Hoy te traigo a Bala Extra un producto que está en más del 50% de los hogares españoles y por extensión, México, Argentina, Colombia, seguro que presentan altos índices de uso. Porque esto en el fondo es, como digo yo, una Americanada y si nosotros recibimos la influencia de los Estados Unidos no tengo ninguna duda de que los países del continente americano también. Hablamos de los colutorios y que es un colutorio, igual alguien lo del colutorio le suena a un sitio
en donde va a confesarse o algo así, no eso es un confesionario, no tiene nada que ver. El colutorio es ese producto que compramos en farmacia o en supermercado o en parafarmacia y que como digo más de la mitad de los españoles usan cada día de su vida para enjuagarse la boca con el cepillado. Podríamos decir, bueno, es mi teoría, eh, es mi teoría contrastada con mi dentista por supuesto, pero solo es mi teoría, que el buen cepillado solo no basta, el buen cepillado no basta para
tener una buena higiene y higiene bucal. Tenemos además del cepillado evidentemente la seda dental, sin ninguna duda, es un gesto cotidiano. Cepillarse la boca está bien, no cepillársela está mal, pero cepillarse la boca y no tener ese gesto de la seda dental por lo menos una vez al día para
retirar restos, etcétera, pues mal vamos. Podríamos decir que la enjuague viendo además esta estadística de uso que sale de la revista Consumer del mes de abril, ya sabéis que de vez en cuando me gusta traer por aquí contenido de esta revista porque es muy interesante y que la podéis encontrar,
además buscándola en la red. Alguna vez os he contado que se encuentra en las tiendas que te la entregan gratuitamente si eres socio de oro de Eroski, pero para quienes me escucháis de fuera de España, donde no vais a encontrar la revista o para quienes me escucháis desde aquí y no queréis pagar por ella el eurillo que vale, pues tenéis la revista completa buscando Consumer
Revista en internet, en DacDacGo, en Google si usas Google la vas a encontrar. Y digos, sabéis que me gusta traer de vez en cuando sus artículos son extraordinarios y me parece interesante, muy muy interesante de vez en cuando cuando hay algo tan general que afecta tanta gente
me parece muy interesante traerlo. En principio vemos el colutorio como formando parte de esta liturgia diaria de lavarnos los dientes, pues en mi caso la costumbre es tres veces al día, soy mucho más formal cuando acabo de hacerme la limpieza allá por el mes de octubre y según va llegando el verano pues voy siendo menos formal, eso no significa que no haya por lo menos un par de limpiezas cada día de los dientes, pero es verdad que cuando me hacen la limpieza prácticamente
igual a veces hasta me paso, me cepillo la boca prácticamente después de ingerir cualquier comida. Y eso que en mi dentrífico, el parogenciles, no parodontax específico para las encías dice
que no se use más de tres veces al día, pero yo alguna vez lo he hecho. En fin, cosas importantes a tener en cuenta, algunos de estos dentríficos, dentífricos que siempre lo digo mal y desde luego la mayor parte de los colutorios a los que accedemos deberían de consumirse exclusivamente con una prescripción facultativa de la dentista o del dentista y esto es importante saberlo, porque el uso continuado de algunos de estos productos, de algunos de estos colutorios, puede tener riesgos
para nuestra salud. Los profesionales nos lo dicen clarito, los colutorios medicinales como vais a ver, la mayoría de los que usamos solo deben usarse cuando el dentista lo indica y nunca por supuesto pueden sustituir a nuestro querido cepillado de dientes. Que tú me puedes decir, ya Pedro, pero me pilla de acampada, no sé dónde y se me ha olvidado el cepillo, hombre pues yo que sé, sabes. Yo incluso en ese caso con el dedito y la pasta, primero dedito y pasta y por supuesto
una cosa que nunca abandono en casa porque va siempre en mi mochila, la seda dental. No voy a decir cuál consumo porque no compro en mercadona pero hay veces que no me queda más remedio que ir a esa empresa de distribución española y hacer compra de tres o cuatro cosas que solo ellos venden exactamente ese producto que a mí me gusta. Esto no es nuevo, desde hace bastante tiempo nos dice la revista Consumer Derosky, un producto de higiene oral se ha sumado al dúo clásico de cepillo y
pasta, yo diría al trio clásico de cepillo, pasta y seda como yo decía. Son estos colutorios de los que estamos hablando, la publicidad es enorme en todas partes, en las televisiones, en revistas, en todas partes y se nos ha hecho ver que son un elemento imprescindible para una buena salud dental, buco dental. Según el libro blanco que publicó en 2023 el consejo de dentistas, mientras que en 2010 solo el 23% de la población utilizaba colutorios a diario, en la actualidad ni más ni
menos que el 63% de la ciudadanía utiliza los colutorios. Me gustaría saber cómo se ha hecho la estadística, porque también somos en España muy dados a ser muy optimistas con que hacemos mucho deporte, comemos muy sano y nos cuidamos y lo mismo aquí, te preguntan ¿usted utiliza colutorio? Y como los relacionas con algo positivo dices, sí, todos los días, pero bueno, vamos a suponer que
está bien, en cualquier caso lo que hay que comparar son las fechas. Si se mentía en el 2010, se miente en el 2023, se mentía en el 2010 y daba un 23% y ahora da un 63%, lo cual es una verdadera locura. En el grupo de mayores de 65 años se detecta que hay un 72% de usuarios que los utilizan al menos de
forma ocasional, es decir, con más edad se usa más. Y esta advertencia nos lleva a reflexionar acerca de qué son realmente los colutorios, que no locutorios, los colutorios, qué función cumplen y cómo deben usarse. Como he dicho, no sustituyen al cepillado. Colutorio o jugue bucal que decimos también, es líquido, se utiliza, por lo tanto, para enjuagar la boca y también a veces la garganta,
con distintos objetivos. Puede ser mejorar la higiene bucal, refrescar el aliento, prevenir o tratar problemas bucales como la gingivitis, es mi caso, yo utilizo un colutorio aunque no todos los días, porque sí tengo muy claro que algunos de los colutorios que yo he utilizado tienen determinados productos como la clorexidina, que no deben usarse sistemáticamente, porque entre otras cosas manchan los dientes y se utilizan también como no para proteger frente a la caries o la litosis,
el mal aliento, que en este caso yo creo que es un mal uso, porque realmente si tú te cepillas la boca y mantienes al litosis casi siempre, casi siempre, no soy médico, no me hagáis caso, pero creo que tiene que ver con la cuestión digestiva. No es un sustituto del cepillado, aunque en algún momento tendamos a hacer un enjuague rápido para salir del paso, dice Oscar Castro, presidente del Consejo
General del Colegio de Dentistas. El cepillado es la verdadera clave de la higiene oral, porque es la forma de eliminar la placa bacteriana, el microfilm, la microcapita, que se forma en los dientes y en donde están las bacterias que provocan la gingivitis y la caries. Todo eso lo emulsionamos con la pasta de dientes, que puede ser medicinal o simplemente refrescante. Mi caso medicinal, porque necesito,
ese cuidado especial para mis encías. Cuando hablamos de productos refrescantes, tanto en la pasta de dientes como en los colutorios, estamos hablando de la típica pasta de dientes o del típico colutorio, que nos vamos a encontrar en las grandes superficies. Aunque ojito, porque han llegado también a las grandes superficies, a sus zonas de parafarmacia o incluso a sus zonas de higiene eucodental, productos que sí tienen un componente más, vamos a decir, médico, entre comillas.
Cuando debemos usar los colutorios, pues la segunda idea que tenemos que destacar es que, salvo prescripción médica, no son necesarios. Pum, te ha estallado la cabeza, ¿verdad? Es que la publicidad es muy puñetera. Cuando el listerín te dice, si no utilizar listerín, no llegas a todos los rincones. Cepíate bien, cepíate bien. Utiliza un cepillo, si puede ser y no te viene mal para tus encías, un cepillo eléctrico con distintos tipos de movimiento, con distintos
tipos de pulsación. Los hay ahora ya con esas pulsaciones especiales que, en teoría, eliminan más placa. Utiliza un buen cepillo, gasta de pasta en un cepillo. Por cierto, no te lo tendré yo que decir, pero cambia lo periódicamente. Sea de uso eléctrico, sea el cepillo manual de toda la vida, cambia lo. No es normal que las cerdas del cepillo estén tan aplastadas o que hayan perdido su color. Fíjate en eso, porque crees que te
sigue cepillando, pero es un producto muy técnico que pierde su eficacia. Podemos utilizarlos por nuestra cuenta los colutorios, si, siempre que no se trate de colutorios medicinales, es decir, que no tengan una indicación terapéutica específica. Se refiere, por ejemplo, a los colutorios anticaries. Te los das, hablamos, insisto, nuevamente del listerín o de alguna de estas marcas que muchos y muchas conocéis. Se refiere a los colutorios anticaries, perdón,
me estoy equivocando. Se refiere a los colutorios anticaries cuando hablamos de los colutorios que tienen una indicación terapéutica específica, ojito. Los anticaries también tienen esa indicación específica, igual que los antigenjivitis, que es el que yo habitualmente utilizo, igual que utilizo una pasta dentífrica antigenjivitis, el antizarro, los antisépticos, los blanqueadores o los desensibilizadores, el sensodín. Con la edad empezamos a sentir el frío, empezamos
a sentir el calor, sobre todo el frío. Todos estos tienen indicaciones terapéuticas. No deberíamos usarlos, salvo que nos lo diga la dentista. En este sentido se trata de entender que los colutorios pueden contener una variedad de ingredientes activos, de hecho, los contienen como agentes antibacterianos, antisépticos, antiinflamatorios, analgésicos, fluoruro,
dependiendo de su propósito específico. Para este tipo de enjuagues las recomendaciones del Consejo de Dentistas son claras, únicamente deben usarse cuando el o la dentista lo prescribe. Están indicados para cada situación clínica concreta y no son aptos para todos los pacientes, por tanto, no se deben usar sin prescripción. Los vas a poder conseguir sin receta, no hablamos de receta, hablamos de prescripción, que tu dentista te diga, te recomiendo un colutorio
para este tipo de cosas. Y tú te vas a la farmacia, incluso en las consultas de las dentistas suele haber productos de muestra. Bueno, pues ya está, te puede dar una marca de otra o de tres distintas. Coges el que mejor te vaya, el que mejor te sepa porque normalmente suelen ser muy parecidos. Si tu médica dentista te da, si tu odontóloga te da tres colutorios distintos para una misma finalidad, cualquiera de ellos te va a servir.
Y te va a decir pues prácticamente son iguales. O no, o puede que tengan muy claro que ella prefiere tal. Si confías en ella, pues tendrás que confiar en lo que te recomiendan, lo que te prescribe. Prescripción no es una recomendación comercial, ojo al tema, ¿vale? Es una prescripción. El uso de colutorios medicinales sin que estén prescritos por un profesional entraña diversos riesgos. Altera la microbiota intestinal, porque nos lo tragamos, si dices no lo escupo,
si si, pero algo va para adentro, ¿vale? Puede interactuar con diversos medicamentos, puede desarrollar irritación en las mucosas y encias y pueden mascarar otros problemas de salud más graves. He dicho microbiota intestinal y no me he equivocado, pero ¿y qué pasa con la microbiota oral? ¿O es que creéis que en la boca no tenemos de todo, si no tuviéramos de todo no teníamos que cepillarnos? Nuestra boca es un ecosistema en el que se
encuentran más de 700 especies diferentes de bacterias. A ver si Carmela se anima un día y nos hace un bacterio fagos sobre esto, o a lo mejor lo ha hecho que yo ya estoy mayor, y fue hace unos años y ya no me acuerdo. En cada milímetro de saliva encontramos decenas de millones de microorganismos, es muy importante comprender que cumplen una función y que hay
algunos que pueden ser patógenos y otros beneficiosos. Esto de una cuestión de equilibrio explica Alex Mira, investigador del laboratorio de microbioma oral de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunidad Valenciana. Y este equilibrio tan importante para nuestra salud puede alterarse con un uso excesivo
o inadecuado de determinados colutorios. En jugarse a diario con un producto antiséptico puede hacer que se desequilibre el balance de la microbiota en beneficio de los microorganismos patógenos, porque un antiséptico va a eliminar tanto bacterias buenas como malas. Así el uso continuado de este tipo de colutorios puede hacer que desaparezcan las bacterias que impiden, por ejemplo, el asentamiento de patógenos que provocan infecciones por cándidas u hongos.
Tú te estás dando ahí colutorio, colutorio, colutorio, cuando te quieres dar cuenta tienes la boca con una candida y así es. Pero bueno, estamos locos. Pues sí, porque frente a la cándida, frente a esa, creo que es un hongo, la cándida, pero tomadmelo de aquella manera que no soy un experto. Frente a ese hongo tenemos bacterias que nos protegen. Ya no creo que
esté descubriendo el mundo. Sobre todo los que escucháis bacterios fagos, estas cosas la sabéis, hay bichitos horribles para nuestra salud, pero bichitos que son muy necesarios en nuestro cuerpo. Por lo tanto, ojito, porque vamos a abarrerlos de nuestra microbiota oral y se acabó. Se acabó. La dejamos completamente de virgen para que llegue una candidiasis, una candida, un hongo candida y como se llame, seguro que Carmel la sabe el nombre perfectamente, pero yo no está
aquí conmigo hoy para decírmelo y aprovecha que aquello está vacío de todo. Esto es como con las especies invasoras, donde hay una vida de intervención humana y hay naturaleza autóctona, es muy difícil que triunfen las especies invasoras, pero donde hemos arrasado el terreno, porque allí ya construiremos más adelante, de pronto nos empiezan, pues eso. La hierba de la pampa,
la otra, la otra y Maroto y el de la moto. El equilibrio, digo que es muy importante para nuestra salud, puede alterarse por un uso excesivo y inadecuado de determinados colutorios y ahí, pues como he dicho, nos vienen bichos malos a la boca, porque nos hemos cargado los buenos que previenen que vengan bichos malos a la boca. El uso continuado de este tipo de colutorios puede hacer que desaparezcan las bacterias que impiden el asentamiento de patógenos, como digo, y provocan
infecciones por cándidas u hongos. Mira, esto de cándidas u hongos, que creo que ya lo había dicho, me hace pensar que igual la cándida no es un hongo. Ojo, porque también tienen interacciones con fármacos. Algunos ingredientes de los colutorios pueden interactuar con esos medicamentos. Estás tomando medicamentos, estás siguiendo una prescripción médica de tu médico y puede provocar
efectos secundarios no deseados o reducir la efectividad de los fármacos o ampliarla. En fin, estas cosas que hace también el alcohol que está presente en muchos colutorios y ya os lo digo desde ahora. Colutorios, cero alcohol. Colutorios sin alcohol hay que salir corriendo como de la peste.
Por lo tanto, si tienes costumbre de usar un colutorio, primero pregúntale a tu dentista, pero en cualquier caso que el colutorio no lleve alcohol, porque además los contenidos de alcohol suelen estar en torno a una cuarta parte y eso es barrer por completo tu microbiota oral, pero barrerla por completo. Estás metiendo ahí un viaje, vamos, solo te falta meterte elegía, ¿vale? Así que colutorios con alcohol fuera. Yo creo que ya no son habituales, pero por si acaso
mira bien los ingredientes. Como en todo, siempre que hablamos aquí de productos que llevan ingredientes, voy a decir lo mismo. Miremos los ingredientes. Por ejemplo, insisto, con el alcohol, algunos colutorios que contienen alcohol pueden interactuar con antidepresivos, con sedantes, con antistamínicos, aumentando el efecto sedante. Pero claro, también bebernos una cerveza. Ojo con el tema, ¿vale? Digo porque a veces no somos nada serios con este asunto. La clorexidina de la que
hablaba yo antes es un compuesto antiséptico que combate las bacterias. Estupendo, pero puede interactuar con ciertos medicamentos utilizados para tratar la presión arterial alta como los bloqueadores de los canales de calcio disminuyendo su efectividad. Y aquí estoy yo, que tomo de las dos cosas. A veces clorexidina, muy poquitas, pero a veces clorexidina y cada mañana pues mi
fármaco contra la tensión. Los antisépticos como el cloruro de cétil pyridina, madre del amor hermoso, CPC, a los amigos, es un ingrediente que puede tener interacciones con medicamentos como la ticlopyrina utilizada para prevenir coágulos sanguíneos y algunos medicamentos anticuagulantes. Por ejemplo, el sintrom que toma mi madre aumentando el riesgo de sangrado. Te puede dar un sangrado,
una hemorragia interna por tomar un colutorio, dices, pero estamos locos. Pues sí, sí. Por eso me ha parecido interesante traer aquí este artículo tan interesante de la revista Consumer, porque estamos consumiendo colutorios por encima de nuestras posibilidades y ya no solo es una cuestión económica, que también porque son productos caros y consumir algo que igual no necesitamos, la mayor parte de las veces, gastando pasta está mal. Pero si encima perjudican nuestra salud,
eso ya es del género tonto. Estas interacciones de las que estoy hablando varían según el medicamento y la composición del colutorio, por supuesto. Por lo tanto, es fundamental que el dentista conozca si estamos tomando algún fármaco. Os diría más que vuestra farmacéutica o vuestro farmacéutico, si es que compráis el colutorio en la farmacia, pueda tener en cuenta estas
interacciones. Algunos colutorios pueden contener ingredientes que son demasiado fuertes o irritantes para las encías y para los tejidos blandos de la boca, lo que puede causar inflamación, enrojecimiento, incluso dolor. Otros pueden aumentar la sensibilidad dental, especialmente si se utilizan de forma incorrecta o durante un periodo demasiado prolongado. Y por último, el uso de colutorios puede proporcionar alivio temporal de los síntomas como el mal aliento o el dolor de
garganta, pero no abordan la causa subyacente del problema. Eso puede llevar a un retraso en el diagnóstico y a tratamientos adecuados de condiciones de situaciones bucales más serias. Es decir, tenemos dolores, tenemos problemas, tomamos un colutorio, nos alivian, pasamos de seguir tratando lo que nos está pasando y a lo mejor pues el problema que tenemos es un problema serio.
Y los colutorios y los niños, porque claro, es verdad que con los niños solemos preguntar más al pediatra cuando introducimos un dentífico, que lo digo sobre mal leche, qué tipo de dentífico al principio, a los niños al principio les pica, así lleva menta, que es muy muy habitual en nuestro entorno y el médico va a ser el pediatra o la pediatra, nos van a decir, oye, pues no, todavía no es el momento de que la criatura tome colutorio. ¿Sabéis? Tengo yo la sensación de que una protección
de los crioses que pensamos que no van a distinguir bien y se van a tragar el colutorio. Entonces, yo creo que hay una edad a la que ningún padre, ninguna madre le da colutorio a sus hijos, pero créedme que nos podríamos llegar a sorprender. La publicidad y los niños, algún día tendremos que hablar de esto. Muñequitos, dibujitos animados, GG, Gigi, que bien, todo muy bonito. La publicidad
de los colutorios ha llegado también a la población infantil. Los dentistas recomiendan que los menores se utilicen un enjuague bucal si se lo ha prescrito un dentista y nunca por indicación paterna o materna, nunca. El dentista puede indicar a un niño con tendencia a tener cari, es un colutorio con fluor, por ejemplo, que sirva como ayuda a la pasta de dientes, debe tratarse de forma suaves, no agresivas,
que no contengan alcohol, por supuesto. Esto os lo digo yo, para nadie, ni para adultos, ni para niños. Estos son todos los recomendaciones del Consejo General del Colegio de Dentistas. Y además, es importante tener en cuenta que los menores de seis años no pueden usar estos productos. Antes de esa edad, el niño puede no haber desarrollado completamente sus reflejos para tragar lo que os estaba diciendo, por lo que hay riesgo de ingesta y estas cosas, por lo que sea,
es mejor no beberselas, ¿vale? Tampoco hay que olvidar los riesgos del uso de un exceso de fluoro en los dientes de los enanos. Se puede pasar de una hipominedalización provocada por la caries a una fluorosis que genera un daño en el esmalte igualmente. O sea, que ni tanto ni tan calvo, como se suele decir. Y pensaréis, ah, bueno, no, pero es que yo no tomo por querías de esas,
yo tomo productos naturales. No me quiero burlar de nadie, ¿vale? Pero ojito con los productos naturales una vez más, que esto sí que creo que nuestra querida Carmela nos lo ha advertido muchas veces, tanto en bacteriófagos como en sus newsletters en cgdval.es. Estas cosas son importantes. Y más ahora, que con la nueva ministra de Sanidad se está acelerando bastante, se ha aumentado el número de pseudoterapias de las que nos advierten las autoridades
sanitarias, lo cual siempre es bienvenido en mala extra, os lo aseguro. ¿Por qué digo esto? Pues porque hay otros enjuagues. Las redes sociales han puesto de moda como, ¿no? El uso de otros productos para hacer enjuagues por sus supuestos beneficios para nuestros dientes. Por ejemplo, aceite de coco, al rico aceite de coco, el oil pooling, madre mía, oil pooling, tiene nombre en inglés, esto tiene que ser bueno. Consiste en hacer enjuagues con una cucharadita de aceite de
coco. Aunque se ha popularizado la idea de que es útil para la salud vocodental, el dentista Oscar Castro advierte de que este posible beneficio no está sustentado en ninguna val científico. Ya empezamos, pseudociencias. Tampoco hay evidencia de que funcione como blanqueador. Dios mío, con el blanqueamiento de los dientes. Es como... En fin, no me voy a poner. Pero el tema normativo en cuanto al cuerpo, el color de los dientes y tantas cosas hace
tanto daño, tantísimo daño. Desde el Consejo General de Dentistas comparten la postura de la Asociación Dental Americana que no recomienda el uso del aceite de coco por la ausencia de estudios científicos fiables que demuestren que el aceite de coco es beneficioso para la salud bucal. Ya lo tenéis claro, ¿no? Así que el tarrito de aceite de coco que tienes a lo mejor encima de la mesilla o al lado del lavabo, pues no lo sé. ¿Qué puedes hacer con él? Croquetas, con aceite de coco.
Agua oxigenada y bicarbonato. Ya esto, ya solo mencionarlo, ya me ponen los pelos de punta. También, también el agua oxigenada y el bicarbonato. ¿Por qué te metes eso en la boca? El bicarbonato, bueno, sí, está, incluso se puede tragar, pero la agua oxigenada ¿por qué? ¿Por qué te metes eso en la boca? Digo yo, pues también se ha extendido su uso como supuestos blanqueadores. Blanqueadores,
blanqueadores, los dientes tienen que ser blancos. No solo no tiene fundamento, sino que además puede ser muy peligroso, ya que puede provocar abrasiones en el esmalte dental, sensibilidad dental y con el tiempo terminar dando una tonalidad amarillenta a los dientes. Pero no lo estábamos tomando para blanquear. ¿Cómo es que me puede poner los dientes amarillos? Por lo tanto, aceite de coco y agua oxigenada con bicarbonato, ¿dos de las medidas más populares en las redes sociales? ¿Cuánto
daño hacen las redes sociales por dios? No. Claramente no. Antes mencionábamos y con esto acabo que hay distintos tipos de colutorios, que algunos son, vamos a decir, terapéuticos y algunos otros son básicamente refrescantes. Pues mirad, son casi todos, casi todos son terapéuticos. Tenemos los anticaries que van con prescripción y que se basan en el fluor. Tenemos los antiplaca o
antigenjivitis, los que impiden la fijación del sarro entre la encia y los dientes. Estos van también con prescripción y están compuestos fundamentalmente por fluor triclosan y cloruro de cetilipiridino. Seguro que no lo he leído bien. Cetilipiridino, ahora sí lo he leído bien. Ojo con el triclosan. No me quiero yo tampoco poner aquí pseudocientífico, pero ojo con el triclosan, si lo podemos evitar,
tanto en las pastas de dientes como en los colutorios, mejor por lo que sea, ¿vale? Se necesitan cantidades muy grandes como para pensar que puede llegar a estar relacionado con casos de cáncer, pero no tiene muy buena prensa, no tiene muy buena prensa. También con prescripción los antizarro, que llevan básicamente pirofosfato de sodio. Los antisépticos, que tienen clorexidina y cloruro de cetilipiridino como el otro. Los blanqueadores, que tienen peróxido de hidrógeno y
bicarbonato de sodio. Esto es rapar y raspar el esmalte. Y los desensibilizantes, ¿vale? El típico colutorio de sensodine, para que no nos afecte tanto lo frío, lo caliente, están basados en el nitérato de postasio o en el floruro de estaño. Estas son las cosas que nos metemos en la boca, ojito. Y el único que no tiene prescripción, los refrescantes. Entonces, digo yo, elige una buena pasta de dientes, paga un poco más si es necesario y ten la
sensación refrescante en la boca después de usar la pasta de dientes. No consumas un producto más, que ocupa espacio. Tienes que comprarlo, tienes que acarrearlo, tienes que pagarlo, hay que gastar en plástico, hay que gastar en industria química para hacerlo. ¿Para qué? Para tener la boca refrescada, utiliza una pasta de dientes buena que te guste y que te deje la boca con buen sabor. Están basados en el mentol, en eucaliptol o en aceitas esenciales. Exactamente igual que los
dentífricos. Entonces, pues yo que sé, ¿sabéis lo que hago yo mucho? Una vez que hago el cepillado, que me lo hago regularmente con un cepillo eléctrico de estos de oral B, cambiando el cepillo regularmente y después de haberme pasado una cinta dental, porque a mí el hilo dental me destroza las encias, pero la cinta dental de esa marca de la que no voy a hablar, de ese supermercado que no voy a volver a mencionar, me va bien, vale, encerada para que no me haga mucho daño y después
el cepillado. Un cepillado con un buen dentífrico en este caso, mi caso utilizo el parodontax porque me lo han recomendado, no tiene un sabor especialmente bueno, sobre todo el original, especialmente desagradable hasta que te acostumbras, pero te queda la boca fresca y la sensación de
dientes muy limpios y la sensación de unas encías cuidadas. Busca eso, no lo busques por tu cuenta, pregúntaselo a tu dentista, a quién tienes que visitar una vez al año y que te quede claro y que te dé indicaciones claras, no vaya solamente a mantener la boca abierta, vete también a abrir
y cerrar la boca hablando y pregúntale a tu dentista. Si no tienes ningún problema concreto, déjate de idioteces y si tienes algún problema concreto que te recomienden algo y que te diga cada cuánto tiempo, porque igual no tienes que hacerlo todos los días, sino un par de veces a la semana yo que sé, calcula, ahorra por una parte y ahorrate problemas de salud por otra,
que es lo fundamental en este caso. Bueno, pues hasta aquí este especial consumo de hoy lunes, dedicado a los colutorios, gracias, no patrocinado, pero sí gracias porque hay que acreditar las cosas a un fantástico artículo de la revista Consumer de la Cooperativa de Supermercados, Heroski. Acaba el bala extra de hoy lunes, puedes dirigirte a mi en Mastodon en Arroba el Ojo que ves, ArrobaEmilcar.Social o por correo en Pedro, ArrobaPedrosAnchez.EUS, pídeme ingresar en la
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