Comienza Bala Extra con Pedro Sánchez. Buenos días, hoy es viernes 4 de abril de 2025 y este es el capítulo 1433 de Bala Extra, un podcast sobre mis cosas que en el fondo son las tuyas y hoy también las de Nagore. ¿Cómo decirlo? Un programa sobre la parapsicología, los fenómenos paranormales. Quiero que me hables de cosas que no existen. Nagore desarrolla su trabajo en un ámbito de algo que no existe. La violencia de género. Exacto, la violencia de género. Buenos
días, Nagore Gunon. Habrá gente que cuando escucha hablar de violencia machista o de violencia de género, crea que esto es como un fenómeno paranormal, porque existir no existe, ¿verdad? No existe, no. No existe. Entonces, como decía un antiguo jefe de policía, muy antiguo jefe de policía, porque igual estamos hablando de hace 30 años, hace tres días, de hecho... De hecho, de verdad, de verdad, de verdad, fue ayer que se cumplieron 30 años que empecé a trabajar en el trabajo que
compartimos. Empecé oficialmente un 1 de abril, pero en realidad empecé a trabajar un día 3. O sea que hoy es 4, pues ha pasado el tiempo. Y ese jefe me solía decir que, ese jefe de policía, no jefe mío, un jefe de policía, solía preguntar... O avisarnos para que desde los servicios sociales interviniéramos en una situación en la que había una mujer que le había pasado una de esas cosas que le pasan a las mujeres. Sí, no estaba equivocado.
Ya lo que pasa es que yo cuando lo escuchaba hablar pensaba, ¿está hablando de la menstruación? ¿De qué estaba hablando? Una mujer que, oye, que vengáis que tengo una mujer que le ha pasado una de esas cosas que le pasan a las mujeres. ¿Qué son esas cosas que les pasan a las mujeres? Qué buena pregunta. ¿Qué son? ¿Qué son? Violencia, patriarcado. Pero eso no es el lenguaje que dicen algunos gente de centro que utilizan las feminazis. Claro. Los fachas dicen feminazis. No, la gente
de centro. Es que no sé por qué dices fachas, ¿ves? Es que todo lo que dices me lleva a pensar que eres una persona radicalizada en este sentido. Igual porque te ha tocado ver cosas más allá de Orión. Claro, me toca todos los días en el trabajo ver cosas. Mujeres que sufren violencia de diferentes intensidades, pero violencia. Y no solo ellas, todas las mujeres con las que yo me relaciono tienen alguna historia de violencia. ¿Todas? Incluida yo, sí. ¿Todas? Todas, diría
todas. ¿Todas han tenido alguna situación, alguna relación en la que han sufrido algún tipo de violencia de género? Yo diría que sí. Otra cosa es identificarlo, porque esto es lo difícil de la violencia de género para mí. Una parte que a mí me ha ayudado mucho ha sido formarme en relación a la violencia de género cuando empecé a atender a mujeres en el trabajo y darme cuenta que yo misma tenía situaciones que toleraba de alguna manera y que se clasifican claramente
dentro de la violencia de género. Pero claro, si pensamos que la violencia de género es una mujer sumisa, que el marido es el... borracho que viene a casa y le pega y ella se calla, pues bueno, esta situación sí que existe, pero también existen otras, que somos mujeres, con nuestra carrera, nuestra independencia económica, pero por nuestra educación, por el patriarcado, por cómo se presupone que tenemos que ser, esos deseos también de construir familia, de diferentes,
bueno, cada una podemos tener diferentes situaciones. Pues toleramos, toleramos la violencia, porque la violencia no empieza con un tortazo el segundo día. La violencia empieza poco a poco, en una situación concreta, en la que dudas, bueno, esto igual no pasa más, y luego se vuelve a pasar, o de repente hay tiempos buenos, pero vuelven a suceder situaciones más adelante. No creamos que es tan fácil. No es fácil. Y luego... Y luego cuando lo verbalizas o te sientes muy avergonzada.
Esa es una parte muy real de la violencia también. El descubrirte a ti misma habiendo tolerado situaciones. Yo recuerdo hace muchos años ya, pero de estar de fiesta con mis amigas, mi prima, sus amigas, las mías. Y yo pregunté una vez, ¿qué? que era la situación así como más fuerte que habíamos vivido cada una de nosotras en alguna relación
de pareja. Y todas teníamos alguna historia que podía ser mi pareja se enfada conmigo, vivía en su casa y a las dos de la mañana me deja fuera de mi casa, me cierra la puerta y ahí te buscas la vida. Y pues esta amiga mía se fue a casa de su madre y luego al día siguiente volvió a hablar con su novio y siguieron viviendo juntos.
Una parte de la violencia, te estoy escuchando y pienso, una parte de la violencia contra las mujeres pasa por empezar a infantilizarlas, a tratarlas como si fueran niñas a las que hay que corregir. Claro, es el machaque de la autoestima de la mujer, es lo que yo veo en mi trabajo. Una de las primeras fases, digamos, o de la manera en la que sí puede ser infantilizar, porque al
final… Es machacarte en cómo eres tú. Si eres una mujer segura, porque puedes ser una mujer segura, una mujer con tus capacidades, con tu autoestima, con tu reconocimiento de tus cosas, que no todo lo haces bien, pero decir, bueno, una chica echada para adelante y tal, entonces es lo primero que empiezan a machacarte. Tu autoestima y el infantilizar es una manera. Todo el rato decir, tú te crees muy lista, pero no eres tan
lista. O no te creas que esto lo haces bien, oye, o visibilizarte en todo momento todo lo que haces mal y te hacen pequeñita. Hacer pequeñita es uno de los objetivos. Con la violencia de género yo lo veo claramente. O sea, es por un lado hacerte muy pequeñita en la autoestima y por otro lado es hacerte la sensación de luz de gas, que yo creo que todo el mundo maneja esta expresión, que es hacerte pensar que estás como una cabra. De una manera que, bueno, yo
esto lo he vivido, y te lo crees. Llegas a dudar de ti misma en lo que has dicho, cómo has reaccionado, hasta tal punto de que piensas y todo grabarte a ti misma porque no puedes entender que la situación se dé la vuelta de esa manera. Dices, pero vamos a ver, si yo no he dicho eso. Y al final te crees, te lo crees. No sé si te ha respondido. Sí, sí, me ha respondido, vamos, ya lo creo que sí. Esa sería como, o sea, partíamos de la infantilización, has pasado por la luz de gas que se ve hasta
en el cine clásico, ¿no? Intentar volver a alguien, bueno, no tanto volverle loco como en la película. Hacerte dudar de ti misma. Hacerte dudar de que también está en la película. Un poco, ¿no? Eso que no puede ser y todo alrededor te dice que sí, que sí, que es como te están diciendo. llegan a crear como un escenario, ¿no? A veces las relaciones de pareja, cuando llegan a ese punto, ¿se terminan convirtiendo en una especie de escape room en donde es súper difícil salir? Sí, claro. O sea,
es que si fuera fácil... Luego también es que... A ver, luego cada situación es individual, porque puedes tener un... una dependencia económica tener hijos hijas es difícil pero psicológicamente es difícil romper con esa persona también porque te ha hecho pequeña y te ha hecho de alguna manera dependiente y no tiene por qué ser económica es emocionalmente dependiente y luego yo no sé si es un tema nuestro también de las mujeres digo de qué Bueno, al final te hace creer que
si tú modificas tu comportamiento, controlas de alguna manera la situación y que entonces hay momentos que consigues que las cosas estén bien y eso de alguna manera te nutre y entonces el tiempo pasa. Es que es súper curioso. Pero yo de la situación que te estoy hablando, claro, no es todos los días, todos los días hay situaciones, es que no es tanto eso. Yo creo, por lo que veo, visibilizar una violencia de género en la que todos los días hay un machaque y un ataque, creo
que eso es más fácil que explote antes. No es así, yo creo, en lo que se suele ver. Es un veneno que te van dando en pequeñas dosis, afectándote, minándote la salud, pero que de alguna manera tú puedes ir aceptando. Que no te envenena, que no te lleva al hospital, en sentido figurado quiero decirlo. Que te va dañando el hígado, que te va dañando los riñones, que va acabando con tu salud sin que tú te des cuenta. No te
desmayas con la sustancia. Sientes un ligero mareo, no sé qué me pasa, acabo de tomar esta bebida, qué me está pasando. Y poco a poco eso te va entrando en la sangre y de alguna manera luego forma parte también de tu manera de... De tu cuerpo, de tu... Sí, yo creo que cambias. Tú cambias. Ya no eres la misma. Y cambias, cambias formas de comportarte, cambias tu dinámica de
relacionarte. También te aísla mucho. Si tú no controlas la situación cuando vas con esa persona a sitios... con tu familia, con tus amigas, y has tenido alguna situación negativa, entonces controlarás muy mucho el volver a exponerte en esa situación, porque eso te genera consecuencias luego en tu casa. Entonces, todas esas situaciones vas haciéndote diferente. Entonces, claro, es poquito a poco. Entonces tú ya no tienes esa libertad. Creo que tienes como una reducción
de tu libre albedrío. La figura de la suegra La suegra del yerno, quiero decir. La figura de la suegra como una figura malévola. ¿Ese mito puede beber en buena medida de la necesidad del hombre de separar a la madre y a la hija? A ver, explícamelo mejor. Quiero decir, parece que una parte de la solución es que las mujeres buscáis para salir de toda esta... digamoslo así, de una manera tan técnica, es eso que llamáis también las feministas sororidad, ¿no? Claro. El entendimiento
y la solidaridad con otras mujeres. ¿Qué mejor mujer para tener un entendimiento y una solidaridad y un acompañamiento y hasta el final de la vida, no solamente en los primeros momentos, que una madre, ¿no? En un funcionamiento familiar medianamente
normal. Una madre y una hija que se quieren, una hija que se ha hecho mujer en un modelo de su madre, posiblemente no, porque las generaciones cambian, pero hay determinadas bases que igual están ahí, que las puedes beber de tu madre, y de pronto llega un hombre a separarte de ella, a separarte del resto de tu familia, igual se va a comer todos los domingos, pero de la misma a lo mejor también se produce como un intento casi de secta. ¿Sabes? Un poco al estilo de...
¿Cómo se llama este actor? En la serie de la familia esta que canta rock cristiano de Movistar. Una especie de... Aislémonos aquí nosotros en este caserón. La Mesías. La Mesías de los Javes. Aislémonos en este caserón y una mujer fuerte... Que se la ve fuerte a lo largo de los años. Sin embargo, en el fondo, por detrás, está ese papel de Albert Pla, que es realmente quien está manejándolo
todo. No sé si lo maneja, pero lo refuerza. Entonces, en un entorno en el que puedes parecer una persona con una enfermedad mental, tienes a un señor detrás que te lo refuerza. Y además te diviniza. Entonces, claro. Pero lo que preguntabas era, ¿esa mujer que sufre violencia, si la madre de ella puede ser una figura de protección? Eso es lo que me preguntas. Bueno, si hay un hombre interesado en aislar a esa mujer, de lo que ha sido hasta ese momento su contexto vital. Hombre,
claro, el aislamiento es una clave total. Si tú aíslas y lo que le dices es, yo soy la única persona que tiene en tu mundo. además soy la que más te quiere, entre comillas, en el aire, y te sostengo emocional, económicamente, y esas personas no te aportan nada, pues imagínate,
tengo el control y el poder. Si todo es de control y poder, si esto es lo que estamos hablando, es cosificar a las mujeres, somos propiedad, esto yo lo digo siempre en mis intervenciones con las mujeres, estos hombres no están enfermos. No tienen un cáncer y tienen un tratamiento. No, son machistas. Es el patriarcado en puro estado. Entonces sienten que nosotras somos una posesión y tenemos que actuar y hacer en base a lo que ellos consideran que tenemos que hacer.
Y en el momento que te sales, a través del control más coercitivo, psicológico o físico, te pongo en tu sitio. No tiene más. Es control y poder. Es una cosificación, pero también es una especie de mascotización. Claro. Y de la buena mujer. ¿Cómo tiene que ser una buena mujer? Pues no hay ahora una corriente en Estados Unidos con todo el tema de estas de las... ¿Cómo se llaman? No sé qué guay. No me acuerdo, pero sí sé a lo que te refieres. Estas mujeres de los 50 monísimas.
Las mujercitas. Súper pintadas monísimas. Estilizadas. Que te preparan un bizcocho. Poniéndole las tapallitas al señor. Eso es. Te preparo el bizcocho y estoy maciza también para luego satisfacer bien sexualmente, claro. Y siempre predispuesta y disponible. Pues eso. Eso es lo que... Es ese pensamiento y bueno, pues cada hombre en su educación y su cabeza tendrá un tipo de mujer que querrá. Pero es eso, es... Tienes que entrar en este perfil y yo te
controlo y soy tú. Sí, tengo todo el poder para que... que lo hagas de esta manera entonces el aislamiento claramente pero eso es también de secta total eso es de característica de secta el aislamiento social y luego que hay un factor vergüenza absoluta en nosotras de no dar la imagen y sois un poco culpables de lo que os pasa hombre culpables culpabilización cristiana o de esa no eh cristiana no culpable no me gusta responsables Bueno, cada persona, cada mujer en cierta medida,
pero podemos hacer cosas. Lo decía con cierta ironía, lo de culpables. Sí, claro. El fenómeno consiste también en culpabilizaros, en deciros, si pasa esto es porque no eres como tienes que ser. Bueno, no sé, el que se mete en una secta es culpable de que le capten la secta. ¿Tú le culpabilizarías, le responsabilizarías de alguna manera? Está psicológicamente usurpado. Yo creo que se aprovechan de las vulnerabilidades de
esas personas. Pues esto igual. Entonces, pues igual, mira, responsabilización en tanto en cuanto eres una mujer adulta. A mí me pasaba mucho con las mujeres que sufrían violencia de género y tenían hijos, hijas, y yo no las entendía. Que la excusa fuera a los hijos. Y luego, a raíz de la formación que hice con Emacunde, que está muy bien, de varias formaciones, me di cuenta... Emacunde, para quien nos escuche desde fuera, es como el Instituto Vasco... Bueno, ¿cómo no?
La traducción sería Instituto Vasco de la Mujer. No es la traducción, es el nombre en castellano de Emacunde, que sería la institución de las mujeres. Pues ahí hay una parte de entender... la forma de pensar de una mujer maltratada que tiene hijos y cómo el quedarse para ellas es una fuente de protección hacia sus hijos. Tú dirías, no, no, te tienes que ir, tienes que denunciar y te tienes que ir. Pero la realidad es que no es tan fácil. Que además que a veces
denuncias, ¿sabes? Y te dan la razón y te dicen, pues sí, señora, usted es una mujer maltratada. Muy bien, pero el señor tiene derecho con respecto a sus hijos. Esto ya lo hemos visto con un montón de casos que salen en la prensa. Y le dan visitas e incluso una guardia y custodia compartida. ¿Por qué no? Venga. Porque por encima de todo, el derecho de los hombres a estar con sus hijos y hijas. Entonces, una manera de proteger es estoy yo presente y pongo el cuerpo entre mis
hijos y el señor maltratador. entonces yo ahí me bajé de mi forma de ver y dije ostras pues igual estoy equivocada sabes igual no las voy a juzgar en ese sentido igual están haciendo algo que es bueno seguir siendo víctimas ellas intentando proteger a los hijos luego pues no siempre es una realidad porque ellos siguen siendo víctimas de violencia ellos y ellas pero pero procuras no juzgar creo que Pues todas las personas blancas privilegiadas en las que yo también me
encuentro tenemos que hacer un poco de revisión también en nuestros privilegios y no juzgar tanto y entender. A mí eso me ha servido, pero claro. Juzgar a las mujeres que bajo tu punto de vista o visto desde fuera están sufriendo algún tipo de violencia y no terminan de mandar a la porra.
al violento sí sí porque nos pasa bueno tú también lo vives conmigo en el trabajo que que a pesar de todas las ejemplos y todos los reconocimientos y el trabajo que tú puedes hacer con una mujer si ella no lo ve y que vuelva con esta persona es difícil de entender y yo he juzgado mucho en ese sentido y pues la verdad es que ahora juzgo mucho menos Porque la circunstancia de cada una es de cada una. Otra cosa es que pongas en riesgo menores, que eso ya sabes que no es
otro asunto. Pero sí, creo que el no juzgar abre mucho la mente y no dejarte llevar tampoco por los medios de comunicación, con las noticias, porque eso nunca ayuda. Y lo que yo quería decir era... en relación, por ejemplo, a la denuncia, ¿no? Porque los medios de comunicación es todo el rato denuncia, denuncia, denuncia. Y yo lo que vivo es que es verdad que hay veces que sí, que lo ves muy claro, que la denuncia va a estar bien, pero luego la denuncia es juzgar otra vez
a la mujer. Es decir, si tú, por lo que sea, por haber sufrido 30 años de violencia de género, por ejemplo, que hace poco he tenido una mujer así, estás tan fatal. que tu relato no es lo suficientemente coherente, ¿no? También lo vemos ahora en los medios, ¿no? Con la sentencia de Dani Alves. Por ejemplo, en la que ella se contradice, en la que ella... Ahora dices esto, pero luego dices aquello. Tú, si eres acusado, puedes mentir lo que te dé la gana. No pasa nada. No tiene
nada que ver con tu moralidad de persona. Pero como tú no seas coherente de principio a fin, entonces ya la cosa cambia. Y entonces esto es lo que nosotras recibimos. O sea, no, no, pero vas a ir a testificar, pero apúntatelo todo bien porque como no tengas un testimonio coherente, claro, sé tú coherente en una situación emocional durísima en la que tienes que exponerte y explicar a no sé cuántas personas que no te conocen lo que has vivido. Porque yo en despacho lo tengo
súper claro. Me cuentan la punta del iceberg de lo que han vivido en su casa, en su intimidad. porque yo lo suelo sacar siempre porque la violencia sexual está ahí siempre entonces una vez más el foco es en nosotras es que no somos lo suficientemente coherentes es que estás contradicho aquí no sé cómo se dice contradicho y entonces claro vete tú ahí a decir que has sufrido todo esto y que luego te digan pues bueno que sí pero que no que no lo has hecho lo suficientemente bien para
demostrarlo. Entonces dices, pues no me merece la pena. O que es imposible que una mujer con un título universitario y un trabajo relacionado con la psicología o con el trabajo social o con la antropología, no es posible que una mujer así sufra violencia. No que va. El título no te lo dan por... te lo dan por haber estudiado y haberte sacado la carrera. No tiene que ver
con la inteligencia ni la posición social. Pero tú sabes que todavía sigue existiendo la imagen, a pesar de que han salido mujeres conocidas, mujeres famosas, que han contado situaciones de abuso, situaciones de maltrato. Seguimos relacionando la violencia contra las mujeres, contra mujeres poco inteligentes, mujeres pobres, mujeres con pocos recursos. Mujeres aparentemente víctimas propiciatorias. ¿Quién hace esa reflexión? ¿Quién
es? Esa reflexión la hace el poder, la hacen los jueces, la prensa, la hace una parte de la sociedad importante. La sociedad es un genérico raro. Yo no sé la sociedad lo que dice, pero eso que tú estás diciendo viene de los jueces, de sentencias judiciales, de lo que hemos visto también con respecto a Rejón, ese interrogatorio que le hacen a la víctima, viene de ahí. Y eso, siguen siendo hombres, hombres, ¿no? No tolmen,
¿no? Siempre men. ¿Hombres machistas? Hombres machistas no es una tautología, no es una repetición. Un poco sí. Hay hombres feministas, porque que se declaren feministas, hay los. Hay hombres feministas. Es un melón. Sí, es un melón grande. Tú sabes que yo me niego, lo he hablado varias veces contigo, yo me niego a declararme feminista, lo cual a algunas mujeres les extraña. Es que, claro, yo no diría que un hombre es feminista tampoco. Ahora bien, no lo sé, tendríamos que
abrir debate ahí. Creo que tú puedes ser consciente de en qué sociedad vives, cuáles son tus privilegios e intentar... Y entender que la igualdad de género es el objetivo a conseguir, porque reconoces que no es así. Pero el hombre más comprometido, el hombre más aliado, el hombre más lo que tú quieras... Voy a un símil que es una fábula, que la utilizaba el otro día nuestra querida Marta, la veterinaria, en su newsletter de Substack. hablando de la fábula del alacrán y la rana.
Querida ranita, le dice el alacrán a la rana, querida ranita, ayúdame a pasar el arroyo, no que me picarás y me moriré. No, como te voy a picar, si te pico nos vamos a ahogar los dos, porque tú te morirás y yo me moriré. Y en medio del arroyo, una vez que le ha convencido a la rana, el alacrán le pica a la rana. Y la rana poco antes de ahogarse y de ahogarse con el alacrán le dice al alacrán, pero ¿por qué has hecho esto
si nos vamos a ahogar los dos? Y el alacrán le dice, no lo he podido evitar, lo llevo en mi naturaleza. Sí. Hay una naturaleza que acompaña a los hombres por el hecho de serlos, no porque hayamos nacido con un miembro, sino porque hemos nacido con unos... normalmente y en el 99 ,9 % de las sociedades del planeta, hemos nacido con una serie de privilegios que en el caso de Occidente, hombres blancos cis heterosexuales, eso se eleva a la enésima potencia, que es muy
difícil sustraerse de eso. No me estoy desempoderando del daño que yo, yo como Pedro, haya podido hacer en un momento dado a una mujer, sino que sin desempoderarme de mis responsabilidades en los daños, Digo, es el contexto. Hemos crecido en el contexto para hacer daño a las mujeres. Claro, es que hace poco hablábamos tú y yo también del tema que yo te decía, que todos nosotras que somos blancas, cis, heteroprivilegiadas, somos racistas. Todas somos. Tú eres racista, yo soy
racista. Tú eres hombre, nacido en una sociedad patriarcal. en una educación machista, por mucho que se intente que no sea. Entonces, ¿tú qué eres? Yo creo que soy más machista que feminista. Efectivamente. Pero bueno, es verdad que si te lo tomas un poco en serio, intentas transitar, pero ese intentar transitar no es nada. Aún entendiendo que tengo comportamientos racistas, comentarios racistas, a veces pensamientos racistas por donde he vivido, no significa que vaya pegando a personas
negras por la calle. A ver, entiéndeme. Y trato a todo el mundo estupendamente en nuestro trabajo, que trabajamos con personas de procedencias diversas. No es eso, sino ser consciente. De que hay actos en ti, estos micromachismos que se hablan o que también los tengo yo. Micromachismos, microracismos. Efectivamente. Y que pasa por tonterías mínimas como intentar modificar tu lenguaje. Porque ahora podemos decir niñes y todes y menos gente se ríe. Pero esto empieza por un lenguaje que modifica
pensamiento. Y esto es súper importante. Entonces, no veas tú lo difícil que es para las personas cambiar de decir los chinos, las tiendas, los chinos, decir bazar. Y la gente te llama exagerada. Pero es que el lenguaje modifica pensamiento y todos somos racistas. Es que todos y todas. Porque en una ciudad tipo Melilla o Ceuta, en donde puede haber bazares chinos y bazares hindúes y bazares de Pakistán. Pero es que el origen no es lo importante. No es importante, ¿no? ¿Qué
tipo de tienda es? ¿Tú dices supermercado español? No. Instituto Español sí, porque hay una marca de jabones. Vale, pero no dices eso. Pues esto es igual, pero le quitamos importancia. Entonces no, vamos a dar para atrás. Yo te decía el otro día que yo hace años me quité la manía de decir... huelo a gitano, porque en mi zona se decía así. Cuando olías a humo un poco rarete, decías, ostras, huelo a gitano. Y luego te das cuenta lo racista que es esa frase. Y a la gente decía, bueno,
pero no lo digo en ese plan, ¿sabes? Tengo un amigo gitano. Ya, sí, como el que tiene un amigo gay. Y todos tenemos uno gay, lesbiana, negra y tal, ¿no? Lo que sí tenemos casi siempre es un amigo machista, muy machista. Bueno, claro. Y casi seguro que si miramos alrededor tenemos algún amigo. ¿Qué maltrata? ¿De alguna manera?
Casi seguro. Diría que sí, porque, claro, si tú demonizas al maltratador y lo pones de una manera, en un estrato social, de una manera concreta, pues claro, todo tu entorno, el nuestro, sale fuera de ahí. Porque claro, como somos toda gente con carrera, con cierta estabilidad económica y no sé qué, autóctonos, blanquitos, todo bien, ¿no? O sea, ahí no va a haber nadie que ejerza violencia de género contra su pareja. Ya. Para eso nada mejor que ver Big Little Lies en HBO.
Por ejemplo. Podríamos estar hablando más tiempo, pero habíamos pactado media hora y ya se ha cumplido. Creo que justo en este capítulo la gente me va a echar la bronca por la poca duración, así que yo creo que te emplazo a tener un segundo capítulo sobre estas cosas, ¿te parece? Bueno, si a la gente le interesa, yo encantada. ¿Quieres que te localice en algún sitio? ¿A mí? Sí. ¿De localizar de qué? ¿Tipo Instagram o algo? No, tú tienes el Instagram tuyo privado, así. Sí, con mi nombre
y apellido. Ah, vale. No he dicho tu apellido. se puede decir a ver, ni que estuviera protegida por la ley o algo así yo que sé, he dicho mi compañera Nagore pero bueno, es Nagore Cadierno con C, no con K que estamos en Euskadi y os liáis mucho luego con los nombres pues muchísimas gracias Nagore por este rato Ha ocurrido fuera de horas de trabajo. Lo digo por si nos están escuchando a alguien con responsabilidades que el concejal no se escucha, que sepa que esto no se ha rodado
haciendo ningún daño al ayuntamiento. Y todo gratis. Todo gratis, et amore. Eso es. Pues esto ha sido todo por hoy en Bala Extra, una producción de Milcar FM. Puedes encontrar mis medios de contacto en las notas del programa. Únete a nuestra comunidad en Telegram o busca nuestro canal en el Discord de EmilcarFM. Gracias por tu tiempo. Feliz fin de semana y hasta el lunes.
