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Las personas y la propiedad de las cosas

Mar 14, 202413 minSeason 7Ep. 1174
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No parece que tengamos una predisposición a compartir. Lamento decirlo, pero la psicología y las ciencias sociales muestran algo así. ¿Cuál es tu relación con los objetos?. Para algunas personas (todas en realidad) se establecen sentimientos hacia determinados objetos. En algunos casos de forma patológica, que derivan en no poder desprenderse de nada. Hablemos de ello.

Transcript

La mayoría de los seres humanos, incluso aquellos que han hecho voto de pobreza por pertenecer a alguna orden religiosa o tener alguna creencia en concreto, poseemos objetos. Es decir, tenemos un arraigado sentido de la propiedad. Cierto es que hay determinadas experiencias de sociocracia, de vida comunitaria, en donde esto de la propiedad cambia un poco,

pero estarás de acuerdo conmigo en que esto no es lo habitual. Nuestra relación con los objetos, nuestro sentido de la propiedad es algo muy peculiar que esconde algunas rarezas, algunas cuestiones extrañas que explican o ayudan a entender de alguna manera cuál es nuestra relación con los objetos y cuál es nuestro sentido de la propiedad. Buenos días, es jueves 14 de marzo de 2024 y este es el capítulo 1174 de un podcast sobre mis cosas,

que en el fondo son las tuyas. Antes de ir con el tema de hoy quiero recordarte o informarte de que hoy, como ya suelo contar los jueves, se publica el podcast Trending, que es el podcast de información de Milcar FM, con una peculiaridad desde el capítulo de hoy y hasta final de temporada allá en los meses de verano, que es que me ha tocado por turno sustituir a su coordinador,

director en las labores de producción y edición y publicación del podcast. Seguiré participando en él en la medida en que el tiempo me lo permita y siempre que los compañeros y compañeras, bueno compañeros en este caso porque voces femeninas y ahí lo dejo, no tenemos ahora mismo en el

podcast o no que participen con asiduidad. Bueno, pues eso que me estreno y en ese papel hace mucho que no me haga un trending desde los tiempos anteriores a que Trending fueron podcast de Milcar FM, en aquellos tiempos en los que cada uno llevamos haciendo un trending cada 15 días y nos lo

autopublicábamos. Bueno, miento, en realidad no lo autopublicábamos, lo terminábamos de editar y se lo pasábamos aquí en lo publicaba y bueno, por una parte me da pena porque no está nuestro coordinador, por otra parte me da fatiguita porque es un poco más de trabajo pero por otra parte me hace ilusión que le eche. Eso sí, diré si me estás escuchando, si las circunstancias te lo permiten,

querido Javier, vuelve pronto que ya te estoy echando en falta. Bueno, a lo que íbamos, hoy quería yo hablar precisamente de nuestro sentido de la propiedad, de un más que inerente sentido de la

propiedad, inerente al ser humano me refiero. Hay que decir que la verdad es que compartir no está, en nuestros genes, esto que quede claro, no voy a hacer una defensa ahora mismo aquí del liberalismo, neoliberalismo, como cada uno le quiera llamar, pero la realidad es que compartir no está en nuestros genes, no hemos nacido para vivir en sociedades comunitarias, en comunas, en sistemas

comunistas o en cosas por el estilo. Perdóname que haga esta, en fin, esta proyección a lo que son los sistemas políticos, pero parece que la ciencia social nos dice que no, que no estamos muy

dispuestos a compartir. Hay un psicólogo que además tiene ahora un interesantísimo podcast, cómo se llama su podcast, pues déjame un segundito que te lo miro, porque lo he estado viendo por aquí y ahora mismo no recuerdo su título, vamos a ver si el podcast se llama The Upside of Town, algo así como la parte de arriba de lo de abajo, un título muy interesante.

Si no sé qué otra traducción se le podría dar al podcast, la parte superior de abajo o algo así, son conversaciones del psicólogo social Dan Ariely, del que os estaba hablando, que explora con sus invitados lo que es vivir con una discapacidad grave o un trauma físico, lo que todavía puede sentirse significativo, que vale la pena, incluso agradable, al menos a veces.

Combinando los hallazgos de las ciencias sociales con las ideas personales, son 30, no son episodios de 30 minutos que arrojan luz sobre cómo podríamos enfrentar desafíos extremos, ya sean nuestros o de aquellas personas que nos rodean. Esto que me habéis escuchado, en fin, recomendaros en castellano, pues es un podcast en inglés, así que tampoco os vengáis

arriba, salvo aquellos que hableis la lengua de Winston Churchill. Nos habla Dan Ariely en un libro que recién ha publicado en todas las plataformas, buscad por ahí Dan Ariely, y lo vais a encontrar, que el sentido de la propiedad que tenemos tan arraigado en nuestro ser puede estar, digamos, que condicionado por tres curiosidades un poco irracionales que tienen que ver con la

naturaleza humana o que forman parte de la naturaleza humana. La primera es que llegamos a enamorarnos, sí, a enamorarnos de las cosas que ya tenemos, nos enamoramos de los objetos.

Si habéis visto programas, a mí por desgracia a veces me toca verlo en la realidad, hay personas que acumulan en su casa objetos, muchos objetos de distinto tipo, no lo hacen ni por una cuestión de pobreza ni por una cuestión de que lo quieran vender en Wallapop ni porque les haga mucha ilusión, lo hacen porque establecen vínculos emocionales con las cosas, se enamoran de las cosas, ocurre porque para esas personas, para nosotros y nosotras en general, esas cosas no son cosas sin

más. Igual queremos vender una mesa de cocina o cualquier otra cosa, a lo mejor es el lugar donde comíamos cuando éramos pequeños. Relacionamos ese objeto con un momento feliz. Lo vemos también en las personas que acumulan, a lo mejor guardan una muñeca que tiene 40 años y que fue de una

hija que hace mucho tiempo que no le visita. Ese vínculo, ese amor que se establece con el objeto, es un amor que es en realidad una transferencia del amor que se siente por esa hija que ya no atiende a esa madre o que hace mucho tiempo que se fue o que incluso falleció, vete tú a saber. Hay una segunda cuestión peculiar con el asunto de los objetos y de nuestra fan de propiedad sobre

los objetos. Prestamos más atención a lo que podemos perder que a lo que podemos ganar. Sobre esto hay curiosísimos experimentos sociales, pero hay un concepto muy interesante que cita Ariely, que es la loss aversión o aversión a la pérdida y es que nos duele más lo que perdemos. Bueno, nos duele más. Sentimos más la pérdida que la ganancia. De hecho, la sentimos exactamente el doble. Por eso a la hora de vender ese preciado objeto que tenemos, vamos a pensar más en lo

que vamos a perder vendiéndolo que en lo que vamos a ganar haciendo esa venta. Es un dinero que ya adelantamos que lo vamos a cobrar, pero que nunca va a ser equiparable al valor posiblemente emocional, insisto a ese enamoramiento que tenemos en nuestra mente con ese objeto. Por eso, insisto a esos fenómenos de acumulación. No confundir la acumulación con el diógeno es

que esto yo creo que alguna vez lo he explicado. Si es que no lo he hecho o hay alguien que está interesado o interesada porque en el momento en que lo hice no era oyente del podcast todavía, cuando queráis hablamos de la diferencia entre acumular, los síndromes de acumulación y los diógenes. Y hay una tercera peculiaridad o forma de ser peculiar de los seres humanos con respecto a la posesión de los objetos y es que suponemos que los demás van a ver esa transacción del

objeto del que estamos hablando desde la misma óptica que la vemos nosotros. Esperamos que los demás entiendan cuál es nuestra relación con ese objeto, de tal manera que no somos conscientes de que la persona que viene a comprarnos, por ejemplo, un objeto de Wallapop al que le tenemos especial cariño, no nos va a pagar nada por el cariño que le tenemos a ese objeto, nos va a pagar

por su utilidad, el sentido práctico. Si además es algo que hemos construido nosotros y nosotras, si es algo que de alguna manera hemos tomado parte en su construcción o en su surgimiento,

olvídate, es casi imposible deshacerse de algo así. Hasta tal punto funciona esto que en algunos barrios degradados de algunas ciudades se invita a la población autóctona del barrio justamente a tomar parte en la reconstrucción de un parque, el barnizado de un banco del parque, la colocación de una de una farola, la colocación de una papelera, porque es la manera en que esas personas establecen un vínculo, vamos a decir, emocional con esos objetos aún mayor,

porque los han fabricado o han colaborado en su colocación y eso garantiza la durabilidad o la duración, mejor dicho, de esos objetos y su no vandalización, desde luego no por parte de las personas que gastaron su energía y su tiempo en construirlos o en colocarlos, pero además esas personas, aunque sean otros o otras personas quienes van a tener la tentación de vandalizar ese mobiliario público, por ejemplo, van a encontrar en estos vecinos que participaron en su colocación

a los más fieles, policías, perseguidores o vigilantes de que eso no ocurra. Las personas y los objetos, una cuestión muy muy muy curiosa, ¿qué le leíamos a Raquel Espantalion, que ya la he traído por aquí en alguna otra ocasión, director de estrategia, señora Rusemore y que leíamos en

la revista Yorokobu. Muy interesante y muy interesante también el podcast a 0-9, a velocidad, a mí a la velocidad en que entiendo algunas de las cosas que se pueden llegar a contar en un podcast, cuando el podcast está en inglés, el podcast del que os hablaba que es el podcast del psicólogo Dan Ariely y que se llama a verlos, lo busco otra vez para dejarlo por aquí, The Upside of Tone, tan no como se diga, que insisto sería algo así como la parte superior de abajo. Acaba el bala

extra de hoy, personas, cosas, ¿cuál es tu relación con los objetos? ¿Tienes algún objeto? ¿Tienes algún fetiche? ¿Algo que todavía te llevas a la cama y te abrazas a él para dormirte? Bueno, cuéntamelo, puedes dirigirte a mí en Mastodon en Arroba el Ojo que ves, a ver si lo digo bien, Arroba el Ojo que ves, Arroba el Ojo que ves, Arroba Emilcar.Social, que no me sale,

o por correo en PedroArrobapedrosanchez.eus. Pídeme ingresar en la comunidad de Telegram, gracias por tu tiempo y hasta mañana, viernes.

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