Xerófitas veraniegas - podcast episode cover

Xerófitas veraniegas

Jul 09, 202417 min
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Estamos tan en verano y yo tan de vacaciones que el tema no podía ser otro que esas plantas que aguantan lo que sea porque pueden vivir sin agua. ¡Y bien felices que crecen algunas! Veremos mi Aloe, mi lavanda... ¿qué sobrevivirá al calor serrano?

Entre capítulo y capítulo de Bacteriófagos os podéis mantener al día en cgdoval.es donde también encontraréis diferentes formas de apoyar a esta podcaster.

Transcript

Bienvenidos a Bacteriófagos, un podcast de EmilcarFM capítulo 184 del 9 de julio de 2024. Muy buenas, yo soy Carmela García y esto es Bacteriófagos, un podcast de curiosidades biológicas y actualidad científica para todos los públicos. Hola desde mis vacaciones. Bueno, sí, en el capítulo anterior decía que no nos íbamos de vacaciones hasta agosto, pero con eso yo me venía refiriendo al podcast.

Yo ya estoy de vacaciones. De lo que han sido mis vacaciones, los días que tengo ahora, los días que tendré en agosto e incluso de los planes que puedan quedar más para adelante, de eso hablaremos si se da el caso en septiembre. Que no es que no lo quiera contar, pero es que es posible que esté dejando los capítulos preparados antes de irme y que todavía no tenga yo muy cerrado todo el plan vacacional. Dicho eso a modo de introducción, vamos con el

tema de hoy. Si el capítulo anterior lo terminé hace dos semanas hablando de copos de nieve, y fijaos que me acuerdo como si lo hubiese dicho hace 5 minutos, hoy vamos a hablar del extremo contrario. De un ambiente con nieve vamos a pasar a las estepas. No nos vamos tampoco a ir a los desiertos, porque en un desierto voy un poco más justa

de seres vivos para comentar. Pero una estepa. En la estepa hay vegetación. Los animalillos hoy los vamos a dejar más tranquilos, porque lo que yo quería comentar hoy es la vegetación en las estepas. Que me temo que es lo único que vamos a encontrar vivo cuando yo vuelva a casa, porque solamente están las plantas que sobrevivirían en una estepa. Una estepa es una zona, en general bastante plana, en la que hay más bien poca vegetación.

Podríamos definirla como una zona seca y árida, con condiciones extremas y grandes diferencias entre el día y la noche, y entre el invierno y el verano. Hace mucho calor en verano y mucho frío en invierno. Como llueve poco y además son zonas lejos del mar o del océano, esa falta de agua ayuda a que el suelo sea muy pobre en materia orgánica, porque no llega ahí, y además facilita que sean más arenosos, que drenan más rápido, por lo que el agua que cae

pues llega a poco. Si suelen ser ricos en algunos minerales, y de ahí que pueden llegar a tener ese color rojizo que seguro que algunos estáis dando a las estepas en vuestra cabeza. Ese rojo suele venir del hierro. He dicho que vamos a hablar de vegetación, pero antes de hablar de las plantas, vamos a hacer un brevísimo muy breve comentario sobre los animales que viven en las estepas. Aunque son pocos, existir existen, y son animales que están adaptados a ese entorno. Las adaptaciones

son muy variadas, dependiendo entre otras cosas del tamaño del propio animal. Cuando yo imagino una estepa y busco en mi imaginación qué animales hay ahí, lo primero que visualizo, sabe dios por qué, es un pequeño ratoncillo. No tengo ni idea de por qué en mi cabeza es lo primero que aparece, pero pienso en un ratoncillo corriendo, y en un halcón ojeándolo desde arriba con esa mirada de a ver si se muere y tengo merienda. Además, a lo lejos, ahora sí, me imagino un grupo de visontes.

También podría haber antílopes, pero si intento imaginar un antílope mi cabeza traslada esa estepa a una pantalla de televisión y de repente estoy viendo un documental después de comer. Ya me entendéis, ¿o no? Qué jovencillos, aquí hay unos cuantos. Las plantas que encontramos en una estepa son lo que llamamos plantas serófitas. Normalmente son arbustos bajos o hierbas, ya que cada una de las adaptaciones para sobrevivir en este tipo de climas va a implicar cosas diferentes,

pero una de ellas es eso de vivir cerca del suelo. Son plantas que están adaptadas a vivir en condiciones de sequía y esas adaptaciones, además de lo de vivir cerca del suelo, suelen implicar tener raíces muy largas y muy profundas, que permiten acceder al agua que pueda encontrarse en capas muy profundas. También suelen tener las hojas adaptadas, por ejemplo con hojas muy finas o directamente con forma de espina, lo que permite minimizar

la superficie por la que se está perdiendo agua. También, como no, tenemos la adaptación estrella, que es lo primero que se nos ha ocurrido a todos. Algunas plantas pueden almacenar agua en su interior para sobrevivir durante el periodo de sequía, que viene siendo casi todo el año por otra parte. Esto además va acompañado de hojas gruesas cubiertas de cera, porque si tienen dentro agua,

hay que cerrarlo para retenerla. También suelen ser plantas con estomas hundidos y metabolismo adaptados, pero eso entiendo que no son cosas que se ven a simple vista. De esto hablé de todas formas en un capítulo a Ara Cosa de un año en el que hablaba del metabolismo C3 y C4 y, supongo o espero, nombré también el metabolismo CAM de las crasulaceas, que pueden hacer la fotosíntesis con los estomas cerrados en las horas de sol.

De las adaptaciones, quizá uno de los casos más llamativos y normalmente el ejemplo prototípico, y por lo tanto tendremos que hablar de él, es opuntia. Opuntia es lo que probablemente muchos diríais un cactus normal y corriente. Yo diría que es uno de los cactus que todo el mundo sitúa bastante bien, pero habría que ver cómo se describe. En los opuntias o las opuntias, ya no sé, las hojas se han reducido a la mínima expresión.

Tan solo quedan unas agujas, que eso sí, pueden pinchar mucho. No siempre es el caso, a veces opuntia pincha lo justo, ya que esas agujas se han convertido ya casi en pelusillas, al menos para seres de nuestro tamaño. Pero opuntia también tiene agua en su interior y lo hacen los tallos, con los que además realiza la fotosíntesis. Porque sí, lo que algunos pensáis que son las hojas de esos cactus son sus tallos y las hojas son las espinas.

Otro ejemplo de plantas erófitas que es importante destacar antes de hablar de los que tenemos en la península ibérica y conocemos mejor, pues es el ágave. Quienes me escucháis, seguramente os dividís entre los de por supuesto el ágave y los que no habéis visto un ágave delante en vuestra vida. Pero probablemente sí os suene su sirope. No me voy a meter en lo del sirope de ágave, porque para eso ya hay gente que explica esas

cosas mucho mejor. Aunque sí os voy a decir que no se trata de que se corte el ágave y de ahí salga ya el sirope así tal cual. Para obtenerlo son necesarias varias reacciones químicas. Que no quiere decir más que eso, que el sirope no sale así tal cual. Pero por lo que yo traía el ágave es para recordar lo que ocurre en algunas erófitas, que es que tienen más azúcares solubles, que ayudan a que se pueda mantener el agua en su interior.

El ágave podemos pasar a la erófita que muchos tenemos en casa, el aloe vera. En un aloe vemos claramente cómo la planta retiene grandes cantidades de agua en su interior y aguanta lo que tenga que aguantar. Para empezar a crecer en cuanto le proporcionamos de nuevo más agua. Pero el aloe lo solemos tener más como decoración, aunque se adapta muy bien

a algunas zonas. Yo tengo uno cerca en un jardín de una mediana y tengo la sospecha de que fue algún vecino que lo puso con la mejor intención, con pura intención decorativa. Pero ha crecido y ahora resulta que es un bicho cuyas hojas son más largas que mis brazos. Pero el aloe dudo mucho que llegase ahí por casualidad, lo tuvo que poner un vecino. En cambio hay otras plantas erófitas que sí tenemos en nuestro entorno de forma

más natural. Desde España, si pensamos en serófitas, deberíamos pensar mucho más en un matorral más bien seco, aunque como decía antes hay plantas que son más decorativas que son serófitas. En sí una parte nada desdeñable de la economía española depende de una planta serófita. Lo que pasa es que no se está cultivando de la forma correcta y se está olvidando esa adaptación a la sequía. ¿Sabéis a qué me refiero, no? Efectivamente, a los olivos.

Los olivos son las serófitas más abundantes en España, aunque tampoco es que lo sean de forma muy natural que digamos, porque la mayor parte de los olivos que tenemos están en hileras de cultivo. Los olivos son plantas que están perfectamente adaptadas a la sequía y que crecen perfectamente con tan solo el agua de la lluvia que reciben en esas zonas, con la temperatura que hay en esas zonas y sin necesidad de otra cosa. Los olivos crecen

perfectamente en zonas más secas y con más calor. ¿Os sonará eso del monte de los olivos de Jerusalén? Allí hace más calor y llueve menos y hay olivos viviendo felices desde hace más de dos mil años. ¿En serio? Un olivo no necesita riego. ¿Por qué se riegan entonces? Pues porque queremos más aceitunas. Olivas, como lo llaméis que no queremos entrar

en ese debate ahora. Queremos poder obtener más aceite y por eso intentamos incrementar la producción, en algunos casos de una forma muy medida y en otros casos más a lo bruto. Que me vaya a decir que a ver de dónde saco yo eso de que los olivos se riegan, pues del mismo sitio que saco que hay viñedos que se riegan, pues de meterme entre ellos. Que sí, que los olivos que tiene un señor en no sé dónde crecen sin riego y las uvas

de otro señor también. Pero es bien fácil ver olivos que están siendo regados. Con suerte será riego por goteo, pero ni siquiera siempre. Y claro, ese riego va a ayudar a mejorar la producción, pero es algo que deberíamos replantearnos porque se trata de una planta que no necesita ser regada y a lo mejor se nos va un poco la mano con eso de estar intentando producir de más. Podríamos estar intentando sacar aceitunas por encima de nuestras posibilidades.

Podríamos incluso estar tirando agua. Porque a ver si os creíais que iba a ocurrir una cosa diferente, un capítulo dedicado a las plantas que viven sin agua. Supongo que era evidente que no iba a ser capaz de estar todo el capítulo sin encenderme con el tema del uso irresponsable del agua. Que sí, que en estos momentos los embalses de España tienen

unos niveles buenos y todo eso. Pero yo no me haría muchas ilusiones y ajustaría la producción a lo que es natural, por lo que dejaría los vegetales de secano creciendo en condiciones de secano. Que les llueva cuando les llueva. Y que dejemos de extraer agua lo loco y de cargarnos los caudales hídricos y de plantearnos que seguir el ciclo del agua es tirar agua. Porque si seguimos por ese camino vamos a tener problemas más pronto

que tarde. Que ya los vamos a tener de todas formas, pero van a ser todavía peores. Pero quiero pensar que ninguna de las personas que me está escuchando piensa que mantener el caudal hídrico mínimo, o sea, mantener un nivel mínimo de agua en un río fluyendo de forma continua, es desperdiciar agua. Si ese es el caso, entonces aquí sí tenemos un tema para la próxima temporada. Y voy a seguir dando ejemplos de plantas erófitas en la península, dejando a un lado los olivos

antes de que me encienda más. El tema de las plantas erófitas lo tenía apuntado, desde que hablé de una erófita concreta, la jara. La jara es uno de los ejemplos de erófita que vive en zonas más de montaña y que no tiene ese aspecto de planta seca que solemos asociar con las erófitas. Tiene sus flores y sus hojas brillantes, pero claro, tiene su resina que evita que ocurra esa pérdida de agua y tiene unas raíces que

buscan agua donde sea. Por último, quería nombrar tres plantas que se pueden considerar erófitas y que son de gran interés comercial, por lo que también pueden ser objeto de cultivo, y en algunos casos lo son. La lavanda, el romero y el tomillo. Si me escucháis desde la zona centro de la península, es posible que os suene que hay un sitio en el que hay unos campos de lavanda que son

muy bonitos y que están muy bien para hacerse fotos en la época pico de la lavanda. Para lo que por cierto no queda mucho. Pues a ver, los campos en cuestión eran muy bonitos, pero como nos ha dado tal ataque de estupidez con Instagram, la verdad es que empieza a ser demasiado una atracción turística, así que yo diría que no vale la pena que vayáis. Y no lo digo porque yo haya ido a hacerme fotos, es que pasó por allí cuando voy a uno de los pueblos familiares.

Pero más allá de ser Instagramable, la lavanda es una planta que os queda muy bien, huele muy bien, y además de cultivarla para su venta, si lo que queréis es tener plantas en vuestro jardín que no requieran demasiada agua, pues ahí tenéis un ejemplo de planta que podéis dejar a su suerte y cuando llueva pues ya se riega.

El tomillo y el romero son quizá menos vistosas y quedan menos atractivas en las fotos, pero también son plantas que merecen tener un hueco en nuestros corazoncitos y en nuestros jardines, porque luego pueden pasar bien del jardín a la cocina. Es un 2x1, son plantas que podemos tener ahí sin preocuparnos demasiado por su crecimiento, aunque si queremos podremos darles un empujoncillo, y luego según van creciendo podemos aprovecharlas cocinando o simplemente para que den buen olor a la vida.

Así la lavanda también se puede usar en la cocina, no solo en saquitos en los armarios. Como podéis suponer si os he dicho que cerca de mi casa hay jaras, pues este tipo de plantas serófitas que alegran la vida se están haciendo poco a poco hueco en mi jardín.

No son las únicas aromáticas y si tengo algunas que requieren más agua, pero está bien poder limitar las zonas que requieren ese riego extra, porque además como yo estoy de vacaciones y no me ha dado tiempo a montar un sistema de riego, pues a saber que es lo que me encuentro cuando vuelva a casa. A lo mejor solo las serófitas siguen vivas, y eso que todavía queda muchísimo verano por delante.

Ya sabéis que ya nos queda nada, un capítulo más y ya nos vamos de vacaciones, hacedme llegar vuestros temas, lo que queráis para la próxima temporada y recordad que la newsletter está en pausa, pero bueno, diré que es lo que he decidido hacer. Mientras esperáis el próximo capítulo podéis leer mensegedovall.es, desde donde también os podéis suscribir a Minusletter. Gracias por el tiempo que habéis dedicado a escucharme. Espero que os haya resultado entretenido y de utilidad.

Toda la información de este capítulo la encontraréis en emilcar.fm/bacteriofagos, donde también podéis conocer los otros programas de nuestra red. Espero vuestros comentarios en cualquier red social como Cgdoval y en nuestro grupo de telegram, en te.me/bacteriofagos, en el que hablaremos de este capítulo y de otras muchas cosas más. Y recordad, la curiosidad no mató al gato.

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