Con la Luna - podcast episode cover

Con la Luna

Jul 08, 202518 min
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Con la Luna se mueven mareas pero... ¿y las plantas? ¿afecta la luna a las plantas? ¿hay nanomareas en las plantas? Hoy hablamos de la gutación y del muy limitado efecto de la Luna en las plantas... si es que nos queremos creer que existe, porque la evidencia es "limitada".

Entre capítulo y capítulo de Bacteriófagos os podéis mantener al día en cgdoval.es donde también encontraréis diferentes formas de apoyar a esta podcaster.

Transcript

Bienvenidos a Bacteriófagos, un podcast de Emilcar FM, capítulo 206 del 8 de julio de 2025. Muy buenas, yo soy Cármela García y esto es Bacteriófagos, un podcast de curiosidades biológicas y actualidad científica para todos los públicos. Haciendo... Recuerdo de cierto podcaster, yo tendría que estar diciendo eso de yo y no iba a grabar, pero... El caso es, imaginad las ganas que tengo de que se acabe este curso ya, que yo tenía apuntado que este capítulo era del martes que viene, 15

de julio. Y estaba toda feliz pensando en las musarañas cuando he pensado eso de como que hace ya muchos días que no grabo, ¿no? Vamos, que casi se me esca la tragedia aquí. Al menos me siguen cuadrando los capítulos, más o menos. Porque resulta que, claro, en lugar de publicar el último día desde mis vacaciones, que iba a tener que grabarlo antes de todas formas, pues puedo publicar el último desde el asqueroso calor madrileño. Es que estoy llevando un poco mal

este verano. Y quien dice un poco es un mucho. Pero bueno, vamos. En el capítulo de hoy yo iba a venir a hablar de cultivos. pensando en su momento que a estas alturas yo estaría más feliz que las lechugas de mi huerto. Bueno, las lechugas de mi huerto se acabaron a marchas forzadas en mi estómago, porque tras la granizada que hubo a principios de junio, tuvimos que hacer una intervención de rescate muy urgente. Las lechugas fueron las peor paradas, y aquello no tenía pinta

de recuperarse, así que hubo reemplazo. El resto de vegetales, para vuestra información no solicitada, más o menos sobrevivieron. Tengo unas acelgas con un aspecto un poco mutante, unas nano berenjenas creciendo felices y unas patatas dando patatas. Esto lo he confirmado porque una planta ha tenido que ser sacrificada por el bien de los pimientos de padrón, que no sé si llegarán a crecer, pero

bueno, yo voy a intentarlo. Y bueno, el caso es que bajo este sol abrasador, Yo hoy venía a hablar de la Luna, porque adelantaba yo en el capítulo anterior que mucho se dice del papel que tiene la Luna en el crecimiento, pero poco se habla de si eso tiene sentido o no tiene sentido. Pues a ver, tenerlo tiene, aunque tampoco tenemos que pensar que esto va a cambiar todo radicalmente.

Sí existe un razonamiento científico detrás de esa idea de que cuando hay una Luna, o hay otra luna, pues la cosa crece de una forma diferencial. Pero más que el crecimiento, todo esto viene por el agua. Y no es que esté yo en modo pez queriendo pensar solamente en meterme en el agua, que también. Es que al final lo más importante, lo que hay que tener en cuenta en este proceso es justamente eso, el agua. Quizá aquí tendría que hacer un inciso y recordar el efecto de la

luna en el agua. Pero creo que eso más o menos lo tenéis todos controlado. Aunque bueno, de forma muy resumida, dependiendo de la luna, que no es realmente de cómo se ve, sino de su posición, pues esto tiene un efecto sobre las grandes superficies de agua, de forma que tenemos mareas. Y las mareas van a ser diferentes a lo largo del mes lunar.

Las mareas, eso que los señores de cierta comunidad autónoma, que no hace falta nombrar, desconocen, hacen que el nivel del agua suba y luego baje a lo largo del día, concretamente un par de veces. Y esto va desplazándose unos tres cuartos de hora cada día de modo cíclico y a lo largo del año. Hay picos en los que las mareas son mayores, con un diferencial más alto entre las altas y las bajas. En eso que llamamos mareas vivas. Y esto, además de por el propio movimiento de

la Luna, es por el movimiento de la Tierra. Pues además de poder mover océanos, el efecto de la Luna afecta al agua en general. En un lago suficientemente grande se va a poder observar una marea. Pequeñita, pero una marea. Y en una planta, aunque sea a una escala minúscula, también. pero no es tan a escala microscópica como podría parecer. Al menos no lo es para nuestro estómago. O eso dicen. Ahora os explico por qué para nuestro estómago, pero vamos a empezar por presentar el fenómeno

que nos interesa hoy. Demos la bienvenida a la agutación. La gutación ocurre en los hidatodos o hidatodos, que aquí cada uno pone el acento donde le viene. Este proceso ocurre principalmente por la noche, por otra serie de cosas que pasan en las plantas que no vienen ahora a cuento. Entonces, las plantas sudan por los hidatodos. O sea, eso que estáis haciendo todos los que me estáis escuchando desde España en estos momentos. Lo que ocurre es que a través de esas estructuras,

las plantas liberan agua y sales minerales. Sudor vaya, pero sudor de planta. Esto lo hacen así cualquier día. Y lo hacen para regular la presión dentro de la planta, para deshacerse de sales sobrantes y de agua. Porque claro, es imprescindible mantener el equilibrio. Ya sabéis, siempre todo en equilibrio. Y hasta aquí, todo bien. El tema ahora es que tiene que ver la luna en todo esto. Pues cuando la luna está creciente, pues tira del agua. No tira, ya me entendéis, pero hace

que suba más. En lenguaje un poquito más técnico, lo que ocurre es que la savia asciende con más ansia, aumentando la presión, y esto hace que aumente la agotación. Vamos, que las plantas sudan. Ahora, no vayáis corriendo a mirar vuestras plantas en la próxima luna creciente, porque probablemente no vais a notar una gran diferencia a simple vista. Si se sabe que hay algunas plantas, como los tomates o las fresas que hay en mi jardín, en los que la agotación puede aumentar, pues

dicen que hasta un 30 % en luna creciente. Pero es un 30 % sobre una miseria. Por ahora tenemos entonces que hay un efecto de la luna sobre las plantas, pero esto no es todo, porque además hay ciertos procesos de las plantas que se nos van a venir un poco arriba durante un periodo, por lo que cuando llegan las noches de luna llena hay plantas que tienen una mayor concentración de algunos nutrientes. ¿Mayor a qué escala? Pues

a una escala muy pequeña. Pero no deja de ser una pequeña diferencia que dependiendo de para qué se vaya a recolectar, pues puede llegar a compensar. Si juntamos una mayor concentración de nutrientes por luna llena con una mayor concentración por la exposición solar, pues claro, tenemos momentos muy concretos en los que la gente se obsesiona con que hay que ir a recoger lo sembrado. Y esto, que de toda la vida se ha dicho que es durante la luna creciente porque crece más, pues

tiene cierta lógica. No me extrapoléis aquí que el pelo os va a crecer el doble de rápido si los cortáis según la luna que os veo venir. Estamos hablando de un efecto que va a ser muy, pero que muy, muy, muy limitado y estoy hablando de plantas. Si me preguntáis a mí sobre mi huerto, yo doy muchísima más importancia al sol y a la temperatura que a la luna. Pero yo también tengo, por otra parte, una vida demasiado complicada como para ponerme a pensar en qué luna hay hoy.

El caso ahora es, ¿esto se hace? ¿La gente sí presta atención? Pues a ver, depende. Respuesta gallega universal. Voy a intentar explicarme. Se tiene en cuenta en la medida de lo posible y teniendo en cuenta otros factores. Uno de los casos que más nos toca en España es el vino, por ejemplo, o sea, las uvas. Durante la agotación aumenta el nivel de azúcares en las uvas, porque

las vides son azúcares. Entonces, si las uvas se recogen después de una luna creciente, El nivel de azúcar va a ser mayor y esto permitirá obtener un vino de mejor calidad. ¿Se está mirando entonces la luna? No exactamente. En pleno siglo XXI hay mil técnicas para medir la concentración de azúcares, que también va a depender de la cantidad de agua que hayan recibido esas vides. Además, también hay que tener en cuenta que las uvas se pueden pasar, que puede venir mal tiempo.

Entonces se intenta calcular cuál es el momento óptimo para la vendimia, que más o menos es cuando se puede obtener un mayor nivel de azúcar sin que caiga una granizada que nos deje sin uvas. Por otra parte, además de para recolectar, la agotación se tiene en cuenta para el riego, en los casos en los que el riego es un factor a tener en cuenta y no tiene que ser constante.

Así, si se quiere aportar agua a una planta, es mejor hacerlo en la fase contraria, o sea, en la luna menguante, porque así se consigue que la planta no se agobie demasiado en la luna creciente intentando sacar todo ese agua de más mediante gutación. Esto parece ser, y hablo totalmente de oídas, se tiene en cuenta en Asia en los grandes

arrozales. La fase menguante Es también una fase buena para hacer podas y plantar todo aquello que tiene que crecer bajo tierra, ya que el agua va a subir menos y por lo tanto se va a concentrar más en la raíz. Y una raíz feliz nos da, por ejemplo, unas buenas zanahorias. Y os juro que estoy intentando contar esto para todos los públicos y no sé si voy a quedar aquí como la loca de las plantas, pero bueno, sigo con lo de las raíces.

En nuestra cabeza... La luna pasa por cuatro fases, pero vamos a ser honestos, realmente son dos. De nueva llena y de llena nueva. Entonces, si hablamos de potenciar las raíces para que no pierdan el agua, entonces esto va a ser cuando hay poca luna y cuando está decreciendo hasta la nueva. Si lo que queremos es que la parte de arriba vaya feliz, entonces cuanto más luna haya, más llena, pues mejor. Ya no. Y una vez que he soltado este rollo que suena mucho a brujería,

tengo que meter la cuña de los microbichos. Porque, a ver, tampoco os creáis que os ibais a librar tanto tiempo de los microbichos. Luna aparte, porque lo de la luna es brujería. Cuando una planta está agotando, esto es un caldo de cultivo genial. Por lo tanto, si se quiere reducir el número de infecciones de la planta, hay que tener

especial cuidado con la gutación. Así, cuando guta menos, cuando suda menos, entonces cualquier corte se va a cerrar antes, porque no va a estar ahí soltando el agua para hacer el caldito de cultivo. En cambio, cuando está soltando de todo, tenemos caldito. Y el caldito lo puede aprovechar cualquier micro bicho que os venga a la cabeza y que pueda aprovechar la mínima herida o hueco para poder entrar en la planta. Digo cualquier microbicho pero es especialmente llamativo esto

en el caso de los hongos. En sí, y ahora volvemos a la luna, dice la tradición que el seguimiento de presencia de hongos en las plantas es mejor hacerlo cuando hay luna llena, puesto que sería el momento en el que se detectaría con más facilidad el inicio de una infección. Porque claro, estarían ahí los hongos felices en su caldito. ¿Y qué papel tiene todo esto en la vida real? Pues lamentablemente

no es el que querrían algunos. El posible efecto de la luna es muy limitado y muchas veces se dice que tiene un efecto pero que no hay una demostración como tal. Se acaba diciendo que es mejor hacerlo X día por haber una luna de tal tipo, cuando la explicación suele requerir mucho más que una simple luna. Por ejemplo, la luna de miel. No, no esa que estáis pensando, la otra. La luna de miel es la primera luna del mes de junio. Y la primera luna llena, se entiende.

Y se supone que es el momento cuando se cosecha la miel. Es por la luna llena. Si es por la luna llena, entonces ¿por qué en junio y no en julio o en agosto? Claro, siempre hay más cosas. Así que bueno, respecto a la luna, vamos a darle la credibilidad justa. Pero yo quiero acabar con el tema de la agotación que es con el que había empezado, porque eso sí tiene su ciencia y podemos estar matando alguna que otra planta

por no estar entendiendo lo correctamente. Vamos a ver, aunque quizá no lo hayáis visto nunca porque en vuestro entorno sea, como decía al principio, algo principalmente microscópico, pues no es algo que sea tan microscópico en otros contextos. Por ejemplo, si nos vamos a una selva. Os recuerdo, para acabar, que hablamos de una regulación de equilibrio de agua y que las raíces, por su propia regulación, van a estar captando agua y seguir captando agua si fuera hay mucha

humedad. Es lógico y normal, porque su criterio es tengo que tener más agua de la que hay fuera, no vaya a ser. Pero cuando fuera hay un exceso de agua, entonces se acumula y se acumula y esto genera mucha presión. Presión radicular, que por cierto creo que no lo dije así al principio. Esta presión hace que el agua tenga que salir por algún lado y sale por las hojas, hace que

salga esa especie de sudor. Pero esto en contextos con muchísima humedad puede resultar en que prácticamente parezca que está lloviznando desde las hojas. Que llovizna poco, pero llovizna. Si queréis ver en vivo y en directo la agotación, aunque suele ser mayor por la noche, por la humedad y la luz y tal y cual, Hay un sitio en el que seguro, seguro podéis observarla. Habrá cerca de vuestra casa algún jardín botánico que tenga

un invernadero tropical, seguro. Esos sitios en los que al entrar no sabéis si lo estáis pasando peor por el calor o por el exceso de humedad. Ahí. Pues id y analizad desde la distancia las puntas de las hojas de las plantas. Hay gotitas, seguro que sí. Y aquí os dejo, pensando que el luna sí, pero bueno, la ajusta, y que la humedad y la temperatura son mucho más importantes que

la fase de la luna. Que total, digo yo, con el caos que tenemos montado últimamente, con el tiempo que hay, pues la luna total ya va a ser lo de menos. Lo complicado va a ser que sobreviva algo con tanto fenómeno extremo que menuda racha llevamos. Y ahora os voy a confesar una cosa. Yo creé mis tres capítulos de verano pensando en la Tierra, en su contexto y en el sistema solar. Y esto venía determinado porque en el próximo capítulo iba a ser un tal día como hoy.

Pero como decía al principio, yo había calculado una semana mal y ya no me van a cuadrar las cuentas. Así que el próximo capítulo será un día tal día como el martes que viene. Está siendo un curso extremadamente duro, pero bueno, ya pronto se acaba. Gracias por el tiempo que habéis dedicado a escucharme. Espero que os haya resultado entretenido y de utilidad. Toda la información de este capítulo la encontraréis en emilcar.fm/bacteriofagos.

Mientras esperáis el próximo capítulo, espero vuestros comentarios en cualquier red social como cgdoval. y en nuestro grupo de Telegram en t.me/bacteriofagos, en el que hablaremos de este capítulo y de otras muchas cosas más. Y recordad, la curiosidad no mató al gato.

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