rec Inc. Mira qué hermoso.
Pero la carta no aparecía.
La voy a encontrar, te lo juro que la voy a encontrar
Mientras buscaba, Estrellita me contó su vida. Es de Buenos Aires. Hoy vive en un piso 15 de un multifamiliar en Queens. En la sala de su departamento hay una mesita con la imagen de la Virgen, cremas, perfumes, papel absorbente y condones para sus clientes. Porque desde inicios de los años 90... Es trabajadora sexual y drag queen.
Yo llevé la drag queen del escenario a Palermo a trabajar de 11 de la noche hasta las 6 de la mañana.
Palermo es un barrio bonaerense lleno de bares y boliches. Estrellita hizo su vida ahí, vestida de mujer, recibiendo a sus clientes en las calles, en los coches, en las vías del tren, donde fuera.
Tienes que tener valentía, tienes que estar segura y te tiene que gustar.
Y en 1998, con el dinero que ganó en las calles porteñas, se compró un boleto de avión a Miami. Quería, y esto me lo dijo antes de que empezara a grabar, una vida estruendosa, llena de escándalo, mucho drag queen, muchos shows y tacones de aguja y pelucas. Y claro, siguió con el trabajo sexual, siempre en la calle. No como otras amigas suyas que solo se paraban en los bares y en vestidas, Tomando
champaña. Y el glamour y el perfume y los aros y el vestido. 200 dólares, lentejuelas y brillo. Ay, que te pague un trago. No, yo no.
Yo caminando por
todos lados.
Y bien, pero bien puta. Súper, súper zorra. Faldas apretadas, mucho taco, bien afeitada toda, todo con unos taquis, pero altísimos los tacos, mucha peluca, mucho maquillaje. Mi llave, una carterita con condones y todo y listo.
Y fue allí en las calles de Miami que conoció a Cecilia, recién llegada de Argentina.
Y fue súper gracioso porque antes de saludarnos le dije,¿ y vos también andás así buscando clientitos de vez en cuando? Claro, obvio, por supuesto. Así que tenés cuidado, le digo, porque caí presa hace tres días.¿ Me sabes de verdad? Sí. Y ella cae a los cuatro o cinco días. Y me vuelve a encontrar en un lugar. Y me dice, puto, qué mala suerte que me viste. Caí presa también, maricón.
Bienvenida a Miami. Se empezaron a juntar con un grupito de chicas argentinas, trans y drag, unidas por la noche. Y un día... Así como se conocieron, se dispersaron, cada una por su propio camino. Estrellita se mudó a Nueva York y allí, a inicios de los 2000, se reencontró con Cecilia. Pero Cecilia ya no era la inmigrante recién llegada. Le iba muy bien. Tenía un departamento en Nolita, un barrio
muy caro y de moda en Manhattan. También vestía ropa lujosa y conocía a muchos de sus clientes en fiestas privadas. Estrellita la veía ahí con frecuencia
Las fiestas eran súper fabulosas con las chicas con unos cuerpazos increíbles y unas muñecas y todas vestidas fabulosas. Louis Vuitton y la otra Chanel y la otra Prada y la otra Versace. Y lleno de hombres, lleno de admiradores. Y esos hombres gastaban toda la noche ahí un trago 25 dólares. Te invitaban un trago, luego podías entrar a un booth chiquitito, que era una cajita chiquitita con una cortinita, y ahí tú le mostrabas tus cosas, tus artilugios con los que
uno hace dinero. En una noche les dejaban un promedio de 4.000, 6.000, 7.000 dólares.¡ En una noche!
Pero claro, ese estilo
de vida tenía un precio. Cada uno hacía sus cositas... para sentirse mejor o para acompañar a un cliente.
Cositas como consumir. Alcohol, en el caso de Estrellita. Vinos
caros, rojos y blancos y espumantes. Yo siempre tan regia. Regia total. Primero muerta, yo que en sencilla.
Y Cecilia, heroína y cocaína. Entró en ese laberinto que mencionamos en el episodio pasado y en el que comenzó a perderlo todo. Sus ingresos, su departamento en Manhattan, su salud, sus amigos. Tanto así que desaparecía del radar con frecuencia. Hasta que un día, por ahí del 2009, le marcó a Estrellita.
Estrellita, ando muy mal y no tengo donde dormir y estoy muy preocupada.¿ Me podrías dar ahí unos días para estar con vos? Le dije sí, claro, venite.
Llegó con unas bolsas de plástico y adentro llevaba la poca ropa que le quedaba.
Entonces pude darme cuenta, el decline, ¿no? Lo mal que ya estaba.
Empezaron a vivir juntas y claro, se divertían muchísimo. Coleccionaron mil anécdotas, pero ambas estaban enfrascadas en sus adicciones. Y con los meses las fricciones opacaron los buenos momentos. Que si Cecilia fumaba en la casa... que se acaparaba el espacio del departamento.
A mí no me gustaba cuando ella me preguntaba que si podía traer un cliente con el que iban a hacer party. Pero ella lo hacía por la gran necesidad de su adicción, yo lo entiendo.
Estrellita cuenta que Cecilia llegó a recibir a clientes que no le pagaban con dinero, sino con pura droga. Era una prueba de que Cecilia estaba tocando fondo, que ya no se valoraba. Y luego, por las noches... Estrellita la escuchaba dar vueltas y vueltas en su habitación, como atormentada, haciendo ruidos extraños. Hoy piensa que probablemente era porque Cecilia estaba tratando de dejar la droga, y que esos golpes
de abstinencia la hacían sufrir muchísimo. Y así siguieron, hasta que a los seis meses más o menos...
Tuvimos una pelea muy fuerte, creo que fue por un cliente o por algo que ella hizo en la casa, bien eso no me recuerdo. Yo estaba furiosa, ofuscadísima, ofuscadísima, y le reclamé, le dije, ya te dije miles de veces que no hagas esto, y lo seguís haciendo, yo estoy cansada, no puedo más.
Estrellita le dijo a Cecilia
que se fuera. Pero se lo digo de mala manera, ¿no? Y lo que sí me recuerdo es que ella me dice, entonces, tenés esas bolsas ahí guardadas, yo las vengo a buscar en otro momento porque ahora no puedo. No, llévatelas ahora, llévatelas ahora. Y se las terminé tirando ahí por la escalera. que feo
se perdieron el rastro de nuevo y Cecilia siguió con las drogas y con el trabajo sexual de forma cada vez más precaria fue víctima de una red de tráfico de personas la arrestaron varias veces y la encerraron en la sección de hombres de Rikers Island una prisión de pésima fama por la violencia que se vive dentro de allí pasó a un centro de detención de inmigrantes se salvó de la deportación Pero la liberaron con un brazalete en su tobillo, como esos que se ven en las películas.
Y así acabó en un centro de rehabilitación en Queens.
Déjame que vea, a ver. Esta carta famosa está por acá en algún lado
Y aquí entra a la historia la carta.
Aquí está. Aquí está. Oh my God. Te lo dije antes. Te lo dije, la encontré, la encontré, la encontré, la encontré. Ok, listo. Ya, esto, secundario. Aquí está.¿ Puedes leerla?¿ Te gustaría que la lea?
Sí, porfa. Abril 16, 2010. Querida estrellita
Perdóname. Tengo que parar.
Es que yo no sé si... No me puedo acordar. Nunca voy a saber si le respondí. Aunque nos vimos después. Pero esto fue muy importante para ella. Nunca voy a saber si le respondí. Abril 16, 2010. Querida estrellita, espero que al recibir la presente te encuentres bien. Por mi parte te cuento que estoy muy feliz. En un par de días cumplo dos meses de recuperación. Estoy en un inpatient program que dura por un año. Al principio pensé que sería mucho. pero el día de hoy creo que quizás no es
suficiente y necesite más. Muchas cosas profundas, internas, están saliendo a la luz y tengo mucho que trabajar en ellas. Entre otras novedades te cuento que ya me sacaron el brazalete de la pierna y sigo trabajando en mi estatus legal en el país. Esta carta tiene dos propósitos. Primero, pedirte disculpas por los inconvenientes causados. Te agradezco enormemente toda la ayuda que me diste. Realmente mi comportamiento deja mucho que desear. Y segundo, por un error mío, mi Benefit
Card tiene tu adres. Quizás recibas algunas cartas para mí. Yo sé lo mucho que te molesta. Sorry. En el sobre está la dirección donde estoy en tratamiento. Me encantaría saber de vos. Un beso grande, Cecilia. Durante... Durante los seis años que yo viví en la casa de mi madrina de bautismo, la hermana de mi papá, en Salta, en el norte de Argentina, nosotros nos comunicábamos por carta con papá. Mi hermana y yo. No existían los teléfonos. O sea, en las casas pobres como la nuestra. De
piso de tierra. Eran cartas. Así que yo tengo mucha... Muchísima, muchísima experiencia en cómo escribir, en cómo contestar. Y hay veces que se puede sentir toda la emoción de la persona en las cartas. Por eso me molesta no saber si en algún momento le pude contestar. Sabiendo que soy tan buena para eso. Para ser recíproca en una contestación. No, no me recuerdo. No me recuerdo. Eso solamente lo sabrá el tiempo y el espacio y el universo.
Y si le pudiera responder ahora, qué le dirías?
Si le tendría que responder con esta carta, le diría... Me alegro mucho, Ceci, que estés en un programa de rehabilitación y quiero que sepas que saliendo de ahí volvés a tener mi espacio para que te quedes aquí hasta que te recuperes y hasta que te pongas en tus pies y puedas volver a reintegrarte en la sociedad de buena manera y consigas un trabajo y hagas todo eso
de tu estatus legal. Voy a estar aquí siempre, eh, aún con las diferencias que tuvimos y está bien, no te preocupes, no me voy a enojar más porque si llegan algunas cartas a tu nombre aquí en mi casa. Nada más. Silly, right?
Silly, right? Tonto, ¿no? Esta frase me descolocó un poco. Es que yo pensé que la respuesta de Estrellita sería, no sé, más emotiva, pero fue tan banal y tan llena de resignación también. Sentí el dolor de Estrellita, y al mismo tiempo entendí que quizás ella no necesitaba transmitir ese dolor con grandes palabras. Conocí en la justa medida la forma de responderla a su amiga, a pesar de que hubieran pasado tantos años. Sabía que de una u otra manera Cecilia la estaba escuchando,
y que la perdonaba. Tonto, ¿no? Una pausa y volvemos.
Bueno, estamos de vuelta en el Museo de Queens para el último número de la noche. Así es que ahora vamos a recibir en el escenario a la única e inigualable, a la reina Laura Martínez. Recíbanla con un fuerte aplauso, por favor. Laura Martínez. La conocimos en el episodio 2. Antes de presentarnos su número más famoso, el de Suavecito Suavecito de Laura León, nos sorprendió con un discurso que creo que vale la pena que escuchen. Comadrita,¿ cómo estás
Muchas gracias, tesoros por Dios, qué barbaridad. Gracias, contenta, feliz de estar aquí con todos ustedes, de verdad.
Bienvenida a tu casa. Quisiera que nos cuentes... Reina, exacto, sí, eso escucha. Que te escuche. Quisiera que nos cuentes, antes de que nos deleites con un número musical, que nos cuentes si recuerdas cuándo fue la primera vez que hiciste este número musical y cómo fue.
Bueno, esto fue cuando inicié mi carrera en 1989 y esto fue en Guadalajara, Jalisco. El club se llamaba La Malinche. Comenzaba apenas... en los clubes trabajando y pues... Fue mis primeros pininos para comenzar y hacer a la señora Laura León que me abrió las puertas en México y en muchos lugares, sobre todo aquí en Estados Unidos. Y de verdad yo les agradezco infinitamente porque tenemos casa llena. Eso hace que nosotros... Nosotros, porque soy parte de todo esto...
Y que nuestra guerrera, que fue Lorena Borjas... Que ya se nos fue y la segunda guerrera fue Cecilia. Y entendí que de verdad son dos personajes muy grandes de Nueva York. Esas luchas. Y no hay que olvidarnos, porque a veces la nueva gente se olvida de dónde vienen los derechos, de dónde vienen los privilegios. Eso va a ser un legado para nosotras, las latinas, para las reinas.
Muere la madre y nacen las reinas. Pueden ser reinas de la calle, esas reinas que se ganan la vida, que son criticadas, que son señaladas, porque hay mucha historia desde los 80, 90, 2000, y hasta hoy sigue la discriminación. Criticamos a las alcohólicas, criticamos a las drogadictas.¿ Ustedes saben por qué se vuelven drogadictas?¿ Por qué son alcohólicas?¿ Por qué terminan en una clínica psiquiátrica? ¡No! Porque cada trans tiene un libro, tiene una historia que muchas no lo publican porque no
tienen ni siquiera el ánimo. Así como este gobierno, así nuestras sociedades corean con nosotras. Tengo 62 años. Y cuando las mujeres trans iniciamos y comenzamos, fuimos pisoteadas físicamente, pero eso no nos dolió.¿ Saben qué nos dolió? Las emociones, nuestro corazón, nuestros sentimientos y nuestra mentalidad. Por eso puedes ver tú a tu compañera, a tu amiga, a quien esté al lado, Nunca la critiques porque no sabes qué ha pasado con
su vida. La propia familia de sangre te rechaza. La propia familia que te dio la vida te echa de la casa. Pero cuando tú tomas la decisión de ser una mujer trans, es muy difícil. Y yo les exhorto, a las nuevas generaciones. No dejen de trabajar. Quizás nosotras nos vamos, pero estamos dejando ese legado, esas ideas y ese trabajo que tienen que seguir adelante. De verdad, yo voy a seguir adelante luchando con todas y cada una de ustedes. Porque cuando nos unificamos, vamos a progresar. Y
esto que han dicho... Toda esta gente que está atrás, mis respetos. Y gracias por estar aquí, por esto, esta producción. Muchas gracias. Gracias, Laurita, y arráncate.
Y bueno, lo que vino después, la verdad es imposible describirlo aquí. Laura entregándose totalmente guapísima, con una energía tremenda, les hijes de Cecilia ofreciéndole billetes como si fuera una diosa, y luego el resto del público adorándola por igual.
Gracias a todos!¡ Un aplauso para
Laura Martínez! Muchas gracias, mi vida. Esos aplausos los llevo en mi corazón. mi comunidad, mi gente.
Y así llegamos al final de la noche y de este episodio. En las próximas semanas regresamos a nuestra historia para adentrarnos en ese mundo que Cecilia y Lorena Borjas defendieron con garras y uñas. El mundo de la calle. Y ahí conoceremos a un grupo de mujeres muchas veces criticadas y malentendidas. las trabajadoras sexuales, las putas de la
Roosevelt Avenue. Las Reinas de Queens es un podcast de Central, el canal de series de Radio Ambulante Studios y forma parte de la red de podcasts My Cultura de iHeart Radio. Esta serie fue producida por Diego Senior y Pablo Arguelles, con producción adicional y reportería de Nicole Pizarro, Johanna Toro y Andrés Zanín. Los editores fuimos Daniela Larcón, Silvia Viñas y yo. La verificación de datos es de Bruno Selsa y Nicole Pizarro. Dimitri Barcomi fue el gerente del evento
en el Museo de Queens. Giannina Enríquez, organizadora comunitaria del museo, fue nuestro enlace con el Museo de Queens. Gracias, Giannina. También gracias a Liam Winslet, Oscar Díaz, Viento Izquierdo, Nick Corey, Chiquitita y Laura Martínez por formar parte del programa. Y al colectivo intercultural Transgrediendo, Hope y Transmission por ayudarnos con la difusión del evento. La noche del show, la traducción simultánea al inglés fue por Naira Pacheco Guzmán y Jennifer
Salgado de Rooted Language Justice. María Linares hizo el diseño y la mezcla de sonido, así como la música original. Ella y Pablo Díez hicieron la grabación del evento en vivo. La gráfica y la dirección de arte de la serie son de Diego Corzo. El desarrollo de producto de Las Reinas de Queens estuvo a cargo de Natalia Ramírez. La producción digital la hicieron Ana María Betancourt y Oscar Luna. La dirección de negocios y alianzas estratégicas estuvo a cargo
de Camilo Jiménez Antofimio. y Julián Santos y Eric Spiegelman nos dieron apoyo legal. Las Reinas de Queens es una idea original de Diego Senior, Johanna Toro y Andrés Zanin. Los productores ejecutivos son Diego Senior y desde Radioambulante Studios, Carolina Guerrero, nuestra CEO. En iHeart, los productores ejecutivos son
Arlene Santana y Leo Gómez. Parte del financiamiento de este proyecto fue proporcionado por el Greater Good Science Center de la Universidad de California en Berkeley como parte de su iniciativa Difundiendo el Amor a Través de los Medios, con el apoyo de la John Templeton Foundation. Puedes seguirnos en redes sociales como Central Series RA y suscribirte a nuestro boletín de correo en centralpodcast.audio. Soy Rula Ávila Muñoz. Gracias por escuchar.
