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Paseando con mi vecina colombiana

Oct 11, 202448 minSeason 8Ep. 1320
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Ya tenemos dos Marías en el universo de Bala Extra. Esta otra María es mi vecina, colombiana, dedicada a la atención a personas dependientes a domicilio, extraordinaria conversadora y con quien grabamos un paseo nocturno de viernes divertido y multitemático.

Transcript

Comienza. Bala Extra con Pedro Sánchez. Buenos días, hoy es viernes 11 de octubre de 2024 y este es el capítulo 1320 de Bala Extra, un podcast sobre mis cosas que en el fondo son las tuyas. Y hoy vamos con María. María es mi vecina, mi vecina María, ella vino de Colombia hace 23 años y el viernes pasado, no hoy, no, de la semana pasada, decidimos salir pues no sé qué serían las 8 de la tarde a tomar una

cerveza. Después de tomar esa cerveza y a pesar de que la única cerveza que se había tomado en aquella conversación de bar fue la mía, se produjo este paseo conversación podcast tan interesante, estimulante, gracioso y absolutamente desternillante, por lo menos para nosotros que lo vivimos para nosotros, habría que decir para ella y para mí. Dando un voltío importante por nuestro pueblo le dimos un par de vueltas mientras que hablábamos unos 46 minutitos. Os dejo con ello porque a mi

modo de ver no tiene desperdicio, pero bueno ya me lo diréis después. Venga. A ver María, ¿qué me estabas diciendo de los hombres? Que los hombres son una parte de soquetes. Pero a ti te parece normal que yo te abra el micrófono para que le llames toquetes a los hombres. La mayor parte de los oyentes son o soquetes, digo, son hombres. No porque no conozco tus oyentes, pero con los que me he relacionado si 50% son una parte de soquetes. Con los que te han relacionado es de mis oyentes o

de los hombres en general. De los hombres en general. Porque oye y tú relacionarte, relacionarte, lo que se dice relacionarte con los oyentes te ha relacionado en el mejor sentido de la palabra con uno. Ah, sí, claro, con mi paisano. Que fue al otro lado del Atlántico. Eso, muy bien. Con Félix. Hombre. Que le llevastes unos teveos. Eso. No me acuerdo si una botella aceite de oliva. Y que Félix recuerde que nos invitó un café en Juan Valdés con unas pasticas, unos pastelitos. Me

acuerdo eso. Porque tú de aquí de Uscadieres, pero no de toda la vida. Hombre que no, que yo soy muy colombiana. Yo de Uscadier no soy. Bueno, un poco sí, que llevas aquí media vida. No, no, no, no, yo no. Yo siempre me sentí muy colombiana, Pedro. Ahí vas, que no? No, para nada. Ah, esto es una novedad. Para nada, para nada. Porque yo soy de Colombia. Soy de Colombia. Que la vida me trajo aquí. Sí. Y las oportunidades. Fue la vida. Un día se te apareció la vida y te

dijo, vamos para Uscadier. No vamos. No, tú más de tú la decisión de venirte. Y yo una oportunidad. Entonces no había que aprovechar. Y como he sido mujer así como como valiente. Libre. Y vamos a ver. Sí. No, primero valiente. Sí. Porque libre siempre ha sido toda mi vida. La valentía de libertad también. Bueno, no, pero más más más valiente que libre. Vamos a decir que el que se ha bebido la cerveza con alcohol. La lefe brune oscurita.

No. He sido yo. Eso, tú. Yo no. Tú te has tomado una mauta ostada, pero sin el coche de cero. Eso, no, no. O sea que tú lo que digas eres completamente responsable. Completamente responsable, Pedro. Pero porque tú... Pero os llamamos Zocetes al 80% o 90% de la audiencia de este podcast. Me has hecho hablar en contra de los hombres. No, no, yo no. ¿Yo? Sí. No perdona. Pero decir a los hombres. Yo te he dicho, ¿qué es lo que has dicho de los

hombres? Así hemos empezado esta grabación. No, no, no, no. Todos son Zocetes. Yo también. Ah, bueno. Yo a todos los hombres los quiero. A todos a la vez. A todos a la vez. Esto es un poco raro lo que acabas de decir. Los quiero. Hace un rato te has declarado feminista. Es que soy feminista. Pero no es incompatible con querer a los hombres. No, no, una cosa es querer. Porque yo quiero a mi padre, quiero a mi hijo. Uy, ya estás haciendo como los

políticos conservadores que dicen, yo soy... Yo no soy manchista porque tengo hija, porque tengo hermana. No, no, no. Yo lo que quieren decir es que yo soy una demagoga, no. No, no, no. No, no, no. Yo quiero a todos los hombres. Porque mi padre, mi hijo, mis amigos que quiero tanto como este señor que llevo a mi lado, un señor llamado Pedro, María. Sanchez, sí. Amado. Sí. Este señor. Sí. Y muchos hombres. Es una amistad y un cariño mutuo desde hace muchos años. Eso muchísimo, muchísimos

años. Desde que nuestros hijos jugaban. Al fútbol, sí. ¿Cuántos años? Muchísimos, ¿no? Pues desde que empezaron en la escuela de fútbol, yo que sé que tenían seis, siete años por ahí. Oye, Pedro. ¿Qué? ¿No te has equivocado a oficio, no? ¿Por qué? Por ese periodista. No. Pues te voy a llevar a la revuelta. A la revuelta. Ah, o sea, que te has hecho aficionada. Bueno, tú ya verías al broncano de antes. Pues, a veces. Pero

no te gustan los migueros y son gente muy irrespetable. Oh, Dios mío. Ay, mira, ahí si es otro re que te que soquete. Que no me gusta para nada, para nada, porque eso sí es un machista. ¿Qué? Pero ¿por qué? Dices eso. Oro. Si es un hombre muy amable. Oro. Me parece cariño. Es muy cariñoso con las mujeres. Estas mujeres van para ese novejitas y él es el que las toma ya para la entrevista y ellas dicen lo que él se les ocurre a él. Bueno, son entrevistas muy de promoción.

No. ¿Pasan grandes estrellas que tienen que hacer promoción? No, no, no. Que la promoción es lo que menos les gusta de su oficio. Esas no son mis perfiles de programas de televisión. No. No. ¿Tú qué ves? La revuelta. La revuelta. Vale. España se divide entre los que ven la revuelta, que todo el mundo sabe que es un programa. No. Promocionado por Pedro Sánchez para combatir a Dormidero al parecer. Mira, pero no me convierten en el peso, por favor.

No, no, no. Yo no le convierto a nada. No. Además que yo. Yo siempre he sido socialista, yo siempre he sido socialista, pero no. A ver, una cosa es que yo creo que sí. Ojo con el socialismo de América del Sur y del Centro. No, una cosa es socialismo. Yo no estoy diciendo ni el Centro de Sur ni del norte. Que no te ve a ti bolivarías, no te digo. Una cosa es que yo tengo una admiración. Sí. Y me van a odiar con lo que voy a decir.

¿Por qué? Por Pedro Sánchez. No, hombre. Mucha gente que oye este podcast que le cae bien, Pedro Sánchez. Es que me cae bien. Incluso el político, no solo el podcast. Sí, también tiene cosas buenas como político y gestiona bien. Ojo. Y está muy bueno. Réquete bueno. No se influye. O sea, la verdad. Esa Pedro Sánchez no es un soquete. No es un soquete, no. No, no, no. Se lo debe tener la begoña fin. No. Pero, o sea, os prometo que el que

he bebido he sido yo. No ha sido ella, te lo prometo. Está bien. Ay, Dios mío, ay, Pedro, Pedro Sánchez. Una persona me prometió que me lo iba a presentar y no. Sí, y no, no hubo manera. No hubo manera. ¿Quién te lo prometió? Igual mía, es mujer a lo mejor. No, otra persona. Otra persona. Y no hubo manera, claro. No hubo manera. Como, claro que no soy menos, no una colombiana queriendo conocer a semejante churro. Ojo. A semejante churro.

Lo de churro lo van a entender en Colombia. Por supuesto. Bueno, agul. Bueno, agul. Saludando aquí al vecindario. A las colegas. Ah, a las colegas. Colegas de la ayuda de homicidio. Es. Porque trabajas como auxiliar de ayuda homicidio. Muy bien, sí, señor. Sí, señor. Señor, sí, señor. Sí, señor. Esto me lo dice también. Esto me lo dice también Félix cuando hablamos. Sí, señor. Me encanta. Es una cosa así muy colombiana, esto, es

señor. Sí, no. Sí, tanto años acá y yo todavía alguien me dice, señora. Sí. Y se quedan mirándome. Son cosas de respeto que no se pierde. Bueno, hay maneras del castellano que están ahí. Que vienen igual de un castellano más antiguo que el que se habla ahora aquí. Pero que en Colombia sigue vigente. Claro. El que yo te veo a ti hablarle de usted a tu hijo. Sí. O decirle muy bien, papá. Pero como papá, si es el hijo. Pero no importa.

Qué lío. Son frases, no tanto por el lío. Son frases o palabras cariñosas. Sí. De acercamiento de una madre. Siempre le he llamado así. Papá. Papá. A tu hijo. Es raro. Sí, pues es una palabra cariñosa. Yo no lo veo. Sí, no, no. Sí, en colombiano es raro. Sí, en colombiano es raro. Sí, claro. No es raro. Y no solamente es hacia los niños, también, entre los adultos. Claro. Ay, muy bien, papá. Lo que pasa es que aclarame una cosa. Y mami,

mami. Mami. Mami, también. Pero si un hombre adulto te dice a ti mami, hay un componente ahí de cercanía o no. No. En Colombia, bueno, tiene que haber confianza, ¿no? Por ejemplo, mi hermano, mis hermanos, por ejemplo, a mí me dicen mami. Sí. En un momento de una palabra de cariño, de acercamiento, ¿no? Mami. Sí, mami. Y nosotros ya lo entendemos. Ya. Pero no. Para pasar a mayores, digamos que es lo que tendría que decirte un hombre en Colombia.

Mamacita. Ay, Dios mío. Eso ya es pasar a mayores. Hombre, cuidadito. Eso es en palabras mayores. Ya. Sí, que tal mamacita, no. Eso es como decirte tía buena. Tía buena. O algo así. No, te pregunto. Desde verdad que te lo pregunto es el conocimiento. Sí, sí, sí. Adiós, mamacita. O sea, como un piroco un poquito baboso. Un piroco bueno. En Colombia se acostumbra. Ya. O sea, en Colombia rebajas un poco tus expectativas feministas. Cuando

vas. Pues no. No las rebajas. No. Nunca las he rebajado. Vale, vale. No, no, no, no. Siempre he sido así. Siempre me parece. ¿Te acuerdas que te decía que los hombres a nosotros las mujeres debieran de mirarnos de frente para decirnos algo? Sí. Porque tienen que esperar que uno pase y dan la vuelta para echarme un piroco. Porque tú que te miren de frente y te digan, pero qué guapa va usted. Hombre, claro. Es que bien. Eso te puede parecer bien

o mal, pero en todo caso que te lo digan a la cara. Sí, claro, pero tienen que mirarle a uno la espalda, sentido figurado. Pues si le adiós, mamacita. Lo de la espalda en sentido de figurado te refieres a lo de la cola. Ay, calla, Pedro. Ah, perdón, que no se puede decir cola. Es que si digo culo se enfadan en México. Ay, pero ya lo entenderá. Sí, lo entienden, pero suena muy feo en México, culo. Sí, hombre, en Colombia también. Sí.

Claro, de circulo en Colombia también es feo. Ah, perdón. Allá se cola. A mover la colita la colina. A mover la colita. Pero sabes que en España eso se interpreta distinto. Sí. Que aquí la colita es otra cosa. Sí, sí, claro. Sí, a mí ya me parece cola cuando dicen cola. Ya empiezas a dudar, ¿no? Sí, sí, sí. ¿Ves cómo te estás haciendo

vasca? Bueno, no. No. No. No. Es que el castellán. O sea que si tuvieras una criatura joven, que bueno, tienes una criatura joven, de la de Guillermo, hombre, y una criatura no tan joven que te hace más mayor de lo que eres en realidad, que es chica. Pero si tuvieras una chica ahora de catorce, tú el año que viene celebrarías los quince. Pues en Colombia no se celebra. Claro. La puesta de Largo Sino. Claro. Si yo tengo una hija, Pedro y yo le

celebra a mi hija aquí. Los quince. Ella hizo los quince aquí y yo solo celebra como lo colombiano. Que eso son nuestras tradiciones y no se tiene que perder. Mira, que te digo que hay una chica que está embarazada de aquí. Sí. Conocida y me ha dicho, ay, estoy organizando el baby shower. Baby shower. Sí, yo me quedé mirándolo y ella me dijo otra palabra. Yo le dije, ¿cómo? Si eso es en Colombia. Sí, que sí, pero que a mí me parece bonito

y muy guapo. A ver, tiene una parte práctica. En lugar de que la gente te esté molestando durante seis meses, presentas a tu criatura, aguantas el chaparrón ese día, celebras y luego la gente te deja tranquila en casa porque estás amamantando. La criatura no te deja dormir. Pero eso se hace antes de nacer. Lo presentaste el tirón una vez. Mira, no sabía que habían puesto aquí urinarios para chicos. Sí. Qué práctico. Terrible. Sabía yo que

te iba a encantar. Tú eres más de pensar que la gente me en los bares o en su casa. En la casa. Esos emanan unos olores a ratos. Ya. En el verano ni te voy. Colombia y los olores. Madre mía. Bueno. Bueno, oye, ¿ha quedado una noche buena dentro de lo que cabe? Una vez que uno se pone a andar, yo voy en abrigo y hasta me está sobrando un poco. Tú no te imaginas. ¿Tú vas en chaqueta y vas con frío o vas a entrar en calor? Bueno,

ya entré en calor y que... y mi pierna menos duele. Ah, vale, sí, porque estamos dando un paseo después de habernos tomado un pote porque te venía bien, ¿no? Muy bien. Vale. Recomendación médica. Recomendación médica. Vale. Vamos a dejarlo ahí. Tampoco nos falta informar a todo el mundo de todo. No, no, no hay necesidad de ir contando hasta la profundidad. Bueno, ¿utilizamos esto como el Tinder? Como el Tinder. Sí, digo, es una oportunidad.

Es una oportunidad. ¿Te pasa? No, no, no, no, no, no quieres. Quien dijo que el amor se expone. Claro, no, pero mañana te llevan tus amigas por ahí de cena. Pues sí, pero es que... A ver si te colocan a uno o algo. Es mejor a lo gímetro. Pero ¿qué te pasa? ¿Pero por qué eres tan exigente? Pero es mejor a lo gímetro que... A lo gímetro funciona, muy bien. Eso. Sí, sí. Pero ¿por qué eres tan exigente? A ver, cuéntame. ¿Qué le pedirías

a un señor? A un chico. Vamos a hacer un chico para que la gente no se piense que tiene 70 años. Primero que toda quien no sea un soquete porque lo odio. Pero ¿qué es ser un soquete? Soquete. Soquete. Una persona que se deja manipular y llevar y traer y manejar. Sí. Y no. Y no le responde algo. Y que no conecta con lo que esa mujer le quiere decir. Eso, eso, eso. No, estoy interpretándote. Estoy hablando de cosas que tú y yo hemos

hablado antes. Sí, sí, sí. Que yo que... Que no, que no, que no. Que siempre tiene que depender de una mujer. No toman decisiones. Los hombres a veces no toman decisiones. Por ejemplo, siempre tiene que haber una mujer ahí para sus decisiones, ¿no? El mundo funciona a pesar de los hombres y gracias a las mujeres. Más a las mujeres. Sí, pero digo, a pesar de los hombres y gracias a las mujeres. Hombre, por supuesto. El mundo funciona porque, bueno,

los hombres nos hacen los hijos, pero nosotros... Los hombres nos hacen los hijos. Nos hacen los hijos. Bueno, a ver, los hombres con el tema hijos hacemos poquito, ¿eh? Ah, bueno, pero bueno, entonces no que nos hacen los hijos sino hablando bien. No, no lo vayas a decir. Sabemos todos los oyentes de este vodka como se hacen los bebés. No, que no voy a decir. No, no vienen de París. No, tampoco. Ni los traen las higüeras. Salvo los niños

parisinos que esos sí. Sino que que que que que nosotras somos las mujeres somos muy grandes. Somos lo lo más importante de este mundo. Nosotros somos vida, luz. Que eso es grande llevar una persona, una personita dentro de nuestra entraña para luego. O sea, lo que deseamos. Para ti la maternidad es como una cosa importante en tu vida. Muy importante. Importantísima, Pedro. ¿Y tienes la sensación de que los hombres tendemos a soplar un poco

para apagaros un poco el fuego o la luz? No, no, no lo miremos de esa manera. No. Estoy senedalizando. Sí. Algunos sí y otros no. Sí, no tanto para que nos apague la luz. Los foquetes. Sino que hay de hombres a hombres, sí, no tanto de hombres a hombres, llamémoslo de padres a padres. Ahora estás pasando a los hombres al papel de padres de padres. No todos los hombres son padres. No todos los hombres son padres. Igual que no todas

las mujeres para ser mujeres tienen que ser madres. No todas. Es que cada una decide como ser madre o no ser madre. Y los padres lo mire los hombres lo mismo. Entonces yo ahora estamos hablando de los hijos pues el padre. Los padres. Sí. Bueno, no sé. A veces dejamos un poco que desea. ¿Eh? Los padres. A veces dejamos un poco que desea. Que desea. Como padres. Sí. Claro y las mujeres también, ¿no? A veces, bueno, puede ser claro, sí.

A veces tampoco podemos hacer una dicotomía de que todo lo malo del mundo es de los hombres. No, en ese sentido no. Del patriarcado igual sí un poquito. Sí. Pero de los hombres como personas tampoco. Bueno, no. Bueno, no sé, no te quiero guiar yo. Bueno, no, no, no. Es que no sé. A veces es como. Cambia de sitio, pinedo en la tienda. Sí. A veces es como complejo, ¿no? Esos temas tan complejos porque no todos los hombres vuelven y digo, no, todos

los hombres son soquetes. Yo creo que el que llevo aquí a mi lado derecho no es tan soquete. Sí, claro. No es tan soquete. Eso se lo dirás a todos. No, ¿cuál es? Creme, habrá opiniones diversas. Pues sí. Habrá opiniones diversas. Eso, eso, eso. Ya, ya los hombres que escucharán si es que Pedro pone esto. Claro que lo voy a poner. Dirán, es también lo que se ha metido, la odiamos. Oye, es viernes, ¿qué día es? Viernes. En qué día lo estamos grabando?

Es que cuatro. El viernes cuatro. Pues esto va el viernes once. Esto va el viernes once. Dios mío. Hombre, claro. Una semana tienes para arrepentirte. No, tú para órganos. Yo no. Para ver qué hace con eso. No me vayas por allá más. Ponerlo. Voy a hacer como Félix. Están escuchando todos los ruidos de nuestro pueblo. Sí. Los autobuses, las conversaciones que hemos traído detrás. ¿Quién pasa? Todo. Todo. Y lo que tú vas diciendo.

No me vayas a vender en ese podcast. A vender en qué? No mentiré. Yo, yo soy muy feminista, lo aclaro. Para que no me, no vayan a. No matices lo del feminismo. Que no hay matices en el feminismo. No, que no. Que yo soy feminista. Que yo soy muy feminista. Y Pedro lo sabe porque soy, soy muy decidida. Soy mucho, mucho. De ahora, ratos me considero como demasiado feminista y. Demasiadamente feminista. Mucho. No creo que se pueda ser demasiado

feminista, pero bueno. Y mucha mujer para. Pero tampoco es que. Mucho mujer para. Es que dices cosas súper interesantes, pero no me acuerdo en la frase. Pero para, para ir a. A remitiendo contra los hombres. Ahora te he visto. O sea, ahora me has agarrado el brazo. Sí, sí, sí. Para que vayamos a compasados, porque nos vamos chocando todo el rato. Eso. Muy bien. Los hombres también son importantes. Los hombres también son interesantes. Los

hombres. Pero bueno. A ver. En estos momentos hablo desde mi experiencia como mujer. Tu experiencia. Es. Vamos a decir que más de cinco décadas te alumbran suficiente. Vamos a dejarlo ahí. A poco vamos a dar más datos. No. Que no hablas por boca de pez. Que sabes de lo que hablas. Eso es. Entonces. Pues esa es mi opinión. Pero tampoco para que los oyentes de Pedro. Todos los. Los. Los hombres. Se ofendan. Se ofendan. No. No. Para nada.

Para nada. No. Tú no eres nada ofensiva nunca. Nunca. Ya te lo digo yo. No. No. No. No. No. Qué va. Bueno, Pedro. Y qué. Y tu vida. Qué. Mi vida. Bien. Trabajando. Mi vida. Trabajando. Bebiéndome una cerveza este viernes. Que no esperaba. Digo. Qué hago yo en el sofá. Acostumbró ahora como estoy. A ir mi amayona. Ia mover el esqueleto. Todo el fin de semana. Sábado y domingo. Fútbol. Te lo puedes creer. Agipuzco el sábado. Agipuzco el domingo. Lejos

además. Pues digo. Qué estará haciendo la vecina. Qué estaba haciendo la vecina. Sofin. Como yo. Sofin. Y hemos dicho pues una cerveza. Sabíamos que una iba a ser con alcohol y la otra sin. Sí. Claro. Y porque la vecina se cuida. Muchísimas. Claro. Tenemos que cuidarnos para para llegar a viejos. Exacto. A viejos no digo. No. A más mayores. A mayores. Hay que apurar la vida hasta el último sorbo. Adulto mayor. Adulto contemporáneo. Ahora

somos adultos contemporáneos. Ahora somos contemporáneos y después para llegar a tener una buena adultez mayor. Bueno. Entonces hay que cuidarnos. No toca. Pronto volver a Colombia. Pues yo creo que sí. Sí. Sí. Anda mira. Esta no me la sabía. Yo creo que sí. Cuando. Que toca pronto. Cuando. Cuando te vas a limar. Seguramente como decimos los colombianos. Bueno y el que cree en lo que cree. Si Dios quiere para las próximas navidades estaré cantando

y mi burrito sabanero. Ah amiga. Buena referencia. Feliz la Natilla y los muñuelos. Esto es un mensaje directo. Sí. Al señor Riaño. Sí. Y a los que escuchan allá en Colombia. Muy bien. Te diré que es uno de los países donde tiene. A ver España está muy distanciada. Pero luego Colombia está ahí a la tope. Claro. Es muy bonito. Colombia. Dile. No digo en la audiencia que hay una audiencia en Colombia muy respetable. Mira qué bien. O sea que

igual pasas a las navidades en Colombia. Seguramente el dos mil veinticinco sí. Ah el dos mil veinticinco. Recibiré el año. El año. El año nueve. Dos mil veintiséis. Bueno un añito y pico todavía. Claro. Pero. Pero cuando uno hace un proceso migratorio como que un año para volver a su país tampoco os no digo que no se haga tanto. Pero como que los tiempos y las cosas se relativizan mucho porque hay muchas esperas y muchas historias

mucho que tardan tiempo. Mucho mucho mucho. Tú te vas a nacionalizar. Sí. Estás esperando pasaporte. Sí. Cuántos años llevas en el estado español. Pedro porque me haces esa pregunta. Bueno no me avergüenzo. Porque no me avergüenzo. No porque muchos dirán. Uy yo estaba. Porque no se han nacionalizado español en España. Pero por qué si hace. Porque no te ha dado la gana. Está ahora porque tienes tu propia patria. Muy colombiana.

Una cosa es que ahora busque nacionalizarme española después de veintitrés años con permiso de residencia. Que por otros motivos. Tengo mis motivos y tengo mis resoluciones. Los prácticos que no tampoco lo importan a nadie porque no son relevantes tampoco. Pero bueno pues como cuando las parejas llevan un tiempo que no se han casado y dicen igual tenemos que arreglar papeles. Y lo decidí y dije bueno pues me voy a nacionalizar. Hay

que decir que uno de tus hijos es español de nacimiento. Nació aquí pero ojo. Acaba yo él tiene su doble nacionalidad también es colombiano. Acaba de ya tener su pasaporte colombiano y su sede la ciudadanía. Colombia. Todo. Porque hay que decir que Colombia al igual que Brasil no otorga la nacionalidad colombiana igual que no se otorga la nacionalidad brasileña por nacimiento a las criaturas nacidas fuera del territorio nacional de Colombia

o de Brasil. No no no. Y entonces operan los tratados internacionales y España otorga los niños colombianos como a los niños brasileños nacidos en suelo español. La nacionalidad presunta para evitar que esos niños a los que su país de origen no les va a dar la nacionalidad por nacimiento se queden como apátridas que es una cosa que está prohibida para los niños. En general para los seres humanos no pueden ser apátridas. Nada porque

sería totalmente indocumentado. Claro pero para un niño imagínate todo lo que supone. Es como el niño ha nacido y no existe. Entonces él es el español de nacimiento por nacionalidad presunta. Sí. Pero luego tú avisaste al consulado colombiano. Yo. Hola el bultito este que llevaba en la tripa resultó ser un niño y es colombianito.

Sí. Además además de padre y madre colombiana. Yo quise. Bueno que hicimos los padres que también tuvieran su nacionalidad colombiana como los de sus padres y el encantado hombre claro el encantado con ese color de piel. Bueno mi niño como no va a querer ser colombiano si es mi niño colombiano de arriba abajo. Otra cosa es que él es un vasco de pura cepa. Un claro que es bonito es el mundo cuando se acepta la diversidad verdad. Sí un colombiano

de pura cepa que lo es como vasco de pura cepa. Sí. Con su eusquera con sus cosas. Sí. Y es colombiano. Y es colombiano. Se siente también. Hay gente que no oyentes de este podcast que son gente moderna más a la izquierda más a la derecha normalmente gente moderna pero hay gente ahí fuera que escucha algo así y le está ya la cabeza. Oye claro. A ver pero es colombiano o es de Bilbao. Es colombiano o es vasco. No se puede ser toda la vez. Y más. Y mañana

se casa con una sueca y habla sueco. Y por qué no se puede ser toda la vez. No no si no lo estoy negando lo estoy afirmando. Se puede ser toda la vez donde uno se le dé la gana ser también. Pues mira el otro día lo hablaba. Mi padre es de Málaga mi madre

es de Extremadura como tú sabes que les conoces. Yo soy vasco. No tengo una sensación de pertenencia andalucia y Extremadura pero no puedo decir que se me sean tierras ajenas posiblemente si hubiera una nacionalidad extremeña o una nacionalidad andaluza yo a lo mejor no las tendría. Es que. Pero pero no por sentirme lejos ni son mis orígenes. Cómo no vas a. Sí. Nos son nuestras nuestras raíces. Cómo vamos a perder esa identidad. Yo como que porque

me he venido para acá. Vivo en este país vasco maravilloso porque me ha dado muchísimas cosas. Tengo un trabajo fenomenal. Lo que a mí me gusta servir a la al ser humano y más lo que hago es colombiaras enfermera. Terapista respiratoria. Bien dicho. Lo que aquí llamaríamos enfermera pero no existe esa especialidad. No aquí no es una rama de la fisioterapia en Colombia que se trata se trata todo lo que tiene que ver la parte respiratoria la

rehabilitación de la parte respiratoria. Que existir existe porque acuérdate cuando mi padre le dio el ictus le venían con esas bolitas de soplar para que recuperaran la capacidad pulmonar. Esa bolita de soplar se llama espirómetro normal o no normal no es pirómetro manual. Vale pero me refiero a las de rehabilitar o sea la de un jueguecito

de sople usted y mantenga la bolita para arriba. Sí sí el espirómetro manual. Porque si tú aquí hablas de espirómetro la gente piensa en una espirometría en medir la capacidad pulmonar. Pero es que esa es otra cosa. Vale. Y este es para rehabilitar. Sí. Es soplar la bolita llevar y hacer que capacidad residual para que el pulmón se rehabilite por lo que sea o sea como tu padre por el ictus. Bueno sabes no fue tanto por el ictus como porque

se rompió dos o tres costillas. Bueno también. Con el accidente de la bici. Pero no crean los accidentes cerebrovasculares también necesitas rehabilitación para que no vaya a haber embolias para que no vaya a haber. Sí. Para que el cuerpo se exigene porque es que no es importante. Claro es que ya no me ha contado. Conocí el aire digamos eso

no se puede decir. Entonces a lo que vas a eso en Colombia. A lo que vamos y yo me siento también muy a gusto aquí hombre como no me voy a sentir a gusto si esa me han dado tanta oportunidad ya. Podemos. Podemos decir que fue lo que te sacó de Colombia. A parte de lo que se estaba viviendo en Colombia. Cualquiera dirá pero esta terapista respiratoria porque se fue de Colombia no. La situación económica. La situación laboral. Sí porque

tú tenías una buena situación laboral. De trabajo a ver no. El responsable en un hospital. Y todo se fue. Pero qué pasaba. Al traste. Gracias a la privatización de la salud. Entonces a ver la situación laboral y económica en el hospital. Entonces ya pasamos a ser después de empleado fijo. Ya pasamos a ser empleados de contrato. Ya mes a mes y. Pero pasaba más cosas que tú me has contado. Había ahí una situación en Colombia en la cual era muy

difícil atender a unos sin que los otros enfadaran. Entendiendo los otros sin que los unos enfadaran. Ya lo sabemos Pedro. Pero eso acabó. Eso. Eso acabó. Eso ha cambiado. Tú crees que ha cambiado. Sí. Bueno. Pues ha cambiado. Tejémoslo ahí. Mira. Mira Pedro no nos pongamos a recordar. A que el pasado. No. No recordar a que yo. No porque para para mí es muy doloroso. Vale. Créame el que me esté escuchando muy doloroso porque son vivencias como en todas

partes. Aquí. Aquí. Allá está lo que está pasando ahora. Entonces eso. Con lo que está pasando ahora te refieres a la concentración que hay mañana en el sagrado corazón. Para él. El sábado pasado. El sur del Líbano. Es un monstruo. Esas personas son unos monstruos. No sé de qué. Están hechos. De verdad. Como dijo el otro maldita sean las guerras. No. El bueno de. Pero bueno. El bueno de Julianguita. Que esto es un negocio. Las guerras son negocios.

Se tienen que morir miles y miles y miles para vender canteadas de millones de armas. Porque si no. Armas. Tráfico de cosas. Claro. Aquí en Euskadi pasaban otras cosas. Bueno Pedro pero ya dejamos de. Sí. Olvidémonos eso. Adelante. Pues adelante Pedro. Adelante. Bueno. Y ahí vamos. Voy a paseo ¿no? Ah sí. Seguimos cuando tú quieras. Y lo dejamos cuando tú quieras. No. Que ha sido una tracó a mano armada. Es que me has engañado. Pero. Yo ¿por qué? Me has

engañado porque eres un soquete. Yo ¿pero qué he hecho? Yo. Yo me convertí en la soquete. Porque me engañó. No. Por favor. Para nada. Me he engañado. No. No. No. Yo te dije. Lo pongo a grabar y tú dijiste. Vale. Pero yo es que pensé que era. Sino que este señor me ha engañado. No. No. No. Te he engañado. Este señor me ha engañado. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. Y además no has bebido cerveza con alcohol. Uy. No puedes decir que estés bajo los efectos de ningún

tipo de estupefacientes. Nunca estoy bajo los efectos de nada. Vale. Siempre estoy muy lucida. Lucida. 20 años aquí. Y sigue siendo lucida. No puedes ser lucida. 23 años. Lucida no, no. Llegué un 16 de agosto. Sí. Del 2001. A Galicia. A Santiago de Compostela. O sea, tu vuelo fue Madrid. Bogotá, Madrid. Madrid. Santiago. Madrid. Santiago de Compostela. ¿Qué tenías en Santiago para ir a un sitio tan concreto? Una, digo yo, una familiar que fue la que la que me ayudó. O sea, con trabajo y

la ubicación aquí. Y luego viniste aquí. Y ella ya sabía de un trabajo de un pueblo que ya saben dónde es muy emblemático el pueblo vasco por su historia. Guernica. Sí. El Guernica de Picasso. Y ahí viviste una situación que no sé si quieres ni mencionar. Es una situación que vivimos toda la inmigración. Cuando no sabemos. Sobre todo las mujeres que cuidáis. Nosotras no sabemos. No sabemos. Venimos con tantas expectativas y tantas veces necesidades que lo que nos interesa es ganar dinero.

Primero que todo para pagar la deuda contraída. Que esa historia ya la saben todo el mundo. De un billete. Y segundo, porque queda la familia. A la que se seguía ayudando. A la que se tiene que seguir ayudando. Yo siempre digo, los de aquí fueron a hacer las Américas. Y yo siempre digo, los de allá vinimos a hacer las Europas. Entonces hacemos lo mismo. Y que ya llegué a trabajar, a cuidar a una mujer mayor. Un poco explotada y sometida. Duré dos años. Trabajando interna

de domingo a domingo. Sin contacto con el exterior más que para ir a comprar el periódico y el tabaco de la señora. No, ni el periódico ni el tabaco de la señora. Porque el periódico y el pan lo traía. Ya. Entonces, bueno, pues eso es lo que lo que pero pero a eso como decimos todo si a todos nos ha pasado a unos cosas peores a otros cosas mejores o quizás como como me pasó a mí. Pero bueno, sin embargo, a ver qué te digo. Como decimos no me puedo quejar. No puedes juzgar a todo un país

por un desalmado. No me puedo quejar decimos con tal de que eso quede en el pasado cuando ya la perseverancia se ha alcanzado algo muy grande para mí. Te voy a decir una cosa que es un poco de desánimo. Pero te la voy a decir. Sigan llegando mujeres como tú 23 años después que yo las veo por trabajo y que siguen pasando por mismas situaciones de esclavitud moderna. Desde usted aquí 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año ni siquiera para celebrar su navidad.

Y eso es lo que hay y no y no llore porque es que me pone triste a mi madre. Claro y uno ha dejado una niña de seis años. No llore. No llore. Tu dejaste a tu niña de seis años. Ayer no llore. No llore porque me pone triste mi madre. Claro. Qué cruel. Sí, eso es una crueldad. O sea, piensan que nosotros o sea hemos venido aquí o el que viene y somos todavía de taparrao. No como si nos debíais algo por venir. Sí, sí, de verdad. No es que si tú se van a reír. Allá

en Colombia toman leche. Eso te han dicho. Me preguntaba. No, no, del pecho de nuestra madre sale café. No le dije no en el que la vaca está ahí nomás. Pero muchísima leche y a mí me crearon con bastad. Sí, bueno, nada. Son. A qué edad ya que estamos vamos a hacer un poco de humor. A qué edad se le empieza a dar café a un niño en Colombia. Ay, yo no sé, Pedro, porque a nosotros

no nos dan café. Ah, bueno, mi madre qué día. Me dijo que ella tenía cuatro años y su y su abuela le llevaban el café y la abuela le daba a probar a la niña de cuatro años, de cuatro años o de ella se acuerda que ella estaba muy pequeña. Te había de decir una cosa para una mujer colombiana, no me parece demasiado pronto. No. No, porque se tiene que acostumbrar a tomar café. Claro. Que la que la abuela. Por litros y litros. La abuelita le daba a probar primero el café.

Imagínate que lo pruebas con catorce años y te pones nervioso. Es mejor que con cuatro te lo den. Ya. Y el cuerpo vaya desarrollando. Bueno, nosotros nunca nos dieron café tempranito. Mi madre nunca. No. Ellos tomaban su tinto. ¿Cuál café? Tinto. Que es un cortado. No. Es un tinto. Es un café americano. Ah, pero el tinto no es el que va un poco teñido, con leche. No, eso es un café con leche. O sea, el tinto es el americano, el largo de agua. El largo de agua.

Un tinto. Vale, vale, vale, vale. Que no es tan negro. Eso es lo que te refieres. Sí, al americano. ¿Cómo un americano? No, es verdad. Me estás sacando de mogollón de dudas que yo tenía asentadas de otra manera. No, no. Un tinto. Es café hecho en ninguna cafetera ni nada, en un cuchero o en una olleta que decimos allá, al fuego y se pone a hervir el agua.

Con el café dentro y luego se cuela. Cuando herve el agua se le pone el café, se herve, se sube, sube el café, herve el café, se sube, se baja del fuego, se le pone un poquito de agua, se tapa y el café el mismo se asienta. Vale. ¿No utilizáis una manga de café para que la tipose así? Sí, a veces sí, a veces sí, pero sí se asiente el café para que el tinto. Vale, vale. ¿Sería parecido al sistema que tengo yo en casa de de cafetera de presión francesa? No, nosotros no

utilizamos. Aparecido, en fin. Horroroso el café que es... No, allá no se toma. Ahora. Pero sabes de qué cafetera te hablo. Sí, sí, sí. La cafetera en la que mezclas el café con el agua y luego pones el embolo encima y aprietas un poquito y sale la agua filtrada. No es expreso, no es nada de eso. ¿A la italiana? No, italiana no, francesa. La que es un vaso donde echas el café, añades el agua, un poquito de agua caliente, lo remueves un poquito y añades el resto del agua, la dejas infusionar.

Ya está. Que sería algo parecido, no es lo mismo, ya lo sé. Pero, pero que no le conoce. Y luego separas el pozo del... No le conoce. Bueno, pues un día te invito a casa que tomes un café y te la enseño. Yo es que me tomo mi tinto con la italiana y a veces cuando he tenido mi café colombiano... Entonces pones menos café. Pongo menos café, pero el café de aquí, yo compro un café de aquí. Es que lo de una marihuana, por dios en el pueblo. Muchísimo. Horroroso. Por dios. Yo pongo mi café,

un poco de café en la italiana. Sí. Ese es mi tinto, mi café por la mañana. Que lo pongo, pero si me hago mi café con leche. ¿Lo mueles tú o que compras café molido? Lo compro molido, pero cuando me traen de Colombia no me gusta hacerlo ahí, sino lo hago en mi olleta, en mi puchero. ¿Lo haces al estilo colombiano? A los colombianos porque es la sensación más grande que le vuelan. Y tu hijo de veinte lo toma. No. No toma café. No, él no toma café. O sea, eres la única en casa

que toma café. La única que tengo en casa. Y si no tomo café, estoy triste todo el día. No te rías, es de verdad. Oye, estamos cerca de tu portal. Bueno, pues vamos a casa. No por nada, sino por recordar. Ojo que he dicho que vamos a casa, yo no me lo voy a llevar a mi casa. El mapa su casa que vive dos cuadritas arriba. A ver, yo a tu casa la conozco, pero por lo que sea no voy a subir a la casa que nadie empiece a acercar a las raras por dios de mi vida. No, porque que esta clase

es ok, te no lo quiero. Pero será escabrita. Sí, sí, alejate, alejate. No, yo iba a recordar. Eso que te ya tiene dueña. Para que sí, dueñísimas. Ya. 15. 15 dueñas. Tengo 15 dueñas distintas. 15 dueñas. Ya, ya. Amas de llaves. Amas de llaves. Sí. Muy bien. Tengo amas de llaves. Sí. Las llaves en mi corazón. Ay, qué bien. Sí. Qué bonito, Pedro. Muy bonito, sí, muy bonito. Amas de llave o amas de llave. Amas de llave, tu madre, tu hermana. Vamos a empezar como cuando a los señores de

derechas le dicen si son feministas que tienen madre, hermana, esposa. ¿Sabes lo que nunca cuentan que tienen amante? Ah. También. Sí. Que no pasa nada, eh. Que atope con la vida. Eso les queda muy mal a las de derechas, es decir, que tienen no dicen queridos sino amantes. Bueno, te diré. Eso creo que no es ni de derechas ni izquierdas. Bueno, no, pero. Yo creo que es una característica de los hombres. Oye, Pedro, déjala las de derechas quietas y las de izquierdas.

Mira, no te metes en ver en alguien. No me meto. Porque a ti te dicen a veces que eres un rojo. Pero soy rojo, no pasa nada. Soy rojo. Pero, para ofenderte, pero eres más rojo. Soy rojo. Pero soy más rojo de lo que la gente cree, que esto es lo que la gente no sabe. Puede ingir. Pero también me llaman comunista, cosa que no soy. Ah, no. Pero que no pasa nada, que podría hacerlo. Pero, pero, pero, rojo. Sí, rojo, sí, rojo. Y verde un poco también. Sí. Y blanco, que son los colores de la ycurriña,

que tampoco es que me muera yo por las banderas. Pero bueno, lo que iba yo a decir. Yo soy amarilla, Suliro. Bueno, porque tú eres colombiana. Mira qué bonito el bizcaibus. Qué grande, eh. Hay cada gente, tú. Pero mucha gente. Que la última vez que nos quedamos tú y yo a tomar un viernes, una cerveza. Yo me tomé la cerveza e insististe en pagar una segunda ronda sin darte cuenta que no estábamos tomando lo que en Madrid se llama una caña y aquí se llama un zurito o

encantabria, le llaman un penique, que es una cervecita corta. No, yo me había tomado mi tercio de cerveza bien repleto de una cerveza que es la que tomamos cuando vamos al Williams, tú y yo. Bueno, la que tomamos, la que tomo yo. Tú te tomas tu maúto, está a cero cero. Pero yo me tomo la, la LF Belga Brune, que es la queso oscurita. Que sabe cómo regalizas, notas de chocolate, cosas. No le he probado, pero se ve una pintaza. Nunca mejor dicho de pintada, una pintada,

y a ti se te ocurrió sacar una segunda ronda, como si eso fuera agua. Y qué pasó. Y quiere que yo termine pues que al vecino me tocó llevarlo hasta la casa, hasta su casa. Eso es demasiado. No te acompañé yo al portal. Me acompañé. Un alcohólico toquete. Me acompañaste tú a mí al portal. Bueno. Oye, audiencia, ha sido fascinante este paseo. He hecho una catar sí, enorme. Pues muy bien. Enorme. Esto espero que a todos les guste, ¿no? Hombre, si lo dices así en plan dulce, por lo

menos a la población masculina que lo escucha, seguro. Por supuesto. Tú sabes que a los hombres... Y aquí a la orden está colombiana. A los hombres españoles les gusta mucho el dulzor de las mujeres latinoamericanas cuando se expresa. Sí. Bueno, a ver, hay más dulces y menos dulces. Quiero decir que no será lo mismo una señalada de Paraguay que una de Colombia. No quiero empezar con las comparaciones que luego me van a dar hasta el carnet de entidad. No, lo que pensé es que es como

nuestro asento. O no, no todas, no todas tienen un abo dulce. Hay unas que son muy chillonas. Te vas a empezar a meter con las paisas. A ver, María, pues. Te han echado de la mitad de Colombia. No te van a permitir entrar. Yo soy de El Guila, mi hijo. Como tengas que hacer escala en Medellín, te van a... Y mira, que bien... Te van a sacar agorrazos del aeropuerto. Que cuando vaya a Colombia voy a ir a hacerme el tour por Medellín, por Antioquia. Antioquia. A ver, María, pues, donde se

come los frijolitos con garra. No sé si lo notáis, pero ella está poniendo un acento distinto. Bueno. A paisa. A paisa. A paisa. Ya está, ¿no? ¿Quieres decir adiós? Hasta luego, audiencia. Bueno, como no estás en ninguna red social ni falta que te hace, pues si alguien quiere algo que me lo diga. Eso. Pueden dejarle en... Si quieren fotos dedicadas o intentar ligar con una señora colombiana soltera, referencia, señora colombiana soltera, muy guapa. Con esa referencia yo ya sé a quién hacerle

llegar esto. Oye, Pedro, ¿a quién te autorizaba para que haga eso? Bueno, no sé. Tú me has dicho que yo eso lo ha hecho. Bueno, no autorizas. No autorizas. No autorizas. Las notas del programa, por favor. Las no autorización. Ay, Pedro, mira, estamos ya tan adultos, pues, con estas tonterías. Vecino que pase buena noche. Vale, hasta luego. Hasta luego. Espera, déjame que paro esto. Hoy 46 minutos de paseo hablando. Vale. Adiós. Y esta fue nuestra conversación paseando por las calles

de Galdaca. O esto ha sido todo por hoy en Vala Extra. Una producción de Milcar FM. Puedes encontrar mis medios de contacto en pedrosanchez.eus. Unete a nuestra comunidad en Telegram o busca nuestro canal en el Discord de Milcar FM. Gracias por tu tiempo. Espero que te haya gustado tanto como a mí este capítulo de hoy. Buen fin de semana y hasta el lunes.

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