A pornografía é un espejo obliga a as mulheres a afrontar como las ven os hombres, refuerza as definiciones tóxicas de la masculinidad e marca as relaciones sexuales. Estas son algunas de las ideas que expone o periodista estadounidense Robert Jensen en su libro Sé un hombre, ensaios contra a masculinidad del que o suplemento ideas del país, o dia 14 deste mes, adelantaba un fragmento que quero comentar e compartir contigo.
Sabes que este tema, igual que a prostitución, son temas que tengo má clara en mi visión de lo que significa e de lo que deve significar ser hombre e soy bastante crítico con ambas cosas. Siempre he dicho que había unha relación entre ambas e agora me encuentro que este autor definitivamente, en fin, no se lo iba a decir de unha manera un poquito egocéntrica, pero me da raon.
Buenos dias, hoy es miércole, es 18 de diciembre de 2024, este es el capítulo 1368 de bala extra o un podcast sobre mis cosas que en el fondo son las tuyas e hoy vamos justamente con la paradoja del porno que cada vez es má cruel e cada vez es má mainstream, cada vez es má común e má popular. Dice Robert Jensen en ese primer capítulo del libro Sé un hombre, ensaios contra a masculinidad, en ese fragmento dice que los
espejos pueden ser perigrosos e que la pornografía es un espejo. La pornografía como espejo nos muestra como ven los hombres a las mujeres, como las vemos. Non todos los hombres, por supuesto, pero lo que nos muestra es como ven a las mujeres, muchos hombres que aceptan la concepción dominante de la masculinidad e a verdade es que mirarnos en ese espejo es muy inquietante.
O autor nos cuenta unha anécdota sobre este asunto, cuenta como en una ocasión salió a tomar algo con dos amigas, mujeres heterosexuales, ambas dos feministas de unos 30 años e con sus carreras profesionales de éxito, ambas inteligentes, ambas fuertes e a las dos les costaba encontrar hombres que no sintieran intimidades, que no se sintieran, mejor dicho, intimidadas por su inteligencia e por su fuerza.
Es muy curioso, es muy curioso porque en mi experiencia vital es todo lo contrario, es la inteligencia e es la fuerza e es la capacidad de lucha de las mujeres, lo que sempre me ha parecido interesante de ellas. E que hablaron en aquella conversación de hombres e mujeres, de relaciones e como suele ocurrir, le dijeron que se mostraba demasiado duro con los hombres. Esta es una sensación que a veces yo también tengo.
Le dieron a entender que después de tantos años trabajando en la crítica feminista de la industria del sexo e la violencia sexual, el autor se había vuelto insensible e se había obsesionado demasiado con el lado oscuro de la sexualidad masculina. Él sostiene que simplemente está tratando de ser honesto e terminaron hablando e debatiendo sobre o tema en un tono amistoso. Ao final les propuso a sus amigas que podías anjar la discusión describiéndoles una página web.
Les digo, se le dije, si os parece bien os hablaré desta web, pero en caso de que queráis que lo haga, luego non me lo reprochéis. Me cruzaron una mirada, dudaron, le pidieron que continuara, evidentemente es un narrador, sabe como crear esa necesidad de que te cuenten. E entonces pues se foi al asunto.
Unos meses antes le habían mandado un correo electrónico sobre un portal pornográfico para que le echaron un vistazo a una web de vídeos por no de Slutbus que se llama, que seria unha traducción como el autobús con perdón de las zorras e este é o concepto del autobús, non lo voy a volver a repetir, voy a hablar de autobús asecas.
Un grupo de hombres de unos 20 tantos años recorre na ciudad en un autobús e van preguntando as mujeres se estarían dispuestas a mantener relaciones ante las cámaras a cambio de dinero. Vamos a dejarlo en relaciones. Cuando ha terminado, as mujeres salen de la furgoneta e uno de los hombres les tiende un fajo de billetes como pago. Justo quando la mujer va a tomar el dinero, la furgoneta arranca e se marcha dejando la ella tirada en la cera con cara de tonta.
Todos os vídeos parecen seguir la misma estructura argumental. Hay hombres que consumen esta clase de vídeos porno en los que se transmiste este sencillo mensaje. As mujeres solo valen para tener sexo. Se pude comprar a las mujeres para tener sexo, pero al final as mujeres ni siquiera merecen que se les pague por sexo. Ni siquiera merecen que se las compre, só merecen, pues lo que reciben. Non lo voy a decir.
E finalmente que se las deje tiradas en la cera, mientras unos tipos entornalos 25 se ríen a carcajada limpia e se alejan con su furgoneta, mientras en sus casas otros hombres venen el vídeo, se ponen e hacen lo que hacen con el vídeo para obtener su placer. E después se apagan el vídeo e xiquen con sus vidas. El autor se quedó mirando a las amigas e les dijo que conste que lo que acabo de describir es relativamente suave. Hay vídeos máis brutales e humillantes que ese.
Seguí en un rato en silencio, a que unha de ellas le dijo non ha sido justo. Sé que non ha sido justo. O que les había contado era cierto e me habían pedido que se lo contara, pero non había sido justo porzarlas a ello. Si el hubiera sido ellas, no querria saber cosas así, la vida ya es bastante difícil sin saber ese tipo de cosas, sin tener que afrontar que unha vive en una sociedad en la que no importa quén seas.
Como individuo, como persona, con sueños, con esperanzas, con puntos fuertes, con puntos débiles. Para los hombres eres algo que te puedes perdón, follar, para luego reírse de ti e dejarte tirada en la cuneta, porque eres una mujer. E luego está el asunto de como la pornografía obliga a los hombres a enfrentarse aquello en lo que nos hemos convertido.
En una sociedad en la que teníamos tantísimos hombres consumen tanta pornografía, esta es la razón por la que no podemos soportar verla por lo que es, la pornografía obliga a las mujeres a afrontar como las ven los hombres e la pornografía obliga a los hombres a enfrentarse aquello en lo que nos hemos convertido.
El resultado es que nadie quiere hablar de lo que hay en el espejo, aunque pocos lo asmiten, mucha gente tiene miedo de la pornografía, sus partidarios, progresistas que celebran la pornografía tienen miedo de mirar honestamente lo que dice sobre nuestra cultura. A sus detractores conservadores les asusta que la pornografía so cabe sus intentos de encorretar el sexo en categorías estrechas. Las feministas que critican la pornografía también tienen miedo, pero por motivos diferentes.
As feministas tienen miedo por lo que venen en el espejo, por lo que la pornografía nos dice sobre o mundo en que vivimos ese miedo está justificadísimo, es un miedo sensato que lleva a muchas de ellas a querer cambiar nuestra cultura. La pornografía se ha normalizado, se ha vuelto popular, mainstream, los valores que impulsan ese autobús, esa película de la que habla el autor dominan también la cultura en general.
Como decía un artículo del Times, la pornografía ya non es solo para viejos verdes. Bueno, es que en realidad nunca fue solo para hombres pervertidos ni para viejos ni para viejos verdes, pero ahora ese hecho ha quedado máis que patente. Ese mismo artículo cita al redactor de una revista que además es autor de un guión pornográfico. Hoy en día la gente se toma el porno con naturalidad, ya no hay nada peligroso en el sexo.
El editor de Playboy que afirma que su empresa pón el foco en la fiesta dice a los posibles anunciantes, somos mainstream, somos una revista que leia mucha gente. Nunca hubo nada peligroso en el sexo, por supuesto, el peligro no está en el sexo, sino en una concepción particular del sexo en el patriarcado. Y la manera en que se muestra el sexo en la pornografía es cada vez máis cruel. En primer lugar imaginemos, dice el autor, lo que podriamos definir como la línea de la crueldad.
La medida del nivel de crueldad manifiesta hacia las mujeres e su degradación en la industria de la pornografía de masas de hoy. Esa línea está subiendo vertiginosamente. Estos no son las películas que dao Canal Plus por la noche, los viernes. No tiene nada que ver. E era en películas pornográficas e non estoy ahora defendiendo aquella pornografía, ni siquiera la pornografía feminista Erica Lutz que en algún momento eu comprado.
En segundo lugar imaginemos la línea de la normalización, la medida de la aceptación de la pornografía en el seno de la cultura contemporánea. Esa línea también está subiendo de forma igualmente profunda. Si la pornografía es cada vez máis cruel e máis degradante, por que está cada vez máis generalizada en lugar de verse cada vez máis marginada?
En una sociedad en la que presumimos de estar máis civilizados, no cabria esperar que a maioria de la gente rechazara un material sexual cada vez máis despectivo hacia a humanidade de la mujer. Como explicar la aparición constante de formas cada vez máis intensas de humillar sexualmente a las mujeres? Como explicar el auge de la popularidad de las películas e o dos vídeos que relarza lejan?
Como ocurre con frecuencia esta paradoja a poder resolverse reconociendo que uno de los dos presupuestos é serrónio? En este caso se trata de la suposición de que la sociedad rechaza sistecamáticamente la crueldad e la degradación. De hecho Estados Unidos é un país que non muestra serie as objeciones a la crueldad e a la degradación.
Pensemos en la forma en que aceptamos el uso de armas terribles en la guerra, que causan la muerte de civiles, o la forma en que aceptamos la pena de muerte, o la forma en que aceptamos una desigualdad económica aplastante, se refiere ao autor a como o aceptan en Estados Unidos. Non existe paradoja alguna en la constante difusión de una pornografía extremadamente cruel. É también una cultura llamativamente cruel por la forma en que se acepta la brutalidad e la desigualdad.
Todo esto está relacionado con la pornografía. La industria pornográfica non é una desviación de la norma. Su presencia en la cultura de masas no debería sorprendernos porque solo representa los valores de la cultura de masas.
Las lógicas de dominación, las lógicas de subordinación que son fundamentales para el patriarcado, el nacionalismo hiperpatriótico, la supremacia blanca, el capetialismo neoliberal salvaje, la pornografía como espejo puede llevarnos másella del sexo hacia un territorio aún máx inquietante que nos lleva de nuevo a la masculinidad que está detrás de esa sociedad que se está construyendo.
Por lo tanto, igual que a prostitución, porque no deja de ser prostitución filmada, a pornografía solo refleja lo que nos hemos construido como sociedad, lo que somos como sociedad, que nace profundamente del patriarcado, que nace profundamente de lo que los tíos somos e de lo que los tíos tenemos en nuestra cosmovisión del mundo.
Por lo tanto, y aunque sea especialmente cruel con las mujeres, hay que decir que la pornografía es algo que nos afecta a todos e que solo es el reflejo, solo es el reflejo de lo que somos socialmente. Un tema duro e un tema serio para hoy, pero es que non podia, por menos que compartirlo después de que a buena de Marta lo compartiera conmigo.
