Hierbas y embarazos - podcast episode cover

Hierbas y embarazos

Apr 15, 202517 min
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Hace nueve meses...

Hace nueve meses, así más o menos, estaba yo paseando por un supuesto mercado medieval cuando se me ocurrió que por ahí venden cualquier cosa sin decirte que lleva, y eso puede provocar algún aborto. Y se me ocurrió este tema y lo apunté. ¡Mucho ojo con las infusiones!

Transcript

Bienvenidos a Bacteriófagos, un podcast de Emilcar FM, capítulo 200 del 15 de abril de 2025. Muy buenas, yo soy Carmela García y esto es Bacteriófagos, un podcast de curiosidades biológicas y actualidad científica para todos los públicos. Ni me había planteado yo que tocaba ya el 200. 200 capítulos son muchos capítulos, pero hoy no vamos a hacer nada especial, porque aunque suene muy a números redondo, tampoco veo yo la necesidad de ponernos

aquí a hablar del sentido de la vida. O bueno, sí, vamos a hablar de vida, pero desde otra perspectiva. El tema de hoy va de mantener la vida o no mantenerla, pero antes del nacimiento. No vamos a ponernos aquí a entrar en detalles de en qué momento tras la concepción hablamos de esto o de lo otro, porque después de 200 capítulos supongo que tenéis bastante claro que para mí un ser vivo es un ser vivo, una célula es una célula, y mi interpretación de las cosas se limita a la objetividad de lo

que tengamos delante en cada momento. Y eso es todo lo que voy a decir sobre mi opinión. Pero realmente yo aquí venía a hablar de plantas. Porque yo he dicho muchas veces que hay muchas plantas que afectan a la vida, para bien y para mal. Que hay plantas que se toman como infusión así a la ligera, pero que resulta que están afectando a la forma en la que te hace efecto una medicación, por ejemplo, una medicación que te hayan recetado. A veces disminuye el efecto y otras veces se

incrementa. Una de las medicaciones a las que hay que tener especial cuidado es a las píldoras anticonceptivas, porque claro, tú no vas a notar gran cosa de forma inmediata. Luego ya ha pasado un tiempo la cosa que notes puede ser más grande, claro, de hasta 4 kilos concretamente. Aquí estamos hablando ya de un problema que vas a arrastrar como mínimo unos 18 años si no actúas a tiempo. En este caso, la mejor forma de actuar es evitar activamente aquellas infusiones que puedan suponer

un problema. El caso mejor estudiado es el de la hierba de San Juan, que también se conoce como hipérico. En este caso, el problema es que la hierba de San Juan induce la actividad de ciertas enzimas del hígado. Estas enzimas son las encargadas de metabolizar los anticonceptivos. Esto que estoy diciendo es un resumen muy superficial y falto de nivel de detalle que yo consideraría adecuado, pero no vamos a dar aquí una clase

de metabolismo hepático. El caso es que si los anticonceptivos se metabolizan más rápido, su concentración es más baja. En el mejor de los casos esto puede hacer que haya cierto sangrado entre reglas. Nota, por cierto, si esto ocurre sin haber tomado ninguna infusión y llevas ya mucho tiempo tomando el anticonceptivo, es bueno visitar al médico. porque podrías tener un problema para absorber o metabolizar la pastilla que sea.

Pero a lo que íbamos, además de ese sangrado, puede aumentar el riesgo de embarazo claramente no deseado, lo que no mola nada. Y por cierto, esto no es cosa de el día que me tomo la infusión. El efecto de la hierba de San Juan se prolonga en el tiempo lo suficiente como para ser recomendable tomar precauciones extra hasta el final de ese

ciclo. Yo voy a asumir que ninguna mujer que toma anticonceptivos se va a comprar una bolsa de hierba de San Juan para tomarse infusiones, porque el prospecto dice esto bien clarito, pero aprovecho y os recuerdo que miréis bien los ingredientes de las mezclas de hierbas varias que compráis. La caja de cualquier infusión relax, digestiva o lo que sea, debería indicar claramente qué plantas lleva y en qué proporción. En una tienda especializada a granel también deberían proporcionar

la lista completa. Si no tenéis la lista, no compréis eso. Bueno, y si tomáis cualquier pastilla para cualquier cosa en general, no toméis hierba de San Juan. Pero además de no tomar hierba de San Juan con anticonceptivos, tampoco se debe tomar durante el embarazo la lactancia, porque en el embarazo puede provocar problemas en el bebé y en la lactancia puede provocar cólicos. que también puede provocar, por cierto, en un adulto, y diarrea, y otras cosas. Y aquí llegamos

a lo que realmente os quería contar yo hoy. ¿Qué hierbas hay que evitar durante un embarazo? Disclaimer, no hay ningún embarazo de nadie. Yo, con hacerme cargo de un gato durante algunas horas, me considero más que saturada de responsabilidades. Y menos mal, porque tendría que tirar la mitad de las hierbas que tengo en casa. Aunque la hierba de San Juan, el hipérico, ese del que hablaba antes, es la más conocida por sus efectos, no es la

más común en nuestras casas. Seguro que entre los que me estáis escuchando alguno tiene, pero común común no es. En cambio, la primera que os voy a nombrar seguro que está presente en muchas casas. Hablo del poleo menta, menta poleo. Como diga la caja que tenéis desde hace mil años en una esquina de un mueble lleno de infusiones. El poleo menta, o menta poleo, es una variedad de menta, muy común en las bolsitas de supermercado y mucho menos común entre los que intentamos

cultivar nuestras plantas. Su nombre en latín es menta pulegium. La menta poleo tiene pulegona, que es un monoterpeno, que eso es una cosa que os da un poco igual. Está también en otras mentas, como la menta piperita, que es la menta de toda la vida, o la menta espicata, que es la hierbabuena. La pulegona, con ese nombre, ¿qué creéis que hace? Pues además de oler muy rico, es una insecticida bastante potente. Si queréis tener bajo control a los insectos, es una buena forma de hacerlo.

Poner unas cuantas macetas con mentas y que además van a dar un olorcito bien rico. Pero además de dar olor rico y matar insectos, si se consume en exceso, especialmente en el primer trimestre del embarazo, puede causar malformaciones o incluso abortos. ¿Qué es exceso? Pues eso es muy relativo, porque depende mucho de lo que se haga con ella. Y esto es un tema, porque justamente es una infusión

que se recomienda mucho para las náuseas. Pero igual durante esos tres primeros meses, si se quieren evitar riesgos, es mejor optar por otros sistemas. De todas formas, que no cunda el pánico. El peligro estaría en comerse hojas más que en una infusión de forma muy puntual. El siguiente de la lista de plantas peligrosas lo tenéis todos los españoles en vuestra cocina seguro. Pero segurísimo, vamos. Al menos los que tenéis cierta edad, que sois casi todos. Si yo os digo que

hay que poner una ramita de... ¿De qué? Pues de perejil. Los no españoles ni intentéis entender esto, vaya. El caso del perejil es un caso un poco particular, porque en una parte del mundo considerarían que estoy completamente loca al decir esto, pero seguro que hay quien me entiende de sobra. Yo nunca lo haría, porque no es algo que me atraiga especialmente, pero hay gente que añade unas cantidades pero enormes de perejil a algunos platos de comida. Y con enormes me

refiero a enormes. Pues bueno, el perejil tiene una serie de propiedades. El perejil es diurético. Ese efecto es sobre la bomba de sodio -potasio, por lo que facilita la eliminación de sodio y de agua aumentando la cantidad de potasio que se retiene. Se le han dado otras muchas propiedades, pero ya hablamos más de creencia que de pruebas. Así que nos vamos a quedar con eso de que es diurético. Además, tiene cierto efecto sobre el sistema digestivo. ¿Y sabéis qué más puede

hacer? Provocar contracciones. Y eso durante los tres primeros meses podría provocar un aborto. Aclaración antes de que alguien se ponga a echar cuentas. Esto solo ocurre con cantidades muy altas, pero nadie quiere hacer la prueba a ver cuántas cosas al ajillo se tiene que comer. Por cierto. Más allá del aborto, el efecto sobre los riñones ya es de por sí bastante malo si

se consume mucho. Recordemos que hace unos años se hablaba mucho de que el perejil era algo que era muy tóxico si se utilizaba más allá de una ramita. Así que mejor que no nos pasemos de esa ramita. Esto me recuerda, por cierto, que a ver si pongo una maceta con un poco de perejil. Desde luego este capítulo va a darme para un buen empujón al huerto. La menta y el perejil pueden ser de las cosas más comunes, pero no son las únicas que pueden tener un efecto y que pueden estar

en nuestras casas. Pero tampoco vamos a pararnos en exceso en todas ellas. Lo que sí me estoy planteando, y que espero que sea en un futuro la zona de aromáticas de mi casa, pues es que si todo va arriba, va a ser un peligro. Podemos empezar, por ejemplo, por el romero. porque además es una planta muy común por esta zona. Aquí crece con facilidad en los prados entre las zonas rocosas. En este caso se considera que podría haber un

riesgo de malformaciones. Esto ocurriría sobre todo en el primer trimestre, que es cuando se está formando más el bebé. Además también podría provocar abortos. Por cierto, también puede provocar abortos la salvia, pero en este caso más hacia el último trimestre, porque lo que hace es favorecer las contracciones. dependiendo del momento, podría provocar un parto prematuro, y por lo tanto el bebé nacería con menos peso del esperado, en el mejor de los casos, claro. Algo más peligroso

es la ruda. En este caso el peligro es durante todo el embarazo, porque puede provocar contracciones, pero también sangrado. Esto ocurra cuando ocurra puede dar lugar a abortos y a partos prematuros. La salvia la centraba hacia el final. Y ahí es más fácil gestionar un parto prematuro. En cambio, un parto prematuro en el segundo trimestre es mucho más difícil de salvar. Y he dicho difícil que no imposible. Por otra parte, no todo son

contracciones y sangrados. Al hibisco, por ejemplo, se le atribuye la capacidad de reducir la tensión. Esto vamos a tomarlo con muchas pinzas, pero esto puede ir asociado a una deshidratación y esto puede provocar también un parto prematuro. Y hay más. A ver, el orégano. Esto es algo que hace años, quiero pensar que hace muchos, muchos años, pero sé que no, se utilizaba para abortar. Me niego a explicar cómo. Pero en las primeras semanas el orégano puede producir un aborto.

También la angélica. Y una cosa que yo creo que nadie se había planteado en el pasado, pero ahora, como a saber las cosas raras que hace por ahí la gente, el aloe vera. El aloe también puede provocar abortos o partos prematuros. Y probablemente podría decir alguna más de entre las plantas que se me ocurre que la gente puede estar comprando

y usando en su casa. Pero tampoco es que yo esté en condiciones de pensar demasiado, porque como recordaréis del capítulo anterior, estoy un poco mal de tiempo en mi vida, porque no me da la vida. Así que vamos a pasar al tema importante en este capítulo. ¿Qué podemos hacer y qué riesgo real hay? Vamos a ver, que no cunda el pánico. Lo primero es no ir por ahí metiéndose yerbajos a lo loco como si no fuese a pasar nada, sin ton ni son. Pero esto no es solo para las embarazadas,

eso en sí para cualquiera. También es muy importante para aquellas personas que tengan algún tipo de condición que requiera medicación, por eso de las interacciones. O yo que sé, que estén haciendo un esfuerzo para evitar una medicación. Por ejemplo, si estás intentando bajar la tensión y te quitas de la sal, pero te tomas algo que suba la tensión, pues mal. Que digo tensión cuando quiero decir presión arterial, pero lo digo porque

así se me entiende. Por lo tanto, hay que evitar automedicarse, incluso con hierbas medicinales, remedios naturales, fitoterapia o como queráis llamarlo. Pero también hay que tener cuidado con esa infusión que me tomo simplemente porque está rica. Dicho eso, también hay que pensar en las dosis. A nadie le va a pasar nada por el orégano que puede llevar una pizza encima. Pero otra cosa sería si se bebiese dos litros de infusión de orégano, que tiene que ser asquerosa,

o si utilizase aceites esenciales. Lo mismo con el perejil, que en general se usa en cantidades muy pequeñas, pero en general no es siempre. En el caso concreto del embarazo, por cierto, aplica mucho eso de si está usted embarazado o cree que pudiera estarlo. En mi trabajo, cuando escribo sobre cómo se va a hacer algo, uno de los puntos críticos es lo de la gestión de las personas que pudiesen procrear. Es decir, tanto quien pudiese quedar embarazada durante el estudio

como el que puede embarazar. En esos casos solemos requerir que estén quietecitos mientras participan en el estudio. Pero también hay que vigilar si hay embarazos en convivientes y que no haya un embarazo en curso de potenciales gestantes. Porque no es tan fácil como decir, ¿estás embarazada? No, pues no te quedes. Porque hay un periodo de tiempo en el que lo estás, pero no lo sabes. Ese rollo viene queriendo decir que si crees que podrías estarlo por lo que sea, pues no te

pongas a comer lo que no debes. Porque para muchas cosas la fase más crítica son esos tres primeros meses. Y a lo mejor tú tardas más de un mes en darte cuenta. En sí, dependiendo de lo irregular de tu ciclo, podrías estar más de dos meses para cuando estés procesando eso de que llevas a un ser creciendo dentro. Si por el contrario no tienes ninguna intención, pues puedes hacer como yo y seguir disfrutando de tus ricos yerbajos. Pero claro. ¿Y si un día te levantas con náuseas?

Y crees que no, pero bueno, ¿y si? Pues si crees que no, pero dudas, te tomas una infusión de manzanilla o de jengibre, pero el poliomentánico un palo. Y luego te vas a por un test de admital, pero primero la manzanilla. Que yo he visto por ahí mucha feria en la que se dan infusiones de estas mezcladas para las náuseas, pero que no te dicen qué es lo que tienen. Pues muchas llevan menta o llevan salvia. Y con esto vuelvo a lo

del principio. Si queréis comprar mezclas, eso no es malo, pero os tienen que decir qué es lo que llevan y en qué proporción, porque queréis saber qué es lo que estáis infusionando. ¿Y cómo hacer todo bien? Pues, como decía uno de vosotros, tú me estás escuchando, que lo sé, una solución fácil es tenerme de vecina. Porque además de resolver dudas, pues hasta a lo mejor os regalo

algún yerbajo que tenga de sobreproducción. Y si yo quedo lejos, pues siempre podéis buscar información, consultar al médico o al farmacéutico. Si normalmente tomas una infusión con X, cuando vayas a por algo a la farmacia, pregunta ¿pasa algo si tomo X? Y la mayor parte de los casos estarán encantados de responderte. Pero si ni así... No pienses que no va a pasar nada, porque a veces sí pasa. Gracias por el tiempo que habéis dedicado a escucharme. Espero que os haya resultado

entretenido y de utilidad. Toda la información de este capítulo la encontraréis en emilcar.fm barra bacteriófagos. Mientras esperáis el próximo capítulo, espero vuestros comentarios en cualquier red social como cgdoval y en nuestro grupo de telegram en t .me barra bacteriófagos. en el que hablaremos de este capítulo y de otras muchas cosas más. Y recordad, la curiosidad no mató al gato.

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