Cuando hace unos años, tantos como quizás 12 o 13, yo recuperé el tener un número personal, más allá del número que tenía asignado en mi curro y que usaba para todo tipo de llamadas, por el tipo de tarifa que tenía, aún las compañías daban a elegir números de teléfono relativamente. Ahora esto es ya muy poco habitual, se hace de otra manera y ha surgido un negocio de cierto tiempo a esta parte, que es el de los números de teléfono Gold. Te lo explico. Comienza Bala
Extra con Pedro Sánchez. Buenos días, hoy es... Miércoles 2 de abril ya de 2025 y este es el capítulo 1431 de Bala Extra, un podcast sobre mis cosas que en el fondo son las tuyas. Y hoy vamos con la posibilidad de elegir nuestros números telefónicos. De alguna manera nos dejan elegir correos electrónicos, nos dejan elegir, pero los números no. Cada operadora tiene una serie de números reservados y te los va otorgando según
vas llegando. Hace unos años, cuando, insisto, yo recuperé el asunto de tener mi propio número de teléfono, algo que tú dirás, pero ¿cómo dejaste de...? Mira, sí, yo tenía un 610 -21 -38 -57 o algo así. No llaméis a preguntar quién lo tiene ahora, ¿vale? Que tampoco sé si era exactamente ese. Entonces me encontré que fui llamado a la política. Se me abrió el cielo y apareció Dios y me llamó a la política durante ese periodo
de tres años y medio, más o menos. Y yo durante un tiempo mantuve mi Nokia N70, puede ser, me lo estoy inventando, mi primer smartphone. Y el primer smartphone de verdad que tuve con datos y todo lo demás, que es el que me dieron como director del gobierno vasco. que era un NTC. NTC no, joder. HTC. Un HTC. Sí, con una pantalla de esas que había que darle con un punzón y que llevaba Windows. Una cosa... Una cosa que no es de este mundo, pero que en aquella época fue
muy interesante. Estamos hablando del año 2009. Ojo, eh. Ojo, ojo, que en esa época el tema de smartphones todavía no estaba ni mucho menos popularizado. El caso es que yo hice la pregunta del millón. Primero, ¿cuántos datos tenía en ese HTC que me daban? Me dijeron que no importaba. Yo tampoco hacía un uso de los datos. Entendedme lo que quiero decir. Aquello no tenía Google
Maps. Aquello no tenía nada de nada. Luego, enseguida, ya pasamos al iPhone 3GS y ya ahí se abrió mucho mi universo de lo que es verdaderamente un smartphone. Que también es verdad que como fue el primero al que llegué, aunque luego tuve el Nexus 5, yo en mi vida particular, aunque luego tuve el OnePlus, pues es verdad que eso generó una cierta adicción o apego a los iPhone. En aquel momento, como digo, una de las cosas que sí que me dejaron bien claras es que yo tenía las llamadas ilimitadas.
Entonces, inicialmente era con Euskaltel. Pero luego el gobierno vasco del señor Pachi López hizo una cosa bastante razonable y es que hubiera verdaderamente competencia a la hora de adjudicar
las telecomunicaciones de gobierno. Y en aquella época en que Movistar todavía estaba con el cable y estaba la tecnología que llamaban fibra óptica, y era legal que lo llamaran, pero que era la fibra esa... extraña de euskaltel y de las cableras pues euskaltel es verdad que se siguió quedando por velocidad y por calidad con el internet vamos a decir de los ordenadores pero toda la telefonía pasó y ahí fue cuando cambié al porque venían para los altos directivos de funcionarios Y los
altos cargos venían con terminales, el contrato, ¿vale? Terminal que tú eligieras. En aquel momento me daban a elegir Nokias todavía con teclas. Me daban a elegir, creo que una BlackBerry. Pero nos orientaron a que fuera el iPhone 3GS por una serie de funciones sociales que iba a tener. Fue cuando me abrí la cuenta de Twitter, que me la abrí yo, no esperaba que me la abría el
gobierno, que nunca las abrió. Bueno, el caso es que en aquel momento, Y ante la pregunta, y para no llevar dos terminales, pues para mí fue muy cómodo decirle a mi gente, mi entorno más cercano, que en realidad en aquella época eran mis padres, la madre de mi hijo y no mucho más, pues las amistades más cercanas, darles mi nuevo número del gobierno y utilizar únicamente un teléfono. Y dar de baja aquel número que yo
tenía, creo recordar, que con Vodafone. No fue cuando dejé el gobierno, en realidad, ahora que me estoy dando cuenta. Yo estaba ya en la dirección del Servicio Público de Empleo cuando nos dieron, pasamos del 3GS, que de normal no nos lo hubieran cambiado, al abrirse esa institución nueva, una vez que llegaron las políticas activas de empleo a Euskadi, e irme yo allí, que fui cesado como
director en gobierno. un 31 de diciembre de 2010, para ser nombrado director de Garantía de Ingresos y Formación para el Empleo de la Anvide, Servicio Público, Servicio Vasco de Empleo, el 1 de enero de 2011, pues ahí ya nos dieron el teléfono correspondiente, pero ya modernizado, que fue el iPhone 4. Luego vino un poco la fatiga del trabajo y la necesidad de tener en algunos días, más bien los domingos, en ciertas horas, apagado el teléfono del curro.
Y yo me compré para mi uso un iPhone 4S blanco precioso. Y claro, necesitaba una tarjeta SIM. Y esa tarjeta SIM creo que la busqué en PPFone. Y en PPFone elegí un número. Que repetía... Imaginaos, pues... ¿Cómo era? Sí, mis números favoritos. ¿Vale? 7 -7 y 5 -5. No. No. Mis números favoritos 7 -7. Mi número favorito. Aparecía un 5. que era también uno de mis números, es uno de mis números favoritos, y aquello acababa también
en dos números iguales. Por lo tanto, los últimos cinco números tenían muchísima lógica para mí. Yo podía elegir cuatro números, que podían ser los cuatro últimos o los cuatro penúltimos, es decir, los cuatro primeros me venían impuestos y entre los cinco últimos tenía que elegir cuatro, que podían ir colocados al final. o podían ir colocados dejando el último número a elección
de la operadora. Si yo elegía un 1105, esos cuatro números podía elegir, pues podía esperar que a lo mejor la operadora, porque lo ibas buscando, te ofreciera el 1105. Uno, el 11052, el 11053, el 11054 y el 11055. Entonces tenías un 11055. Un teléfono muy fácil de recordar, teniendo en cuenta que al comienzo es un teléfono muy común. Empiezan todos por 6, ya sé que ahora no, que ahora por 7 también. Pero luego vienen números muy comunes en el comienzo de un número de teléfono
móvil en España. Y configuré un número que acababa en 00, ¿vale? Y que tenía muchos números repetidos en esa parte final, ¿vale? Pasaron unos años y Guillermo pasó a tener su primer teléfono. No sé, pasaron quizás dos años. Y entonces dije, bueno, yo estaba con PPFone, dije, pues esa es la operadora en la que le voy a poner a mi hijo su primer teléfono, que ya fue de contrato en el primer momento, porque ya en aquel momento PPFone ofrecía cosas interesantes. Y seguía ofreciendo
la búsqueda de teléfono, eligiendo números. Y busqué y elegí números muy parecidos. De tal manera que Guillermo y yo tenemos un número de teléfono, con igual un par de años de diferencia, tenemos un número de teléfono que el mío acaba en 00 y el suyo acaba en 33. Por lo demás, el
mismo número clavadito. Que está muy bien, porque yo, salvo el número de la madre de mi hijo, que por costumbre lo recuerdo, porque en aquella época no había muchos números, y el número de Guillermo, yo no me acuerdo de memoria de ningún otro número. Y por ahí alguien puede decir, ya no es tan importante que los números sean fáciles de recordar. No entre particulares. Sí, sí tienes una empresa. Y aquí es donde nace el negocio de los números gold. Ya no son muchas las compañías
que te ofrecen elegir número. Lo hacen normalmente entre cinco que te ofrecen, que no tienen ningún interés, que son números random. Y puedes muchas veces refrescar varias veces para ver si por casualidad te toca la lotería y sale un número facilito o un número que te guste. Lo he intentado con Digi. no sé si en las tarifas de prepago o así, para ver si salía alguno chulo. Y ya os digo yo que no hay manera de conseguir un número que realmente merezca la más mínima consideración.
Entonces no es que tú le dieras a que te generara números a ver si uno te gustaba. Es que tú elegías cuatro números de nueve, que no es poco. Cuatro de nueve los elegías tú. Entonces, ¿qué queréis que os diga? Lo he explicado mal antes porque he hablado de tres en el fondo, pero elegías cuatro y eso era mucho, ¿vale? Mucho. Mucho porque al fin y al cabo lo que estoy diciendo, el último número dejabas que te coincidiera bien y era como si eligieras seis. Miento, es como si eligieras
cinco. Y en realidad la operadora te daba los cuatro del comienzo. El seis, ocho, equis, equis, ¿vale? Hoy hay gente pagando mucho dinero, mucho, mucho dinero para poder tener un teléfono que sea fácil de recordar. No para dárselo a tu primo, joder, que tu primo te va a meter en la agenda y no le importa qué número tienes, va a poner primo Pedro. Pum, ya está, ahí tiene tu teléfono. No. Estamos hablando de empresas. Empresas que lo van a poner en sus furgonetas, en su publicidad.
en sus stories de Instagram, en lo que sea. Y ahí, dependiendo del número, hay números que pueden valer hasta varios miles de euros en el
mercado de compraventa que hay en la red. Te han llegado a pagar, decían en el año 24, a comienzos del año 24, hablando justamente de esto, de los teléfonos Gold, decía Pepu Rica en Shataka, que se habían llegado a pagar se tenían detectados pagos de hasta 15 .000 euros por combinaciones sencillas de recordar posiblemente no tanto como 15 .000 pero guillermo yo tenemos números que a ese precio seguramente ahora valdrían varios miles de euros es curioso que en aquella época
se pudiera hacer y ahora no y por qué pues por lo que digo porque hay ciertas entidades empresas en fin que resulta más que interesante tener un número que sea fácil de recordar. Y no solo hay números Gold, hay números Platinum, hay números Silver. Quiero decir, depende un poco de qué tipo de números sean. Los más costosos y a la vez más singulares son los Platinum. Por lo tanto, un número Gold será más sencillo de conseguir,
menos especial. El número gold más común es el que tiene todas sus cifras iguales o a casi todas. Eso ya es la leche. De igual manera también forman parte de este grupo los que repiten sucesiones numéricas. Pues que te dicen 6, 8, 7, 4, 1, 2, 3, 4, 5, por decir algo. ¿Dónde se gestiona este mercado? Pues en una simple búsqueda en Google nos acercamos a páginas web donde se pueden comerciar, se pueden comprar. No hace falta irse muy lejos. En eBay, en mil anuncios, se tienen anuncios
de compra y venta de números gold. ¿Cómo puedo valorar el mío? Pues si cuentas con un número gold o que piensas que puede serlo, lo recomendable será actuar como nos confirmaron desde números gold. Poner un precio inicial y a partir de ahí negociar con los compradores. Eso es lo que dicen en Shataka. Y viene un enlace a una página web que se llama numerosgold .com. Muy curioso esto. Quiero decir que, como veis, hay un negocio y
no es un negocio importante. Lo más habitual es realizar un cambio de titularidad si lo vendes para más tarde hacer una portabilidad al número independientemente de que se haga con intermediarios o simplemente entre dos particulares. Pero sí, se pagan cantidades importantes por dinero, o sea, por números. Cantidades importantes de dinero por números que puedan ser fáciles de recordar.
Insisto, sobre todo en personas... Vamos, también habrá algún caprichoso o algún TOC como yo, pero chicos, si tienes un TOC, adelántate a todo esto. No vayas a pagar 15 .000 euros para quitarte la ansiedad. Y esta es la historia de los números Gold. Esto ha sido todo por hoy en Balaextra, una producción de Milkar FM. Puedes encontrar mis medios de contacto en las notas del programa, únete a nuestra comunidad en Telegram o busca
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