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Manual del señoro

Nov 05, 202412 minSeason 8Ep. 1337
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Un repaso al manual del perfecto señoro. Ese que no se explica que una mujer no dependa o desee a un hombre, o que no tenga hijos. Ahora ya sabemos que no hay diferencia entre izquierda y derecha en el asunto señoros. O sí, ¿quién sabe?

Transcript

Las feministas han acuñado un término que yo creo que está teniendo bastante éxito, aunque a lo mejor si estás un poco lejos de ese mundo pues lo viva solamente como un insulto. Creo que tiene un poco parte de eso, pero tiene también un parte, un poco parte de cómo decirlo, de descripción y bueno aquí más que darse por aludido y sentirse ofendido, lo interesante es observar qué nos quieren decir las mujeres con todo esto y de qué manera podemos

ser de otra manera. Comienza bala extra con Pedro Sánchez. Buenos días, hoy es martes 5 de noviembre y ya madre mía de 2024 está y la Navidad a la Vuelta este es el capítulo 1337 de bala extra, un podcast sobre mis cosas que en el fondo son las tuyas y hoy vamos con el concepto de señor.

Mirá, yo creo que hay dos maneras de ser un señor, una que es más superficial incluso yo diría que no tiene mayor importancia aunque a veces va ligada a la segunda que voy a explicar que es la que es la manera más visual, ahora lo explico luego hay otra que es la más auténtica por las ideas sobre las mujeres por lo que esa persona ese hombre piensa sobre las mujeres

especialmente las que no tienen pareja, las lesbianas, las que no han tenido hijos. Si la primera forma de ser un señor es por tu forma de vestir pues no tienes que tener ningún miedo simplemente eres un poco antiguo, serías perfecto para mi madre que cada vez que me ve con unos pantalones de esos pocos, pocos rotos, vaqueros, me dice que lo que me viene a decir no me lo dice así, no, pero viene a decirme como que ya no tengo edad, pero ni siquiera me dice eso porque ayer no le gustan esos

pantalones ni cuando los llevaba mi hijo y digo llevaba porque hay influencias en mi hijo que hacen que ahora tampoco penséis que viste así, podríamos decir que en muchos aspectos yo he visto más pegado a la edad de mi hijo de lo que últimamente veo a mi hijo vistiendo, pero bueno es otra película,

hablaremos un día de eso si queréis. Entonces agradaríais mucho a mi madre y si por otro lado no tenéis ningún perfil de señor pues ya está sin más, se puede vestir con un pantalón de pinzas o de tergal que diríamos en aquella época y una camisa que diga claramente que eres padre y está bien porque eres padre y bueno pues nada, parecer un padre está muy bien, hay que sentirse bien. La segunda manera de ser un señor o la verdad, la verdadera manera de ser un señor o lo que

pasa es que a veces estos señores se visten como nosotros, es esta que digo ¿no? es ver todo lo que viene de las mujeres especialmente de las mujeres entre comillas no convencionales como malo,

como un insulto, como una amenaza. Piensan en ellas como mujeres que no tienen hijos, que no necesitan a un hombre, ojo peligro, ojo cuidado, ojo cuidado la mujer que no necesita un hombre porque es incomprensible, viven con gatos, oh my god, creo que era Trump hoy que se vota en Estados Unidos unas horas después de que esto se grave, se estará votando en Estados Unidos de América, de Norteamérica, ojito con este asunto, ojito con ser una mujer que no necesita

los hombres y que tiene gatos. Bueno, que de hecho Trump sería el señor a nivel mundial, global, paroxístico, no hay señor o más señor que Donald Trump, que decía aquello de que le tocaba a las señoras ahí en sus partes, ¿verdad? porque pues porque él podía, porque él podía, rejón porque él podía. Si juntamos el tergal del que os hablaba antes, si no cogeis la referencia

Boomer, buscad tergal en Google, hombre que estará o en Duck Duck Go, o donde queráis. Si juntamos el tergal de los pantalones, la camisa de padre y las ideas propia de este specimen que conocemos

como Donald Trump, se obtiene un señor perfecto, un ejemplar clásico, ortodoxo, bien. Como tiene que ser un señor, el que te dice, a ver si ahora todo va a ser violencia, esto me lo han dicho a mí, a ver si ahora todo va a ser violencia, cuando estábamos hablando de cosas violentas, os lo seguro, o aquello de a ver si ahora va a ver que firmar un contrato para tener una cita con una

mujer. Yo no sé con qué mujeres tienes tus citas, las mujeres que yo conozco nunca me han pedido un contrato por escrito ni me ha venido a la cabeza necesitarlo, basta con usar la cabeza, la cabeza que tenemos arriba sobre los hombros, no la otra. Ese ahora, en la hora, ese de a ver si ahora va a ver que firmar un contrato para tener una cita con una mujer, ese ahora es la clave de bóveda de su personalidad, señor.

Ellos no viven en ese ahora, o viven, pero no lo entienden y piensan en qué ha pasado desde los años 80 hasta aquí. Y sí, estoy dibujando un señor de mi generación, pero ojo, porque se está produciendo un fenómeno en nuestro país en el cual las mujeres y sobre todo las mujeres jóvenes se están yendo a la izquierda y los hombres, sobre todo los hombres jóvenes, se están yendo a la derecha, se está produciendo un sesgo en el voto, una separación, una cierta...

Bueno, pues como en los terremotos, cuando se abre ahí un corte, una cima, entre las mujeres jóvenes y los hombres jóvenes y esto es un problema. No digo que no haya mujeres jóvenes que operan como señoros y no digo que no haya hombres jóvenes que están cerca de las mujeres y de sus reivindicaciones y de sus necesidades. Estoy generalizando.

En fin, estos hombres que voy a volver a los míos, a los de mi edad, estos señoros que se quedaron pensando en qué ha ocurrido de los 80 para aquí, qué hemos hecho para perder todos los privilegios que teníamos, que ojalá fuera, pero no se han perdido, no os engañéis. Que se preguntan por qué no se quedó todo en los años 60, iba bien, había crecimiento económico, había orden ley, incluso las mujeres tenían que pedir permiso a un hombre, sea su padre, sea su marido,

para poder abrir una cuenta bancaria. Y yo creo que para ser justos habría que decir que la mayoría de señoros hoy no te discuten, no le discuten a las mujeres el hecho de que puedan abrir ya una cuenta bancaria sin permiso de un señor. Aunque seguramente se ofrecerán a decirles, lo hago yo aquí, lo hago cada semana, pero no se lo digo solo a las mujeres, os lo digo a todos.

¿Cuál es el banco que más les conviene? Insistirle en que llamen a su amigo Juan José, que está deapoderado en una oficina de la caja rural en Barbastro o a explicarles que hacen mal. Pero igual es un tipo de señor que sí, que ya ha aceptado que las mujeres pueden abrir una cuenta por sí mismas. Permitidme que haya tenido hoy este tono un poco caricaturesco, pero el

señor existe. Y existe al que se le nota por su forma de vestir, que si no va más allá simplemente es una cuestión de gustos y no hay nada que decir a eso, existe el que piensa como viste y luego ojo el señor más peligroso. El señor que va de guay, que viste joven al que se le considera casi como si fuera un niño eterno, de izquierdas, que te dice que como es de izquierdas y que va a las marchas en favor de las mujeres es guay, no es un señor. ¿Cómo va a ser un señor si es feminista?

Y después no solo se comporta como un señor, sino que se comporta como un señor criminal. Y sí, ya lo sé, ya hablamos de esto la semana pasada, pero es que nos faltan minutos y palabras para hablar de estas cosas, específicamente dirigido a aquellos que siguen pensando que la

izquierda tiene una superioridad moral. Yo creo que el discurso moral, no el discurso moral, perdón, el discurso de la izquierda puede estar éticamente por encima del discurso de la derecha, defiende cosas como la solidaridad o como la equidad, que es tan genial, pero después si no lo cumples, si tu manera de pensar lo que expresas detrás de una pancarta o cada vez que pides la palabra en el parlamento, si eso, cuando lo llevas a tu vida personal es todo lo contrario,

y luego culpas al personaje, porque tú como persona te quieres ir de rositas de todo esto. Pues lo que terminó ocurriendo, como ya decía la semana pasada, es que eres peor que aquellos que expresan en tribuna pública, que no hay violencia contra las mujeres, que las mujeres están imponiendo una especie de dictadura feminista y que nos vamos todos a la M,

porque ya ves tú donde están llegando a las mujeres. Queridos, y no voy a decir queridas, queridos tenemos que perder privilegios, vayamos pensando por donde recortamos. Mientras tanto, señoros hay y señoros habrá, y yo no descarto ser uno de ellos,

porque no tenemos que descartar ninguna hipótesis. Esto ha sido todo por hoy en Vala Extra, una producción de Emilcar FM puedes encontrar mis medios de contacto en pedrosanchez.eus, únete a nuestra comunidad en Telegram o busca nuestro canal en el Discord de Emilcar FM. Gracias por tu tiempo, feliz martes y hasta mañana.

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