Tanatosis y otros virales - podcast episode cover

Tanatosis y otros virales

Jul 23, 202419 min
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Acabamos la temporada hablando de hacerse el muerto y otras formas de sufrimiento animal. Vale, quizá acabamos con mal cuerpo... pero en agosto hay mucho contacto con la naturaleza y era importante esto de disuadir a algunos de ciertas ideas, y también de abrir un poco los ojos al resto. Disfrutemos del verano (o del invierno) conviviendo tranquilamente con el resto de seres vivos. No busquemos esa naturaleza en pantallas, hagámoslo en persona. ¡Hasta septiembre!

Entre capítulo y capítulo de Bacteriófagos os podéis mantener al día en cgdoval.es donde también encontraréis diferentes formas de apoyar a esta podcaster.

Transcript

¡Bienvenidos a Bacteriófagos! Un podcast de EmilcarFM, capítulo 185 del 23 de julio de 2024. ¡Muy buenas! Yo soy Carmela García y esto es Bacteriófagos, un podcast de curiosidades biológicas y actualidad científica para todos los públicos. Hemos llegado al último capítulo de esta temporada. Y aunque no lo parezca por el título, el tema de hoy va a ser muy relajado y veraniego. Aunque la parte del terror y los muertos está ahí,

que eso no es un clickbait de esos. Bueno, o sí. Por si resulta que alguien se me va antes de que acabe el capítulo, o por si la cosa se tuerce en algún punto, o por si... por lo que sea. En lugar de dejar los avisos parroquiales para el final, hoy os los voy a comentar al principio. Lo primero es que estoy grabando con la ventana abierta, porque resulta que en la Sierra

Madrileña las olas de calor también existen. No creo que el micro dejé que se escuche nada, pero si aparece por ahí algún sonido pajaril en escena, lo más probable es que sea uno de los mirlos que ha decidido que esta propiedad va a ser de uso compartido. Decía antes que este es el último capítulo de esta octava temporada. Sí, octava. Que el

tiempo pasa volando. La novena temporada empezará en algún momento allí por principios de curso, pero como tengo un fin de agosto que se augura complicado, es posible que no sea la primera semana, en septiembre como viene siendo habitual en el pasado. Haré lo que pueda para cuadrar todas las fechas, pero no voy a prometer nada porque no puedo decir más que un volveremos en septiembre.

Respecto a la temática de la próxima temporada, una parte ya está cerrada, y otra parte está en estos momentos pendiente de ciertas irregularidades temporales. Había otras decisiones pendientes para este verano que más o menos ya están tomadas también, pero voy a reflexionarlas con agosto por si cambia de opinión. En sí, ligado a esas decisiones, tengo preparado un tema que va a ser un rant de cuidado. De esos

que duelen algunos oyentes, pero tampoco vamos a hacer spoiler. Aunque este tema vaya a quedar para la novena temporada, hoy sí toca uno de esos temas en los que yo ventilo a gusto y cada persona del otro lado que interprete lo que quiera y actúe como lo considere. Hoy, aunque el título os esté haciendo pensar otra cosa, hoy os vengo a hablar de ciertos shorts, rills o lo que corresponda

en cada red social que se hacen virales y cada vez más. Empecemos por aclarar que yo tengo tanto Instagram como TikTok, pero que los uso de una forma tremendamente apersonal y aleatoria, por lo que es tremendamente difícil que se genere un perfil de mi persona. Bueno, sí evito ciertas cosas, pero vamos, que por una serie de razones que no vienen al caso, al final un porcentaje muy alto de las cosas que me salen es porque busco cosas muy raras y

entonces me acaba saliendo lo que ve mucha gente. Y ahí es donde viene lo chungo. Que si mi perfil fuese el mío personal, vería fotos de montañas, de jardines y de animalitos. Pero como es un perfil random, pues no veo eso. O sí. Porque todos sabemos que Instagram te enseña toneladas de gatitos. TikTok te enseña otras cosas. Pero a ver, ¿alguien se ha parado a ver los rills de los gatitos? El título que tenía programado para este capítulo hace referencia a la Thanatosis.

¿Sabéis en qué consiste la Thanatosis? La Wikipedia nos lo soluciona así muy rápido. La Thanatosis, también denominada inmovilidad tónica, es un comportamiento en el que los animales adoptan la apariencia de estar muertos. No sé en qué momento de la vida descubrí en qué consistía esto, pero me consta que hace 18 años yo ya lo tenía claro. Supongo que a esas alturas ya lo habría estudiado, pero sé que en ese momento lo sabía porque en Ice Age 2 aparecen Crash y Eddie,

dos zarigüellas, y estenifican la Thanatosis. Por si en algún momento lo habéis dudado, soy la clase de adulta que ve esa clase de películas. Incluso en la actualidad voy al cine a ver esa clase de películas. Y las zarigüellas en cuestión eran unos personajes que a mí me hacían mucha gracia. Entonces, ¿por qué estoy ahora tan enfadada con el tema? En sí el enfado viene de atrás. Hace cosa de un año se hizo viral un vídeo de una ardilla

que se estaba haciendo la muerta. Seguro que habéis visto el vídeo. Una ardilla voladora que monta lo que parece una escena del crimen perfecta aplastada por una escoba. Pues aunque a mucha gente le podía hacer gracia ese comportamiento que tanto se asocia a las zarigüellas, la realidad es que lo que muestra es que es el último recurso que le queda. Porque en general los animales que recurren a la Thanatosis lo hacen solo cuando piensan que ya no hay otra opción. Y

o se hacen los muertos o tienen muchas posibilidades de morirse de verdad. Por eso la ardilla lo que estaba haciendo básicamente era mostrar una situación de muchísimo estrés que ya no hace tanta gracia. Aunque bueno, hay gente a la que le hace gracia ver animales sufriendo. Pero el caso es que eso no es lo que yo estaba contando. Si el vídeo llegó a vuestras manos, es posible que también llegase la explicación de qué es lo que estaba ocurriendo. No íbamos

a profundizar en eso en concreto. Posteriormente, aunque nunca llegaron a un éxito similar, aparecieron otros vídeos en los que se presentaban situaciones similares. Y el caso es que en un vídeo te puedes creer que es casualidad. Que lo ha pillado una cámara por pudo azar. Porque yo solo he necesitado dejar durante un par de días una cámara en el jardín para empezar a pillar los primeros pajarillos desfilando cual pasarela de modelos por una repisa. Pero una cosa es un

animalillo pasando y otra cosa es un animal fingiendo una muerte por estrés. ¿Será que soy yo muy mal pensada? Porque yo la impresión que tengo es que todo esto es un mal montaje. Se busca un animalillo con tendencia a la tanatosis. Se pone a grabar. Se le hago bien finito hasta que se haga el muerto. Risas aseguradas. Y likes. Y visitas. Y dinero. Y podría ser yo que soy muy mal pensada. Pero es que resulta que muchos de esos vídeos se dan cuando el pobre animal está en manos de una persona.

¿Qué clase de ser pone a un animal bajo tanto estrés como para que se haga el muerto por un puñado de likes? Curiosamente, eso sí, aunque las famosas por la tanatosis sean las teriweyas, por eso y por lo de colgarse de la cola, la realidad es que los vídeos de zariweyas son muy escasos. ¿Por qué será? Aprovecho para hacer una introducción sobre las zariweyas. Son marsupiales. La mayoría no llegan ni a un kilo, aunque la especie más común en Norteamérica sí puede

pesar varios kilos. El resto se encuentran principalmente por Centroamérica y algunas en Sudamérica. Parecen muy graciosas en los dibujos y cuando son pequeñitas, pero os aseguro que ver una de cerca, por muy pequeña que pueda parecer, da cierto reparo, porque su cara no suele ser tan amable como la imaginamos en nuestra cabeza. Comen un poco de todo y en caso de que os planteéis que bueno tampoco es para tanto y que seguro que yo soy una exagerada, pues no

intentéis echarle la mano a una. Os recomiendo que os lo replanteéis porque son portadoras de unos cuantos parásitos de estos que nos pueden mandar para el otro barrio. Y dicho esto que me estoy liando y se me va a ir todo a las zariweyas, lo que yo hoy quería contar aquí es que no es para nada gracioso grabar vídeos con animales haciéndose los muertos, porque salvo muy pocas excepciones, lo que se está haciendo es torturar a un animal. Otra cosa es que grabéis a vuestro gato en la

siesta de su vida boca arriba con la lengua fuera, pero eso es otro tema, ya me entendéis. Eso es vacilar al gato que luego se vengará sentando su culo sobre vuestra cara a las 4 de la mañana y dejándoos sin aire. Si me está escuchando alguien que esté pensando en acoger a un gato, que olvide la frase previa. Los gatos son todos seres adorables, que no van a hacerte nada malo y seguro que te protegen por la noche. Por ejemplo, ocupándose de cualquier insecto peligroso que

entre en tu casa. Una vez que hemos acordado, de forma unilateral, pero lo hemos acordado, que forzar a un animal a que se haga el muerto está mal, ¿qué otra clase de virales con animalillos me parecen a mí mal? Pues podría estar horas y horas. Podría empezar por esas extrañas rutinas en las que se viste a perros y gatos de forma ridícula, que digo yo que algo parecido a la vergüenza igual tienen. Pero me voy a centrar en dos cosas un poco más objetivas.

Amas implican a perros y gatos. Y como no quiero acabar con muy mal cuerpo, voy a empezar por la chunga y luego ya voy a la menos chunga. El viral que más reparo me da es incluso peor que lo de grabar a un bicho haciéndose el muerto. Hasta hace poco lo que había era salvamento de tortugas, ¿verdad? Porque tú vas en un velero y ves a una tortuga muriéndose en el agua porque está atrapada en una red y dices un ¡Espera! Voy

a por el móvil que esto hay que colgarlo. No sacas primero al bicho, primero vas a por el móvil. Y qué cantidad de tortugas sufriendo todas exactamente de la misma forma, que es selectivas con los plásticos a los que se enganchan, oye. Pero se ve que es la casualidad. Ya empezaba esto a oler un poco raro y ahora la moda son los cachorros congelados. Lo que ocurre en estos vídeos, que espero que no os hayáis topado con ninguno,

es que una persona va por la nieve y se encuentra un cachorrillo. Un perro, un gato, un animal con un par de semanas. De estos que ya no den grima, pero que sean todavía pequeños. El animalillo está semicongelado, lo suficiente como para parecer rígido. La persona que lo encuentra, casualmente, está grabando todo porque todo el mundo va con el móvil grabando pese a que estés a temperaturas bajo cero. Pues si ves un animal congelándose, claro,

es que es normal. Lo primero que haces es sacar el móvil. Se recoge al animal y se le da calor, y se le lleva a casa y todo es amor porque el animal te quiere infinito. De nuevo seré yo que soy muy mal pensada, pero vamos a ver. ¿Vosotros habéis rescatado alguna vez a un gato pequeño? ¿Habéis intentado echarle la mano a un gato callejero?

Porque si está semicongelado podrás rescatarlo, pero en cuanto ese animal reponga la temperatura, lo más probable es que quiera defenderse del universo, con uñas y con dientes. No suelen quererte así desde el minuto uno y mucho menos van a querer agradecerte nada. Les habrás salvado la vida, pero para ellos los has secuestrado.

Por eso lo que a mí me parece, y llámadme loca, es que hay infraseres que se hacen con camadas para grabar esta clase de vídeos y obtener ese puñado de likes y a poder ser de euros.

Por favor que alguien me saque de mi error y me diga que se ha encontrado alguna vez en una situación similar y que lo que realmente ocurre es que yo soy muy mal pensada y que es cuestión de edad, que a mí no me sale eso de ir con la cámara por delante y que cuando se dan esas situaciones de salvarle la vida a un bicho a mí no se me ocurre ponerme a grabarlo, pero otra gente sí. Y realmente con esto ya podríamos pasar al último ejemplo.

Porque aunque la moda es la de salvar al animalito a punto de congelarse, esto siempre ha tenido miles de variantes. Y seguro que habéis visto algún vídeo en el que una persona, aleatoriamente grabando, aparece un gatito en la carretera y se lo llevan a casa y de nuevo es todo amor. Que ese gato es desconocido no se lo cree nadie, vamos. Y aunque lo más común es que sean gatos, esto puede ser con cualquier otro animal.

Pero claro, los gatos venden más, mucho más. ¿De dónde salen todos esos gatos? Insisto. ¿Habéis intentado alguna vez agarrar a un gato que ha sido abandonado a su suerte por otros humanos? Que los gatos son seres maravillosos, pero no se caracterizan por su confianza ciega. Y esto es lo que quería contar en este último capítulo de la temporada. Capítulo que se apuntó hace casi un año, cuando olvidé de la ardilla. Y que según han ido pasando los meses, lo único

que ha hecho es crecer y crecer. Porque cuando hace un año pensé en no sé yo si lo de la ardilla, la ardilla haciéndose la muerta, va a dar mucho juego como para un capítulo. Lo que no creía es que a lo largo del año cada vez me encendería más y más con el tema. Y todo por un puñado de likes, que tampoco vamos a mentir, se espera que se conviertan en un puñado de euros. Yo suelo acabar los capítulos antes de los parones, peraniegos, de navidades,

lo que sea, siempre pidiendo algún tipo de reflexión. Hoy la reflexión que os pido es que penséis dos veces lo que os enseña el algoritmo. Porque he hablado de vídeos de animales, pero esto se puede extender a casi cualquier otro tema. También a los viajes, como tocamos en el capítulo de este mes en la taberna del Bigel. O a cualquier otro tema. El aspecto físico, la política, la vida perfecta… Pensad si lo que os está enseñando realmente

parece algo real. Si parece fake, podría ser fake. Un poco de información, un contraste de datos, un reporte cuando proceda, un dejar de ver publicaciones de este tipo como sea en cada red social, un bloqueo o silenciar ciertas palabras si hace falta, una interacción más sana con las redes sociales, pero también un granito de arena para que sea más limpia. No le deis ese like. Recordad eso de que si vosotros no pagáis por un producto, el producto sois vosotros o se lo

proporcionáis vosotros. Y si, más allá del uso lógico en las redes sociales en general, si quiero hacer especial hincapié en el tema animal. Porque si tengo la impresión de que hay un auge de enseñar lo buena persona que ese es y lo mucho que se cuida a los animales. A ver, cualquier persona que haya grabado con animales sabe que esos animales se exponen a un estrés. Hay muy pocas situaciones de animales a su bola en su entorno natural y se limitan casi

exclusivamente a dejar una cámara grabando e irse. Si agarras al bicho, se va a agobiar, obviamente. En algunos casos podría decirse que hasta cierto nivel vale la pena por x razones, pero es que hasta el ejemplo más prototípico de ese señor que adoraba a los animales, todo lo que hacía era montar una escena para grabar. Cada uno que ponga el nombre de ese señor según corresponda dependiendo de la edad que tenga.

Dejad a los animales vivir tranquilos. Como mucho, echad una mano a reparar lo que hemos destrozado de su casa. Pero dejadlos tranquilos. Se trata de convivir con ellos. Ni la intención, ni nada. Si vas a hacer algo con un animal y tienes la necesidad de enseñarlo, de grabarlo, lo más probable es que no tengas que hacerlo, porque alguna intención un poco mala seguro que ya hay. Que quizá yo me paso con lo de dejar a los animales a su aire y no era necesario dejarles

tanta libertad en mi entorno. Pero prefiero pasarme que quedarme corta. Así y otra cosa. Si vosotros por la noche queréis dormir, ellos no necesitan un extra de luz. La contaminación lumínica es muy molesta. Y así vamos apagando las luces y apagando también el micrófono. Y volveremos a escucharnos en septiembre. Mientras esperáis el próximo capítulo, en septiembre, podéis leerme en cgedobal.es, desde donde también os podéis suscribir a mi newsletter o no. Gracias por el tiempo que

habéis dedicado a escucharme. Espero que os haya resultado entretenido y de utilidad. Toda la información de este capítulo la encontraréis en emilcar.fm/bacteriofagos, donde también podéis conocer los otros programas de nuestra red. Espero vuestros comentarios en cualquier red social como cgdoval y en nuestro grupo de Telegram en t.me/bacteriofagos en el que hablaremos de este capítulo y de otras muchas cosas más. Y recordad, la curiosidad no mató al gato.

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