Bienvenidos a Bacteriófagos, un podcast de Melcare FM, capítulo 173, del 6 de febrero de 2024. Muy buenas, yo soy Carmela García y esto es Bacteriófagos, un podcast de curiosidades biológicas y actualidad científica para todos los públicos. Hace tiempo, ya mucho tiempo, en el grupo de Telegram salió un tema sobre cómo ven el mundo los animales, cómo de parecido a nosotros lo ven o cómo de diferente. A mí me resulta un tema
curioso, porque además creo que hay mucho mito sobre ello. En su momento me apunté el tema y he estado investigando un poco, lo que me ha llevado a encontrarme ideas de lo más variadas. Desde un punto de vista muy antropocentrista, parece insistirse mucho en que los humanos somos los
que vemos bien y el resto de los animales los que ven mal. Y esto no es así. Cada animal tiene sus peculiaridades y la verdad es que yo nunca definiría que unos ven mejor y otros ven peor, simplemente diría que es una visión diferente, aunque sea difícil no comparar, al menos en parte, con la visión de los humanos. En mi proceso de revisión he pasado por muchos animales, algunos de los que llegaríamos a dudar incluso si estamos hablando de visión como tal,
cuando pensamos como los humanos que somos. Pero hay muchas formas de recibir la información del medio y muchas formas de percibir la luz y el color. Esto daría para muchos capítulos, pero hoy nos vamos a centrar en el tema tal y como se estaba discutiendo en el grupo en su momento, pensando en los animales que tenemos más cerca, en nuestras mascotas. Y digo nuestras para generalizar, porque yo en estos momentos no tengo mascota, aunque puede que eso cambie,
pero no vamos a adelantar acontecimientos aquí. Aunque mascotas hay para todos los gustos y a mí personalmente ni tan siquiera me gusta llamar a otros animales mascotas ni animales de compañía, vamos a centrarnos en lo más tradicional. Y aclaro, no me gusta llamar a los mascotas porque parece que los poseemos y realmente lo que hacemos es convivir. De la misma forma, lo de compañía tiene sus matices, porque nos hacen compañía, pero también les hacemos compañía a
nosotros a ellos. Es muy complejo y es meterme en un jardín en el que no me quiero meter ahora. En resumen, que me estoy liando yo sola, vamos a centrarnos en la visión de los perros y de los gatos. Y si no me voy por las ramas demasiado, al final haré alguna otra aclaración. Tampoco vamos a entrar en los detalles más técnicos, que si iconos, bastones o fotorreceptores de tal o
cual tipo. No. Hoy quiero que, al acabar el capítulo, no penséis que vuestro perro está pasando de vosotros ampliamente cuando le habéis enseñado un juguete nuevo porque lo ve en blanco y negro, porque no es así. Pero no ve los colores como los veis vosotros. Y vuestro gato tampoco, aunque lo del gato tiene más explicaciones relacionadas con su comportamiento. Además, la visión no solo son los colores, hay más factores a tener en cuenta. Y os lo digo yo,
que tenga una visión peculiar pese a ver perfectamente los colores. Empecemos con los perros. ¿Ven los perros el mundo diferente? Por supuesto. Lo primero que habría que aclarar es que los perros dependen más del olfato que de la vista, aunque los humanos no dependemos exclusivamente de la vista. Nuestros sentidos también se complementan y cuando nos falta uno tendemos
a completar con los otros. Por eso, aunque creamos que escuchamos perfectamente, a veces nos costaba entender a alguien cuando nos hablaba con una mascarilla puesta, porque completamos nuestro oído con la vista. Y nuestro olfato también complementa, y si no, que se lo digan a los que lo perdieron con el coronavirus. Si nos centramos en la vista de los perros, lo primero que tendríamos que destacar es
la posición de sus ojos. Ese ángulo, diferente al nuestro, hace que su campo visual sea más amplio, que tengan mayor visión periférica que nosotros, pero peor capacidad para calcular la profundidad. Dicho en lenguaje más común, como nosotros tenemos los ojos hacia adelante, complementamos mejor las imágenes de los dos ojos, y eso nos facilita ver la profundidad, saber a qué distancia están las cosas entre ellas, pero no vemos casi nada de lo que ocurre por los lados. Un perro ve mejor lo que
ocurre por el lado, en ese mirar de reojo, pero lo de la distancia, movimiento, pues mal. Seguro que más de uno está ahora sintiendo al recordar como un cachorro en pleno ataque juguetón es capaz de detectar algo por el lado, pero como vaya corriendo se come la pared, como si no la hubiese visto. En mi experiencia es algo mucho más notable en los cachorros, pero no es que cambie con la edad, es que son menos ansiosos y ya no van chocándose con todo por las ansias. Esto no quiere decir que
no detecten bien la distancia como tal, el problema es la profundidad, la perspectiva. Esto afecta también a la agudeza, no sé cómo describir esto. Nosotros podemos distinguir algo a mucha distancia cuando está estático, un perro es posible que no lo diferencie desde la misma distancia, en cambio, por cómo son sus ojos, si algo a cierta distancia se está moviendo, un perro va a detectar ese movimiento mucho mejor que un humano. Sinceramente, a nivel de supervivencia, ambas opciones son una
ventaja y no sé cuál de las dos preferiría. Si ves un depredador cuando está muy lejos, pero no puedes detectar que se acerca, es eso mejor que ver una amenaza que viene hacia ti, aunque no puedas ver todos los detalles. Yo no sé si prefiero correr por si acaso, en lugar de pararme a ver todos los detalles de esa posible amenaza. Pero por alguna razón, por dos razones llamadas azar y selección natural, nosotros nos hemos quedado con lo de los detalles.
Y respecto al tema de la controversia, lo de los colores, no, no ven en blanco y negro, el espectro de colores cubre el azul y el amarillo, y lo que no van a ver bien es el rojo y el verde. Esto es algo a tener en cuenta cuando nos gastamos el sueldo en juguetes varios para nuestras mascotas, porque quizá a nosotros nos resulte muy colorido y atractivo y a sus ojos sea soso. No penséis que lo que os gusta a vosotros le va a gustar a ellos, pensad en ellos.
Por último, y sé que en esto me voy a repetir después, también tenemos que tener en cuenta que los perros reaccionan de forma diferente a la misma cantidad de luz. En el momento en el que nosotros no vemos nada porque nos parece que todo está muy oscuro, ellos ven perfectamente. Sin entrar en detalles, esto pueden hacerlo porque su retina tiene una capa para reflejar la luz, y esto es lo que les permite poder corretear por la casa por la noche y sobrevivir en el medio ambiente,
algo que muchos ya no hacen, pero sigue estando ahí. Como podéis suponer, con el lío que me estoy haciendo es muy difícil saber cómo va a ver exactamente un perro. Pero si nos tenemos que quedar con algo, yo destacaría lo de que ven en azul y amarillo y que ven mucho mejor que nosotros en la oscuridad. Pero, ¿y los gatos? De primeras diríamos que es más o menos lo mismo, pero hay algunas diferencias. En el caso de los gatos, la visión periférica también es mucho más amplia
que la de los humanos, porque de nuevo tienen los ojos más hacia los lados que nosotros. Y todo lo que he dicho sobre los perros a este respecto, pues también afecta a los gatos, eso de la posición de los ojos. Respecto a los colores, la visión de los gatos es muy parecida a la de los perros, ellos ven principalmente en azul y amarillo, también algo de verde, y el problema lo tienen principalmente con el rojo. Distinguen menos variedad que nosotros, es decir, si nosotros vemos
dos azules como diferentes, quizá ellos lo ven del mismo color. Y además los ven con menos intensidad, como más apagados, no sé muy bien cómo explicarlo. Lo dicho antes, pensad en el gato o la gata, y no en vuestros ojos. Lo que sí destaca mucho en los gatos es la visión nocturna. Un perro puede correr por la casa de noche, pero un gato directamente está en su salsa cuando tú estás durmiendo. Esto está causado por las células de su retina y por la capa esta que decía antes en la retina,
pero tenemos que hacer hincapié en que esto también va muy asociado a su vida a salvaje. Los gatos viven felices por la noche. No es que te ignoren, que un poco también, es que es el momento oportuno. Su forma de vida también ha facilitado que su visión esté adaptada a detectar movimientos rápidos, movimientos que nosotros no detectaríamos. Que no es una cosa consecuencia de la otra, no se ha desarrollado así por eso, pero sí se ha seleccionado, porque los que detectaban mejor
el movimiento, cazaban mejor, y eso era una ventaja evolutiva. Yo siempre he pensado que eso es lo que hace que a veces tengamos la impresión de que los gatos detectan presencias. Si habéis tenido gato, seguro que alguna vez el gato se ha revuelto o se ha quedado mirando de repente fijamente hacia algo, mientras vosotros no habíais detectado nada, y la única explicación es que el gato ha visto un fantasma. Pues no hay fantasmas, o sí, todo depende de qué haya causado
ese movimiento rápido. Y dejando a los fantasmas a un lado, hay algo que nosotros hacemos muy bien y los gatos fatal, que es ver de cerca. Tampoco es que los perros lo hagan mucho mejor, pero a mí personalmente me resulta muy llamativo en los gatos. Cuando se les acerca algo mucho,
tienen muchos más problemas para verlo. Todos los que hemos convivido con un gato, nos hemos dado cuenta de esto jugando, en ese momento en el que el gato te ha pillado la mano, quiere echar la boca, pero tiene que apartarse primero, de una forma muy graciosa y con cara de susto, para primero enfocar y luego dejarte los dientes marcados. No estoy narrando ninguna experiencia traumática ni nada por el estilo, aunque pueda parecerlo. Les pasa con cualquier
juguete, usad juguetes y no vuestras manos para jugar. Y si nos vamos ya al extremo, a un gato casero, esto le va a pasar también cuando esté intentando cazar un insecto. El que no haya acercado al gato a la mosca, que tire la primera piedra. Lo acerca a ver si se da cuenta y hace algo y no ve nada, pasa ampliamente de ti, porque efectivamente no la ve. En cambio, hay un mosquito minúsculo en la otra punta de la habitación y se vuelve loco saltando para intentar llegar a él. No es que te
ignore, que también, es que te has pasado con la cercanía. Estas cosas hay que tenerlas en cuenta, porque muchas veces a lo que reaccionan en cercanía es al olor y no a lo que ven, cosa que hacen, por ejemplo, con la comida. Aunque me está generando cierta ansiedad no dar detalles sobre la estructura del ojo, espero que este rollo esté sirviendo para lo que era mi objetivo, que tengáis en cuenta las diferencias en la visión de los animalillos que conviven en vuestra casa.
Y no penséis todo como humanos que sois, porque sus ojos son diferentes. Ahora que hemos hablado de perros y de gatos, ¿y el resto? Pues en el resto ahí de todo. Pensando en el laboratorio se me ocurren los ojos de las ratas. Ven principalmente en verde azul, y la profundidad va a su aire, porque los ojos son independientes, los pueden mover de forma
diferente. Por otra parte, los peces tienen la visión adaptada a vivir bajo el agua, por lo que ven ultravioleta, y además se ajustan a la dispersión de la luz y a la luminosidad que puede haber en el agua. Vamos, que un pez fuera del agua vería todo muy borroso. Hay insectos que ven muchísimos más colores que los humanos, pero absolutamente nada de profundidad. También las
sabes que además tienen una agudeza visual que ya querríamos los humanos. Pero si hablamos de detectar colores y animales, alguien me va a preguntar que qué pasa con los toros y el rojo. Pues no pasa nada, es un mito. Ni ven el rojo con más intensidad, ni se enfadan, ni nada de nada. Ven principalmente en azul y amarillo, como otros muchos animales. Lo que detectan es el movimiento,
así que un torero quietecito sería ignorado independientemente del color. Lo que cabrea a un toro es cómo se le está tratando, cómo se ha seleccionado al toro, cuando hablamos de los toros de Lidia, el estrés al que se les somete. Y bueno, aprovecho para decir que estoy totalmente en contra de cualquier clase de tortura animal. Y mucho más si el único objetivo de esa tortura es la diversión humana. Y me da igual que no se les mate ni que se les siera, porque el simple hecho
de torearlos ya es un sufrimiento innecesario. Si además se les provoca un evidente daño físico, es muchísimo peor todo. Dejemos a los animales vivir tranquilos. Volviendo al tema original, que no me lleven los demonios con lo de los toros. Antes os decía que tenemos que tener en cuenta cómo ven nuestros compañeros de casa. Pues el gasto en juguetes perrunos y gatunos es cada vez más amplio, pero pocas veces se tiene en cuenta que ellos van a verlo diferente, aunque me consta
que hay algunas marcas que sí lo tienen en cuenta en el desarrollo. Si tenéis dudas a la hora de elegir, o si simplemente os puede la curiosidad y queréis saber cómo ve vuestra casa el otro habitante, pues existen aplicaciones que filtran los colores y os permiten verlo de una forma más o menos parecida, dentro de lo que creemos que ellos ven. Y por cierto, esa clase de filtros también existen para poder ver cómo ven otras personas, asumiendo que la persona que las usa
ve los colores como la mayor parte de la población. Por eso, además de ser útiles para valorar cómo ven otros animales, también lo son para otros humanos. Si cuando compráis un juguete queréis que vuestro perro lo encuentre llamativo, haced lo mismo cuando preparáis presentaciones para otros humanos. Cuando yo entré por primera vez en un laboratorio, se decía que las figuras había que hacerlas de forma que si se imprimían en blanco y negro se pudiesen diferenciar las líneas o las
barras de la gráfica. Ahora ya nadie imprime en blanco y negro. En sí, quiero pensar que ya nadie imprime, aunque hay cosas que se siguen teniendo que preparar para imprimir en color, que yo esto lo tengo que hacer casi a diario. Pero sea para imprimir o sea para ver en una pantalla, hay humanos que no diferencian el rojo y el verde o el azul y el amarillo y cuesta poco tenerlo en cuenta
cuando se prepara una presentación o una figura. Y no vale con evitar ciertos colores porque aunque nuestros ojos crean haber evitado el desastre, pocas veces tenemos en cuenta todos los componentes de un color. Por eso es mejor revisarlo todo con el filtro adecuado. Y con esto recordando que tenemos que tener en cuenta el resto de animales, incluidos el resto de los humanos, acabamos el capítulo de
hoy. Espero haber dejado claro que el mundo siempre depende de los ojos con los que se mire, que existe mucha diversidad y que nos tenemos que respetar los unos a los otros, sin torturar a nadie por amor a un supuesto arte que no es arte, es tortura. Mientras esperáis el próximo capítulo podéis leerme en cgedobal.es desde donde también os podéis suscribir a mi newsletter. Gracias por el tiempo que habéis dedicado a escucharme,
espero que os haya resultado entretenido y de utilidad. Toda la información de este capítulo la encontraréis en emilcar.cm barra bacteriófagos donde también podéis conocer los otros programas de nuestra red. Espero vuestros comentarios en cualquier red social como cgedobal y en nuestro grupo de telegram en t.me barra bacteriófagos en el que hablaremos de este capítulo y de otras muchas cosas más. Y recordad, la curiosidad no mató al gato.
