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14F: los mitos del amor romántico

Feb 14, 202417 minSeason 7Ep. 1153
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Son 21 y te los cuento. Por si algo te resuena, te ayuda a avanzar, a romper, a vivir o, por el contrario, decides entregarte a ellos y sentirte feliz y confortable en tu sufrimiento.

Transcript

Hoy es el día de los enamorados. Ay madre. Bueno, que sepáis que todo esto del amor romántico es un mito. No os vayáis los que sentís el amor romántico. No me voy a meter con vosotros. No me voy a meter con vosotras. Yo he sentido amor romántico. Pero ¿qué es amor romántico? ¿Qué decir? No estoy diciendo que no exista el amor. Vamos a hablar de los mitos del amor romántico. Y si al acabar no estáis de acuerdo conmigo, pues estupendo.

Pero al menos entendréis de qué hablo cuando hablo de amor romántico. Comienza. Vala extra con Pedro Sánchez. Bueno, buenos días. ¿Por qué no tengo yo por aquí mi habitual nota de entrada? Pues porque estoy de pitao. Estoy de pitao. Es miércoles 14 de febrero de 2024. Y este es el capítulo 1153 de un podcast sobre mis cosas que en el fondo son las tuyas. Y hoy vamos con el amor romántico, por supuesto. 14 de febrero, ¿qué te esperabas? Hay que hablar de las cosas.

Mirad, voy a tomar como punto de partida una investigación que se llama los mitos del amor romántico, SOS, celos, de Carmen Ruiz Repuyo, que es doctora por la Universidad Pablo de Olavide. Si queréis preguntarle a ella cualquier cosita, ella tiene su correo electrónico, público, como Carmen Ruiz Repuyo, con ella, a robajemile.com.

Lo que viene a decir la comunicación en la que se va a basar, bueno, en la que se va a basar, vamos a tomar como punto de partida o como contenido, mejor dicho, del podcast de hoy, un punto de partida muy interesante. Yo sé que las ciencias sociales no tienen, no merecen el respeto de la ciencia dura. Esto es una cosa que Carmela y yo hablamos mucho. O venimos a... Bueno, la verdad es que intentamos hacerlas convivir en la taberna del Bigel, pero es una realidad.

Que yo os hable del trabajo social o de la sociología, no suena tan a ciencia como cuando Carmela habla de los bacteriófagos del... no sé qué. Es así, y bueno, pues los que somos de ciencias blandas, somos así blanditos, y no nos importa. La comunicación decía en su resumen Carmen Ruiz Repuyo que se presenta, formaba parte de su tesis doctoral, se presentaba en un congreso que ahora mismo no voy a ser capaz de recordar.

Los peldaños perversos del amor, el proceso de la violencia de género en la adolescencia. Así se llama la tesis doctoral de esta señora. Una investigación cualitativa que perseguía a indagar las causas y los mecanismos que sostienen y sustentan la violencia de género en la adolescencia de los discursos de las chicas que la han sufrido y los chicos que la han ejercido.

Se habían realizado 28 entrevistas en profundidad, 22 a chicas y 6 a chicos, y tras los discursos de unas y otros, se esconden los mitos del amor romántico como justificadores de la violencia de género, en concreto el mito de los celos, que es el que más sobresalen sus narrativas. Un mito que tiende a justificar el nombre del amor, entre comillas, formas de violencia de género hacia las chicas adolescentes. ¿De qué mitos estamos hablando?

Bueno, los mitos no los ha inventado ella, hay trabajos previos de... Ya sabéis cómo se cita esto en ciencia, me vais a permitir que lo hagan así, de Y con Y, 2003, Ferrer y alumnos en 2010, Luzon en 2011 y Bosch y alumnos en 2013. Y se encuentran un amplio abanico, alumnos no colaboradores, por favor.

Un amplio abanico acerca de los mitos del amor romántico, que se pueden sintetizar más o menos, más o menos, en unos 21 que voy a ir referenciando muy rápido, para que no dure mucho el episodio de hoy, el capítulo de hoy, y podáis ir a dar besitos y a regalar bombones y cojincitos rojos con forma de corazón.

El primero de todos, por supuestísimo, el mito de la media naranja, se basa en la creencia de la predestinación de la pareja como única elección posible, la unión de dos almas gemelas, como si Cupido supiera de antemano a quien debe tirar las flechas. Esta falsa creencia está basada en el ideal complemento, el ideal de complemento, quiero decir por el que pensamos que nuestras vidas no están completas hasta que encontramos la otra mitad.

Tiene que ver con la Grecia clásica, con el amor cortés y el romanticismo, y su aceptación puede llevar el riesgo de decepcionarse de la pareja elegida, o por el contrario pensar que al ser la que está predestinada debemos aceptar lo que no nos agrada. Nos ha unido el amor, lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre. El mito segundo es el del emparejamiento, la idea que sostiene que la pareja, al igual que la monogamia, son algo universal y natural en todas las culturas.

Mentira, la presencia deja fuera de lo normativo a aquellas personas que no cumplen con el esperado fin de tener pareja. Y hay muchas. Por ejemplo, a mí me tenéis en una situación así. A yo, yo también. ¿Qué pasa por aquí? Le encanta decirlo. Tercero, el mito de la fidelidad y la exclusividad, basado en la imposibilidad de enamorarse de dos personas al mismo tiempo. Mirad, no soy yo un defensor de la poligamia, ni de querer a dos a la vez, ni de engañar a una ni de engañar a la otra.

Pero si somos capaces de enamorarnos de una persona, como no vamos a ser capaces de enamorarnos de otra. Y la pregunta es clave, para enamorarte de una persona tienes que dejar de enamorarte de otra. Algo no está yendo bien. Me vais a decir, ¿qué cosas dices? Pues, ¿qué cosas digo? Este mito de la fidelidad y de la exclusividad está basado en la imposibilidad, insisto, de enamorarse de dos personas al mismo tiempo. Pero tiene lecturas diferentes, según el género.

La infidelidad aún no está igualmente valoradas en chicas, ni en chicos. Esto es un estudio del 2016. El mito de los celos es el 17. La tesis doctoral es del año 16. El mito de los celos, ya lo he mencionado. Hay una creencia que relaciona a los celos con el verdadero amor. Si no hay celos es que no te quiere. Incluso es imprescindible para que haya verdadero amor. Si no hay celos, no hay amor.

Este mito puede conducir, como sabemos, a comportamientos egoístas, a comportamientos represivos y, por supuesto, a violencia. Constituye un verdadero problema en relación con la violencia de género. Remite al terreno amoroso algo que no es más que una forma de dominio y de poder. Se trata de un mito introducido por el cristianismo para garantizar la exclusividad y la fidelidad. Punto, ya está. No hay más. Estos son los celos.

Y, por cierto, diré añado de notan bastante falta de autoestima en la persona que lo siente. Yo no he tenido celos nunca. No digo que mi autoestima haya estado bien siempre, pero es que no me pasa por la cabeza. Ahora estoy harto de verlo. Y en el curro, artísimo de verlo. Mito de la equivalencia. Un ideal que equipara el enamoramiento y el amor como aspectos únicos. De tal manera que en el enamoramiento se diluye, se piensa que la relación ya está rota.

Es el mito de la perdurabilidad pasional como muestra de amor. De esta manera entendería una disminución de la pasión como un final del amor. A lo mejor este mito tiene que ver con mi divorcio. No os digo más. Ahí lo dejo. Mito de la omnipotencia. Entiende que el amor es suficiente para hacer frente a los distintos obstáculos de la relación. Contigo pan y cebolla. El amor todo lo puede.

Suele ser usado como excusa para evitar modificar los comportamientos o actitudes negando los conflictos y dificultando ponerles... Afrontarlos y poner resolución. El séptimo sería el mito del libre albedrío. Una creencia que sitúa los sentimientos en el campo de lo íntimo, negando cualquier influencia biológica, psicológica o social. Cualquier cosa que ocurra dentro de la pareja es como lo de las vegas. Se queda dentro de la pareja. Es un problema de la pareja.

El mito del matrimonio, que sería el octavo. Es la idea que relaciona el amor con una unión estable cuya base es la convivencia. Este mito aparece a finales del siglo XIX. Se consolida en el XX con la unión por primera vez en la historia de amor, matrimonio y sexualidad. Antes nunca estuvo unida. Noveno, el mito de la pasión eterna o de la perdurabilidad. Una creencia que sostiene que la pasión amorosa del principio debe durar para siempre en la relación.

En investigaciones sobre este tema, como la de Fischer, en 2005 ya advierten de que el amor pasional tiene fecha de caducidad. La pasión vivida forma parte del principio. El enamoramiento dentro de la relación se va ajustando con el tiempo dando lugar a otras formas pasionales, otras formas de pasión que se van gestando en la relación conforme se va desarrollando. ¿No desarrollar estas otras formas de pasión? Posiblemente también tuvo que ver con mi divorcio.

Todo esto me lo atribuyó a mí, nada de culpa a la madre de mi hijo. Dios me libre. Décima mito, la falacia del cambio por amor. Una idea que justificada en el amor hace creer en un posible cambio de la persona. Este mito generalmente va dirigida hacia las chicas. El amor se considera como una lucha para salvar a los hombres y convierte a las chicas en salvadoras de sus novios. Atraves de este mito, las mujeres se sitúan en un nuevo sentimiento de esperanza, según la Garde en 2005.

Esperamos que cambie porque me quiere. Pues no, Maja, no va a cambiar. No va a cambiar. Y si cambia no va a ser por ti por amor. Número 11, la normalización del conflicto. Ya está, ni lo explico. O sea, quiere decir, la pareja se adapta al conflicto. Sin embargo, aunque pueda haber cierto tipo de conflictos en los inicios de una relación, hay determinadas conductas que son inaceptables. Mito, mito, mítico, donde los haya.

Los polos opuestos se atraen estar relacionados con el mito anterior del conflicto. Entiende que las diferencias unen. Hay conflicto los que se quieren, se pegan. ¿Habéis oído esto? Bueno, pues también está influenciado por el mito de la media naranja con la falta de la mitad. Si tiene lo que lleno, ella me complementa en lo que me falta. Por lo tanto, hacemos como un imán de polos opuestos. Nos atraemos. Mentira. Mito de la compatibilidad de amor y el maltrato. Ni lo comento, ¿vale?

Pero lo acabo de decir. Los que se pelean se desean. Quien bien te quiere tear a sufrir. Y las reconciliaciones, después de una buena pelea. Qué buena son. Mito 14. Para este 14 día del mes de febrero en el que alguien inventó el tema de celebrar el amor como una forma más, una expresión más de este puñetero capitalismo en el que vivimos. El amor verdadero lo perdone y lo aguanta todo. Esto es muy cristiano. Está unido al mito anterior de la compatibilidad del amor y el maltrato.

Encontramos esta idea de que en el amor se perdona todo. Un argumento basado en el chantaje que pretende manipular la voluntad de la persona imponiendo le criterios propios. Si me amaras de verdad, no lo harías. Si me amaras de verdad, lo harías. Si no me perdonas, es porque no me quieres de verdad. Si me quisieras de verdad, me perdonarías. Mito 15. Razonamiento emocional. Esta creencia está relacionada con el mito de la media naranja y de la complementariedad.

Así como con la idea de que al enamorarnos se activa una química especial que es la que produce tal enamoramiento como una especie de destino amoroso. Estamos unidos por la química. Se despiertan algunas cosas. Luego ya el mito... Este es mi tiquísimo. El 16. Solo hay un verdadero amor en la vida. Se basa en la consideración de que solo se ama de verdad, de verdad, de verdad una vez en la vida.

Y por tanto, si dentro de esa relación hay aspectos que me hacen daño, tengo que hacer todo lo posible para saltearlos, ya que como la primera vez, ninguna. Como la primera vez, mejor que la primera vez, todas. No os deis cuenta que estamos mitificando el pasado. Yo el primero, ¿eh? Decimos séptimo, Mito. Creer que cuando se llama de verdad el otro debe ser lo fundamental.

Esta idea sitúa en un lugar secundario y por lo tanto prescindible a todo aquello que no sea la pareja, los amistades, los jovens, la familia, el curro, si me lo permitís. Yo mismo me quedo fuera, porque lo importante que es ella o él me da igual. Mito 18. Y vamos acabando. La atribución de la capacidad de dar la felicidad al otro o a la otra.

Si como hemos visto en el mito anterior, la pareja se considera como lo fundamental de nuestra vida, nuestra felicidad o no felicidad, dependrá únicamente de esa persona, lo cual le da un poder descomunal. Y es como poco un pensamiento muy ingenuo. El mito 19. La falacia de la entrega total. Tiene que ver mucho con la idea de amor-fusión, que no es un tipo de música, ¿vale? Con el olvido de la propia vida y la dependencia hacia la otra persona. Ahí la dependencia.

Esta dependencia no es la otra, no la de la ley de autonomía personal, no esta dependencia, la dependencia emocional. El amor se entiende como un sacrificio, que cristiano es esto también, y por tanto, hay que renunciar a cosas por la relación. Ya está. Y la penúltima. El amor como un proceso de despersonalización. La creencia anterior, la de la falacia de la entrega total, conduce a un olvido del yo. Yo soy en la medida en que me identifico con la otra persona.

La no renuncia al yo personal se viviría como una muestra de egoísmo. Nos fusionamos en uno solo. ¿Qué te vas a fusionar, ni te vas a fusionar? Te fusionas cuando estás haciendo determinadas cosas, tumbado, o de pie, o como sea. Pero no hay más fusión. Ella, él, él, ella, ella, lo que sea, cada uno sigue siendo uno mismo. No puedes diluirte en otra persona. Si te diluyes en otra persona, estás perdida. Y por último, vigésimo primero. Si me ama, debe renunciarse a la intimidad.

Si somos uno para otra, y otra para uno, o uno para uno, y otra para otra, me da igual. No debe haber secretos. Cada persona debe saber todo de la otra. Te voy a decir una cosa. Si no tienes secretos, secretos, ¿sabe lo que es un secreto? Algo que tienes tú en tu cabecita, algo que conoces tú y no las contás a nadie, absolutamente a nadie, porque en el momento en que se lo cuentas a alguien, deja de ser secreto. Si no tienes de eso, hazte lo mirar. Pero hazte lo mirar mucho, muy fuerte, ¿vale?

Feliz día de los enamorados. Acaba el bala extra de hoy. Puedes dirigirte a mí en Mastodon en Arroba el Ojo que ves, Arroba Emilcar.Social o por correo en Pedro, Arroba PedroSanchez.Eus. Pídeme ingresar en la comunidad de Telegram. Pídemelo hoy, pero pídemelo con amor. Y hasta mañana.

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